MANEJO CODIGO DE COLORES
Usar código de colores en las diferentes áreas
lo ayudará a prevenir la contaminación
cruzada de origen biológico, porque evita que
se mezclen microorganismos de diferentes
partes de su negocio. Por ejemplo, llevar
bacterias del baño a la cocina. Esa
diferenciación de colores sirve para que los
trabajadores identifiquen los utensilios,
especialmente de aseo, que corresponden a
cada área de trabajo. Implementar está
práctica en su trabajo hará que tenga buenas
prácticas de higiene y además garantiza una
gran satisfacción en el cliente por el buen
manejo en el protocolo de limpieza.
La existencia de útiles de limpieza disponibles en
diferentes colores va más allá de lo puramente
estético.
Esta característica supone una disminución del
riesgo y, por consiguiente, una mayor eficacia
durante la limpieza. La limpieza codificada por
colores hace la higiene más eficaz, segura y evita los
riesgos de que se produzca contaminación cruzada,
La codificación de la limpieza por colores consiste en
identificar y diferenciar los peligros potenciales de
cada área de trabajo para así asignar un equipo de
útiles de limpieza a cada una. Asociar un color de
utensilios a una zona,
evitará confusiones
Las ventajas de utilizar este sistema son las
siguientes:
Minimizar los riesgos. Al separarse las
áreas de trabajo por colores se minimiza el
riesgo de contaminación cruzada de los
productos por microorganismos.
Reducción de costos. Los productos
presentan una vida más larga al ser
utilizados únicamente en la zona asignada.
Agilización del proceso. Al estar asociado
cada color a una zona, los útiles de limpieza
son más fáciles de localizar e identificar
Evitar confusiones. Los trabajadores identifican y
asocian cada color a una zona en concreto y se
evitan los malos entendidos en los cambios de turno.
Mayor seguridad. El hecho de trabajar con una
limpieza codificada por colores conlleva mantener
el área de trabajo bien organizada. Esto se traduce
en una mayor seguridad durante la limpieza y una
mejor impresión por parte de los usuarios.
Pero la aplicación de esta técnica no es sencilla, ya
que como indicamos necesitamos identificar las
distintas zonas y sus peligros potenciales. Las
siguientes pautas le ayudarán en la implementación
de esta técnica:
Contraste de colores. Muchas empresas crean
su propio código de colores. Para ello, es
importante identificar el residuo generado y
optar por un color totalmente opuesto para los
útiles de limpieza. Así, los restos de suciedad
no pasarán desapercibidos a simple vista.
Combinaciones fáciles. Cuando dispones de una
amplia gama de colores en los útiles de limpieza,
es posible hacer múltiples combinaciones
(blanco-rojo, blanco-azul…). En cualquier caso, es
importante que estas combinaciones sean
sencillas y fácilmente identificables para
personas con problemas de daltonismo.
Limitar el número de colores. Hacer múltiples
combinaciones no quiere decir que podamos
hacer un uso ilimitado de ellas. Un diseño
complejo provoca errores.
Señalización y documentación. Para despejar
dudas, cualquier sistema de codificación de
limpieza por colores debe estar correctamente
señalizado y documentado para aquellos
usuarios que lo necesiten puedan consultarlo en
cualquier momento.
Rojo: para zonas con
alta carga bacteriana:
sanitarios, orinales,
que es donde suele
acumularse una
mayor cantidad de
hongos y bacterias
Amarillo: áreas
con menor carga
bacteriológica,
baldosas, azulejos,
lavamanos,
duchas, ´puertas y
aceros.
Verde: zonas en
las que se
manipulan
alimentos (cocinas
y comedores).
Azul: otras
superficies
(habitualmente:
cristales).
Blanco: destinado
a la limpieza
general ( paredes,
escritorios,
pasamanos,etc, )