BENDICIONES ETERNAS
PARASHA
NASÓ 2022
BAMIDBAR 6:22-27
Y habló el Eterno a Moisés, diciendo:
Vayedaber Adonay el-Moshe lemor.
Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendericeis a los hijos de Israel,
diciéndoles:
Daber el-Aharon ve'el-banav lemor koh tevaraju et-beney Yisra'el amor
lahem.
El Eterno te bendiga y te guarde.
Yevarejeja Adonay veyishmereja.
Haga el Eterno resplandecer su rostro sobre ti, y te dé gracia.
Ya'er Adonay panav eleyja vijuneka.
Alce el Eterno su rostro hacia ti y ponga en ti paz.
Yisa Adonay panav eleyja veyasem leja shalom.
Así ellos pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y Yo les bendeciré.
Vesamu et-shemi al-beney Yisra'el va'ani avarajem.
En esta parashá, Dios nos da la triple bendición sacerdotal. Estas
bendiciones acompañaron a nuestro pueblo a través de los siglos, en
todas las tierras de nuestro exilio. Ellas están grabadas eternamente
en nuestro corazón, talladas en nuestros labios y son transmitidas de
generación en generación.
Dios le dio a nuestro patriarca Abraham el privilegio de dar
bendiciones, como declara el versículo: “Y serás bendición”. Ese
honor fue transmitido a Itzjak y luego a Iaakov. En esta parashá,
Hashem le instruye a Moshé conferir este privilegio a Aharón y a
todos sus descendientes.
En la Tierra de Israel, los cohanim bendecían a la congregación todos
los días. Fuera de Israel, sólo en las festividades. Sin importar en
dónde residamos, las bendiciones son parte de nuestras plegarias
diarias. Las recitamos durante el servicio matutino y también en el
Shemá antes de ir a dormir. El jazán también las menciona den la
sinagoga. No podemos dejar de sorprendernos si consideramos que
estas bendiciones sobrevivieron el paso del tiempo y nos acompañan
en la actualidad tal como eran hace miles de años, cuando Dios las
proclamó por primera vez en el Monte Sinaí.
En la víspera de cada Shabat los padres dan esta bendición a sus hijos
frente a las velas, antes de hacer kidush. Cuán afortunados somos de
poder bendecir a nuestros hijos con las mismas palabras que
pronunció Dios, palabras que están escritas en la Torá. Asimismo,
cuando pronunciamos estas bendiciones nos conectamos a los
millones de almas que nos precedieron que ya no están en este
planeta, pero que las murmuran junto a nosotros. Hasta el día de hoy
podemos escuchar las voces de nuestro padres de quienes tuvimos el
privilegio de recibir brajot. Ellas nos acompañan eternamente, y así
continuará de generación en generación.
El significado detrás de la Bendición
La bendición está compuesta por tres partes. La primera contiene tres
palabras, en memoria de los tres Patriarcas; la segunda tiene cinco
palabras, en referencia a los Cinco libros de Moshé; la tercera, con
siete palabras, nos recuerda los siete cielos y le pide a Dios que nos
brinde su generosidad. Antes de impartir la bendición, los cohanim
dicen una plegaria, cuya última palabra es beahavá (con amor) . Esto
nos enseña que un requisito previo para impartir una bendición es que
el corazón desborde de amor. Una persona puede tener sabiduría de
Torá, pero si no es un individuo agradable no podrá compartir esos
tesoros con otros y la bendición quedará incompleta.
El significado detrás de la Bendición
Sin embargo, no necesitas ser un cohen para dar una bendición. El
poder de la bendición nos pertenece a todos. El único requisito es que
nuestro corazón desborde amor. Las bendiciones son una parte tan
integral de nuestra vida, que en la lengua sagrada le damos a otro la
bienvenida diciendo baruj habá (bendito el que viene); y en idish, el
lenguaje folclórico de nuestro pueblo, se despiden diciendo: “zei
guebenjt” (que seas bendecido).
La interpretación de la Bendición
La primera bendición es por salud y sustento, pero una vez que
tenemos esto podemos abusar de ellos o darlos por sentado. Por eso
concluimos la bendición con la palabra ishmereja, que Dios te proteja,
para que siempre tengas consciencia de este regalo y lo trates con
mucho cuidado.
La segunda bendición pide que Dios ilumine nuestra mente con las
enseñanzas sagradas de Su Torá, y concluimos con la palabra vijuneka
(que te muestre su favor). Como dijimos antes, puede ser que una
persona tenga sabiduría de Torá, pero si no es agradable, no podrá
compartir estos tesoros con los demás y la bendición quedará para
siempre incompleta.
La interpretación de la Bendición
La tercera bendición es que Dios nos tenga compasión, que perdone
nuestros pecados y nos otorgue shalom (paz). En esta bendición, la
palabra final es shalom, lo que nos enseña que sin paz, todo lo demás
carece de valor y sentido. Puedes vivir en un palacio, pero si no tienes
paz en tus relaciones, todas tus bendiciones no servirán para nada.
Nuestros Sabios enseñan: Im ein shalom, ein klum (si no hay paz, no
hay nada). Nosotros, el pueblo elegido, tenemos consciencia de la gran
importancia del Shalom, por eso concluimos nuestras plegarias más
importantes haciendo plegarias por la paz.
La Aplicación de la Bendición
Quizás con lo aprendido hoy, la próxima vez que de tu boca salgan
estas palabras de bendición, habrá una mayor convicción.
-Convicción de la Profundidad de la Bendición.
-Convicción del Poder de la Bendición.
-Convicción del Alcance de la Bendición.
-Convicción del Beneficio de la Bendición.
-Convicción de la Sabiduría de la Bendición.
-Convicción del Compromiso de la Bendición.
-Convicción de la Responsabilidad de la Bendición.
-Convicción de la Eternidad de la Bendición.
¡¡¡SHABAT SHALOM!!!