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Terapia Cognitivo Conductual Infantil

1) La psicoterapia para niños utiliza numerosas técnicas como el juego y el dibujo para ayudar a niños con dificultades emocionales y de comportamiento. 2) Las técnicas de modificación de conducta como la retirada de atención y el tiempo fuera se usan para enseñar nuevos comportamientos eliminando los inadecuados. 3) Estas técnicas requieren consistencia y paciencia para ser efectivas a largo plazo.

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Terapia Cognitivo Conductual Infantil

1) La psicoterapia para niños utiliza numerosas técnicas como el juego y el dibujo para ayudar a niños con dificultades emocionales y de comportamiento. 2) Las técnicas de modificación de conducta como la retirada de atención y el tiempo fuera se usan para enseñar nuevos comportamientos eliminando los inadecuados. 3) Estas técnicas requieren consistencia y paciencia para ser efectivas a largo plazo.

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O O S

IV
T NIÑ
N I
G E N
CO A L
IA U
AP CT
R D U
TE N
CO
INTRODUCCION

La psicoterapia para niños se compone de numerosas


técnicas y métodos que se usan para ayudar a niños y
adolescentes que experimentan dificultades con sus
emociones y comportamiento.
La psicoterapia puede involucrar al niño
individualmente, a un grupo o a la familia.
En el caso de niños y adolescentes, el jugar, el dibujar,
además del hablar, son formas importantes para
compartir sentimientos y resolver problemas. Como
parte de la evaluación inicial, el terapeuta realizará
un psicodiagnóstico, y determinará la necesidad de
tratamiento.
Esta decisión estará basada en factores tales como los
problemas actuales que presenta el niño, su historial,
nivel de desarrollo, habilidad para cooperar con el
tratamiento y qué tipo de intervención es más
compatible con el motivo de consulta.
Como parte del tratamiento se realiza orientación a
padres, y a docentes.
combinación de la psicoterapia con otras disciplinas
tales como psicopedagogía, terapia ocupacional,
neurología, psiquiatría etc.
Por otro lado, la relación que se desarrolla entre el
terapeuta y el paciente es muy importante, ya que el
niño o adolescente debe de sentirse cómodo, seguro y
comprendido, expresando así sus pensamientos y
emociones y usando la terapia de manera eficaz.
La psicoterapia ayuda a los niños y adolescentes
de varias maneras, además de recibir apoyo
emocional, les ayuda:
a resolver conflictos con otras personas, entender
emociones y problemas, adquirir habilidades
sociales, expresar estados de ánimo,
comprender y modificar comportamientos
disfuncionales, resolver inseguridades.
la duración del tratamiento depende de la
complejidad y gravedad del diagnóstico.
TÉCNICAS DE LA MODIFICACIÓN DE LA
CONDUCTA
Algunas pueden parecer simplistas o insuficientes pero
cuentan con un gran apoyo experimental de soporte.
Otra ventaja es que aportan soluciones prácticas
aplicadas en el aquí y ahora, utilizando la
observación y medición de la conducta como variable
fundamental y en detrimento de otras técnicas más
subjetivas.
aportar soluciones inmediatas y eficaces para el control
o modificación de la conducta, en especial cuando
existen problemas conductuales específicos que
provocan gran malestar o desadaptación del niño en
su entorno próximo ya sea en la escuela o en el seno
de la familia. 
RETIRADA DE LA ATENCIÓN
Para aquellas conductas que se manifiestan con rabietas,
pataletas, lloros, pero sin manifestaciones agresivas.
Ante las manifestaciones de gritos, rabietas u otros,
dejemos automáticamente de prestar atención al niño.
El niño efectúa tales manifestaciones para reivindicar
ciertas demandas o llamar la atención del adulto. El niño
puede estar acostumbrado a conseguir lo que desea
mediante este comportamiento (refuerzo positivo).
Puede haber aprendido que si efectúa cualquier petición
acompañada de lloros o pataletas, la atención de los
padres es mucho mayor y es atendido antes en sus
peticiones. Esto llega a convertirse en un hábito, en
un circulo vicioso que crea malestar en la familia.

Esta técnica no es aplicable en conductas que cursen con


fuerte agresividad verbal o física, con episodios de
lanzamientos de objetos o, en general, para aquellos
comportamientos que signifiquen peligro potencial
para el niño u otros
1- OBJETIVO: Enseñar al niño que efectuando las
peticiones de forma inadecuada (rabietas, lloros, etc.)
no va a conseguir nada. 

2- MÉTODO: Si retiramos la atención que prestamos


al niño (refuerzo positivo) inmediatamente después
de la aparición de las respuestas inadecuadas, éstas
tenderán a desaparecer.
1- Retirar la atención inmediatamente. 
Evite el contacto ocular o la emisión de cualquier
recriminación, palabra o gesto.
Haga como si la conducta no estuviera ocurriendo
(salvo en las conductas mencionadas anteriormente
que pudieran suponer peligro para el niño u otros). Si
sucede en casa puede volverse de espaldas o salir de
la habitación o estancia donde se encuentre.
.La regla general es mantenernos a cierta distancia sin
prestar atención, pero esto dependerá si estamos en
un lugar abierto con peligro potencial para el niño
En niños pequeños, si hay peligro de que se escape y está en
vías públicas puede ser necesario retenerlo físicamente.
Si opta por retenerlo, concéntrese sólo en ejercer la fuerza
necesaria para evitar su huida pero mantenga toda la
tranquilidad posible, es importante que el niño no vea al
adulto alterado emocionalmente,
Debemos transmitirle una sensación de que tenemos el
control de la situación y que con su actitud no va a
conseguir nada. Siga sin dirigirle palabra y espere a que la
situación se calme. Diríjale toda la atención cuando el niño
se tranquilice. 
2- Estátotalmente contraindicado verbalizar cualquier manifestación
de reproche, sermonearlo o advertirle de que no le vamos hacer caso
por mucho que insista. De esta forma lo estamos retando a una
discusión dialéctica y puede empeorar las cosas. Simplemente: No le
diga nada. Sí puede decirle con una frase escueta y con voz lo más
calmada posible que se siente triste y decepcionada...

3- Una vez que la conducta empiece a bajar de tono puede


progresivamente prestarle atención de nuevo. 

4- Se trata de una técnica que produce efectos de mejoría de forma


progresiva. Nos llevará cierto tiempo (dependiendo de las variables
propias del niño y su entorno) el conseguir resultados claros.
- Estamos utilizando técnicas para conseguir que el niño
desaprenda hábitos mal adquiridos y este proceso llevará
un tiempo. Paralelamente debemos trabajar y potenciar
las conductas alternativas que nos interesa que el niño
utilice.
- - Debemos ser constantes en la aplicación de la técnica y
coherentes en su aplicación. Para ello es necesario que
ambos padres y el resto de figuras relevantes para el niño
(abuelos, tíos, etc) actúen de igual forma ante las mismas
conductas.
- Alinicio de aplicación, estas técnicas suelen producir
un aumento en la frecuencia e intensidad de las
conductas que precisamente intentamos eliminar. Es
un hecho normal e indicador de que vamos por el
buen camino.
TÉCNICA DEL TIEMPO FUERA
El que el niño se le retira físicamente del espacio actual para
trasladarlo a su habitación u otro lugar, por un breve
espacio de tiempo. También pueden ser los padres los que
se retiran del lugar donde esté el niño.
El sitio al que lo retiremos temporalmente debe ser un sitio en
el que no tenga al alcance juegos u otras compañías para
entretenerse. No se trata de buscarle un sitio hostil sino un
sitio que sea aburrido con escasas posibilidades de que
pueda hacer algo para pasar el tiempo.
Debemos trasladarlo inmediatamente después de
aparecer la conducta o en el momento que ha llegado
a un punto insostenible (por ejemplo, discusión entre
hermanos que llega a un punto de descontrol).
No discuta con él, no entre en recriminaciones ni
calificativos despectivos Sí puede explicarle, con un
tono calmado pero seguro y imperativo, el motivo de
su retirada. Para ello dígaselo concretando su queja
"Como has pegado a tu hermanito no vas a poder
jugar con él".
Haga caso omiso de sus protestas o promesas. Recuerde
que debe mostrarse enfadada pero no fuera de
control. La idea es lanzarle un mensaje muy claro de
que ha hecho algo mal y que estamos disgustados con
él.
Al respecto y de forma muy breve puede también
decirle (ajustando el mensaje a la edad del niño) algo
así como: "me has decepcionado tanto que, en estos
momentos no quiero estar contigo. Me siento muy
triste". 
4- No permita que salga antes de tiempo del lugar de
aislamiento. Si lo hace adviértale de consecuencias más
negativas como que deberá estar más rato en esta
situación.

5- El tiempo de aislamiento normalmente se calcula en


base a un minuto por año del niño con un máximo de 20
minutos. Sin embargo, esto debe ser valorado por los
padres. No se aconsejan tiempos más largos ya que
pueden producir la conducta contraria a la que
queremos eliminar.
Si cuando lo vamos a buscar nos vuelve a regalar con
conductas inadecuadas, hay que advertirle que si
quiere salir deberá estar al menos 15 segundos sin
efectuarlas. Manténgase firme en la decisión. Si pasa
la prueba es muy posible que los episodios remitan, si
cede aumentarán con toda probabilidad.

7- En el caso de que haya provocado desperfectos en


el interior del habitáculo (ha desordenado o roto
alguna cosa) deberá reponerlo o corregirlo con
alguna acción antes de salir
Debemos tener cuidado que esta retirada física no
comporte algún tipo de beneficio indirecto al niño.
Por ejemplo si el niño consigue dejar de estudiar o
evitarse comer algo que no le gusta, lo que haríamos
es reforzar la conducta inadecuada.
Aunque el niño tenga suficiente edad para saber que no
será abandonado realmente, el hecho de hacerle
revivir esta ansiedad puede dispararle interiormente
ciertas alarmas. Lo que ahora puede temer no es la
separación física sino la emotiva. De tal forma que el
niño corregirá su conducta actual y futura no por las
razones de los padres sino por las suyas (temor a
perder el respaldo emocional de los padres).
Deben introducirse momentos de atención hacia el niño
contingentemente a la aparición de conductas
deseadas. El refuerzo verbal y físico (halagos,
abrazos, manifestación de alegría, entrega de algún
premio, etc.).
ECONOMÍA DE FICHAS.
No ayuda que el niño obtenga regalos o juguetes de
forma fácil pese a que presenta comportamientos
negativos o desobedientes.

Técnica de "economía de fichas"  regular los


refuerzos que recibe el niño. Para obtener un premio
deberá efectuar una serie de conductas deseadas (o
dejar de hacer otras) que deben concretarse .
Tras efectuar esta conducta se le dará inmediatamente un
reforzador (puntos, fichas...) que el niño ira recogiendo
hasta llegar a una determinada cantidad, momento en el
que se le entregará el premio final.

Lo importante es que el niño se dé cuenta que obtiene


mayores beneficios y privilegios actuando de forma
correcta. 
ALGUNOS PUNTOS CLAVES PARA EL BUEN
FUNCIONAMIENTO:

1- Premios deben estar pactados de antemano, ser claros y


atractivos para el niño

2- Que al principio puede ganarlos más fácilmente para


motivarle. La entrega de estos premios debe ir acompañada de
un halago sincero "estoy muy contento", "lo haces muy bien”.
Cuanto más pequeño sea el niño o más inquieto, más cortos
deben ser los períodos en los que se evalúa la conducta
4-Crear una lista o cartel donde se puedan visualizar el estado
de los puntos obtenidos y los que le faltan para llegar al
premio. En caso de la aparición de mala conducta puede
también utilizarse la retirada de alguno de los puntos (coste
de la respuesta). 

5- Sea constante en la aplicación de ésta técnica, no esperar


resultados inmediatos.
6-Cuando dé instrucciones a su hijo, debe hacerlo de forma clara y
concreta, sin contradicciones y de forma que sean comprensibles
para su edad.

-Control de las conductas  ámbito familiar y escolar. No se trata de


que el niño aprenda a funcionar siempre a base de premios sino de
darle, al principio, motivos para iniciar un cambio en sus
conductas.
Se espera en el futuro es que las conductas adecuadas se mantengan
no por los premios sino por "reforzadores naturales".
Las conductas pasan a ser controladas por las consecuencias positivas
que se generan en su entorno.
LA INTENCIÓN PARADÓJICA

Pedir al niño que haga aquello que precisamente queremos evitar.

"Hoy quiero que no hagas nada, te voy a dar permiso para que estés todo el
tiempo sin hacer ninguna actividad. No quiero ni que me escuches. Sólo
debes permanecer callado y sin hacer ruido en tu sitio". 

-Unas instrucciones de este tipo pueden crear en el niño una situación de


perplejidad, aunque al principio pueda vivirlo de forma gratificante.
El hecho de que se inviertan los roles, es decir, siempre la
desobediencia se producia para dejar de hacer la actividad
concreta. Ahora para no hacer la actividad debo de obedecer
las instrucciones, con lo cual el niño pasa a perder su papel de
desobediente. 

Para este día podemos planificar unas actividades gratificantes


para el resto de los niños y en las que no podrá participar el
niño que tenemos bajo las instrucciones de "no hacer nada".
Debemos procurar que se aburra lo máximo posible e incluso si
interviene en alguna actividad recordarle que él no puede
hacer nada ese día.

Con esta actuación es de esperar que el niño haga un cambio


de planteamientos y que sus conductas negativistas
disminuyan. 
Son procedimientos construidos para sorprender. Son
contrarios a las expectativas de los pacientes sobre su visión
de la naturaleza de la función de la terapia.

La eficacia de la Intención Paradójica se basa en el principio


fundamental de que los pacientes intenten llevar a cabo la
conducta que están evitando. De esta manera, el proceso
circular, que se mantiene a sí mismo, se rompe, puesto que
el intentar realizar la conducta no deseada es incompatible
con la ansiedad anticipatoria y, por tanto, la neutraliza.
Otro ámbito de aplicación puede ser en enuresis. ¿Qué
sucedería si le diéramos permiso o le pidiéramos a
un niño que se hiciera pipi cada día durante un
tiempo? Probablemente si ese problema va asociado
a unos altos niveles de ansiedad por parte del niño,
el sentirse liberado del mismo podría significar una
mejora.
LIMITACIONES

Valorarse antes su idoneidad según el perfil del niño. Suele funcionar


bien en niños de entornos problemáticos pero con un perfil cognitivo
normal.
Eficacia está condicionada a que junto con el problema que queremos
tratar se de un cierto nivel de ansiedad en la persona o niño, la
técnica incide directamente sobre las propias cogniciones al invertir
los roles.
Debe utilizarse con preferencia en aquellos casos en que las técnicas
convencionales han resultado inútiles.
EL DIARIO EMOCIONAL

No es una técnica de intervención propiamente dicha


sino más bien un instrumento de gran utilidad para
ser utilizada conjuntamente por padres e hijos bajo
supervisión del terapeuta.
Es una herramienta que pretende acercarnos a algo que
consideramos fundamental en el tratamiento y prevención de
algunas conductas indeseadas con base emocional: 

Abrir una puerta de comunicación entre padres e hijos para que las
emociones y sentimientos fluyan y se expresen dentro de un
marco controlado y adecuado en lugar de hacerlo de otras formas
(depresión, miedos, ansiedad, agresividad, intolerancia, etc.). 
CÓMO FUNCIONA

1º- Hay que delimitar un tiempo cada día para poder estar con el niño.
El tiempo puede ser variable según edad y circunstancias.
Normalmente con 15 o 20 minutos puede ser suficiente.

2º- El niño tendrá una libreta (diario emocional) que previamente ha


escogido y sea de su gusto. 
3º- Los padres pedirán al niño que haga un pequeño balance del día
(empezar por las cosas positivas y dejar para el final las
negativas). Ahora es el momento de sacar aquellas cosas que no
han ido bien y tratarlas relajadamente, con sentido positivo y
compartiendo estrategias comunes para superarlas. 

Los padres deberán tener la habilidad suficiente para irlo guiando


hacia el terreno que deseamos con sutileza. No se trata de
recriminar sino de hacerle ver en qué puede mejorar y cómo
hacerlo. También de alabar sus cosas buenas.
4º- El niño deberá anotar muy brevemente aquellas cosas que considere
relevantes (positivas y negativas) en su diario y lo que es más
importante: cómo se ha sentido. 
Por ejemplo: “Hoy el maestro me ha castigado y me he sentido triste”. 

Los padres deben guiarlo en la expresión verbal de lo que ha pasado,


cuales han sido las consecuencias y sus sentimientos. No se trata
tanto de consolarlo y minimizar los problemas sino de hacerle saber
que formamos un equipo con él y que estamos ahí para ayudarle en lo
que necesite. 
5º - El objetivo fundamental es trabajar la expresión emocional para
consolidar el hábito de compartir y comprendernos mejorar para
minimizar los conflictos.

A pesar de que el niño se muestre (normalmente al inicio del


programa) reticente a manifestar sus emociones más intimas, el
mensaje que recibe es : “Mis padres están ahí para escucharme”.
Ello supone un afianzamiento de su seguridad emocional y de los
lazos afectivos e indirectamente se reducen las posibilidades de
conductas negativas.
6º- El registro de todas estas experiencias por parte del niño incrementan
su percepción de las diferentes situaciones y el modo correcto de
hacerles frente, se trabaja en las creencias falsas.
Igualmente ofrece a lo largo del tiempo información relevante acerca de
la evolución del niño en los aspectos trabajados.

7º- El Diario emocional puede tomar diferentes formas y debe ajustarse a


las necesidades y peculiaridades de cada familia e hijos.

Algunos rasgos generales como punto de partida. 


Ventajas de su aplicación
1 Regularizar un espacio de comunicación diario y de calidad
con el niño.
2 Aumentar su seguridad emocional y autoestima al sentirse
escuchado y acompañado.
3 Mejorar la vinculación afectiva con los padres.
4 Reducir miedos y ansiedad ante situaciones nuevas.
5 Reducir enfermedades somáticas.
6 Aprender a resolver los problemas (con la guía de los padres).

7 Saber identificar las emociones y autocontrolarlas.


8 Tener un registro de la evolución del niño en los aspectos que
trabajemos.
Problemas habituales en su aplicación

1 Falta de tiempo por parte de los padres.

2 No ser constantes en su aplicación.

3 Negación del niño a colaborar.


4 Cansancio o sensación de estar perdiendo el
tiempo.

5 Necesidad de otras intervenciones.


Utilizarse en niños con suficiente capacidad de comprensión y
expresión verbal, expuestos a problemas de origen emocional,
especialmente derivados de situaciones estresantes, imprevistas o
incontrolables. Separaciones, malos tratos, abandonos, adopciones,
celos, falta de atención afectiva por parte de los padres como
consecuencias diversas.

En cualquier niño con situación familiar normalizada pero en el que se


desee potenciar la vinculación, mejorar su autoestima o reducir
miedos y ansiedad.   

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