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5 Ritmos

Los Cinco Ritmos son un mapa que describe cinco estados del ser: Fluido, Staccato, Caos, Lírico y Quietud. Cada ritmo se corresponde con un elemento natural y una forma de movimiento y expresión. La práctica de los Cinco Ritmos busca conectar al practicante con su cuerpo, emociones y espíritu a través del movimiento guiado por la música.
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5 Ritmos

Los Cinco Ritmos son un mapa que describe cinco estados del ser: Fluido, Staccato, Caos, Lírico y Quietud. Cada ritmo se corresponde con un elemento natural y una forma de movimiento y expresión. La práctica de los Cinco Ritmos busca conectar al practicante con su cuerpo, emociones y espíritu a través del movimiento guiado por la música.
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Los Cinco Ritmos

Los Cinco Ritmos

• Fluido

• Staccato

• Caos

• Lírico

• Quietud
Los Cinco Ritmos
Los 5Ritmos son el fundamento del trabajo
corporal y espiritual de Gabrielle Roth.
Constituyen el mapa de un territorio que ha
fascinado a mucha gente desde hace miles
de años.

Los 5Ritmos son estados del Ser. Son un


mapa para todos los lugares que queremos
ir, en todos los planos de conciencia –
interior y exterior, hacia adelante y hacia
atrás, físicos, emocionales e intelectuales.
A esta práctica de meditación en movimiento la
podemos definir también como un ejercicio muy
sencillo, que empieza concediéndole importancia a la
relación con el cuerpo y la respiración, mediante la
ayuda de música cuidadosamente seleccionada e
información guiada.
Lleva a alguien sin apenas experiencia, o a
alguien con muchísima experiencia en el
ámbito del movimiento, a realizar desde
movimientos muy lentos hasta
movimientos más enfáticos, acentuados y
precisos; y desde movimientos bastante
enérgicos hasta movimientos muy suaves
que reflejan fascinación, para hacerle
volver a un punto de mayor quietud
centrado en la respiración y las diferentes
partes del cuerpo físico.
Los 5Ritmos nos enseñan que la vida es energía en movimiento,
liberándonos de las nociones fijas sobre personas, lugares, objetos o ideas.
Seguimos percepciones y recuerdos; buscamos gestos y formas;
sintonizamos instintos e intuiciones.
Los 5Ritmos revelan maneras de expresar
creativamente la agresividad y la vulnerabilidad, las
emociones y la ansiedad, los limites y el éxtasis.
Nos vuelven a conectar a los ciclos de nacimiento,
muerte y renovación, y nos unen al espíritu de
todos los seres vivos. Nos inician de nuevo en la
sabiduría de nuestros cuerpos y nuestro poder auto
curativo .

La secuencia de los 5Ritmos se conoce con el nombre de Ola.


Los Cinco Ritmos
Fluido (la fluidez y la gracia)
El Ritmo Fluido es la manifestación de la naturaleza
femenina.
Lo femenino se mueve de forma circular, cíclica,
continua, como lo hace nuestro planeta, con su
rotación circular que da lugar al día y la noche y su
órbita elíptica, a las estaciones etc.

Las ondas y espirales son también expresión de este


Ritmo.
Algunos de los aspectos de la fluidez en el ser humano,
son la receptividad, la sensorialidad, la sensualidad, el
enraizamiento, la capacidad de adaptación.
En nuestra cotidianeidad la fluidez la podemos percibir
cuando estamos receptivos, a la escucha de las sensaciones
de nuestro cuerpo, abiertos de la vida.
Cuando nos adaptamos a las distintas circunstancias que se
nos presentan sin ofrecer resistencia, considerando las
distintas posibilidades que tenemos para relacionarnos con
una situación determinada.
Atender nuestras necesidades, cuidarnos a nosotros mismos, es nutrir nuestro
aspecto femenino, con ello conectamos con nuestra fluidez innata.
Su elemento es la tierra, por ello los pies en esta
práctica son considerados como nuestras raíces. Es
la parte del cuerpo que está en contacto con el
suelo, que recibe las sensaciones del entorno
inmediato. Cuando dejamos que la fuerza de la
gravedad haga su trabajo, permitimos que los pies
sean nuestro sostén, nos asentamos bien en la
realidad física, eso nos dota de seguridad y
confianza en nuestro avance en el mundo y nos
conecta con nuestro potencial instintivo.
Staccato
El Staccato representa todo aquello que es de naturaleza masculina.
Lo encontramos en la linealidad de los objetos, en todo lo
geométrico, en la estructura, el orden, las jerarquías, los límites. Su
movimiento se expresa también de esa manera, en ángulos, formas,
espacios y tiempos definidos.
Su elemento es el fuego. En el ser
humano sus aspectos se expresan a
través de la pasión, el ímpetu, la
atención, la claridad de la expresión,
la intención focalizada y dirigida a un
objetivo concreto.
También el Staccato tiene que ver con nuestro
ámbito emocional y la expresión de quienes
somos. Expresar el corazón en el mundo con
claridad y foco sería la manifestación de un
Ritmo Staccato bien integrado. El tipo de
música que se emplea en el Staccato es
percusiva, cálida, de esas que nos hace mover
el torax, que nos invita a sacar el fuego que
llevamos en interior de nuestras caderas y
nuestro corazón, que llama al guerrero
interior que cuida lo que ama.
En nuestra vida cotidiana se ve reflejado por ejemplo en la
organización de nuestros asuntos. En la forma en la que
decimos si, o no a una situación determinada, como
delimitamos nuestros límites, en como nos damos a los
demás, como compartimos lo que somos, lo que sentimos, lo
que queremos.
Caos
El proceso de transformación inherente a la vida
corresponde al Ritmo del Caos.

El Caos es la disolución de una estructura dada


en algo diferente todavía sin definir. Es el
tránsito inevitable de lo conocido a lo
desconocido. Corresponde al ámbito de lo
mental. Su elemento es el agua, su cualidad
característica es pasar de una estado a otro, ser
siempre cambiante.
Siguiendo la evolución energética de la ola, al
Ritmo de la forma le sucede el del cambio.
Desprenderse de lo habitual y familiar y
entregarse al misterio de lo incierto, requiere
soltar las riendas, el control, las
preconcepciones, los apegos a lo
preexistente, abrirse a las múltiples
posibilidades del devenir con grandes dosis de
confianza en la vida. En realidad vivimos estos
procesos de cambio continuamente, en
mayor o en menor media, cada vez que
experimentamos una alteración del curso de
nuestras vidas, por ejemplo por un cambio de
trabajo, el fin de una relación de pareja, etc.
Muchas veces nos aferramos a lo conocido
por miedo a la incertidumbre, preferimos
inclinarnos por lo “seguro” incluso, aunque
haya dejado de ser beneficioso para
nosotros. Intentamos mantener una
realidad que no se sostiene ya por si sola
pero que parece darle sentido a nuestra
identidad. Ese miedo a perder el control de
nuestras vidas, de abandonar lo
predecible, crea una resistencia que se
traduce en tensiones, rigideces que limitan
nuestra capacidad de fluir y nos impiden
evolucionar con la vida.
La única forma de relacionarse con el caos, es entregándonos a él. Lo que
sucede en el cuerpo se transfiere a otras áreas y ámbitos del ser humano.
En los 5 Ritmos para poder atravesar los procesos de transformación,
aprendemos a desbloquear corporalmente nuestros apegos, soltando el
control que ejercemos sobre nuestro cuerpo.

Relajamos la cabeza, confiándole a los pies nuestro


sostén, explorando alternativas de movimiento
diferentes a las habituales. Nos abrimos al universo
de la creatividad, atreviéndonos a dejar danzar “al
salvaje” en nosotros, que se despoja de
parámetros, de juicios, se libera de restricciones
sociales, que se entrega plenamente y con
confianza al pulso de la vida.
Lírico
El Ritmo del Lírico se manifiesta en todo aquello que es de naturaleza
liviana, expansiva, es el Ritmo del alma que se sabe interconectada a todo
cuanto existe. Su elemento es el aire.

Después de transitar el espacio liberador


y creativo del caos, naturalmente el
danzante comienza a adentrarse en un
estado de ingravidez y liviandad corporal.
La sensación de expansión de los límites
personales y el vínculo con lo colectivo se
siente fuertemente en este Ritmo.
Los movimientos característicos del Lírico
son aéreos, amplios, ligeros, juguetones.
Es común que los brazos en este Ritmo se
abran como queriendo abarcar el espacio.
En ocasiones nacen movimientos
repetitivos propios de los estados de
trance. El Lirico es la expresión de muchas
danzas tribales o devocionales, en las que
los bailarines realizan movimientos al
unísono, sincronizados.
El Lírico nos conecta con lo sutil, con
la ligereza del alma, ese estado en el
que los límites se desdibujan y nos
sentimos profundamente conectados
a la vida. Aflora cuando dejamos que
nuestro niño interior se exprese y nos
atrevemos a ser espontáneos y
auténticos. En nuestra vida cotidiana
lo podemos percibir también cuando
emerge en nosotros el deseo de servir
a los demás, de contribuir a una causa
común, cuando nos conectamos con
el pulso grupal, sentimos la unidad en
la colectividad.
Quietud
La danza es el vehículo, el destino final
es la Quietud. Tras la liberación de la
energía del cuerpo, habiendo pasado
por los otros Ritmos y estados del ser,
se llega aun profundo nivel de calma y
relajación.

Todos los Ritmos confluyen en este


último.
El recorrido a través de ellos nos ha
permitido conectar con nuestro
cuerpo en profundidad, expresar las
emociones que necesitaban ver la luz,
calmar nuestra mente, dar rienda
suelta al niño interior y sentir la
liviandad de nuestra alma. Desde este
lugar, podemos llegar ligeros al Ritmo
de la calma y sentir aquello que
queda tras la entrega a los otros
Ritmos , el vacío vital que vibra en
cada parte de nuestro cuerpo.
El estado de Quietud entonces,
se instala naturalmente en
nosotros.

Gabrielle Roth manifestaba que


fundirse con la Quietud es el
objetivo final del danzante de 5
Ritmos.
Su elemento es el éter. La llave para
conectar con ese estado de presencia
vital es la respiración, acompasamos
nuestros movimientos con ella y le
damos forma a aquello que emerge
en el instante presente. Naturalmente
comenzamos a movernos más
lentamente hasta llegar a un punto en
que se tiende a parar el movimiento,
es entonces cuando nos adentramos
en un estado profundamente
meditativo.
Los 5 Ritmos es un mapa del
movimiento de la vida. Gabrielle Roth,
la creadora de esta práctica, identificó  5
esencias básicas de movimiento que se
manifiestan en 5 Ritmos vitales; Fluido,
Staccato, Caos, Lírico y Quietud. A cada
uno de ellos van asociados distintos
aspectos de la existencia y juntos
abarcan todo cuanto nos rodea, todo
cuanto somos.
La finalidad principal de esta práctica es la de facilitarnos
el retorno a nuestros cuerpos, ayudarnos a asentar
plenamente nuestra presencia en ellos, recobrar
nuevamente nuestra sensorialidad y nuestros sentidos
innatos, a la vez que disolvemos los condicionamientos y
hábitos corporales adquiridos, recuperamos nuestra
espontaneidad y autenticidad originarias.
En los 5 Ritmos se explora lo que es
sentido individual y colectivamente
combinando la meditación estructurada,
con el proceso terapéutico y artístico de
seguir el impulso, el instinto, la
inspiración, la expresión y la guía interna.
La estética del movimiento no encuentra
lugar en este espacio. Las sesiones están
diseñadas para que cualquier persona sin
ningún conocimiento de danza, de
cualquier edad, o condición física pueda
realizarlas.
Una sesión habitual está constituida por una
parte pautada, dirigida por el profesor  y otra
parte de baile libre guiada por la secuencia
musical que constituye el mapa cíclico de
energía de los 5 Ritmos:

• Fluido/recibir
• Staccato/incrementar
• Caos/soltar
• Lirico/asentar-expandir
• Quietud/integrar

Este es el proceso al que se le denomina OLA.


Los Cinco Ritmos
Un camino de autoconocimiento basado en el movimiento
corporal…

José Araujo

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