PATRONES RESPIRATORIOS,
CURVA TÉRMICA Y SIGNOS
VITALES
Wilson Manuel Molina Barroso
PATRONES RESPIRATORIOS
El control de la respiración se
realiza en el tronco del encéfalo,
los patrones respiratorios pueden
ayudar a localizar la zona de la
lesión e incluso a sospechar la
etiología, los patrones mas
comunes son los siguientes:
PATRÓN CHEYNE-STOKES
Se produce por lesiones en los
hemisferios cerebrales, diencéfalo, o
protuberancia. Se caracteriza por una
respiración periódica con alternancia de
fases de aumento y descenso progresivo
de frecuencia e intensidad respiratoria,
seguido de un período de apnea de
duración variable. Se observa en
hipoxemia, insuficiencia cardiaca,
uremia, lesiones hemisféricas bilaterales,
fase diencefálica del coma o
encefalopatía metabólica
PATRÓN BIOT’S
Se produce por lesiones en el tronco
encefálico, en la fosa posterior. Se
caracteriza por un volumen corriente
regular, alterna con periodos de apnea,
inspiraciones profundas y
superficiales, conservan cierta
naturaleza periódica, se puede
producir por medicamentos,
hemorragia cerebelosa, hernia tonsilar
o lesiones pontinas o meningitis.
PATRÓN DE KUSSMAUL
Se produce por lesiones en los
quimiorreceptores medulares y periféricos
(Cuerpos carotideos). Se caracteriza por un
patrón de hiperapnea alternando con
apneas, rápido, profundo pero regular,
Suele ser por problemas metabólicos,
cetoacidosis diabética, síndrome urémico,
acidosis metabólica o intoxicaciones.
PATRÓN AGÓNICO
Se produce por un daño en el tronco
encefálico en la fosa posterior, suele
caracterizarse por inspiraciones
profundas y superficiales, irregulares en
frecuencia y volumen corriente,
intercalado con apneas. Puede producirse
por medicamentos, insuficiencia cardiaca,
uremia, o encefalopatía diabética.
CURVA TÉRMICA
Para poder estudiar las características de la fiebre en los distintos padecimientos, el medico debe aprender a elaborar la curva
térmica, o sea el trazado gráfico de las variaciones de la temperatura en el curso de la enfermedad. En estos gráficos las abscisas
corresponden a los días y las ordenadas a los grados de temperatura. Las ordenadas cuentan con 10 divisiones que corresponden
a cada décima de grado. Para confeccionar la curva térmica se toma el valor obtenido en el control de la temperatura y se marca
un punto en el sitio donde se cruza la ordenada correspondiente al grado de temperatura, con la abscisa que corresponde al día y
hora en que se tomó. Al unir los puntos con líneas rectas, se obtiene una línea continua que marca las variaciones de la
temperatura durante la enfermedad. El estudio de las gráficas de temperatura revela el modo como evolucionan diferentes
enfermedades.
CURVAS FEBRILES
Se refiere a la evolución de la temperatura en el tiempo, se distingue en;
- Curva heptica o séptica: Se caracteriza por “pick” febriles que pueden sobrepasar los 39°C y
generalmente, son antecedidos por escalofríos. Es frecuente que cuando la temperatura baja se
produzca una gran sudoración, especialmente si se han usado antipiréticos.
Fiebre intermitente: Cuando la temperatura sube
en el día, pero luego desciende a niveles
normales.
Fiebre remitente: Cuando la temperatura oscila
durante el día, pero no alcanza niveles normales.
Si las variaciones son menores de 1 ºC se
llamaría fiebre continua.
Fiebre recurrente: Cuando se presenta fiebre
durante algunos días y luego la temperatura se
normaliza para volver a elevarse unos días
después.
Fiebre de origen desconocido: Se usa este
término cuando una persona evoluciona con
fiebre importante durante más de 2 a 3 semanas y
no se encuentra la causa a pesar de un estudio
bastante extenso. Estas situaciones obligan a
considerar diagnósticos que puede evolucionar
con fiebre por tiempos prolongados o considerar
infecciones por gérmenes difíciles de aislar.
SIGNOS VITALES
Los signos vitales reflejan funciones esenciales del cuerpo, incluso el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria, la
temperatura y la presión arterial.
Los signos vitales normales cambian con la edad, el sexo, el peso, la capacidad para ejercitarse y la salud general.
Los rangos normales de los signos vitales para un adulto sano promedio mientras está en reposo son:
- Presión arterial: 90/60 mm Hg hasta 120/80 mm Hg
- Respiración: 12 a 18 respiraciones por minuto
- Pulso: 60 a 100 latidos por minuto
- Temperatura: 97.8°F a 99.1°F (36.5°C a 37.3°C); promedio de 98.6°F (37ºC)
PRESION ARTERIAL
La presión arterial representa la presión ejercida por la sangre
contra la pared de las arterias. Depende de los siguientes
factores:
Débito sistólico (volumen de eyección del ventrículo izquierdo )
Distensibilidad de la aorta y de las grandes arterias.
Resistencia vascular periférica, especialmente a nivel arteriolar,
que es controlada por el sistema nervioso autónomo.
Volemia (volumen de sangre dentro del sistema arterial).
MEDICIÓN
La presión arterial conviene medirla en el brazo, estando el
paciente sentado o acostado, cómodo y relajado. Debe haber
descansado unos 5 minutos y no haber consumido café o haber
fumado en los 30 minutos anteriores. Habitualmente la medición se
efectúa al final del examen físico, momento en que el paciente
debiera estar más relajado, la medición se debe efectuar estando el
paciente acostado y luego de pie, el brazo debe estar desnudo, sin
ropas que interfieran la colocación del manguito. Conviene que el
brazo esté apoyado sobre una mesa o que cuelgue relajado al lado
del cuerpo. La bolsa de goma debe quedar ubicada de tal forma que
justo la mitad de ella esté sobre la arteria braquial. Además, el
manguito debe quedar a la altura del corazón. Si se ubica más
abajo, se registran presiones falsamente elevadas.
VALORES NORMALES
Presión sistólica: Entre 100 y 140 mm de Hg (lo ideal sería tener una
presión sistólica que no superara los 120 mm Hg, o, a los más, los 130
mm Hg).
Presión diastólica: entre 60 y 90 mm de Hg (lo ideal sería tener una
presión diastólica por debajo de los 90 mm Hg).
Se considera que un paciente está comenzando a ser hipertenso cuando
su registro es igual o mayor de 140/90 mm de Hg. Algunas personas,
especialmente mujeres jóvenes, tienen presiones que normalmente son
bajas (100/60 mm Hg o incluso menos). En otras situaciones, la presión
baja es una manifestación de shock o colapso circulatorio, pero en estos
casos, se presentan signos de mala perfusión tisular (compromiso de
conciencia, extremidades frías, diuresis escasa).
FRECUENCIA RESPIRATORIA
Indicaciones y técnica
El ciclo respiratorio comprende una fase de
inspiración y otra de espiración. La frecuencia
respiratoria (FR) es el número de veces que una
persona respira por minuto. El control de la FR
se recomienda realizarlo cuando la persona está
en reposo y sin que tenga conciencia de que le
estamos controlando la FR; (para que de esta
forma su respiración sea natural). La valoración
de la FR consiste en contar el número de
respiraciones durante un minuto (1 minuto)
visualizando las veces que se eleva el tórax
VALORES NORMALES
Frecuencia respiratoria normal, en adultos: 12 a 20 respiraciones por minuto. Los recién nacidos y los niños
presentan frecuencias respiratorias más elevadas.
Taquipnea: sobre 20 respiraciones por minuto (en adultos).
Bradipnea: menos de 12 respiraciones por minuto (en adultos).
Alteraciones de la respiración:
Respiración paradójica. Es manifestación de una insuficiencia respiratoria,
con fatiga muscular e incapacidad del diafragma para contraerse. En estos
casos, el paciente respira ayudándose con la musculatura intercostal y los
músculos respiratorios accesorios. El accionar del diafragma se nota mejor
estando el paciente en decúbito dorsal y poniendo una mano sobre su
abdomen: si el diafragma está funcionando, el abdomen protruye; si el
diafragma no se está contrayendo, el abdomen se hunde (al ser arrastrado el
diafragma hacia arriba por la presión negativa que se genera en el interior
del tórax).
Obstrucción bronquial difusa. Los pacientes presentan una espiración
prolongada debido a una obstrucción difusa de las vías aéreas (bronquios
pequeños y medianos). También se tiende a atrapar aire en el tórax, el cual
se aprecia hiperinsuflado. Pacientes con crisis asmáticas o limitación crónica
del flujo aéreo presentan esta condición.
Obstrucción de la vía aérea alta (laringe, cuerdas vocales, tráquea). La
inspiración se efectúa con dificultad por la resistencia al paso del aire. Se
produce una presión intratorácica negativa aumentada y esto lleva a una
retracción de los espacios supraclaviculares, intercostales y subcostales. Este
fenómeno se conoce como tiraje. También se produce un ruido audible a
distancia al entrar el aire con dificultad y esto se conoce como cornaje o
estridor.
PULSO
El pulso arterial depende de las contracciones del
ventrículo izquierdo, la cantidad de sangre que es
eyectada en cada sístole, la frecuencia y ritmicidad
con que ocurre, y la onda de presión que se produce a
través del sistema arterial que depende también de la
distensibilidad de la aorta y de las principales arterias,
y de la resistencia arteriolar periférica.
El pulso normal se palpa como una onda, con una fase
ascendente y otra descendente. Normalmente tiene
una amplitud que permite palparlo fácilmente y una
ritmicidad regular.
TOMA DE PULSO
El pulso arterial se puede palpar en distintas partes del cuerpo:
Pulso carotídeo: Se busca en el recorrido de las arterias carótidas, medial al borde
anterior del músculo esternocleidomastoideo. En las personas mayores no
conviene presionar mucho sobre la arteria, ni masajearla, por el riesgo que pueda
desprenderse una placa de ateroma.
Pulso axilar: Se palpa profundo en la fosa de la axila, por detrás del borde
posterior del músculo pectoral mayor.
Pulso braquial: Se palpa sobre la cara anterior del pliegue el codo, hacia medial.
Se conoce también como pulso humeral.
Pulso radial: Se palpa en la cara anterior y lateral de las muñecas, entre el tendón
del músculo flexor radial del carpo y la apófisis estiloide del radio.
Pulso femoral: Se palpa bajo el pliegue inguinal, hacia medial.
Pulso poplíteo: Se palpa en la cara posterior de las rodillas, ya sea estando el
paciente en decúbito dorsal o prono. Puede convenir efectuar una palpación
bimanual.
Pulso pedio: Se palpa en el dorso de los pies, lateral al tendón extensor del ortejo
mayor. Una palpación transversal a la dirección de la arteria, con dos o tres dedos,
puede facilitar ubicar el pulso
Pulso tibial posterior: Se palpa detrás de los maléolos internos de cada tobillo
TIPOS DE PULSO ARTERIALES
Pulso bigeminado. Se caracteriza porque se palpan secuencias de dos latidos, el primero
normal, y el segundo de menor amplitud (habitualmente el segundo latido corresponde a
un extrasístole).
Pulso céler. Es un pulso amplio, de ascenso y descenso rápido. Se encuentra
principalmente en insuficiencias de la válvula aórtica, de magnitud importante. Una
maniobra que sirve para reconocer esta condición es levantar el antebrazo del paciente
sobre el nivel del corazón, palpando el antebrazo, cerca de la muñeca, con todos los
dedos de la mano: el pulso se hace aún más notorio (pulso en “martillo de agua”; pulso
de Corrigan).
Pulso dicroto. Se caracteriza por una pequeña onda en la fase descendente. Se ha descrito
en cuadros de fiebre tifoidea, pero, en la práctica clínica, es casi imposible de palpar.
Pulso filiforme. Es un pulso rápido, débil, de poca amplitud. Se encuentra en pacientes
con hipotensión arterial, deshidratados, o en colapso circulatorio (shock).
Pulso paradójico. Corresponde a una disminución del pulso arterial durante la inspiración
junto con una ingurgitación de las venas yugulares. Se puede captar palpando el pulso
radial mientras el paciente efectúa una inspiración profunda (el pulso se palpa en ese
momento más débil) o usando un esfigmomanómetro (es significativo si ocurre una
disminución de la presión sistólica sobre 10 mm de Hg o sobre el 10% del valor
habitual).
Pulso alternante: Se caracteriza porque se aprecia una secuencia de un pulso de amplitud
normal, seguido por otro de menor amplitud, en el contexto de un ritmo regular. Se ve en
TEMPERATURA
El organismo en condiciones normales mantiene la temperatura corporal dentro de un rango estrecho, independientemente de las variaciones del medio
ambiente. Normalmente la temperatura es un poco mayor en la tarde, cerca de las 20 horas, y más baja en la madrugada. Esta es una variación de tipo
circadiano. La temperatura que se registra en la axila, oscila en el paciente sano entre 36,2ºC y 37ºC.
Los sitios más frecuentemente usados para estos registros son la boca (bajo la lengua), las axilas, los pliegues inguinales y el recto. Entre ellos existen
diferencias. Así, con respecto a la temperatura axilar, los registros en la boca y en el recto son un poco más altos (del orden de 0,3ºC a 0,5ºC)
Se considera que una persona presenta:
- Hipotermia: debajo de los 35°C.
- Temperatura normal: temperatura entre 35-37,4°C.
- Febrícula: temperatura superior a 37°, pero inferior a 38°C durante 24h.
- Fiebre: elevación de la temperatura corporal central por encima de las variaciones diarias normales. Mayor de 38°C.
- Hiperpirexia: fiebre muy elevada mayor a 41°C. Hay disfunción de órganos. Responde a los antipiréticos.
- Hipertermia: Falla en el mecanismo de control de la temperatura; la producción de calor excede la pérdida, con punto de ajuste a
nivel hipotalámico normal. No sudan. No responde a los antipiréticos. No tiene ciclos circadianos. Los mecanismos de liberación
son los que se pierden, están desajustados. La temperatura es mayor de 41°C