LA AGRESIÓN:
NATURALEZA,
CAUSAS Y
CONTROL.
LIC. PSIC. VALERIA GPE OVANDO HERNÁNDEZ
AGRESIÓN
La noción hace referencia a un ataque que se desarrolla contra alguien o algo,
el cual puede ser físico o simbólico.
Se suele entender que la agresión es una conducta que surge por los hábitos o
la manera de ser de aquel que es agresivo. Por lo tanto, no es una respuesta o
una reacción ante un ataque previo. Se trata de la materialización de
una tendencia hostil que pretende dañar al otro.
TEORÍAS SOBRE LA AGRESIÓN
Teorías de los instintos
Implica que una conducta es heredada más que aprendida y que la pauta de comportamiento es común a toda
la especie.
Sigmund Freud postuló que los seres humanos nacen con el instinto de la agresión, argumentando que este
impulso procede del interior de nuestra persona y que no es posible eliminar la agresión entre seres humanos.
Konrad Lorenz (1968) sostuvo que el instinto agresivo es común a muchas especies; sin embargo a diferencia
de Freud, él sostenía que la conducta agresiva no ocurre a menos que sea incitada por claves externas.
Mientras que para Freud, la agresión era destructiva y perturbadora, Lorenz veía la agresión entre especies
como un recurso de adaptación esencial para la supervivencia.
Teorías biológicas
Ubican a la agresión dentro del individuo, sin embargo los defensores de un
planteamiento biológico han tratado de identificar regiones cerebrales o del sistema
nervioso que se relacionen con el comportamiento agresivo.
Teoría de la frustración-agresión
Una de las primeras teorías que abordaron la parte de las condiciones externas fue la
teoría de la frustración-agresión (Dollard et al., 1939), que postula que “la agresión es
siempre una consecuencia de la frustración” y que “la frustración siempre lleva a alguna
forma de agresión”. De acuerdo a la teoría, la instigación para agredir aumenta con la
intensidad de la frustración. A partir de estas premisas sencillas, Dollard y sus
colaboradores trataron de hacer predicciones exactas respecto de cuándo agreden las
personas y contra quién dirigen su agresión.
Teoría de la transferencia de excitación de Zillmann.
Según Zillmann, ciertas reacciones emocionales no sólo están producidas por activaciones inespecíficas y los
procesos cognitivos que genera la situación emocional en la que nos encontramos; si, momentos antes, hemos
vivido otra situación emocional, parte de la activación de la emoción anterior se transfiere a la nueva
situación. Para Zillmann la agresión consta de tres factores: activación inespecífica, la evaluación cognitiva
de la situación y un conjunto de conductas aprendidas.
Hipótesis temperatura-agresión
En la actualidad existen cinco aproximaciones psicológicas básicas que tratan de explicar cómo es la relación
que se establece entre la temperatura, la agresión y los diferentes procesos implicados (Anderson, 1989):
Modelo simple de afecto negativo (Anderson y Anderson, 1984)
Modelo de afecto negativo-huida (Baron y Richardson, 1994)
Modelo de transferencia de excitación errónea (Zillmann)
Modelo cognitivo-neoasociacionista (Anderson,1989)
Modelo fisiológico-termoregulador
Teoría del aprendizaje social
Según ésta teoría, propuesta por Albert Bandura en 1983, el comportamiento agresivo
de las personas tendría un importante componente biológico que nos capacitaría para
utilizar la agresión. No obstante, la forma, el momento, la intensidad y las
circunstancias bajo las cuales podríamos o tendríamos que hacer uso de ella tiene un
componente básicamente aprendido. Esto quiere decir que las personas aprendemos
cuándo y cómo comportarnos agresivamente a través de nuestra experiencia y de la
observación de modelos sociales, manteniéndose por los refuerzos que las personas
obtenemos de la utilización de la agresión.
¿POR QUÉ SE PRODUCEN AGRESIONES?
Siendo una agresión el resultado de la frustración, un instinto o una
descarga de energía inevitable (Miller, 1939), lo cierto es que hay ciertas
situaciones donde hay más probabilidades de que la gente agreda, y donde, de
hecho, la gente agrede más.
Estas situaciones tienen que ver no con las personas con las que nos
enfrentamos ni lo que nos han hecho: tiene que ver con las claves del medio.
Por ello, factores como la temperatura o el hacinamiento van a provocar
una mayor conducta de agresión en las personas que se encuentran en ese
contexto. A continuación, se explican esos 4 determinantes.
SITUACIONES PÓXIMAS: TRANSFERENCIA DE LA EMOCIÓN
Cuando una persona sale de una situación que la ha activado
emocionalmente, esa activación va disminuyendo hasta, aparentemente,
desaparecer.
Aunque la persona haya dejado de sentir esa activación, lo cierto es que tiene
más probabilidades de agredir que una persona que no ha estado activada antes; es
decir, como eco puede volver al mismo estado de manera más rápida. Esto quiere
decir, que si hay algo que nos enfada, la activación emocional que surge de ese
enfado será sumada a la activación previa, intensificando la respuesta que
damos.
TEMPERATURA: CALOR Y
Con AGRESIÓN
expresiones como “tener una discusión acalorada” se observa como la relación entre agresión y
temperatura es algo muy arraigado socialmente. Anderson defendió que el calor es fuente de sensaciones
aversivas que aumentan la probabilidad de una respuesta agresiva.
Por un lado, Anderson defiende que esto también puede aplicarse a las temperaturas bajas. En el
modelo de afecto negativo-huida de Baron y Richardson (1977), se propone que es el malestar que genera el
calor, es decir, el afecto negativo, y no tanto la activación que dan las altas temperaturas, lo que explicaría
por qué en muchos casos la gente agrede. Lo que postula esta teoría es que si el afecto negativo
sentido es moderado, la persona agredirá. Si el afecto negativo es excesivamente alto, se producirá
una conducta de huida, disminuyendo la probabilidad de agresión.
Por último, el modelo cognitivo neoasociacionista defiende que en las temperaturas desagradables priman los
pensamientos negativos y también la agresión. Esto se da con independencia de la presencia o no de
causas a las que atribuir la agresión.
RUIDO: SÍNTOMA DE ESTRÉS Y
AGRESIÓN
Otro de los determinantes por los que la gente agrede es el ruido. Los altos niveles de ruido
han sido relacionados con afecciones físicas, psicológicas, estrés y problemas en el rendimiento;
también con otros procesos muy interesantes como la disminución de la conducta de ayuda, y
lo que nos atañe, el incremento de conductas agresivas.
Autores como Geen y McCown (1984) llevaron a cabo varios experimentos. Demostraron
que las personas sometidas a altos niveles de ruido agredían más que aquellas personas que
previamente se habían encontrado en contextos de silencio.
Baron y Richardson (1977) incluyeron una interesante variable: el [Link] es cierto que
el ruido aumentaba también las conductas agresivas, cuando la persona creía que podía
controlar el ruido aversivo, su conducta agresiva era menor que la de aquellos que estaban
avocados a él sin que pudieran hacer nada.
HACINAMIENTO: MEDIDAS DE CONTROL
La relación entre hacinamiento y agresión no está del todo demostrada. Ruback y
Patnaik (1989) estudiaron la agresión en contextos de hacinamiento. Concluyeron que
las conductas agresivas no estaban motivadas del todo por lo aversivo de estar
hacinado, pero por la falta de control que el individuo percibía en la situación. Los individuos
hacinados trataban de conseguir el control a través de conductas vandálicas.
Aunque la aglomeración está relacionada con procesos psicológicos como el rendimiento
o la salud mental, no está del todo claro la relación con la agresión. De hecho, autores como
Bagley (1970) defendieron que no es el hecho de estar amontonado lo que fomenta el
comportamiento agresivo, pero otros elementos de esa realidad.
MALOS TRATOS INFANTILE SY
VIOLENCIA LABORAL
Para muchos niños trabajadores la violencia constituye una rutina diaria aterradora. Debemos terminar con el trabajo
infantil y la violencia que implica”. Juan Somavia, Director General de la Oficina Internacional del Trabajo. International
Labour Office.
El conocimiento existente sobre la violencia en el lugar de trabajo generalmente proviene de estudios sobre la situación de
adultos en países industrializados. Pero el nuevo estudio de la OIT advierte que los niños son más vulnerables debido a que
son más pequeños, a su menor desarrollo y a la dependencia de los mayores. Y las niñas son más vulnerables a la violencia
sexual.
Las formas más comunes de violencia contra los niños en el trabajo son la física, sicológica, verbal y sexual. Con frecuencia
refleja una cultura colectiva de brutalidad física en el lugar de trabajo y puede implicar gritos y lenguaje ofensivo, acoso
sexual y, en casos extremos, violación o asesinato.
El ejemplo más drástico es la explotación de menores de 18 años en la prostitución, en la pornografía o en “sex shop”.
También están en constante riesgo de violencia unos 5,7 millones de niños víctimas de trabajo forzoso y servidumbre por
deudas, incluyendo a aquellos que son traficados, y un número impreciso de niños que son empleados domésticos
Enfrentar la violencia contra los niños
en el lugar de trabajo
Es crucial empezar por una política de tolerancia cero a la violencia contra los niños en el
trabajo, ya sea en el marco de una ley o sin ella, en lugares de trabajo organizados o en la
economía informal. Se requiere un abanico de medidas para enfrentar el problema de la
violencia contra niños trabajadores.
La situación debe ser puesta en evidencia, y quienes cometen estos actos deben responder por
ello. Los niños que trabajan sin tener la edad requerida deben ser ayudados a abandonar esos
empleos, recibir educación y capacitación, y mejorar sus oportunidades. Cuando trabajan en
forma legal será necesario incorporar medidas de prevención de la violencia en los procesos de
regulación e inspección, garantizando el acceso de los trabajadores de menor edad a sistemas de
reporte de casos, de quejas y a los tribunales.
La violencia contra los niños que trabajan es un problema relacionado con la necesidad de
sustento, derechos humanos, trabajo, salud y seguridad, y aplicación de la ley, y para comenzar
debe prevenirse su ingreso a la vida laboral. Es importante el acceso universal a la educación
básica, así como acciones para terminar con las peores formas del trabajo infantil, pero también
es clave actuar en forma más amplia, abordando situaciones relacionadas con la pobreza y las
necesidades familiares.