La idea del ser humano
según Rousseau.
Integrantes:
materia: Filosofía
Diana.
carrera: Lic. En
Selem.
educación.
Lorely.
Grupo:Wendy.
1ª sabatino.
Maestra:Gabriela.
Karla Zacarías
Eso si Rousseau no el típico ilustrado, de el emerge n
valores que serán claves en el romanticismo posterior:
la razón como causa de la corrupción humana.
Rousseau pensaba que el hombre es bueno por
naturaleza, pero actúa mal forzado por la sociedad
que le corrompe. Da primacía al sentimiento natural,
no a la razón ilustrada , y ese será el germen del
romanticismo. Sus obras mas importantes son ¨Emilio¨
y ¨ contra social.
El hombre natural.
Rousseau habla de un estado natural del hombre el que vive en estado de
naturaleza, en el que es un habla y comprensión, sin preocupaciones y
sin razón sin lenguaje y sin hogar, ajeno a toda guerra y toda atadura.
Este ser se movía por dos impulsos básicos: el amor a si mismo y la
compasión. Es un ser inocente, como un niño pequeño. No hay
separación entre lo que es y lo que parece. Define al hombre primitivo
que vive en paz y armonía con la naturaleza.
El hombre histórico.
El hombre contemporáneo es distinto según Rousseau es un hombre
histórico, un hombre que ha perdido la bondad original. Es un ser
degenerado. Pero este hombre histórico no puede mostrar públicamente
su degeneración: ha de enmascarar, de ocultar, su viles, su egoísmo y su
pasiones . Por ello adopta un comportamiento social: la cortesía, la
retorica, la técnica de las apariencias , todo aquello de ser preocupan las
ciencias y las artes , todo lo que nos sirve para enmascarar temores, odios
traiciones, todo nuestra maldad.
Educación tradicional.
Para Rousseau la educación tradicional oprime y destruye la orientación
natural del ser humano. Los hombres nacen libres y buenos pero la
educación va anulando su libertad progresivamente. Lo ideal es una
educación que conduzca al desarrollo natural del niño. La educación
tradicional basada en los libros y la memorización es artificial y
repetitiva. El niño debe aprender por si mismo, aprender a pensar e
interactuar en contacto directo con las cosas y con el objetivo formar
un hombre libre.
Rousseau considera la civilización a partir de un modelo degenerativo. La historia de
los hombres deviene desde un idílico Estado de Naturaleza hasta la Civilización
corrupta del Antiguo Régimen. Sin embargo, para Rousseau el Estado de Naturaleza
no es algo histórico, es más bien un "artificio", una "construcción mental" o una
hipótesis de trabajo. Se trataría de imaginar cómo sería la vida del hombre al
margen de toda sociedad organizada y de toda noción de Estado. Según Rousseau,
el hombre en el Estado de Naturaleza es naturalmente inocente, solitario, libre e
independiente. El apareamiento se produce por encuentros casuales y la relación
madre-hijo perdura hasta que el niño puede valerse por sí mismo. Los hombres
viven en el presente, sin noción de futuro. Su mayor preocupación es la propia
conservación y la supervivencia. Son egocéntricos, pero su egocentrismo se ve
compensado por su "compasión natural": sienten espontáneamente piedad ante las
penurias de otros seres humanos.
Crítica al progreso
Afirma Rousseau, en oposición a otros filósofos ilustrados, que el
progreso científico y técnico no ha traído consigo el progreso moral,
esto es: no nos ha hecho mejores personas ni más felices; más bien ha
traído la corrupción del individuo. Ello se debe a que en el origen de las
ciencias y las artes se hallan la avaricia, el orgullo y el deseo de
dominar. De modo que los vicios son los verdaderos motores de las
ciencias. La ambición y la mentira generaron la elocuencia del orador;
la avaricia del comerciante produjo la aritmética; la superstición
produjo la astronomía. El resultado es una sociedad artificial e
hipócrita, llena de convenciones absurdas y desigualdades.
CONTRATO SOCIAL
EL CONTRATO SOCIAL l pacto social representa el
reconocimiento de que lo universal es más importante que lo
particular, se antepone la justicia al instinto, lo social sobre lo
natural. Obedecer la voluntad general es ser libre, es obedecerlos
a nosotros mismos. Con esto se pasa al tercer estado en la
evolución humana: el hombre civil. Este hombre, aunque no
puede volver al estado ideal de naturaleza original, puede
recuperar y regenerar parte del bien, de la felicidad y de las
libertades pasadas.