6 Logos
6 Logos
LOGOS:
En el Nuevo Testamento hay un uso técnico de la palabra
Logos.
Está en el prologo del cuarto evangelio: “En el principio
era el Verbo (Logos) y el Verbo era con Dios y el Verbo
era Dios” (Juan 1:1 RV60).
Está en la siguiente declaración de Juan: “Y aquel Verbo
(Logos) fue hecho carne y habitó entre nosotros” (Juan
1:14 RV60).
En griego, Logos tiene dos significados: Palabra y Razón y
ambos se entretejen juntamente.
EL TRASFONDO JUDIO DE LOGOS
En el pensamiento judío, una palabra no era
simplemente un sonido articulado que expresa una
idea: la Palabra hacía cosas.
La Palabra de Dios no es un mero sonido: es una
causa eficiente.
En el relato de la creación: la Palabra de Dios crea.
Por la Palabra de Dios fueron hechos los cielos…
porque él dijo y fue hecho (Salmos 33:6,9).
En el pensamiento judío,. la Palabra de Dios no solo
decía, también hacía.
LA MEMRA
Hubo un tiempo en que los judíos hablaban arameo porque
habían olvidado su lengua hebrea.
Fue necesario traducir las Escrituras al arameo. Estas
traducciones se llaman Targums.
En la simplicidad del Antiguo Testamento, se atribuían a
Dios sentimientos, acciones, reacciones y pensamientos
al estilo de los hombres, los artífices de los Targums
sintieron que todo esto aplicado al Altísimo seguía
siendo demasiado humano y entonces comenzaron a
usar una circunlocución para expresar el nombre de
Dios, es decir, no hablaban de Dios, sino de la Palabra, la
Memra de Dios.
LA MEMRA EN LOS TARGUMS:
En Ex. 19:17 Los Targums dicen que Moisés sacó del
campamento al pueblo para encontrarse con la Memra,
con la Palabra de Dios, en vez de con Dios.
En Dt. 9:3 La Palabra de Dios, la Memra, es fuego
consumidor.
En Is. 48:13 leemos: mi mano fundó también la tierra y
midió los cielos. Y en los Targums se dice: por mi Palabra,
mi Memra, he fundado la tierra y por mi fuerza he
suspendido los cielos.
El resultado fue que las Escrituras judías, en su forma
popular, se llenaron de la frase: La Palabra, la Memra de
Dios; y la Palabra estaba siempre haciendo, no
meramente diciendo.
LA SABIDURÍA (SOPHIA):
En el pensamiento judío hay otra gran concepción: LA
SABIDURÍA (Sophia).
En Proverbios 3:13-20 Dios con Sabiduría fundó la tierra.
En Proverbios 8:1-9 la Sabiduría existe desde siempre,
antes que la tierra lo fuera, la Sabiduría estaba con Dios.
esta idea se encuentra muy desarrollada en los libros
escritos entre los dos testamentos.
En Eclesiástico 1:1-10 se dice que la Sabiduría fue
concebida antes de todas las cosas y que está derramada
sobre toda la creación.
En la Sabiduría de Salomón 9:12, la Sabiduría lo hace
todo.
JESÚS COMO LA PALABRA DE DIOS:
En el pensamiento judío tenemos dos grandes concepciones
respaldando la idea de Jesús como La Palabra, el Logos de
Dios.
Primeramente, La Palabra de Dios no es únicamente
discurso: es poder.
Segunda, resulta imposible separar las ideas de Palabra y
Sabiduría. (Puesto que) la Sabiduría de Dios fue lo que creó y
penetró el universo que él hizo.
“En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo
era Dios…todas las cosas por el fueron hechas y sin él nada de
lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:1-3 RV60).
LOGOS COMO CONCEPTO INTENCIONAL:
Al final del siglo I, la iglesia tuvo que hacer frente a un serio
problema de comunicación:
La iglesia se originó en el judaísmo, pero necesitaba
presentar su mensaje a un mundo griego, que las categorías
del judaísmo le eran ajenas.
Un griego que quisiera ser cristiano estaba obligado a
aceptar a Cristo, el Mesías. Naturalmente, preguntaría que
significa eso y hubiese habido que darle un cursillo de
apocalíptica judía.
Juan que advirtió el problema, fue quizás la mente más
grande de la iglesia cristiana y repentinamente vio la
solución. Tanto judíos como griegos tenían la concepción
del Logos de Dios.
EL TRASFONDO GRIEGO:
Por el año 560 a.C hubo un filósofo griego, llamado
Heráclito, que también vivió en Efeso. Este pensador
concebía el mundo como un flujo.
Todo está cambiando continuamente; no hay nada estático
en el mundo. Pero sí todo cambia sin cesar, ¿por qué no es el
mundo un completo y absoluto caos? Su respuesta fue:
“Todo sucede conforme al Logos”.
En el mundo operan UNA RAZÓN Y UNA MENTE; esa mente
es la de Dios, es el Logos de Dios; y el Logos es el que hace
que el universo sea un cosmos ordenado, y no un confuso
caos.
EL TRASFONDO GRIEGO:
La idea de Una Mente, Una Razón, Un Logos, gobernando el
mundo fascinaba a los griegos:
Anaxágoras habló de la mente (Nous) que “todo lo
gobierna”.
Platón decía que el Logos de Dios era el que mantenía los
planetas en sus órbitas y el que traía de vuelta las estaciones
y los años en sus tiempos determinados.
Los Estoicos decían que el Logos de Dios -vagaba- por todas
partes. El curso de los tiempos, de las estaciones, de las
mareas, de las estrellas, en fin, de todo, era ordenado por el
Logos; el Logos fue el que introdujo la razón en el mundo.
Seneca decía que El Logos fue el que puso la razón en el
universo y en el hombre y este Logos era la mente de Dios.
EL TRASFONDO GRIEGO:
La concepción del Logos llegó a su clímax con Filón, un judío
alejandrino que fusionó el método de pensamiento hebreo
con los conceptos griegos.
Para Filón el logos de Dios estaba “inscrito y grabado en la
constitución de todas las cosas”.
Para Filón el Logos es “el guardián por medio del que el
piloto del universo gobierna todas las cosas”.
Para Filón el Logos es “el sumo sacerdote que pone las almas
ante Dios”.
Para Filón el Logos es el puente entre el hombre y Dios.
EL LOGOS EN EL EVANGELIO DE JUAN:
Al utilizar Logos en su evangelio, de forma intencional, Juan
estaba vistiendo al cristianismo con un ropaje que un griego
podía entender. No obstante, al identificar a Jesús como el
Logos de Dios, Juan estaba declarando lo siguiente:
a) Jesús es el poder creador de Dios venido a los hombres.
b) Jesús no solo habló la palabra de conocimiento: Él es La
Palabra de poder.
c) Jesús no vino tanto para decir cosas como para hacer
cosas.
d) Jesús como Mesías (Jesucristo) es la mente de Dios
encarnada.
BIBLIOGRAFÍA Consultada:
Barclay, William
Palabras Griegas del
Nuevo Testamento;
su uso y su significado.
(1996) 6ta edición
Casa bautista de publicaciones.
Texas.
Páginas consultadas: 136-144