Universidad Autónoma De
Zacatecas
Enriquecimiento sin causa.
Tercera fuente de obligaciones
El art. 1882 del Código Civil establece: “El que sin causa se enriquece en detrimento de
otro, está obligado a indemnizarlo de su empobrecimiento en la medida que él se ha
enriquecido.“
Por ejemplo: Usted construye una casa sobre un lote de terreno ajeno, contiguo al suyo, a
que por error consideró propia El terreno es de mi propiedad, y la casa levantada en él
pasó a mi dominio por accesión.
Justificación del principio
En las relaciones humanas priva la ley del egoísmo; el servicio desinteresado y la
liberalidad son insólitos. Por lo general, nadie se desprende de sus bienes o presta
servicios a otro sin haber recibido algo a cambio, sin esperar recibirlo o sin tener una
obligación legal de hacerlo. Por ello, toda transmisión de bienes o servicios debe tener
fundamento en una disposición general (la ley) o particular (un acto jurídico) que la
imponga, justifique o explique. Ese fundamento es la causa jurídica.
Antecedente histórico
El principio del enriquecimiento sin causa surgió en Roma a finales de la República,
como una regla moral de derecho natural, no derecho positivo. Tuvo aplicación jurídica
en ciertos casos, pero no llegó a desarrollarse como acción general que permitiera
sancionar todo enriquecimiento injusto (Mazeaud).
Características del enriquecimiento sin causa
1. El hecho debe producir el enriquecimiento de una persona.
2. Debe ocasionar el empobrecimiento de otra.
3. Debe haber una relación causal entre el empobrecimiento y el enrique-
cimiento.
4. No debe existir una causa que justifique el enriquecimiento ni el empobrecimiento.
Simplificación de los requisitos
Las condiciones de la acción pueden reducirse a dos:
Tránsito de valores. Se produce una transferencia de bienes, servicios o beneficios de un
sujeto a otro a causa de una conducta o aun de un hecho jurídico natural (avulsión, art.
910, cc). Puede consistir en la transmisión de bienes, liberación de deudas u obligaciones
reales y en la eliminación de daños o perjuicios inminentes a costa del sacrificio ajeno.
Ausencia de causa jurídica. Consiste en que la transmisión de valores de un patrimonio
a otro no está justificada por una norma de derecho (ni por una disposición particular ni
por una ley o norma general), y por ello el empobrecido no tiene obligación de
sacrificarse y el enriquecido no tiene derecho a conservar el beneficio.
Enriquecimiento con causa
El causante se empobrece pagando impuestos al fisco, pero su entrega tiene causa o
fuente en la ley. El donante enriquece al donatario, pero ello tiene como causa su decisión
voluntaria altruista, el contrato de donación que celebró y que lo obliga a empobrecerse.
Efectos
La solución es justa y equitativa, pues el beneficiado —quien no participó en el hecho ni
lo provocó— no tendría por qué perder entregando una cantidad de bienes o dinero mayor
de la que recibió. El enriquecimiento sin causa supone que el enriquecido ha obrado de
buena fe al no propiciar ni disimular el acrecentamiento de sus bienes.
Enriquecimiento de mala fe
El enriquecimiento sin causa tiene un efecto restitutorio y el hecho ilícito tiene efectos
reparatorios (véase sección 12.4). Cuando el enriquecido obra de mala fe, recibiendo
conscientemente una prestación a la que no tiene derecho, incurre en un hecho ilícito, que
será la fuente de su obligación de indemnizar(responsabilidad civil, véase infra
10.13,10.14).
El pago de lo indebido
Cuando no hay deuda, sea porque nunca existió o porque habiendo existido ya fue
extinguida por rescisión, nulidad, pago u otra causa (por ejemplo, le entrego a usted 500
pesos que le debía, ignorando que mi apoderado ya le había pagado y había extinguido el
crédito).
2. Cuando el deudor paga a una persona distinta de su acreedor (por ejemplo, le debo a
usted 500 pesos que voy a paga: a luán Pérez, en la creencia de que es él mi acreedor).
3. Cuando el acreedor recibe el pago de una persona distinta de su deudor (por ejemplo,
usted, que es mi acreedor, recibe de Juan Pérez el pago de 500 pesos que éste le hace en
nombre propio, en la creencia errónea de que él se los adeuda).
Requisitos del pago de lo indebido
Los autores señalan tres:
1. Es necesario un pago (se entiende por tal —en este caso— la entrega de un cuerpo
cierto, dinero u otros bienes fungibles).
2. Que sea indebido (la entrega de la cosa cierta no debía efectuarse, pues no había
obligación de darla).
3. Que se haya efectuado por error (quien efectuó la entrega, el solvens, la hizo en la
creencia errónea de que tenía obligación de darla).
Asimilación a los requisitos del principio
general
(enriquecimiento sin causa)
Consiste en que éste no ha querido hacer deliberadamente la entrega, lo que significa que
el pago carece de causa y queda comprendido en el principio general, pues de haberse
querido el pago, éste tendría causa jurídica en la determinación voluntaria, y justificación
normativa en la regla creada por esa voluntad.
Efectos del pago indebido
Buena fe. Si recibe la cosa porque cree tener derecho a ella, sólo debe restituir “lo
equivalente al enriquecimiento recibido” (art. 1883, cc, infine). "El que de buena fe
hubiere aceptado un pago indebido de cosa cierta y determinada, sólo responderá de los
menoscabos o pérdidas de ésta y de sus accesiones, en cuanto por ellos se hubiere
enriquecido.”
Mala fe. En cambio, el que recibe de mala fe, a sabiendas de que no tiene derecho a la
cosa entregada, queda sujeto a una reparación total de los daños y perjuicios que cause:
"Si lo indebido consiste en una prestación cumplida, cuando el que la recibe procede de
mala fe, debe pagar el precio corriente de esa prestación;..."
Diversa fuente de obligación en la recepción
de b u en a fe
y en la recepción de mala fe
Cuando el accipiens es de buena fe, se ha producido el hecho jurídico lícito
enriquecimiento sin causa, fuente de obligaciones, que engendra una acción restitutoria
del enriquecimiento experimentado.
Cuando es de mala fe, se ha producido un hecho ilícito, diversa fuente de obligaciones,
que genera una acción reparatoria: la acción de responsabilidad civil.
Efectos adicionales de la recepción de buena
fe
Otro efecto es que el receptor de buena fe que hubiere inutilizado los títulos de la deuda,
dejando prescribir sus acciones o perdido las garantías, quedará eximido de restituir. El
solvens que hizo pago indebido sólo podría reclamar el pago al verdadero deudor o a los
fiadores de éste (art. 1890, cc).