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La Importancia de Ser Padres "Malos"

Este documento defiende el concepto de "padres malos", es decir, padres estrictos que ponen límites y responsabilizan a sus hijos. El autor argumenta que ser un "padre malo" significa amar lo suficiente a los hijos como para decirles que no, conocer a sus amigos, hacerlos asumir las consecuencias de sus acciones y enseñarles valores a través del ejemplo. Concluye que en la sociedad actual hacen falta más "padres malos" que eduquen de esta forma estricta pero amorosa.

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La Importancia de Ser Padres "Malos"

Este documento defiende el concepto de "padres malos", es decir, padres estrictos que ponen límites y responsabilizan a sus hijos. El autor argumenta que ser un "padre malo" significa amar lo suficiente a los hijos como para decirles que no, conocer a sus amigos, hacerlos asumir las consecuencias de sus acciones y enseñarles valores a través del ejemplo. Concluye que en la sociedad actual hacen falta más "padres malos" que eduquen de esta forma estricta pero amorosa.

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Padres

Malos
Padres Malos
(Dr. Carlos Hecktheuer, Medico Psiquiatra)

“Un día, cuando mis hijos estén lo


suficientemente crecidos para entender la
lógica que motiva a los padres y madres, yo
habré de decirles:
• Los amé lo suficiente como para haberles
preguntado a dónde iban, con quién iban y a
qué hora regresarían.
• Los amé lo suficiente para no haberme
quedado callado y para hacerles saber,
aunque no les gustara, que aquél nuevo
amigo no era buena compañía.
• Los amé lo suficiente para hacerles pagar las
golosinas que tomaron del supermercado o
las revistas del expendio, y hacerles decir al
dueño: Nosotros nos llevamos esto ayer y
queremos pagarlo.
• Los amé lo suficiente como para haber
permanecido de pie dos horas, junto a
ustedes, mientras limpiaban su cuarto, tarea
que yo habría hecho en 15 minutos.
• Los amé lo suficiente para dejarles ver
además del amor que sentía por ustedes, la
decepción y también las lágrimas en mis
ojos.
• Los amé lo suficiente para dejarlos asumir la
responsabilidad de sus acciones, aún cuando
las penalidades eran tan duras que me partían
el corazón.
• Y ante todo, los amé lo suficiente para
decirles NO, cuando sabía que ustedes
podrían odiarme por eso (y en algunos
momentos sé que me odiaron).
•Ésas eran las batallas más difíciles de todas.
Estoy contento, vencí... porque al final
ustedes ganaron también!

Y cualquiera de estos días, cuando mis nietos


hayan crecido lo suficiente para entender la
lógica que motiva a los padres y madres,
cuando ellos les pregunten si sus padres eran
malos, mis hijos les dirán:
“Sí, nuestros padres eran malos. Eran los
padres más malos del mundo... Los otros
chicos comían golosinas en el desayuno y
nosotros teníamos que comer cereales,
huevos y tostadas. Los otros chicos bebían
gaseosas y comían papas fritas y helados en
el almuerzo y nosotros teníamos que comer
arroz, carne, verduras y frutas.
Mamá y Papa tenía que saber quiénes eran
nuestros amigos y qué hacíamos con ellos.
Insistían en que le dijéramos con quién
íbamos a salir, aunque demoráramos apenas
una hora o menos. Ellos nos insistían
siempre para que le dijéramos siempre la
verdad y nada más que la verdad.
Y cuando éramos adolescentes, no sé cómo,
hasta conseguían leernos el pensamiento.
¡Nuestra vida sí que era pesada!
Ellos no permitían que nuestros amigos nos
tocaran el claxon para que saliéramos; tenían
que bajar, tocar la puerta y entrar para que
ella los conociera.
A los 12 años, todos podían volver tarde por
la noche, nosotros tuvimos que esperar como
hasta los 16 para poder hacerlo, y aquellos
pesados se levantaban para saber si la fiesta
había estado buena (sólo para ver en qué
estado nos encontrábamos al volver).
Por culpa de nuestros padres, nos perdimos
inmensas experiencias en la adolescencia.
Ninguno de nosotros estuvo envuelto en
problema de drogas, robos, actos de
vandalismo, violación de propiedad, ni
estuvimos presos por ningún crimen.
¡TODO FUE CULPA DE ELLOS!”
Ahora que somos adultos, honestos y
educados, estamos haciendo lo mejor para
ser “PADRES MALOS”, como fueron
nuestros padres. YO CREO QUE ESTE
ES UNO DE LOS MALES DEL
MUNDO DE HOY:
NO HAY SUFICIENTES PADRES
MALOS!

¡Aquéllos que ya son padres, que no se


culpen , y aquéllos que lo serán, que esto les
sirva como una alerta!

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