LA TERAPIA PSICOANALÍTICA
DEL NIÑO
PSICOANALISTA MARIANA MEJÍA HUACUZ.
INTRODUCCIÓN.
La importancia de considerar el
desarrollo en función de como el
niño piensa, se defiende, habla,
exige, satisface necesidades,
manejan sus impulsos etc.
Pioneros del psicoanálisis infantil:
Hellmuth, A. Freud, M. Klein, quienes Waelder (1946) el primer caso de
pronto se dieron cuenta de que el análisis de un niño presentado ante la
trabajo con niños no era cosa sencilla. Sociedad Psicoanalítica de Viena.
1. No se podía usar el diván.
2. Su capacidad verbal esta limitada. Fue necesario tener un conocimiento
3. El niño generalmente no se siente profundo sobre el desarrollo infantil.
enfermo. No hay solicitud de A. Freud propone 4 áreas de
ayuda. diferencia:
1. La egocentricidad.
Así se introdujo el juego y los dibujos y 2. La inmadurez del aparato sexual.
se modifico el escenario terapéutico 3. La debilidad relativa d elos
para hacerlo más apropiado al procesos secundarios del p.
ambiente infantil 4. La manera de evaluar el tiempo.
La negativa de los niños a ir a consulta por
desconocimiento de sus problemáticas hace
que el padre solicite la consulta. (es
necesario hablar con los padres para que le
digan al niño la verdad de porqué lo llevan a
consulta). “PERIODO DE PRUEBA DEL
TRATAMIENTO”. Al cambio de actitud
negativa a positiva.
La presencia de los padres es fundamental
para trabajar con los niños. Por lo menos
alianza con uno de ellos.
Frizziera (1998) el niño forma parte de un malestar colectivo, una familia y esto
constituye una encrucijada.
Anna Freud:
1. Las líneas de desarrollo.
2. El psicoanalista debe analizar y participar de la
educación del niño interviniendo en su desarrollo
normal.
3. No le da tanta importancia al síntoma, sino a
hacer una valoración total del niño su mundo
interno y externo. “Perfil diagnóstico”.
4. Menciona la importancia de ver la relación que
tiene el síntoma con el momento del desarrollo, el
nivel del mismo, la estructura operante, el
significado dinámico del síntoma y su relación con
la realidad.
5. “Conflictos del desarrollo”, siendo trastornos que
emergen de las presiones y el estrés, tanto internos
como externos y peligros y angustias ligados a fases
específicas del desarrollo pero como estancia
transitoria.
6. “Fallas del desarrollo”. Originadas tempranamente en
el proceso de desarrollo del niño. La ayuda va en
función de que el niño se adapte mejor a esa
estructura. En ocasiones funciona una “Experiencia
correctiva” que pretende establecer un cambio
estructural.
Anna Freud:
7. En 1978 introduce el concepto de “Disarmonías del
desarrollo”, que abarcan los trastornos tempranos que
pertenecían a la llamada falla básica. “Las
disarmonías moderadas producen las variaciones a la
normalidad y las severas producen la patología”.
8. siempre recomendó trabajar mucho las resistencias
e interpretar las defensas
9. Su modo de conceptuar el tiempo, hará que la
incomodidad y la angustia que produce el análisis en el
presente del niño, pese más que la idea que él se pueda
sentir mejor en el futuro; así el niño, en presencia de
una resistencia, querrá, en primera opción, terminar el
análisis.
Los niños tienden a externalizar sus conflictos, lo que
resulta en batallas con el ambiente en vez de
experimentarlas internamente. Los niños buscan
soluciones externas y actúan. La alianza en el
tratamiento con el niño y con los padres son elementos
cruciales para contrarrestar esas dificultades.
10. En relación con la transferencia, pensó que en los
niños no había la llamada neurosis de transferencia;
luego, más adelante, reconoció que sí se podía dar en
algunos casos.
11. El analista de niños debe "educar" al paciente y
"analizarlo" al mismo tiempo. Por educar ella se refería a
trabajar todas aquellas áreas de las líneas de desarrollo
que estaban muy atrasadas.
Cuando se trata de problemas neuróticos el análisis no
tiene problemas, se trata de hacer consciente lo
inconsciente. Pero cuando se trata de defectos del
desarrollo que empiezan a producir estructuras
defectuosas, ahí la interpretación no es efectiva. Se
necesitan entonces otras medidas "colaterales al análisis",
las cuales son muy importantes. Ahí es donde el analista
deberá mostrar su creatividad.
El proceso analítico, en su afán de disecar la personalidad y de traer los conflictos a la conciencia, se opone al proceso de desarrollo
cuya meta es resolver conflictos y establecer actitudes caracterológicas. Así, el desarrollo puede contribuir a la resistencia.
• Pensaba que el análisis nunca va a curar una estructura defectuosa; ese daño no es
reparable por el análisis, se necesitan otros abordajes: apoyo, educación, programas
educacionales, instrucción por áreas, juegos estructurados u otras actividades. En estos
casos más que la interpretación, el analista como objeto nuevo que está ahí y quiere
ayudar al paciente, puede producir una experiencia "correctiva" que ayude a aquél a
movilizar sus esfuerzos para tener un mejor desarrollo.
• Para poder embarcarse de un modo satisfactorio en el proceso terapéutico, el terapeuta
debe tener un conocimiento que explique dentro de la teoría psicoanalítica: las
motivaciones y las razones de la conducta del niño, el nivel de desarrollo psicológico
estructural alcanzado, así como el grado de desviación presente (psicopatología), y el
nivel de operación de sus funciones mentales (defensas, relacionas objetales, funciones
intelectuales, habilidades específicas, etcétera).
SOBRE EL TERAPEUTA.
La psicoterapia y el psicoanálisis no son • Ayudar a un niño con un problema de
modalidades terapéuticas útiles para todos los carácter limítrofe a lograr una mejor
niños. Nosotros, como terapeutas, debemos inte-gración de su sí mismo.
tener metas claras acerca de los propó-sitos
de nuestra intervención. Por ejemplo: • Ayudar a un niño autodevaluado a
• Ayudar a un niño a resolver una fobia descubrir sus capacidades.
específica.
• Ayudar a un niño con angustia de
• Ayudar a un niño de poca capacidad separación a superarla.
intelectual a desarrollarse lo mejor que
pueda, para un día ser autodependiente. • Ayudar a un niño con problemas
• Ayudar a desprenderse a un niño con una importantes de timidez, que se
psicosis simbiótica. encuentra preso en la armadura de su
propio carácter.
Pacientes bordeline Manejo técnico.
• En casos de estructuras de carácter • Manejar la realidad en el aquí y ahora,
narcista o limítrofe, las terapias analíticas proceso que permite al Yo deslindar el sí
de tiempo prolongado pueden lograr un mismo y el objeto. • Integrar los aspectos
mejor desarrollo del carácter. Las terapias libidinales y agresivos. • Utilizar la
analíticas de los transtornos de la transferencia, no en sus aspectos
personalidad, en los que la organización genéticos sino en los relacionados con el
del carácter es del tipo de las llamadas aquí y ahora. • Ayudar a la
borderline, requieren de modificaciones a desidealización de los objetos. • Señalar
la técnica clásica. Kernberg (1989, pp. 3- las escisiones del Yo y del Sí mismo. •
24), por ejemplo, menciona que dicha
Clarificar y confrontar para luego in
técnica, ya adaptada, se centra en:
Una función mental que es muy importante para poder
beneficiarse de una terapia analítica es lo que Fonagy y
Target (1997) han llamado "la mentalización o función
reflectiva". Esta función podría ser definida como la
adquisición, mediante la experiencia del desarrollo, que
permite a los niños responder a la conducta de otra
persona y que también tiene que ver con la concepción
que tienen los niños de los demás (otros), en relación con
sus actitudes, intenciones y planes. Al atribuir a "otros"
estados mentales, los niños hacen que la conducta de las
personas sea significativa y predecible. Conforme los
niños aprenden a entender la conducta de "otros", ellos
pueden activar una res-puesta a partir de sus relaciones
de objeto internalizadas, lo que estará indicado por una
transacción interpersonal. El niño entiende que su
conducta afecta a "otros" y viceversa
SOBRE EL SETTING
Respecto a las psicoterapias, Ginott (1973) habla de las
dimensiones ideales del cuarto de juegos. Ya en la práctica es
útil tener un cuarto de juegos lo suficientemente amplio donde el
niño se pueda mover libremente.
No debe haber demasiados juguetes, de preferencia deben ser
sencillos. Ejemplo de juguetes que debemos tener son los
muñecos que representen a las figuras de la familia, unos cubos
de madera, unos cuantos carros, soldados, animales, una casa
de muñecas sencilla y manipulable para poder trabajar en su
interior, plastilina, agua, lápices y papel.
Es preferible tener agua corriente ya que es muy útil. Algunos
terapeutas podrán tolerar un pequeño arenero. No es
conveniente tener de la clase de juguetes "que ya vienen
programados para hacer algo", sean éstos electrónicos, a control
remoto o de mesa. Los juguetes deben servirnos para que el niño
invente y cree su juego
ALGUNAS CONSIDERACIONES TÉCNICAS.
1. Quien hace la referencia. • Dar cuenta de las resistencias del
niño y manejarlas apropiadamente.
2. Al recibir la llamada existen
un contenido analítico?.
• Si el niño muestra una franca
3. Dejar libre que los padres resistencia a asistir, se puede hacer
decidan si van solos o con un compromiso con el adolescente o
el menor en la primera niño en el sentido de que acepte
sesión. venir, digamos a cinco o diez
sesiones y posterior a eso se decide.
4. Iniciar con una
VALORACIÓN CLÍNICA.
• Aprender a entender la comunicación
Con sesión de
no verbal en niños.
DEVOLUCIÓN.
5. Incluir a los padres en el • INCLUIR LOS ASPECTOS DEL
tratamiento. JUEGO.
MANEJO DE SUS TEMORES.
• miedo a estar sólo con un adulto. • Su miedo a ser
tratado médicamente como en sus visitas al pediatra,
en donde se le inyecta y explora. • Su miedo a no ser
aceptado o a no ser comprendido. • Su miedo a ser
lastimado o dañado. • Su miedo a estar separado de la
madre.
ANNA FREUD. Bornstein
MELANIE KLEIN
(1945, 1949) y Fiegelson (1977)
• En relación con el manejo • Piensan que no es conveniente
terapéutico del juego, existen interpretar el juego directamente, ya
discrepancias entre los autores. que: si se interpreta el juego directa y
Por ejemplo, en su análisis, Klein constantemente el niño dejará de
(1927, 1932, 1976) considera el hacerlo; el juego natural de los niños
juego del niño como equivalente a es uno de los primeros pasos en el
proceso de sublimación, y éste
las asociaciones libres del adulto y, pudiera ser alterado, y muchas veces
por tanto, sujeto a la interpretación el juego está muy alejado de la vida
directa de sus contenidos. real del paciente.
El conocimiento obtenido mediante la
observación del juego del niño deberá
integrarse al conocimiento de su historia
personal y familiar y al conocimiento de su
medio ambiente en la vida diaria. Dicho
material podrá ser utilizado, en su
oportunidad, al incluirlo en un comentario o
en una interpretación. Lo mismo podemos
decir del manejo que hacemos de sus
dibujos. En la práctica, en unas ocasiones
interpretamos el juego en forma directa y en
otras no.
También observamos con mucha frecuencia que el niño puede dejar de jugar de una
manera brusca o cambiar el tema lúdico al enfrentar una situación resistencial.
Los juegos de mesa favorecen las
resistencias. Habrá que incluirlos??
LOS SUEÑOS
Los sueños del niño durante el proceso
terapéutico nos pueden ser de mucha utilidad ya
que, por regla general, manifiestan el deseo
inconsciente c;on mucha claridad, sobre todo en
niños en la etapa pregenital y edípica. Los sueños
de niños latentes, ya con la presencia del
Superyó, están más disfrazados y podrán requerir
de un mayor trabajo analítico para desentrañar su
significado.
Asociar a los sueños jugando suele ser aprendido
por unos niños; una vez adquirido este
aprendizaje, se puede convertir en una
herramienta útil para el progreso de su terapia.
FAVORECER LA ALIANZA DE
TRABAJO.
Lo que motiva la formación de esta alianza es el
sufrimiento y el deseo de estar bien.
Durante el tratamiento, muchos niños
esperan un examen pediátrico o ser Cuando, los niños comprueban que
vacunados, ya que eso forma parte de estamos con ellos para acompañarlos en
su juego y en su plática, lo que
su experiencia. Se les aclara entonces fomentamos, puesto que les hemos dicho
que si bien somos doctores, no que pueden hacer en el cuarto de juego lo
ponemos inyecciones, sino que que ellos quieran, pues nuestra meta es
trabajamos con los niños jugando o tratar de entenderlos para poder
platicando y que de ese modo ayudarlos. Captadas, manejadas y
podemos ayudarlos. Habrá que vencidas las resistencias iniciales se
trabajar con los padres para que le espera que el niño se sienta más seguro
con nosotros, el niño se irá abriendo
digan al niño la verdad de las razones
gradualmente tanto en sus
por las que es traído a consulta, lo que comunicaciones verbales como en su
facilita mucho la comprensión de su juego.
presencia con nosotros.
Conforme avanza el proceso
terapéutico se van presentando las
oportunidades para interpretar e
integrar el material que proviene tanto
de su comunicación verbal y de la no
verbal, de sus juegos y sus dibujos,
de la contratransferencia, así como
de su entorno, que nos es
comunicado por el paciente y por sus
padres.
EL TIMING EN LAS
INTERPRETACIONES.
Cuando se observe la menor resistencia. Cuidando el
lenguaje utilizado.
A todo lo largo del camino nos
interesa saber cómo va el niño en el
hogar, en la escuela, con sus amigos,
etcétera, debiendo tener para tal
efecto reuniones con los padres.
Tendremos que estar pendientes de
la contratransferencia
El terapeuta debe someter la contratransferencia a un autoanálisis que lo lleve a nuevos insights de la
actividad mental del paciente o de su conducta, y que pueda usarlos para promover el desarrollo del análisis
Cuando se acerca la terminación del tratamiento, ya sea
como una secuencia natural del proceso terapéutico o Este manejo es necesario para que
porque los padres precipitan una terminación prematura,
habrá que seguir con el manejo de la interpretación de pueda entender y manejar los
la transferencia, pero también se deberá ayudar al sentimientos de angustia, tristeza,
paciente con los sentimientos que van a surgir y que
son propios de la terminación misma. rabia, abandono, confusión, alegría.
El terapeuta es un agente que ayuda y facilita el cambio del
paciente. Una vez en ese camino y cuando llegue el momento,
tenemos que saber desprendernos de tal modo que nuestro pequeño
paciente también lo pueda hacer. Encauzado el niño en su
desarrollo, los padres, mediante su función de paternidad, deberán
seguir guiándolo, y para nosotros, una vez terminada nuestra labor
terapéutica, será tiempo de retiramos.