EL
ARREBATAMIENTO
DE LA IGLESIA
1 Tesalonicenses 4:13-18
La profecía es un candelero que alumbra
la oscuridad de nuestra esperanza y que
no nos permite tropezar mientras
caminamos hacia ese evento que las
Escrituras refieren, y nuestros corazones
llaman como el “Arrebatamiento de la
Iglesia”.
El arrebatamiento de la Iglesia
¿Qué es?
Cuando en las nubes
Cristo venga y desde
allí llame a los suyos,
arrebatándolos del
mundo y
transformándolos
plenamente para así
estar con ellos por la
eternidad.
I. El Arrebatamiento de la Iglesia.
a) La Iglesia sustraída del
mundo. En todo el mundo,
la Iglesia invisible, la
conformada por aquellos que
son salvos por la sangre del
Señor Jesús; será sustraída
de este mundo corrupto e
irredento, y transformada,
será levantada para reunirse
en las nubes con su Señor. 1 Co. 15:51-52;
1 Ts. 4:16-17
Características de la iglesia que
será arrebatada por el Señor
YO CUMPLO
Tiene Fe viva
Es guiada por el Espíritu Santo
Tiene comunión con Dios
Se deleita en alabar a Dios
Persevera en la plenitud de la santidad
Da Testimonio de su fe
b) Es un suceso que conmoverá al
mundo.
Este suceso no es secreto ni tampoco
parcial, ocurrirá en toda la Iglesia del
Señor esparcida por la tierra, que por el
divino poder, será sustraída y llevada a las
nubes para reunirse con el Señor Jesús.
Esto en semejanza a los antiguos
generales que en su retorno triunfante,
eran recibidos por sus huestes; así el
victorioso Señor, en los confines de la
tierra será reunido con su Iglesia.
1 Ts. 4:17
c) ¿Cuándo ocurrirá el Arrebatamiento
de la Iglesia?
No es afortunado señalar día y hora
porque eso está en la sola potestad del
Padre celestial. Mt. 24:36; Hch. 1:7
Mt. 24:36; Hch. 1:7
Pero sí estamos seguros es que ocurrirá
conforme el Señor lo prometió.
Jn. 14:3
Además, será en breve tiempo, porque así
lo indican las señales de su venida.
Ap. 3:11
II. Señales que atestiguan el pronto
arrebatamiento de la Iglesia.
a) El divino Maestro, en su sermón acerca de los
últimos tiempos, proporcionó muchas
indicaciones que constituyen señales acerca de
su venida, estas son:
1. Guerras y rumores de guerras
Mt. 24:6
2. Epidemias de grandes proporciones y hambre
colosal
3. Terremotos Mt. 24:7
Mt. 24:7
4. Persecución por
el nombre del
Señor
Mt. 24:9
5. Hombres falsos
con pretensiones
de Mesías
Mt. 24:11
6. Maldad en grado
sumo y apostasía
Mt. 24:12
7. La gran señal, la predicación del
santo evangelio en todo el mundo
Mt. 24:14
b) El apóstol Pablo también proporciona
indicaciones de circunstancias previas a la
venida del Señor.
1. Gran confusión
religiosa.
2 Ts. 2:1-2
2. Apostasía y posible
manifestación del
espíritu del Anticristo
en algún hombre.
2 Ts. 2:3
3. Gran actividad del mal.
La Iglesia, por el poder
del Espíritu Santo en ella,
ejerce hoy un poder
superior al satánico, y lo
contiene de expansión.
Cuando la Iglesia sea
arrebatada, el mal ya no
tendrá quien lo detenga.
2 Ts. 2:7
El Espíritu Santo que vivifica a la Iglesia
corporativamente, sólo ejercerá poder y
gracia en los seres humanos que serán
salvos durante la gran tribulación, pues la
Iglesia fiel ya está con Cristo y la “Iglesia
quedada” hace realidad la parábola de las
vírgenes insensatas, en cuanto que les
faltó aceite: el aceite simboliza al Espíritu
Santo.
Santo
Mt. 25:1-13
c) Los apóstoles Pedro y Juan nos
proporcionan señales de los últimos tiempos:
1. La gran cantidad de herejías.
2 P. 1:19-21; 2:1
2. Inmundicia de la vida religiosa.
2 P. 2:10-17
3. La gran incredulidad y el escarnio de la profecía.
2 P. 3:4-5
4. El divisionismo y la negación de la sana
doctrina.
1 Jn. 2:18-23
¿Hermano,todo lo anterior, nos queda
Considerando
muy
estás claro que
listo el
para Señor vendrá por
nosotros, no vendrá hasta la tierra; sino
subir a laslosnubes
nosotros, que le amamos, iremos a Él.
con el Señor?
Se cumplirá: “Sube acá, y yo te mostrare
las cosas que sucederán después de
estas”.
Ap. 4:1
¿Que te falta para el
encuentro?
Prepárate si no estás listo
Si ya lo estás, santifícate
más, porque su venida está a
las puertas.
Si no es bautizado con
Espíritu, busca el fuego para
vivir en santidad.
Atendamos de manera urgente al mensaje
de la profecía y unámonos al Señor que
dice: “ciertamente vengo en breve”,
contestando:
“Amén, sí, ven, Señor
Jesús”