Sistemas de frenos
Introducción al sistema de frenos
• El sistema de frenos en un vehículo tiene la misión de reducir la
velocidad, hasta llegar a detenerlo si fuera preciso. El efecto de
frenado consiste en absorber la energía cinética producida por el
vehículo en movimiento, energía que es transformada en calor por el
rozamiento mutuo entre los elementos de frenado, tales como
zapatas de freno y tambor, pastillas de freno con su disco, etc., y
disipado a la atmósfera.
• En la acción de frenado intervienen otras fuerzas, además del sistema
de frenos. De ellas destacan los rozamientos de los órganos de la
transmisión, la resistencia opuesta por el aire al desplazamiento del
vehículo y el mismo motor cuando actúa como freno por girar mas
rápido las ruedas que el propio motor.
Fuerza de frenado
•
La fuerza de frenado (Ff) que hay que aplicar a un vehículo para
disminuir su velocidad o detenerlo esta en función del peso del
vehículo (P) y del coeficiente de adherencia en las ruedas (µ). Por lo
tanto la Fuerza de frenado viene determinada por esta expresión.
• El coeficiente de adherencia en las ruedas está en función del
desgaste de los neumáticos y del estado del terreno sobre el que se
desplaza el vehículo. A continuación se dan algunos valores del
coeficiente de adherencia (µ).
Naturaleza
Neumáticos Neumáticos
de Estado
nuevos viejos
la carretera
Seco 1,00 1,00
Hormigón
Mojado 0,7 0,5
Asfalto Seco 1,00 1,00
grueso Mojado 0,7 0,5
Seco 0,6 0,6
Asfalto Mojado 0,5 0,3
normal Barro 0,2 0,1
Hielo 0,05 <0,05
Consecuencias del frenado
•
Si al vehículo en movimiento se le aplica una fuerza igual y de sentido
contrario a la fuerza que produce el movimiento, se origina en él una
aceleración negativa o deceleración que llega a anular el movimiento
ya que, para detener el vehículo, hay que anular el trabajo
desarrollado absorbiendo la energía cinética producida en el
movimiento; es decir, se debe aplicar una fuerza de frenado (Ff) que
anule la fuerza de impulsión (Fi).
• Si la fuerza de frenado (Ff) aplicada a una rueda es menor que la fuerza de
impulsión en la misma (Fi), la resultante es positiva y hace que el vehículo se
desplace, aunque con menor intensidad. Por el contrario, si se aplica una mayor
fuerza de frenado (Ff > Fi), la resultante es negativa, creandose un par de fuerzas
contrario al giro motor que bloquea la rueda y produce el arrastre de la misma.
• La fuerza de frenado tiene que ser la adecuada, un exceso de esta, no significa
que el vehículo se detenga antes, ya que, para frenar, hay que transformar en
calor la energía de la fuerza de impulsión (Fi). Si se bloquea la rueda, al no haber
rozamiento entre sus elementos de frenado, deja de convertirse en calor la
energía cinética del desplazamiento y, por tanto, el vehículo seguirá en
movimiento hasta que la energía sea eliminada por otro medio, lo que ocurre
por efecto del rozamiento del neumático contra el terreno.
• El bloqueo de las ruedas provoca un efecto de frenado
desequilibrado. El frenado desequilibrado trae consigo una perdida de
control del vehículo. Si el bloqueo de las ruedas se produce en uno
solo de los ejes se origina la perdida de control del vehículo, de forma
que, si el bloqueo se produce sobre las ruedas traseras, el arrastre
producido en ellas tiende a ponerlas por delante de las delanteras, ya
que estas están frenadas, manifestandose el efecto por bandazos
traseros en el vehículo. Si el bloqueo se produce sobre las ruedas
delanteras, el arrastre en ellas, al no avanzar (por estar detenidas las
traseras), se traduce en una desviación lateral del vehículo con la
correspondiente perdida del control de la dirección.
• De todo lo expuesto se deduce que la fuerza de frenado debe ser tal, que
detenga rápidamente la rueda pero sin llegar a bloquearla. Como la fuerza
de frenado (Ff) también está en función del peso del vehículo (P) y del
coeficiente de adherencia en los neumáticos, se pone de relieve la
importancia que tiene el estado de los mismos, así como las condiciones del
terreno en el momento de frenado.
Un neumático desgastado disminuye el coeficiente de adherencia y, por
tanto, la eficacia en los frenos. Lo mismo ocurre cuando el neumático pierde
contacto con la calzada por el estado del suelo debido a la lluvia, barro,
nieve, etc. Estas condiciones hacen disminuir el par resistente en las ruedas,
de forma que la fuerza de frenado aplicada debe ser menor para que el
vehículo no patine.
Reparto de frenada
Considerando que tenemos en las cuatro ruedas el mismo grado de
adherencia, la fuerza de frenado se distribuye por igual entre las ruedas
delanteras y las traseras en función del peso que soportan. En el reparto de la
fuerza de frenado hay que tener en cuenta que, en el momento de frenado y
por efecto de la inercia, aparece una fuerza (F) que aplicada al centro de
gravedad del vehículo (C.G), desplaza el conjunto de elementos suspendidos
(peso total del vehículo) hacia adelante. Este efecto obliga a modificar las
cargas sobre los ejes, ya que parte del peso se desplaza de las ruedas traseras
a las delanteras, con lo cual aumenta la adherencia de éstas al suelo,
debiéndose aplicar, por tanto, una mayor fuerza de frenado a las ruedas
delanteras.
• El peso transferido (Pt) en función de la fuerza (F), denominado carga
dinámica, que depende del peso del vehículo y de la velocidad de
desplazamiento, origina, en el momento de frenado, una inclinación
del vehículo cuyo ángulo (ß) depende de la situación del centro de
gravedad y de la distancia entre ejes, así como de las características
de flexibilidad en la suspensión de sus ejes.
• El valor del peso transferido al eje delantero suele ser
aproximadamente el 20% del peso total del vehículo, calculándose en
la mayoría de los casos por la formula:
• Al diseñar un vehículo, el fabricante tiene en cuenta este efecto, a fin
de no sobrepasar la fuerza de frenado en cada una de las ruedas,
obteniéndose así una gran eficacia en los frenos. Esta llega al 100%
cuando la fuerza de frenado es igual al peso real que descansa sobre
cada rueda al frenar.
Generalmente nunca se alcanza ese grado de eficacia en los frenos,
considerándose buenos frenos cuando la eficacia es igual o mayor al
80% y malos frenos cuando es igual o inferior al 50%.
•El reparto de cargas sobre los
ejes del vehículo, según la
posición del grupo
motopropulsor, suele estar
comprendido entre los
siguientes valores:
•Motor delantero y propulsión
trasera: el 50% para cada eje
Repartos de cargas en el
vehículo
Motor y tracción
delantera: el 60%
en el eje delantero
y 40% en el trasero
Motor y propulsión
traseros: el 40% en el
eje delantero y el 60%
en el trasero
Repartos de cargas en el vehículo
La influencia del frenado en las ruedas también se manifiesta en las curvas.
En ellas, junto a la fuerza de frenado aplicada a las ruedas, aparece una
fuerza transversal consecuencia de la fuerza centrifuga, que hace aumentar o
disminuir la adherencia del neumático con el suelo, en función del peso
transferido en la curva hacia las ruedas exteriores, las cuales ganan
adherencia, mientras la pierden las interiores. Si en estas circunstancias se
frena, puede llegarse a bloquear prematuramente cualquiera de las ruedas
interiores, en particular la trasera, con el consiguiente derrapado del
vehículo y perdida de estabilidad.
Distancia de parada
Se llama distancia de parada, al espacio recorrido por el vehículo desde que se
accionan los frenos hasta que se detiene por completo. Esta distancia depende
de la fuerza de frenado, grado de adherencia al suelo en ese momento,
velocidad del vehículo, fuerza y dirección del viento, etc., factores todos ellos
variables y muy difíciles de determinar que no permitirán calcular con exactitud
el valor de la distancia de parada.
La distancia de parada de los vehículos suele calcularse por medio de una
fórmula simplificada; en esta fórmula no se tiene en cuenta la resistencia del
viento, se considera que los neumáticos están en buen estado y se aplica la
máxima fuerza de frenado.
D = distancia de parada en metros
V2 = velocidad en Km/h
e = porcentaje de eficacia de los frenos
254 = constante para que para que las distancias vengan expresadas en
metros
Dando valores a esta formula, con una eficacia de frenada conocida, se puede representar en
una gráfica como la siguiente, la distancia de parada en función de la velocidad del vehículo.
Como se puede apreciar la distancia de parada no crece proporcionalmente a la velocidad, ya
que, a 50 km/h le corresponderían 12 metros de distancia de parada y sin embargo al doble de
velocidad (100 km/h) le corresponderían 47 m.
Como se puede apreciar, la distancia de parada (D) no depende para nada del
peso del vehículo (a mayor peso hay más adherencia), sino del cuadrado de la
velocidad y de la eficacia de los frenos. Por ello la distancia de parada es
igual para un vehículo pesado que para un turismo, siempre que la velocidad
y la eficacia de los frenos sea las mismas.
Disposiciones legales para la
instalación de frenos en los vehículos
Estas disposiciones implantadas por decreto ley y tenidas en cuenta por los
fabricantes de automóviles, son contrastadas por la Jefatura de Industria para
poder dar de alta a los vehículos fabricados. Entre ellas se pueden destacar las
siguientes:
1) Todo vehículo debe tener dos sistemas de frenos, independientes uno del
otro, de forma que pueda funcionar uno de ellos cuando falle el otro.
2) Uno de los sistemas debe actuar mecánicamente y poderse fijar cuando el
vehículo quede estacionado.
Disposiciones legales para la
instalación de frenos en los vehículos
3) Los frenos de servicio deben actuar enérgicamente sobre el vehículo en
movimiento, debiendo producir una deceleración mínima de 2,4 m/s2.
4) De tener que utilizar el freno auxiliar de estacionamiento como freno de
emergencia, éste debe ser capaz de producir una deceleración mínima de
1,5 m/s2.
5) Los remolques con dos o mas ejes deben disponer de una instalación propia
de frenado capaz de producir una deceleración mínima de 2,5 m/s2 y, al
desconectarse del vehículo de arrastre, sus ruedas deben de quedar
bloqueadas automáticamente.
Disposiciones legales para la
instalación de frenos en los vehículos
6) Los remolques de un solo eje, no necesitan instalación de frenos propia
cuando la carga por eje remolcado sea inferior a la mitad del peso en vacío
del vehículo tractor.
7) Los vehículos cuyo peso total sea superior a las 5,5 t, deben ir equipados
con un tercer freno de servicio.
8) Todos los frenos de servicio deben llevar, tanto en el vehículo tractor como
en el remolque, una señalización luminosa de color rojo situada en la parte
trasera de los mismos, de forma que indique a los demás conductores que
está realizando esta maniobra.
GRACIAS