PRIMERA
CONFESIÓN
Foto de Asistencia
“El sacramento
del Perdón”
En el Bautismo
los cristianos
recibimos la
“vida nueva", o
sea, la gracia de
ser hijos de Dios.
La Iglesia, por
medio de los
sacerdotes,
perdona
los pecados en
el sacramento
de la
CONFESIÓN
La Confesión nos devuelve la
amistad con Dios.
Nos perdona los pecados
Nos da la gracia para luchar
y para ser mejores...
... y nos devuelve la paz de la
conciencia.
Cómo recibir
el Sacramento de
la Penitencia
En la confesión,
nuestro Padre Dios
nos recibe cuando nos
acercamos
arrepentidos de
nuestros pecados
Tú debes prepararte muy bien para
recibir este Sacramento.
JESÚS nos
perdona los
pecados
cometidos
después del
Bautismo.
El Sacramento de la Penitencia o Reconciliación,
es un Sacramento maravilloso que nos purifica y
nos da fuerzas para ser mejores cristianos,
amando más a Dios y a los demás.
Para confesarnos bien debemos:
1. Hacer el EXAMEN DE CONCIENCIA
con sinceridad
para descubrir
y reconocer
nuestros
pecados.
(Escríbelos en
un papelito,
para que no
los olvides al
confesarte)
2. Tener
DOLOR
DE LOS
PECADOS,
arrepintiéndonos
sinceramente
de ellos.
3. Tener el
PROPÓSITO DE
LA ENMIENDA.
O sea, hacer el
propósito de no
pecar y de
portarnos bien
con Dios y los
demás.
4. CONFESAR
NUESTROS
PECADOS AL
SACERDOTE,
que representa
a Dios, y
recibir el
perdón.
5. CUMPLIR
LA
PENITENCIA
que nos
imponga
como
reparación
de nuestras
faltas.
Examen de conciencia
PASOS
PARA Dolor de los pecados
UNA Propósito de enmienda
BUENA Decirlos pecados al
sacerdote
CONFESIÓN
Cumplir la penitencia
Cuando llegas con el sacerdote, el día de
la confesión…
(debes llevar por escrito,
lo que vas a confesar)
Ave María
purísima
Sin pecado
original
concebida
¿HACE
CUÁNTO FUÉ
TU ÚLTIMA
CONFESIÓN? ES LA PRIMERA
VEZ QUE ME
CONFIESO
¿Cuáles
son
tus pecados?
(le vas a leer
los pecados que
escribiste)
Estas son las palabras que
dice el sacerdote cuando, en
nombre de Jesús, perdona
los pecados:
“Yo te absuelvo de tus
pecados, en el nombre del
Padre y del Hijo y del
Espíritu santo”.
Y tú le respondes:
“Amén”.
Después de
perdonar
tus pecados, el
sacerdote te impondrá
la penitencia.
FIN