UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE LOS ANDES
TEMA:DERECHO INTERNACIONAL
HUMANITARIO: principios, semejanzas y
diferencias.
Estudiantes:
- Fidelio César Herbas Vivanco
- Andrés Espinoza Mariscal
- Sonia Sivipaucar Jauregui
Marco conceptual
El DIH es un conjunto de normas internacionales,
convencionales o consuetudinarias, destinadas a resolver
los problemas causados directamente por conflictos
armados internacionales o no internacionales. Protege a las
personas y los bienes afectados, o que pueden resultar
afectados, por un conflicto armado, y limita el derecho de
las partes en conflicto a elegir los métodos y medios de
hacer la guerra.
ORIGEN
DIH nace y se desarrolla como un movimiento no
politizado, tomando distancia de las corrientes del
pensamiento político en general. La necesidad de limitar
los sufrimientos innecesarios de los combatientes heridos
y enfermos en el campo de batalla.
Se protege dentro del DIH a determinados grupos de
personas vulnerables (mujeres, niños) dentro de
situaciones de conflictos armados.
Las principales fuentes convencionales del DIDH
Son los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos (1966) y de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), las Convenciones relativas
al Genocidio (1948), la Discriminación Racial (1965), la Discriminación contra la
Mujer (1979), la Tortura (1984) y los Derechos del Niño (1989).
Los principales instrumentos regionales
Son el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las
Libertades Fundamentales (1950), la Declaración Americana de Derechos y
Deberes del Hombre (1948), la Convención Americana sobre Derechos Humanos
(1969) y la Carta Africana sobre Derechos Humanos y de los Pueblos (1981 ).
Normas fundamentales del Derecho Internacional
Humanitario
Las normas de Derecho Internacional Humanitario, son los cuatro
Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales del año
1977, la Convención de 1980 que prohíbe Armas
convencionales innecesarias, la Convención de 1993 que trata sobre
las Armas químicas, el Protocolo de 1995 que trata del Arma láser y
la Conferencia de 1997 que trató sobre las Minas antipersonales,
que son combatientes ocultos que no discriminan entre objetivos
civiles y militares.
La finalidad
1. Es proteger la vida, la salud y la dignidad de las personas.
2. Es evitar el sufrimiento y destrucción innecesarios como
consecuencia de un conflicto armado, controlar y mitigar los efectos
perjudiciales de la guerra y establecer normas mínimas de
protección para los combatientes y no combatientes.
3. Proteger la vida humana, prohibir la tortura u otros tratos crueles,
que estipulan los derechos fundamentales de las personas.
4. Prohibir la discriminación, la proteger a las mujeres y los niños,
reglamentar aspectos del derecho a los alimentos y a la salud.
SEMEJANZA . La finalidad de ambos es proteger a la persona
DIH DIDH
Es aplicable en tiempo de conflicto Se aplica en todo tiempo: en tiempo de
armado, internacional o no paz y en tiempo de conflicto armado.
internacional.
Debe ser aplicado por todas las partes en
un conflicto armado: en los conflictos Se imponen obligaciones a los
internacionales, debe ser acatado por los Gobiernos en sus relaciones con los
Estados implicados y, en los conflictos individuos
internos, por los grupos que combatan
contra el Estado o que combatan entre
ellos
Diferencias
DIH DIDH
Impone obligaciones a las personas
naturales y estipula que pueden ser las personas naturales no tienen deberes
consideradas penalmente responsables por específicos, pero sí pueden ser declaradas
"infracciones graves" de los Convenios de responsables penalmente por violaciones
Ginebra y del Protocolo I, y por otras que puedan constituir crímenes
violaciones graves de las normas y internacionales, como el genocidio, los
costumbres de la guerra (crímenes de crímenes de lesa humanidad y la tortura,
guerra) los cuales están sujetos también a la
jurisdicción universal.
Se aplica en situaciones de conflicto
armado Protegen a la persona humana en todo
tiempo, haya guerra o paz
PRINCIPIOS GENERALES BÁSICOS DEL
DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO
Son aquellas directrices universales, reconocidas por las naciones civilizadas
obligatorias para los Estados más allá de un vínculo convencional, que pueden
abstraerse de las normas contenidas en los Convenios de Ginebra y sus
Protocolos Adicionales, e inspiran esta particular rama del Derecho y
determinan, limitan y encauzan el comportamiento a seguir por los
intervinientes en un conflicto armado para cumplir con las finalidades
perseguidas por el Derecho Internacional Humanitario y, por lo mismo,
orientan su interpretación y aplicación. De allí que su conocimiento, difusión
y reflexión sean de trascendental importancia en las instituciones armadas
que directa o tangencialmente deben velar por la observancia y correcta
aplicación de estos principios, otorgándole un marco de legalidad y humanidad
a su participación en un conflicto armado
Principios generales básicos del derecho
internacional humanitario
Principio de Limitación. Este principio postula que las armas y métodos que puedan
ser utilizados en los conflictos no son ilimitados, quedando, prohibido el empleo de las
armas de destrucción masiva, esto es, las armas nucleares, biológicas y químicas.
Principio de Humanidad. El Principio de Humanidad es aquel en virtud del cual toda
persona que no participa o que ha dejado de participar en las hostilidades debe ser
tratada humanamente y no puede ser objeto de discriminación en razón de su sexo,
nacionalidad, raza, religión o pensamiento político. Constituye un pilar fundamental del
Derecho Internacional Humanitario y establece la necesaria coordinación y conexión
con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos en el marco de la Protección de
la Persona Humana.
Principio de Distinción. En virtud de este principio existe el deber de distinguir
entre las personas que participan en las hostilidades- esto es, los combatientes- y
las personas civiles -no combatientes- y, a la vez, entre los bienes u objetivos
civiles y objetivos militares, con la precisa finalidad que sólo los combatientes y
objetivos militares sean objeto de ataque.
Principio de Proporcionalidad. El principio de proporcionalidad sostiene que la
acción militar es proporcional en la medida que el ataque a un objetivo militar
ocasione bajas y daños civiles que no son excesivos en comparación al resultado
global. Exige, por consiguiente, que los medios de combate resulten razonables,
proporcionados y ajustados a la ventaja militar directa y concreta que se pretende
obtener, incluyendo la prohibición de causar daños incidentales contra la
población o bienes civiles, excluyendo toda forma de violencia excesiva o que no
resulte indispensable para debilitar al adversario.
Principio de Protección al Medio Ambiente. Finalmente cabe referirse al principio de
protección al medio ambiente. Este principio postula que en todo conflicto armado debe
garantizarse el respeto y protección al medio ambiente, prohibiendo expresamente utilizarlo
como un medio de combate.
Cada Estado Parte se compromete a no utilizar técnicas de modificación ambiental con fines
militares u otros fines hostiles que tengan efectos vastos, duraderos o graves como medios para
producir destrucciones, daños o perjuicios a otro Estado Parte y a no ayudar, ni alentar ni incitar a
ningún Estado o grupo de Estado u organización internacional a realizar tales actividades.
Principio de igualdad entre los beligerantes:
La aplicación del DIH no afecta al estatuto de las partes en conflicto, ya que el ius in bello es
independiente del ius ad bellum, de forma que una vez iniciado un conflicto armado se aplica de
forma indiscriminada a todas las partes enfrentadas.
Principio de necesidad militar:
El DIH establece un delicado equilibrio entre las necesidades de la guerra y los condicionamientos
humanitarios, de forma que no se deben causar al adversario males desproporcionados en relación
con el objetivo del conflicto armado, que es vencer al enemigo. Supone optar por el mal menor para
no causar a la parte adversa mayor violencia que la exigida por el desarrollo de las hostilidades.
Principio de no discriminación:
Se prohíbe toda distinción desfavorable en la aplicación del DIH por razones de raza, color, sexo,
lenguaje, religión o creencias, opiniones políticas o de otro género, nacionalidad u origen social,
nacimiento u otra condición o cualesquiera otros criterios análogos. No obstante, puede haber
diferencias de trato, en beneficio de determinadas personas, con el fin de solucionar las
desigualdades derivadas de su situación, necesidades o desamparo.
Principio del derecho de Ginebra.
Las personas fuera de combate y las personas civiles que no participan directamente en las hostilidades
deben ser respetadas, protegidas y tratadas con humanidad. Se refiere este principio a los heridos,
enfermos, náufragos, prisioneros de guerra y población civil, víctimas de los conflictos armados
Principio de inmunidad:
Las personas y la población civil gozarán de la protección general contra los peligros que procedan de
las acciones militares. No serán objeto de ataques la población civil como tal ni las personas civiles
que no participen en las hostilidades. Se prohíben las represalias contra personas y bienes protegidos
por el DIH.
Principio de prioridad humanitaria:
En los supuestos de duda se debe conceder prioridad a los intereses de las víctimas sobre otras
necesidades derivadas del desarrollo del conflicto armado. Las normas de DIH han sido elaboradas para
garantizar la protección de los que sufren las consecuencias de la guerra y deben ser interpretadas de la
forma más favorable a la defensa de sus intereses.
Principio de limitación de la acción hostil:
No es ilimitado el derecho de las partes en conflicto a
elegir los medios y modos de combatir contra la aparte
adversa. De manera que existen medios (armas) lícitos e
ilícitos y formas de emplearlos (modos) permitidos o
contrarios al DIH.
CONCLUSIONES
• En conclusión se puede colegir que la conducción de las hostilidades por las partes en todo
conflicto armado debe realizarse dentro de los límites establecidos por el Derecho Internacional,
incluyendo las restricciones y protecciones inherentes al principio de necesidad militar,
humanidad, proporcionalidad, lo que indefectiblemente conlleva la distinción entre combatientes
y no combatientes y la protección del medio ambiente en la conducción del conflicto, esto es, la
aplicación del principio de distinción y del principio de protección al medio ambiente.
• Y es que los principios fundamentales de Derecho Internacional Humanitario confluyen
simultáneamente y se incardinan debidamente en un verdadero entramado lógico jurídico que
garantiza la eficiencia y eficacia del Derecho Internacional Humanitario y de la Protección
Internacional a la Persona Humana. Así, por ejemplo, existe una relación indisoluble entre el
principio de humanidad y el principio de necesidad militar, pues el primero complementa y limita
al segundo, dado que prohíbe infligir sufrimiento, lesión o destrucción que no sean necesarios o
proporcionados, para la realización de propósitos militares legítimos. Se agrega, por tanto, en este
entramado el principio de proporcionalidad.
• De allí que su conocimiento, difusión y reflexión sean de trascendental importancia en las
instituciones que directa o tangencialmente deben velar por la observancia y correcta aplicación
de estos principios, otorgándole un marco de legalidad y humanidad a su participación en un
conflicto armado.