Inmunología
Estructuras y procesos biológicos que
protegen contra enfermedades
identificando y eliminando
patógenos y células
tumorales
Los sistemas inmunológicos constan de
muchos tipos de proteínas, células, órganos y
tejidos, los cuales se relacionan en una red
elaborada y dinámica.
Como parte de esta respuesta inmunológica
más compleja, el sistema inmunitario humano
se adapta con el tiempo para reconocer
patógenos específicos más eficientemente.
A este proceso se le llama "inmunidad
adaptativa" o "inmunidad adquirida" capaz
de poder crear una memoria inmunológica
La memoria inmunológica creada desde una respuesta
primaria a un patógeno específico, proporciona una
respuesta mejorada a encuentros
secundarios con ese mismo patógeno específico.
Este proceso de inmunidad adquirida es la base de la
vacunación
Los trastornos en el sistema inmunitario pueden
ocasionar enfermedades.
La inmunodeficiencia: sistema inmunitario es
menos activo que lo normal, resultando en infecciones
recurrentes y con peligro para la vida.
Puede ser el resultado de una enfermedad genética,
como la inmunodeficiencia combinada grave, o ser
producida por fármacos o una infección, como el
síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida)
Enfermedades autoinmunes son
consecuencia de un sistema inmunitario
hiperactivo que ataca tejidos normales
como si fueran organismos extraños.
Ejemplos: tiroiditis de Hashimoto, la
artritis reumatoide, la diabetes mellitus
tipo 1 y el lupus eritematoso
Líneas inmunológicas de defensa
Especificidad creciente.
Las más simples son las barreras físicas, que
evitan que patógenos como bacterias y virus
entren en el organismo.
Si un patógeno penetra estas barreras, el sistema
inmunitario innato ofrece una respuesta
inmediata, pero no específica.
Al evadir la respuesta innata, los vertebrados poseen
una segunda capa de protección, que es el sistema
inmunitario adaptativo.
Se adapta la respuesta durante la infección para
mejorar el reconocimiento del agente patógeno.
La información sobre esta respuesta mejorada se
conserva bajo la forma de memoria inmunológica, y
permite que el sistema inmune adaptativo
desencadene ataques más rápidos y de mayor
magnitud ante una segunda infección.
Características del sistema inmunitario
Sistema inmune innato Sistema inmune adaptativo
Respuesta específica contra patógenos y
La respuesta no es específica.
antígenos.
La exposición conduce a la respuesta máxima Demora entre la exposición y la respuesta
inmediata. máxima.
Inmunidad mediada por células y componentes Inmunidad mediada por células y componentes
humorales. humorales.
La exposición conduce a la memoria
Sin memoria inmunológica.
inmunológica.
Presente en casi todas las formas de vida. Presente sólo en vertebrados mandibulados.
Tanto la inmunidad innata como la adaptativa
dependen de la habilidad del sistema inmunitario
para distinguir entre las moléculas propias
y las que no lo son.
Las moléculas propias son aquellos
componentes de un organismo que el sistema
inmunitario distingue de las sustancias extrañas.
Al contrario, las moléculas que no son parte del
organismo, son reconocidas como moléculas
extrañas.
Un tipo de moléculas extraña son los llamados
antígenos ("anti", del griego Δντι- que
significa 'opuesto' o 'con propiedades contrarias'
y "geno", de la raíz griega γεν, generar, producir
[que genera o crea oposición])
Son sustancias que se enlazan a receptores
inmunes específicos y desencadenan una
respuesta inmune
Barreras superficiales y químicas
Piel y mucosas (barrera mecánica)
Protección de las aberturas corporales, como
los pulmones, intestinos y el aparato
genitourinario.
Tos y los estornudos expulsan mecánicamente los
patógenos y otros irritantes de las vías respiratorias.
La acción limpiadora de las lágrimas y la orina
también expulsa patógenos mecánicamente
Mucosidades secretadas por los aparatos
respiratorio y gastrointestinal sirven para atrapar y
enganchar a los microorganismos
Las barreras químicas también protegen
contra infecciones.
La piel y el tracto respiratorio secretan péptidos
antimicrobianos tales como las defensinas-β.
Enzimas tales como la lisozima y la
fosfolipasa A en la saliva, las lágrimas y la
leche materna también son agentes
antibacterianos.
Las secreciones de la vagina sirven como
barreras químicas en la menarquia, cuando se
vuelven ligeramente ácidas, mientras que el
semen contiene defensinas y zinc para
eliminar patógenos.
En el estómago, el ácido gástrico y las
peptidasas actúan como poderosas defensas
químicas frente a patógenos ingeridos.
Tractos genitourinario y gastrointestinal:
microbiota comensal sirve como barrera
biológica:
Compite con los patógenos por alimento y espacio, y
en algunos casos modificando las condiciones del
medio, como el pH o el contenido de hierro disponible.
Reduce la probabilidad de que la población de
patógenos alcance el número suficiente de
individuos como para causar enfermedad.
Sin embargo, dado que la mayoría de los antibióticos no
discriminan entre bacterias patógenas y la flora normal,
algunos antibióticos pueden a veces producir un
crecimiento excesivo de hongos y originar procesos
como la candidiasis.
Clostridium difficile
Reintroducción de flora probiótica, como el lactobacillus,
encontrado en el yogur, contribuyen a restaurar un
equilibrio saludable de las poblaciones microbianas en
las infecciones intestinales en los niños
Inmunidad innata
La respuesta innata suele
desencadenarse cuando
Identificación por receptores de
reconocimiento de patrones (tipo Toll), que
reconocen componentes que están
presentes en amplios grupos de
microorganismos,
Células dañadas, lesionadas o estresadas
envían señales de alarma
Los patógenos que logren penetrar en un
organismo se encontrarán con las células y los
mecanismos del sistema inmune innato.
Las defensas del sistema inmune innato no son
específicas, lo cual significa que estos sistemas
reconocen y responden a los patógenos en una
forma genérica.
Este sistema no confiere una inmunidad
duradera contra el patógeno
Inn: Barreras humorales y
químicas
Fiebre
Es una respuesta de protección ante la infección y la
lesión, considerada como una estimulación del sistema
inmunitario del organismo.
La fiebre es provocada por sustancias secretadas por
monocitos y otras células: pirógenos
Sin embargo, las infecciones no son la única causa de
la fiebre, y a menudo, puede no ser una respuesta
inmunológica
La fiebre, debido a sus potenciales efectos
beneficiosos, se discute si debe ser tratada de
forma rutinaria.
La fiebre beneficia al sistema inmunológico para
combatir de forma más eficiente a los patógenos:
aumentando y mejorando la movilidad y la fagocitosis
de los leucocitos,
reduciendo los niveles de endotoxina,
incrementando la proliferación de las células T y
mejorando la actividad del interferón.
Inflamación
Primeras respuestas del sistema inmune a una infección.
Signos de la inflamación: eritema, edema e hipertermia
local, que son causadas por el incremento en la perfusión
tisular. Además los síntomas de dolor (tétrada de Celsius) y
pérdida funcional (quinto signo de Virchow)
La inflamación es producida por eicosanoides y
citocinas, que son liberadas por células heridas o
infectadas.
Los eicosanoides incluyen prostaglandinas (COX) que
producen fiebre y dilatación de los vasos sanguíneos
asociados con la inflamación, y leucotrienos (LOX) que
atraen ciertos leucocitos
Las citocinas incluyen
interleucinas que son responsables de la
comunicación entre los leucocitos;
quimiocinas que promueven la quimiotaxis;
interferones que tienen efectos anti-virales como la
supresión de la síntesis de proteínas en la célula
huésped.
También pueden liberarse factores de crecimiento y
factores citotóxicos.
Complemento
Cascada bioquímica que ataca las superficies de las
células extrañas.
Contiene más de 20 proteínas diferentes y recibe ese
nombre por su capacidad para complementar la
destrucción de patógenos iniciada por los anticuerpos.
El sistema del complemento es el mayor componente
humoral de la respuesta inmune innata
La cascada origina la producción de péptidos
que atraen células inmunitarias,
aumentan la permeabilidad vascular y
opsonizan (recubren) la superficie del
patógeno, marcándolo para su destrucción.
Esta deposición del complemento puede
también eliminar células directamente al perforar
su membrana plasmática
Inn: Barreras celulares
Los leucocitos (células blancas de la sangre) actúan
como organismos unicelulares independientes.
Los leucocitos innatos incluyen fagocitos (monocitos,
macrófagos, neutrófilos y células dendríticas), mastocitos,
eosinófilos, basófilos y células asesinas naturales.
Estas células identifican y eliminan patógenos, bien sea
atacando a los más grandes a través del contacto o
englobando a otros para así eliminarlos.
Las células innatas también son importantes mediadores
en la activación del sistema inmune adaptativo
La fagocitosis es una característica importante de la
inmunidad innata celular, llevada a cabo por células
llamadas fagocitos, que engloban patógenos y
partículas rodeándolos exteriormente con su membrana
hasta hacerlos pasar al interior de su citoplasma.
Los fagocitos generalmente circulan en búsqueda de
patógenos, pero pueden ser atraídos a ubicaciones
específicas por las citocinas.
https://youtu.be/Qyz5ep-R-y4
Al ser englobado por el fagocito, el
patógeno resulta envuelto en una
vesícula intracelular llamada fagosoma
que a continuación se fusiona con los
lisosomas para formar un fagolisosoma
https://youtu.be/cwputi8wE7w
Los monocitos, neutrófilos y macrófagos son fagocitos que
viajan a través del cuerpo en busca de patógenos invasores.
Los neutrófilos son encontrados normalmente en la sangre y
es el tipo más común de fagocitos, que normalmente
representan el 60 o 80% del total de leucocitos que circulan
en el cuerpo.
Durante la fase aguda de la inflamación, particularmente en
el caso de las infecciones bacterianas, los neutrófilos migran
hacia el lugar de la inflamación en un proceso llamado
quimiotaxis, y son las primeras células en llegar a la
escena de la infección.
Los macrófagos son células versátiles que residen
dentro de los tejidos y producen una amplia gama
de sustancias como enzimas, proteínas del
complemento, y factores reguladores como la
Interleucina 1.
Los macrófagos también actúan como carroñeros,
librando al organismo de células muertas y otros
residuos, y como "células presentadoras de
antígenos" para activar el sistema inmune
adaptativo
Las células dendríticas son fagocitos en los
tejidos que están en contacto con el ambiente
externo; por lo tanto están localizados
principalmente en la piel, la nariz, los
pulmones, el estómago y los intestinos
(mucosas).
Se llaman así por su semejanza con las
dendritas neuronales pero no están
relacionadas en modo alguno con el sistema
nervioso.
Las células dendríticas actúan como
enlace entre los sistemas inmunes innato
y adaptativo, pues presentan antígenos
a las células T, uno de los tipos de
célula clave del sistema inmune
adaptativo
Los mastocitos residen en los tejidos
conectivos y en las membranas mucosas, y
regulan la respuesta inflamatoria.
Se encuentran asociadas muy a menudo con la
alergia y la anafilaxia.
Los basófilos y los eosinófilos están
relacionados con los neutrófilos.
Secretan mediadores químicos que están
involucrados en la defensa contra parásitos y
desempeñan un papel en las reacciones
alérgicas, como el asma.
Mastocito
Las células asesinas naturales (NK, del
inglés Natural Killer) son leucocitos que
atacan y destruyen células tumorales, o
células que han sido infectadas por virus