EXPLORACIÓN DE
OIDO
DR. LUIS ALBERTO AVELINO CONTRERAS
PRACTICAS DE SIMULACION MEDICA
EL OÍDO
• Es el órgano sensorial a través del
cual se realiza la identificación,
localización e interpretación de los
sonidos, y contribuye también al
mantenimiento del equilibrio.
• Se divide en oído externo, medio e
interno.
OÍDO EXTERNO
• Lo conforman la oreja (o pabellón auditivo)
y el conducto auditivo externo, presenta una
piel recubierta de cartílago.
• El conducto auditivo externo es un canal en
forma de S que comunica con el oído
medio; en los adultos mide
aproximadamente 2,5 cm.
• Su estructura ósea y cartilaginosa está
cubierta de una piel fina y sensible.
Este revestimiento del conducto está
protegido por cerumen, secretado por
glándulas apocrinas en el tercio distal
del conducto.
El cerumen aporta un pH ácido, que
inhibe el crecimiento de
microorganismos
• Es una cavidad llena de aire en el hueso temporal.
• Contiene los huesecillos, tras pequeños huesos
OÍDO MEDIO interconectados (martillo, yunque y estribo) que
transmiten el sonido desde la membrana timpánica a la
ventana oval del oído interno
La membrana del tímpano, rodeada de una
formación anular densa (anillo), separa el
oído externo del medio.
Es cóncava y está en contacto en su parte
central (ombligo) con el martillo.
La membrana es translúcida, por lo que permite la
visualización del oído medio, incluido el martillo.
Su posición oblicua con respecto al conducto auditivo
y su forma cónica son responsables del reflejo
luminoso con forma triangular.
• La mayor parte de la membrana
timpánica se mantiene tensa (porción
tensa), aunque la parte superior
(porción flácida) es más laxa
• La mucosa del oído medio produce una pequeña cantidad de
moco, que es rápidamente eliminada por la acción ciliar de la
trompa de Eustaquio, un trayecto óseo, fibroso y cartilaginoso
que une el oído medio con la nasofaringe.
• La trompa de Eustaquio drena la cara posterior del cornete inferior de la nariz.
• Los músculos abren brevemente esta vía (durante la deglución, el bostezo o el
estornudo) para igualar la presión del oído medio a la presión atmosférica y para,
simultáneamente, eliminar el moco del oído medio.
• La equiparación de la presión en este permite que la membrana timpánica vibre
libremente
OÍDO INTERNO
• Es una cavidad curvada membranosa localizada
en el interior de un laberinto óseo, formado por el
vestíbulo, los canales semicirculares y el caracol o
cóclea.
• El caracol es una estructura espiral que contiene el órgano de
Corti y transmite los impulsos sonoros al par craneal VIII.
• Los canales semicirculares contienen los
órganos terminales de la función
vestibular.
• Los receptores del equilibrio contenidos en
los canales semicirculares y el vestíbulo
del oído interno responden a los cambios
de dirección del movimiento y envían
señales al cerebelo para el mantenimiento
del equilibrio.
EXPLORACION
INSPECCION
Inspeccione el tamaño, la forma, la simetría, los puntos
de referencia anatómica, el color y la posición en la
cabeza de las orejas.
Tomar nota del color y la presencia de lesiones
deformidades o nódulos.
El color de la oreja puede variar en determinadas
alteraciones. Por ejemplo, una coloración azulada indica
a veces cierto grado de cianosis.
La palidez o el enrojecimiento excesivos son, en
ocasiones, consecuencia de inestabilidad vasomotora.
Para valorar la posición de la oreja, trace una línea imaginaria entre el canto
interno del ojo y la protuberancia más prominente del occipucio.
La parte superior de la oreja debe situarse sobre esa línea o por encima de
ella.
Una posición de implantación baja o un ángulo inhabitual pueden indicar
aberraciones cromosómicas o trastornos renales.
• Inspeccione el conducto auditivo externo para detectar una posible secreción y perciba
el olor.
• Una secreción purulenta y maloliente se asocia a otitis externa, otitis media aguda
perforada o cuerpo extraño.
• En casos de traumatismo craneal, la secreción sanguinolenta o serosa se relaciona con
posible fractura craneal
PALPACIÓN
Palpe las orejas y el área mastoidea evaluando la presencia de
sensibilidad dolorosa, inflamación o nódulos.
La consistencia de la oreja debe ser firme, móvil y sin nódulos.
Si está plegada hacia delante, debe ser recolocada fácilmente en su
posición habitual.
• Presione suavemente el lóbulo; en caso de dolor es posible que el conducto auditivo
esté inflamado.
• La sensibilidad dolorosa o la inflamación en el área mastoidea son indicios de
mastoiditis.
OTOSCOPIA
El otoscopio se emplea para inspeccionar el conducto auditivo
externo y el oído medio.
Seleccione el espéculo más grande que se ajuste con
comodidad al oído del paciente.
Sujete el mango del otoscopio entre los dedos pulgar e índice,
ayudándose con el dedo medio.
La exploración de la membrana timpánica con el
otoscopio hace necesaria la manipulación de la oreja.
Incline la cabeza del paciente hacia el hombro
opuesto y, simultáneamente, tire de su oreja hacia
arriba y hacia atrás mientras introduce el otoscopio,
orientando el conducto para obtener una
visualización óptima
• Inserte lentamente el espéculo hasta una profundidad de 1-
1,5cm e inspeccione el conducto auditivo desde el meato hasta
la membrana timpánica, evaluando si existe secreción,
descamación, enrojecimiento excesivo, lesiones, cuerpos
extraños o tapón de cerumen.
• Cabe esperar la observación de una cantidad mínima de
cerumen, una coloración rosada uniforme y presencia
de pelos en el tercio externo del conducto.
• El cerumen varía de color y textura, pero no ha de
desprender olor. No debe haber tampoco lesiones,
secreción o cuerpos extraños.
• Inspeccione la membrana timpánica, evaluando
los puntos de referencia anatómica, el color, el
contorno y las eventuales perforaciones.
• El tímpano debe aparecer translúcido, de color
gris perla y con referencias anatómicas visibles
(ombligo, mango del martillo y reflejo luminoso)
y sin perforaciones.
• La sujeción neumática del otoscopio se emplea para obtener
información sobre la movilidad del tímpano y sobre el espacio
del oído medio, con datos como presencia de derrame en él.
EVALUACION DE LA AUDICION
El par craneal VII es el que se evalúa para determinar el nivel de audición.
Voz susurrada.
Evalúe la respuesta del paciente a la voz susurrada, primero en un oído y luego en el otro. Indique
al paciente que se tape con un dedo el oído al que no dirige la voz, para que esta no quede
enmascarada. Manténgase al lado del paciente a una distancia de entre 30 o 60 cm del oído
sometido a la prueba, fuera de su línea de visión.
Si no repite correctamente los tres sonidos, reanude de nuevo el
proceso con un grupo de letras y números distintos.
Haga lo propio en el otro oído.
El paciente debe identificar al menos tres de los seis sonidos susurrados
en cada oído
RINNE
• La prueba de Rinne ayuda a
determinar si el paciente escucha
mejor por conducción aérea o por
conducción ósea.
WEBER
• sirve para evaluar la pérdida de
audición unilateral.
• Coloque la base del diapasón
vibrante sobre la línea media de la
cabeza del paciente.