ASPECTOS ÉTICOS Y
LEGALES EN URGENCIA
La atención de urgencias es un tipo especial de cuidados que se brinda en cualquiera de los niveles de salud,
adecuado a las características de estos y en dependencia de los recursos materiales y humanos con los que se
dispone. Las urgencias son todas las situaciones de salud capaces de poner en peligro inmediato la vida del
paciente o que incidan de forma permanente en su calidad de vida.
El personal de enfermería asume una alta responsabilidad al remitir o recibir un paciente a la atención de
urgencias, por lo que es su deber hacer un análisis profundo y cumplir con las normas médicas
correspondientes; una vez decidida la remisión, debe continuar atendiéndolo como su paciente hasta que se
realice el traslado. En caso de que el paciente se encuentre grave y sea necesario su traslado, siempre estará
acompañado por un médico o enfermero a su lugar de destino.
La hoja de remisión del paciente debe contener todos los datos obtenidos por el remitente, escrito con letra
clara y legible. Es irritante para quien recibe el caso y peligroso para el enfermo, una remisión pobre e
ilegible, además de constituir una violación de las normas para los registros clínicos. Es de vital importancia
informar al centro donde se ha remitido el paciente, las conclusiones a las que se llegó con su caso, cómo fue
tratado y su evolución.
Al remitir un paciente es necesario que el profesional de salud establezca una conversación con el paciente o
familiar, con tacto, amabilidad y firmeza, de forma tal, que le trasmita confianza y seguridad. Es necesario
comprender la alarma que se crea en los sentimientos del paciente cuando se le informa que debe ir a otro
lugar para recibir mejor atención. Surge instantáneamente la idea de que su caso es grave y puede morir. La
alarma se extenderá también alrededor de la familia y es deber del médico o enfermero informar en este caso
la verdad de la razón del traslado, con palabras de aliento y optimismo.
La muerte de una persona, es un evento que puede presentarse con frecuentes en los servicios de urgencia,
que se convierte en un hecho altamente desagradable y conmovedor para los familiares, amigos y para el
propio personal que asistió a la persona.
Los enfermeros proporcionarán al fallecido, cuidados dignos, que preserven su integridad, manteniendo un
ambiente de respeto y seriedad. Es importante que los profesionales no emitan juicios sobre la atención
brindada o el comportamiento del fallecido, pues estos pueden convertirse en elementos de pleitos éticos y
legales. El cuidado y la custodia de las pertenencias del fallecido, debe quedar al resguardo de un personal
asignado, hasta que estas sean entregadas a los familiares más allegados.
El propósito fundamental de enfermería es cuidar a las personas, con la responsabilidad profesional cuando
se le solicita y lo necesiten los pacientes. Estos aportan al binomio enfermero-paciente, creencias, valores y
actitudes morales. Por esta razón, es necesario reglamentar su ejercicio, conocer y cumplir las leyes que se
relacionan con la salud y el bienestar del individuo.
Existen leyes que reglamentan la vida desde que se nace hasta que se muere. Algunas se relacionan con la
identidad de las personas, otras garantizan el derecho del cuidado por los servicios de salud, su protección
individual, sus derechos ciudadanos, entre otros.
En los servicios de salud se desarrollan muchas actividades que están controladas por leyes, en la práctica de
enfermería surgen problemas de índole jurídico, razón por la cual el personal de enfermería debe
responsabilizarse de las consecuencias legales y éticas de sus acciones. Por esta razón, es importante que el
personal de enfermería conozca la legislación de su país, para que puedan orientar o saber a quienes recurrir
en situaciones de índole legal.
Es inherente a la enfermería el respeto a la vida, los derechos y la dignidad de las personas. Esta
consideración no admite límites por circunstancias de nacionalidad, color, edad o sexo. En ocasiones y por
diversas situaciones, estos principios ni se cumplen ni se respetan.
Es inherente a la enfermería el respeto a la vida, los derechos y la dignidad de las personas. Esta
consideración no admite límites por circunstancias de nacionalidad, color, edad o sexo. En ocasiones y por
diversas situaciones, estos principios ni se cumplen ni se respetan.
El sistema legal se caracteriza por:
Estar en continuo desarrollo.
Cada persona tiene derechos y responsabilidades.
La ley se basa en la justicia y la imparcialidad,
Las acciones de enfermería se juzgan por lo que una persona habría hecho en un caso similar con igual
formación.
Existen ejemplos dentro de las actividades que realiza el personal de enfermería, que por numerosas circunstancias pueden dar lugar a una actuación legal, si se
presenta una queja al respecto.
Entre ellas podemos citar.
Incidentes operativos (recuento correcto de gasas, compresas o instrumental en salones de operaciones).
Administración de medicamentos por vía oral o parenteral (error en el nombre del medicamento, dosis incorrecta, no cumplimiento de este).
Descuido en el uso de técnicas asépticas.
Riesgo de confusión de tratamientos en pacientes de igual nombre o apellido.
Maltrato de palabras.
Incumplimiento de normas.
Toma de decisiones éticas
Al asumir y emitir juicios clínicos el enfermero se enfrenta a la toma de decisiones.
¿Qué hacer ante esta situación?
¿Qué es lo más correcto
¿Quién debe hacerlo?