Este término designa el dolor sordo y agudo que tiene su origen en
el surco glúteo y que se irradia hacia la cara posterior o lateral del
Ciática muslo. Puede haber o no lumbalgia asociada.
Normalmente la ciática indica compresión de las raíces nerviosas de
L4, L5 o S1 por un disco roto, invasión artrósica del agujero
intervertebral, espondilolistesis por estenosis lumbar o lesiones
menos frecuentes, como quistes sinoviales o tumores de vaina
nerviosa.
En la mayoría de las ciáticas no hay un suceso desencadenante
agudo, pero el síntoma puede ir precedido del levantamiento de peso,
la torsión o una lesión de espalda.
El paciente describe dolor regional que se inicia en las nalgas o
Anamnesis alrededor de las nalgas en un lado y que se irradia a la cara posterior
o posterolateral del muslo
La intensidad del dolor varía, pero cuando es extrema resulta muy
discapacitante e impide la sedestación, la bipedestación y la
deambulación.
Algunos pacientes con ciática presentan síntomas neurológicos
adicionales, en concreto entumecimiento del pie, pie caído o
debilidad de la flexión plantar del pie.
Cuando la lumbalgia crónica y la limitación de la movilidad lumbar
están asociadas a ciática, el diagnóstico es de estenosis lumbar
El dolor de las carillas articulares es focal y empeora con los
cambios de postura que provocan la tracción de la articulación.
La incontinencia urinaria con ciática (normalmente bilateral) indica
compresión de la cola de caballo = urgencia neurológica
La compresión de una de las raíces lumbares inferiores es la fuente
Fisiopatología habitual de ciática; se trata de un dolor neurógeno referido.
Las causas frecuentes son:
• La excrecencia ósea espondilótica y discal dentro del conducto
vertebral
• Otras causas menos frecuentes son los quistes sinoviales y los
tumores benignos de la vaina nerviosa.
El nervio ciático puede estar comprimido o dañado dentro del músculo
glúteo debido a un traumatismo o a un hematoma por inyección y sólo
excepcionalmente debido a la compresión debajo del músculo piriforme
(síndrome piriforme).
Pronóstico La mayoría de las veces la ciática mejora con el paso del
tiempo. En la mayor parte de los ensayos clínicos, la
mitad de los pacientes mejora al cabo de 2 semanas y el
70% al cabo de 1 año, pero el 30% restante sigue
padeciendo dolor en grado variable.
La duración o la gravedad de la ciática puede constituir
una discapacidad y una pérdida de tiempo laboral
inaceptables para algunas personas.
En la mitad de los pacientes la ciática es recurrente e
intermitente.
La maniobra de Lasègue es bastante específica para el diagnóstico de la
Diagnóstico compresión de las raíces lumbares que causa ciática.
Para realizarla, el paciente se coloca en decúbito
supino, el examinador coge una pierna del paciente por
debajo del talón y la eleva mientras le pide al paciente
que mantenga relajados todos los músculos de las
nalgas y la pierna.
Un resultado positivo (signo de Lasègue) comporta la
provocación de ciática y la restricción involuntaria de la
elevación de la pierna debido a un espasmo muscular.
Las pruebas de imagen de la columna lumbar
pueden retrasarse varias semanas a menos que
haya signos poco habituales, como lumbalgia
intensa y resistente al tratamiento, debilidad
considerable en el pie o la pierna, o dificultades
para miccionar que exigen tratamiento
quirúrgico.
El diagnóstico diferencial comprende
metástasis vertebrales, radiculitis
inflamatoria y meningitis carcinomatosa.