Vih en El Niño
Vih en El Niño
EL
ANGELICA RUBI ARZOLA
SORIANO
INTRODUC
CIÓN
La infección VIH en Pediatría ha experimentado cambios muy
infecciones.
Gracias a los protocolos de prevención de la transmisión
maternoinfantil, la mayoría de los nuevos casos que se
diagnostican y se siguen actualmente de VIH pediátrico
en nuestro medio, son niños que han nacido en otros
países y que vienen a vivir al país, bien con sus
familias biológicas o con familias adoptivas, a través
de adopciones internacionales.
Los registros epidemiológicos publicados por ONUSIDA
estiman que, a finales de 2017, se encontraban viviendo
con VIH en el mundo 36,9 millones de personas, la
mayoría en África Subsahariana (25,8 millones), de las
cuales 1,8 millones son niños y adolescentes (<15 años).
En 2017, se infectaron 1,8 millones de personas, de las
que 150.000 eran menores de 15 años, y en ese año
fallecieron 940.000 de los que 110.000 eran menores de
15 años.
FISIOPATOLO
GÍA
El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) es un
retrovirus que posee la enzima transcriptasa inversa, lo
que le permite integrarse en el genoma humano,
transformando el RNA en DNA, con lo que es capaz de
perpetuar la replicación viral codificando nuevas partículas
virales.
Existen dos tipos del virus de la inmunodeficiencia humana, el VIH-1 y el
VIH-2. Si bien ambos se asocian al sida, el VIH-1 se encuentra
ampliamente difundido en todo el mundo mientras que el VIH-2 se
presenta como endémico en la región de África occidental, al sur del
Sahara, y esporádicamente en el resto del mundo.
El VIH es capaz de infectar distintas
células entre las que se encuentran :
Macrófagos
Linfocitos TCD4 Monocitos
Células de
Langerhans Células dendríticas
PERIODO
PATOGÉNICO
Al momento del nacimiento y en ocasiones
hasta los 18 meses de edad, los hijos de
madres infectadas pueden tener una prueba
positiva de anticuerpos contra el VIH, sin
que esto sea sinónimo de infección, ya que
dichos anticuerpos pueden ser
inmunoglobulinas de origen materno que
cruzaron la placenta durante el embarazo.
ADQUISICIÓN DE LA
INFECCIÓN
En la edad pediátrica, la forma de adquisición
de la infección puede ser por dos vías,
vertical (de la madre con VIH) y horizontal
(sexual o parenteral).
TRANSMISIÓN VERTICAL
Infecciones
bacterianas de Neumonías
repetición
FALLO DE
Otitis
MEDRO supuradas
El fallo de medro, la afectación neurológica,
problemas respiratorios crónicos,
linfadenopatías, hepatoesplenomegalia o
hipertransaminasemia, pueden ser signos de
alarma para realizar un test de VIH, sobre todo
en niños que han nacido fuera, donde los
protocolos de prevención no se aplican de forma
universal.
DIAGNÓSTIC
O
El sistema de clasificación de la enfermedad, vigente
desde el año 1994 según el CDC (Centers for Disease
Control) para los menores de 13 años, tiene en cuenta
tanto la situación clínica como inmunológica.
Según esta clasificación, se categoriza la enfermedad
en 4 estadios excluyentes, que son:
N (pacientes asintomáticos o con una sola
manifestación leve),
A (sintomatología leve),
B (síntomas moderados) y
C (síntomas graves, criterios de diagnóstico de
SIDA).
Las categorías inmunes se establecen en
función de las cifras de CD4 según la edad
(<1 año, 1-5 años y de 6-12 años), siendo
las categorías:
1, sin inmunodeficiencia;
2, inmunodeficiencias moderadas y
3, inmunodepresiones graves
TRATAMIENT
O
La profilaxis perinatal con zidovudina (ZDV) o azidotimidina
(AZT) disminuye el riesgo de transmisión perinatal cerca de
70%, y se puede disminuir hasta menos del 2% si se ofrece a la
embarazada infectada tratamiento antirretroviral de alta
actividad (TARAA), que incluya ZDV, cesárea electiva si está
indicado y si se alimenta al bebé con fórmula en lugar de leche
materna.
El tratamiento antirretroviral es lo que ha demostrado
disminuir la morbilidad y mortalidad, así como ha
normalizado la calidad de vida del niño VIH. Hoy en día,
las indicaciones de TAR son universales, todas las
personas con VIH deberían recibir TAR
independientemente de su situación clínica e inmune. Se
ha demostrado que la TAR ofrece beneficios, no solo en
cuanto a la inmunidad sino también en cuanto a
inflamación y envejecimiento, presente y acelerado en los
pacientes con VIH que no reciben TAR
Recibirán TAR de forma “urgente” todos aquellos niños que tengan
sintomatología clínica y que tengan afectación inmune. Si no existe clínica y
los CD4 no se encuentran afectados, el inicio del TAR debe hacerse de una
forma preferente en niños menores de 5 años y adolescentes, pudiéndose
postponer en los niños mayores. El motivo de que el TAR sea preferente en
niños pequeños, se debe a la rápida progresión de la infección en estos y, en
el caso del adolescente, porque se ha demostrado que si el paciente tiene
carga viral indetectable, no transmite el VIH por vía sexual.
El TAR es un tratamiento combinado que incluye fármacos de
familias distintas. Las familias de fármacos actúan en distintas
dianas de la repliación del virus, lo que hace al TAR más eficaz y
evita la generación de mutaciones de resistencias. Existen los
inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de los
nucleósidos (abacavir [ABC], didanosina [ddI], emtricitabina [FT],
estavudina [d4T], lamivudina
[3TC] y zidovudina [AZT]) o nucleótidos (tenofovir [TDF]) y no
análogos (nevirapina [NVP].
El TAR debe realizarse de forma diaria, siendo la medicación
comprimidos o jarabes, y cuyo cumplimiento debe ser óptimo,
suponiendo ello el cumplimiento de más del 95% de las
tomas para evitar la generación de resistencias. Es muy
importante concienciar a los adultos responsables del niño de
la importancia del TAR y su adherencia correcta. Además, se
debe tener en cuenta que las formulaciones y los fármacos
no están todos disponibles para todas las edades y estos
deben ir modificándose según el peso y superficie corporal
Se deben realizar controles periódicos para comprobar la
eficacia y toxicidad del TAR, cada 3 meses si el paciente
está bien controlado, y de forma más frecuente si no está
bien controlado (C viral detectable), acaba de modificarse
este, es un niño pequeño que cambia de peso rápidamente
o si es un adolescente con problemas en la adherencia.
Un paciente en TAR debe mantener controlada la replicación del VIH,
manteniendo cargas virales indetectables (<20 copias/ml), si esto no
fuese así, debe investigarse la causa. La mayoría de las veces suele
ser debido a problemas de cumplimiento, deben descartarse también
interacciones
farmacológicas, mala dosificación entre otras causas y, si todo ello está
descartado, se valorará la posibilidad de que el fracaso sea por falta
de eficacia del TAR por resistencias al mismo.
PREVENCIÓN
La prevención de la infección VIH en la población infantil y en la
adolescencia, consiste en intentar evitar las nuevas infecciones,
interviniendo en los puntos en los que se adquiere el VIH.
Promoción de la salud
El personal de salud deberá adoptar las “precauciones
universales” al proporcionar atención a cualquier paciente,
durante el trabajo de parto, procedimientos invasivos y
contacto con mucosas y líquidos corporales; es obligatorio
el uso de bata o traje de cirugía, guantes de látex,
cubrebocas y gafas o careta en caso de que exista riesgo
de salpicaduras. Para eliminar secreciones o excretas
orgánicas contaminadas con sangre, se sugiere el uso de
blanqueadores caseros (Cloralex®) en una dilución en
VACUNACIÓN