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Sesión 13:: Psicología Del Delincuente. Perfiles Criminales o Profiling

Este documento presenta información sobre la psicología del delincuente y la elaboración de perfiles criminales. Explica que los perfiles criminales se pueden crear mediante el análisis de la escena del crimen, el perfil geográfico del criminal, su modus operandi y firma, y la victimología. También describe diferentes tipos de perfiles como los de agresores conocidos y desconocidos, y la metodología para elaborar un perfil criminal incluyendo el estudio de la escena del crimen, datos geográficos, y característic
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Sesión 13:: Psicología Del Delincuente. Perfiles Criminales o Profiling

Este documento presenta información sobre la psicología del delincuente y la elaboración de perfiles criminales. Explica que los perfiles criminales se pueden crear mediante el análisis de la escena del crimen, el perfil geográfico del criminal, su modus operandi y firma, y la victimología. También describe diferentes tipos de perfiles como los de agresores conocidos y desconocidos, y la metodología para elaborar un perfil criminal incluyendo el estudio de la escena del crimen, datos geográficos, y característic
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Pregrado

SESIÓN 13:

Psicología del Delincuente. Perfiles Criminales o profiling


Competencia específica
Realiza pericias psicológicas en el contexto psicojurídico sobre la base del
comportamiento humano en situaciones de criminalidad y violencia; mostrando ética
compromiso y criterio técnico.

Resultado de aprendizaje:
Elabora el informe pericial de un caso asignado describiendo Perfiles Criminales a
partir de un evento delictivo; sustenta teóricamente sus conclusiones

Evidencia de aprendizaje:
Práctica: Mapa conceptual
Apreciación de las características biográficas y del estilo de vida del responsable de una serie de
crímenes graves y que aún no se ha identificado.
Para la elaboración de los distintos Perfiles de Criminales se puede tener en cuenta diferentes
factores, entre ellos, se puede tomar como una de las bases la Escena del Crimen. Esta es una
técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales del agresor con
base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar
un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura.
Permite ser aplicada en diferentes situaciones como crímenes violentos, descarte de
sospechosos, identificación del tipo de criminal que cometió el delito; también es ventajosa para
los profesionales de la justicia como herramienta al preparar interrogatorios, justificar la petición
de pruebas; pero sobretodo es de gran utilidad en la aproximación judicial a un delincuente. Es
importante tener en cuenta que al perfilar hay ciertos aspectos de la victima o de la escena del
crimen que pueden ser observados y de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas, a
esto es a lo que se le denomina evidencia psicológica y es una estrategia clave para lograr
generar el perfil.
Ámbitos de aplicación del perfil criminológico:

El uso del perfil criminológico se restringe generalmente a crímenes importantes tales como
homicidios y violaciones. Las características de estos hechos hace que la policía deba trabajar
contrarreloj para resolver estos casos. Cuando se trabajan en homicidios donde el culpable es un
desconocido para la víctima, el perfil puede ayudar a dar luz sobre el crimen y encaminar a la
policía en sus investigaciones.
Cuando se quiere evaluar la posibilidad de relacionar varios homicidios, realizar un perfil sobre el
autor de los asesinatos puede ayudar a determinar si estamos ante un asesino en serie o ante
asesinos inconexos. En otras ocasiones, el perfil ayuda a conocer ante qué tipo de personas nos
enfrentamos y ésta arma puede usarse antes de su captura, provocando por ejemplo al agresor
en los medios de comunicación, y después de su captura, preparando los interrogatorios
Tipos de perfiles criminales.
1) Perfil de agresores conocidos o método inductivo: Se basa en el estudio de casos para, a
partir de ellos, extraer patrones de conductas característicos de esos agresores. Se desarrolla
básicamente en el ámbito carcelario, mediante entrevistas estructuradas o semiestructuradas,
aunque también se suele usar como fuente de información las investigaciones policiales y
judiciales. las entrevistas a criminales solo tienen valor si aportan información útil para la
policía sobre su personalidad y sus acciones. Para ello, el entrevistador debe ganarse la
confianza y el respeto del entrevistado. (Ressler, 2006).
2) Perfil de agresores desconocidos o método deductivo: Este método se basa en el análisis
de la escena del crimen en cuanto a sus evidencias psicológicas para que pueda inferirse el
perfil del autor de ese crimen. En este método se intenta pasar de los datos generales a los
particulares de un único individuo. Para ellos se analiza la escena del crimen, la Victimología,
pruebas forenses, características geográficas, emocionales y motivacionales del agresor. Para
la realización de este perfil se tiene en cuenta los datos aportados por el método inductivo.
Metodología del perfil.

Para la elaboración de un perfil criminal es necesario el análisis y evaluación de estas fuentes:


escena del crimen, perfil geográfico, modus operandi y firma del asesino y Victimología.
1) Escena del crimen: La escena del crimen es el lugar que el asesino ha elegido para matar a
su víctima. Las escenas pueden ser varias si el asesino ha usado varios lugares desde que
atrapa su víctima hasta que la deja. Puede atraparla en un sitio, torturarla en un segundo, matarla
en un tercero y trasladarla a un cuarto para abandonarla allí. En cualquier caso, la escena
principal es donde la muerte o agresión de mayor importancia y el resto son secundarias.
Generalmente es en la primaria donde hay más transferencia entre el asesino y su víctima, por lo
cual suele ser en la que hay más evidencias psicológicas y físicas. Es importante por esto la
protección de la escena o escenas del crimen ya que cada pista puede ser clave, además, es
necesario evaluar si ha habido una manipulación de dicha escena, lo que suele llamarse actos de
precaución o conciencia forense (cuando elimina pruebas físicas).
2) Perfil geográfico: Este perfil describe el aspecto geográfico donde se desenvuelve el
delincuente, sus escenas del crimen, los puntos geográficos de esos crímenes, sus
desplazamientos, el terreno en el que actúa, zona de riesgo, base de operaciones. Este perfil nos
dice mucho del mapa mental del criminal, que es la descripción que el delincuente tiene en su
cabeza de las zonas geográficas en las que se desenvuelve en su vida. Su casa, su calle, su
barrio, su ciudad están descritos en la mente del criminal en función de las experiencias que ha
tenido con cada uno de esos lugares, nos describe su zona de confianza, su territorio, las zonas
de influencia, cómo se mueve y se desplaza por ellas.
La comprensión de estos datos nos puede dar información de en qué zona vive, dónde debemos
buscarlo y dónde puede actuar. Como cualquier depredador, éste ataca a sus víctimas en el
territorio en el que se siente seguro, su presa tenga menos posibilidades y pueda huir si es
necesario. Como cualquier persona, las conductas que requieren intimidad o que pueden
provocar cierto estrés, son más fáciles de realizar en terreno conocido que en aquel desconocido
que nos provoca inseguridad.
Para el asesino en serie matar es su objetivo, pero no olvida su sentido de supervivencia que le
hace tratar de evitar que le capturen. Por eso va a matar en aquellas zonas en las que se sienta
cómoda. Este hecho puede desaparecer en determinado tipo de asesino en serie, en concreto en
los desorganizados, en lo que su sed de muerte se produce por impulsos y no tiene tanto control
sobre ese aspecto. Generalmente, su deterioro mental también hace que no planifique tanto sus
crímenes. Por otro lado, ese deterioro mental hace que no sea capaz de desplazarse a grandes
distancias para buscar a su víctimas ni para acabar con sus vidas, por lo que también actúa en su
zona geográfica.
Muchos estudios se han hecho al respecto, de los cuales, la hipótesis del círculo de Canter ha
sido la más fructífera. Corresponde a un estudio realizado con violadores en el que se encontró
que entre el 50 y el 70 por ciento de ellos vivían en un área que podía ser delimitada por un
círculo que uniese los dos lugares más alejados donde había actuado, muchos de ellos vivían en
el mismo centro de ese círculo.
El estudio de casos ha mostrado que en la mayoría de los asesinos en serie, sus primeros actos
se realizan cerca del lugar donde reside o trabaja y posteriormente se van alejando a medida que
van adquiriendo seguridad y confianza. Cuando decimos cerca del lugar donde vives es una
cercanía relativa ya que el asesino tampoco se va a exponer a ser reconocido actuando en
lugares muy próximos a su hogar y en el que las posibles víctimas y testigos puedan conocerlo.
Un tipo de asesino, el viajero, rompe esta regla en cuanto a que prefiere viajar lejos de su zona
habitual de residencia para matar.
3) Modus operandi y firma del asesino: El modus operandi es el método que usa el asesino
para llevar a cabo su crimen, describe las técnicas y las decisiones que el asesino ha tenido que
tomar. De esta evaluación sacamos información sobre cómo mata nuestro asesino y qué
características psicológicas se pueden deducir de este método: planificador, inteligente, profesión
que puede desarrollar, descuidado, perfeccionista, sádico... El modus operandi, al contrario que
la firma, puede variar a lo largo del tiempo puesto que, como habilidades, pueden aprenderse o
evolucionar o degenerarse con los crímenes posteriores.
El modus operandi tiene naturaleza funcional. (Garrido, 2006) y tiene tres metas:
proteger la identidad del delincuente
consumar con éxito la agresión
y facilitar la huida.
Por lo que se refiere a la firma, ésta es el motivo del crimen, el por qué, refleja la razón por la que
el asesino hace lo que hace. Nos da una información más profunda ya que nos presenta qué
quiere decir con el crimen, y más psicológica puesto que nos habla de sus necesidades
psicológicas. El asesino mantiene su firma estable a lo largo de su carrera criminal, por lo que,
aunque cambie su modus operandi podemos relacionarlo por dicha firma. Esto no quiere decir
que físicamente la conducta o conductas que describen la firma del delincuente no puedan
cambiar. El aspecto profundo de la firma no cambia, la ira, venganza, sadismo permanece
inalterable pero la forma de plasmarla puede evolucionar, incrementar, disminuir o degenerarse
en función del propio desarrollo de la motivación a la que representa.
4) Victimología: La víctima tiene una importancia crucial puesto que es la protagonista del hecho
criminal, presencia el crimen en primera persona, sobre ella recae el acto criminal y se
representan el modus operandi y la firma del asesino. Si la víctima sobrevive puede aportar
mucha información de primera mano acerca de su agresor y de sus circunstancias, si ésta fallece
es necesario realizar una autopsia psicológica. En esta autopsia se tratan de recoger varios
aspectos personales y sociales de la víctima. Es necesario reunir una serie de información
respecto a su domicilio, educación, estado civil, aficiones, situación económica, temores, hábitos,
enfermedades, amistades, trabajo
De toda esta información se desprende primariamente una clasificación de la víctima en cuanto al
riesgo que suponen para ser agredidas. En este caso hablamos de víctimas de bajo y de alto
riesgo (Ressler 2005). las víctimas de alto riesgo tienen una mayor probabilidad de ser atacadas
y además de no suponer muchos problemas para sus atacantes. Por otra parte, el estudio y
análisis de la víctima nos da información de cómo su asesino se relaciona con sus víctimas, lo
que nos proporciona una huella psicológica importante para realizar el perfil. En un crimen hay
dos protagonistas, el asesino y su víctima, entre ellos hay una relación, el asesino usa a la
víctima para narrar su historia, para satisfacer sus fantasías personales pero también para dejar
constancia de su relación con el mundo. Y es en esta relación donde se refleja más su
personalidad.
SUJETOS PELIGROSOS: LOS PSICOPATAS.
Cuando pensamos en la figura de un psicópata la imagen que nos viene a la mente es la de
alguien como Hannibal Lecter, una persona que comete actos delictivos : viola , asesina. Pero la
realidad es que todo es mucho mas complejo que eso, muchos psicópatas solo quieren dinero,
poder, fama y hay un porcentaje muy pequeño que delinquen. Paul Babiak, psicólogo y Robert
Hare, experto en psicopatía, estudian a los psicópatas de oficina y describen a los psicópatas en
su obra “Snakes in Suits: When Psychopaths Go to Work”, divide la vida de las personas en cuatro
grandes bloques de comportamiento: - interpersonal, el psicópata es superficial , grandioso ,
engañoso - afectivamente, el psicópata no acepta la responsabilidad, carece de empatía, carece
de remordimientos - estilo de vida, el individuo psicopático es impulsivo, irresponsable, carece de
metas - antisocial, este individuo tiene o ha tenido un comportamiento antisocial en su
adolescencia, siendo adulto y tiene un escaso control del comportamiento
La Asociación Psiquiátrica Americana la llama Trastorno Antisocial de la Personalidad y se da una
descripción detallada de los síntomas que deben aparecer en el individuo para poder incluirlo en
el grupo. Adentrándonos en el concepto de Psicópata, Bonnet dice que la psicopatía forma una
variedad de la personalidad anormal y que mientras no exista un componente que las deforme o
destruya, no pueden ser consideradas enfermedades sino un particular "modo de ser y de actuar
respecto de sí y de la sociedad". Schneider dice que: "Son aquellas personalidades que sufren
por su anormalidad o hacen sufrir por ella a la sociedad". Parecería surgir de esto, que los
psicópatas no son enfermos mentales sino desviaciones de la media normal psíquica, que -si
bien habitualmente poseen capacidad de juicio concreto y abstracto de la realidad, son
influenciables -en mayor o menor grado- por vivencias externas capaces de modificar su juicio.
Los rasgos nucleares del trastorno antisocial de la personalidad son los comportamientos
impulsivos, sin reparar en las consecuencias negativas de las conductas, la ausencia de
responsabilidades personales y sociales con déficits en la solución de problemas, y la pobreza
sentimental, sin sentimientos de amor y culpabilidad. Como consecuencia de todo ello, estas
personas carecen de mínimo equipamiento cognitivo y afectivo necesario para asumir los valores
y normas morales aceptados socialmente.
Las conductas más alteradas del trastorno antisocial de la personalidad están relacionadas con la
incapacidad de mantener una conducta laboral consistente, la irresponsabilidad de los deberes
familiares, la irritabilidad constante, la ausencia de conductas de temor y de culpa, las dificultades
de adaptación a las normas, la promiscuidad sexual, el abuso de las sustancias y la necesidad de
acción, son dificultades para soportar el aburrimiento o la vida rutinaria. El abuso de alcohol o de
otras sustancias adictivas que facilita la expresión de la conducta antisocial, está presente en
más del 60% de los pacientes aquejados de un trastorno antisocial de la personalidad (Lewis y
Bucholz, 1991).
Una limitación de este enfoque es que hay una cierta superposición entre las conductas
antisociales con las conductas delictivas y que se puede equiparar este trastorno con la
delincuencia. Si bien hay una clara relación entre ambos conceptos, no son sinónimos y ninguno
de los dos términos es inclusivo del otro (Aluja, 1991). Basados en los trabajos de Cleckley, en
1976, Hare, Hart y Harpur, han propuesto diez criterios13 para el trastorno de la personalidad
psicopática (1991) que son los siguientes:
1. Locuacidad y encanto superficial;
2. Autovaloración exageradamente alta/arrogancia;
3. Ausencia total de remordimiento;
4. Ausencia de empatía en las relaciones personales;
5. Manipulación ajena con recurso frecuente de engaño;
6. Problemas de conducta en la infancia;
7. Conducta antisocial en la vida adulta;
8. Impulsividad;
9. Ausencia de autocontrol;
10. Irresponsabilidad.
Los psicópatas se caracterizan básicamente por su desprecio hacia las normas establecidas por
la sociedad. Carentes de principios morales, sólo valoran a las demás personas en la medida en
que puedan serles de alguna utilidad práctica, de modo que no tienen reparo alguno en atropellar
los derechos ajenos cuando estos representan un obstáculo para el logro de sus propósitos. Su
falta de sentimientos de culpa se traduce en todo tipo de justificaciones para sus actos, de modo
que el psicópata se muestra a sí mismo como incomprendido o víctima de la sociedad, guiándose
siempre por sus propias reglas y no admitiendo nunca el menor remordimiento o vergüenza.
Impulsivos por naturaleza, no miden el peligro ni las consecuencias de sus acciones. Incapaces
de tolerar las frustraciones, pueden ser muy violentos si no consiguen lo que se proponen por
medios pacíficos. Propensos al aburrimiento, buscan continuamente las emociones intensas y se
consideran a sí mismos como personas de acción, intrépidos o temerarios. Sus relaciones
interpersonales son frías y superficiales, se interesan sólo por sí mismos, suelen ver a los demás
como objetos intercambiables y son incapaces de sentir afecto por otras personas, aunque
pueden aparentar lo contrario si lo consideran necesario. Son manipuladores, utilizan a los
demás para el logro de sus objetivos y no dudan en aprovechar las debilidades ajenas, que
suelen descubrir rápidamente, si son inteligentes. Son también sumamente deshonestos, mienten
con frecuencia y con gran facilidad, y aunque pueden generar simpatía en algunas personas por
su aparente independencia y temeridad, no son capaces de mantener relaciones sentimentales
duraderas, siendo por lo general infieles y promiscuos sexualmente.
Para un psicópata una relación humana no tiene significado, por lo tanto son hábiles
manipuladores y explotadores. Este trastorno suele iniciarse tempranamente, en la adolescencia
o aun en la infancia, con mala conducta escolar, maltrato de animales o niños pequeños,
agresividad, violencia, mentiras frecuentes y delitos menores como robos o daños a la propiedad
ajena. El Cuarto Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación
Psiquiátrica Americana (DSM-IV, 1994) utiliza los siguientes criterios para el trastorno antisocial
de la personalidad:
A. Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se
presenta desde la edad de 15 años, como lo indican 3 o más de los siguientes ítems:
1) Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento
legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención
2) Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros
para obtener un beneficio personal o por placer
3) Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro
4) Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones
5) Es preocupación imprudente por su seguridad o la de los demás
6) Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo
con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas
7) Falta de remordimiento, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber
dañado, maltratado o robado a otros.
B. El sujeto tiene al menos 18 años. C. Existen pruebas de un trastorno de conducta
que comienza antes de los 15 años.

D. El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el transcurso de una


esquizofrenia
Otro rasgo que llama la atención y es muy clarificador para entender la conducta del psicópata,
que es la cosificación de las personas. ¿Qué es cosificar a una persona? Es quitarle el rango
de igual, es quitarle a la persona la valoración de persona en sí. Si se tiene frente a sí a otra
persona, se practica lo que se llama la empatía, es decir, colocarse en el lugar del otro y ejercer
lo que se llama comprensión, es decir, si se está en lugar de esa persona se puede obrar y sentir
cosas semejantes. Ahora, si se le quita esa cualidad de persona a la otra, se la convierte en una
cosa, una cosa es manejable, es manipulable, se puede hacer con ella lo que se quiera. No se
puede matar a una persona, para matar uno debe cosificar al otro, es decir, hacer el paso
psicológico de descalificarlo como persona y ubicarlo como cosa y ahí sí, se lo puede destruir. Y
de esa forma también, como cosa, se lo puede manipular a satisfacción, es una herramienta que
se puede utilizar para el propio beneficio
La seducción, que es inducir a través de la captación de las necesidades del otro, es muy
particular y llamativo en el concepto de estas personalidades. Tienen facilidad o habilidad para
captar las necesidades del otro, y ahí accionar. Este tipo de captación pertenece a patrones
irracionales.

La mentira es otro elemento. El psicópata es mentiroso, utiliza la mentira como una herramienta
más. Y la podemos tipificar como mentira psicopática, porque es una forma de mentir especial,
relajada, convincente, totalmente adaptada a la circunstancia y con la única finalidad de
conseguir un objetivo. Él puede mentir a través de lo verbal y a través de lo corporal, es decir,
puede actuar. Puede hacer toda una escenificación y mantenerla el tiempo que sea necesario
hasta conseguir su objetivo.
La psicopatía no se cura. Al menos hasta el momento no se ha descubierto ninguna terapia
eficaz. De hecho, tal y como Robert Hare señala “Se ha intentado todo pero no hay nada que
funcione”. Los programas tradicionales ayudan poco a los psicópatas y existen dos estudios que
demuestran que delincuentes que siguieron estos programas cometieron crímenes mas graves,
no es que el programa empeorara la situación es que el programa no era adecuado y
aprendieron nuevas formas de manipular a las personas
Referencias:
- Halty, L., González, J. L., & Sotoca, A. (2017). Modelo ENCUIST:
aplicación al perfilado criminal. Anuario de psicología jurídica, 27(1), 21–
31. https://doi.org/10.1016/j.apj.2017.03.001

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