PROBLEMAS
SEXUALES
Evolución e
Intervención de los
problemas sexuales
La primera propuesta que se realiza de manera directa sobre terapia
sexual es la que desarrolla Masters y Johnson (1967), y la proponen
como una estrategia más compleja e integrada, teniendo a la base
el estudio que los mismos autores hacen, acerca del ciclo de la
respuesta sexual humana.
Masters y
Johnson Sus planteamientos con respecto a la respuesta sexual humana, la
obtienen a partir de un riguroso trabajo realizado en laboratorio en
donde observan, registran y evalúan la respuesta fisiológica frente a
un estimulo sexual de manera directa.
Las dos grandes fases que distinguen los autores son las de
excitación y de orgasmo, subdividiéndose estas a su vez en
meseta y resolución respectivamente
Principales Consideran la conducta sexual como respuesta natural incluso
afirmando que estaría presente desde el nacimiento. Y en relación
Aportaciones a los trastornos sexuales, sostienen que estos son producto del
aprendizaje. biológico y psicosocial
Masters y
Johnson Exige co-terapéutas de ambos sexos incidiendo esto en una mayor
objetividad y equilibrio por considerar los puntos de vista de
ambos géneros, realizándolo en un tratamiento breve e intensivo
Su aporte más relevante ha sido el desarrollo del modelo trifásico
de la respuesta sexual humana, agregando la “fase del deseo”
como anterior a las fases de excitación y de orgasmo planteadas
Helen Singer por Masters y Johnson. De esta manera, esta investigadora logra
distinguir los trastornos del deseo sexual y desarrollar
Kaplan. tratamientos pertinentes.
integra aproximaciones etiológicas y técnicas de orientación
psicoanalítica y conductual al proceso de terapia sexual
Plantea que la respuesta sexual humana se compone de tres fases
distintas pero unidas entre sí, denominadas fase de deseo,
excitación y orgasmo, y cada una de ellas es susceptible de verse
perturbada de manera específica por múltiples factores físicos y
psíquicos
La terapia sexual que Helen S. Kaplan (1982) propone, entiende
que las disfunciones sexuales estarían multideterminadas. El
método de tratamiento es ecléctico, integrando distintos
enfoques terapéuticos (conductual, psicodinámico, sistémico,
farmacológico).
El tratamiento es conceptualizado como una intervención en crisis
o terapia breve, en la cual se persigue una resolución rápida de los
síntomas y se realiza en terapia conjunta incluyendo a ambos
miembros de la pareja.
J. y L. Lopiccolo han trabajado en esta área desde mediados de la
década del 70, en Nueva York en el “Centro de Terapia Sexual de
Stony Brook”.
Aporte Desarrollan un modelo de terapia con un enfoque teórico
cognitivo– conductual
Terapéutico de
Joseph y Leslie El gran aporte que realizan estos autores son sus planteamientos
Lopiccolo. sobre los factores cognitivos, que intervienen en la respuesta
sexual del sujeto, estos son las cogniciones, percepciones o
también denominadas experiencias subjetivas.
Las imágenes de uno mismo como ser sexual, las expectativas, las
cogniciones o percepciones que conforman el aspecto cognitivo
del comportamiento sexual, son relevantes en la determinación
del funcionamiento sexual funcional o disfuncional. Por lo tanto, el
tratamiento debe considerar la corrección de las percepciones
erróneas, de las expectativas irreales y conceptos equívocos, así
como ajustar el set de señales que se interpretan como signos de
excitación.
Plantean un tratamiento directo, trabajando directamente sobre
los síntomas con el objetivo del alivio de estos. Se hace en terapia
breve, a través de prescripciones conductuales y sesiones
terapéuticas
Arnold A. Lazarus (citado en Piola. M; 1994), propone la terapia
multimodal para el tratamiento de dificultades sexuales, a
mediados de los ´70.
Modelo Recomienda una evaluación de tipo multimodal que considere la
conducta, los afectos, las sensaciones, las imágenes, las
Multimodal de cogniciones, las relaciones interpersonales.
A. Lazarus. Propone diversos métodos como relajación, la imaginería, el
análisis de ideas irracionales, el entrenamiento en asertividad y
habilidades sociales, la terapia marital, la desensibilización
sistemática a través de imaginería, rol playing, entre otros.
Ciclo de la RSH
Evaluación y
diagnostico de los
problemas sexuales
Áreas a investigar en la Evolución :
Medica:
Descartar causas orgánicas enfermedades, anomalías físicas o
ingesta de fármacos.
Psicológica:
Evaluación y Descartar : Hipocondría, Fobias, Depresión, Alucinaciones,
Diagnostico Obsesiones
Estilo de vida sexual Individual y en pareja:
Aspectos a evaluar : Información educación y actitudes, Historia
del problema y situación actual, Determinar hasta que punto las
relaciones de pareja pueden incidir en la disfunción.
Diagnostico o Análisis Funcional
Ventajas: Mayor precisión, orientación hacia la explicación causal,
dirigido a la planificación de tratamiento o solución.
Observar la secuencia funcional de la aparición y mantenimiento
de cualquier problema sexual
Diagnostico de
las
Disfunciones
Sexuales
Análisis
Funcional
sistémico
integrado de la
conducta
sexual (Car
robles, 1991)
Análisis
Funcional RSH
Técnicas para Entrevista o Historia Sexual
Observación
la Evaluación Auto registro
de los Autoinforme
Problemas Registros Psicofisiológicos
Sexuales Examen Físico o Medico (Urológico o Ginecológico)
Auto registro
Esquema de
Evaluación
Trastornos Sexuales
La palabra “filia” viene del griego “philos”, que podríamos traducir
como “amor” o “amistad”. Se suele utilizar como sufijo para
designar la afición o el gusto intensos por un elemento
determinado, que puede o no ser de tipo sexual
Parafilias El comportamiento parafílico dependen de las convenciones
sociales del momento y de las culturas; ciertas prácticas, como la
homosexualidad o la masturbación fueron consideradas
parafílicas, aunque ahora se consideran variaciones normales y
aceptables de la actividad sexual.
Fetichismo
Sigmund Freud
El fetichismo es una “tergiversación sexual” dedicada a una
“situación inapropiada de un objeto sexual”
El fetichismo es la preferencia sexual por objetos inanimados o bien
por partes concretas del cuerpo. Dos de las filias fetichistas más
conocidas son la podofilia, que implica los pies, y el retifismo o
gusto por los zapatos
Exhibicionismo
Esta filia consiste en la obtención de excitación y placer sexuales
al exponer partes del cuerpo, normalmente los genitales, a otras
personas. Es habitual que la intensidad de la conducta
exhibicionista aumente con la práctica, pudiendo adoptar un
carácter compulsivo.
Voyeurismo o escoptofilia
El voyeurismo se define como el gusto marcado por observar a
personas desnudas o que están teniendo sexo. Los voyeurs suelen
preferir que la persona observada no sepa que la están mirando, y
normalmente no buscan la relación sexual con ésta.
Frotteurismo
Las personas frotteuristas, o frotteurs, buscan el contacto físico
con otras personas para masturbarse después; en su forma
patológica, lo hacen sin permiso y/o en contra de su voluntad.
Suele llevarse a cabo en lugares donde hay mucha gente, como el
transporte público o las discotecas. El frotteurismo es mucho más
habitual en personas jóvenes
Masoquismo sexual
El masoquismo incluye el placer sexual que se obtiene al recibir
daño físico o humillación, así como cualquier otro tipo de
sufrimiento. Se trata de la parafilia más común en mujeres, y se
asocia frecuentemente con el sadismo.
Sadismo sexual
Las personas sádicas disfrutan sexualmente con la idea o la
práctica de hacer daño a otros. Aunque se habla con frecuencia del
sadismo sexual patológico, hay mucha gente sádica que sólo
cumple sus fantasías con personas que lo consienten; esto sucede
por ejemplo en el BDSM, que engloba las prácticas de bondage,
disciplina, dominación, sumisión, sadismo y masoquismo.
Fetichismo transvestista
Esta filia implica la obtención de placer sexual al vestirse como una
persona de otro género. Sólo se ha descrito en hombres
heterosexuales, que en algunos casos no se identifican con el
género masculino. Cuando un varón se excita viéndose o
imaginándose como si fuera una mujer hablamos de autoginefilia.
Pedofilia
El manual DSM define la pedofilia como la preferencia sexual por
personas que no han llegado a la pubertad (menores de 13 años
aproximadamente). La diferencia con la pederastia es que este
término designa la práctica de conductas de abuso a niños,
mientras que la pedofilia puede referirse también a impulsos o
fantasías habituales que no se han cumplido.
Gerontofilia
La gerontofilia es la preferencia sexual por personas de edad
avanzada. Si la atracción se da hacia varones ancianos esta filia se
conoce como alfamegamia, mientras que si el objeto de deseo son
mujeres se trata de matronolagnia.
Necrofilia
Las personas necrófilas se sienten atraídas por los cadáveres, sean
de humanos o de otros animales. Aunque lógicamente la necrofilia
suele llevarse a la práctica sin el consentimiento de la persona
fallecida, se han dado casos de necrofilia con permiso previo del
muerto, como el famoso episodio de Armin Meiwes, el “Caníbal de
Rotemburgo”.
Asfixiofilia
La asfixiofilia consiste en obtener placer con la sensación de
ahogamiento. La asfixia sexual puede llevarse a cabo con una
pareja o como método de masturbación; en este caso hablaríamos
de asfixia autoerótica.
Zoofilia
En la zoofilia la persona siente deseo o realiza actividades sexuales
con animales. Es especialmente frecuente en entornos rurales y en
pacientes psiquiátricos, y sólo muy raramente se detectan casos
de zoofilia exclusiva.
Urofilia y coprofilia
En la urofilia las fantasías incluyen la presencia de orina, mientras
que en la coprofilia sucede lo mismo con las heces. Una parafilia
relacionada es el fetichismo del pañal. Cuando la persona se excita
con la idea de orinar o defecar encima de una pareja sexual
hablamos de salirofilia.
Xenofilia
Entendida desde un punto de vista sexual, la xenofilia es la
preferencia por las personas que son percibidas como miembros
de una etnia exótica o distinta a la propia. No obstante, en un
sentido más amplio la xenofilia es el gusto por personas u objetos
de origen desconocido, y técnicamente tiene un significado
opuesto al de la palabra “xenofobia”.
El trastorno del deseo sexual (trastorno de deseo/interés sexual) se
caracteriza por la falta de interés en la actividad sexual y de pensamientos
sexuales.
Hipoactivo
A. Disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de
forma persistente o recurrente. El juicio de deficiencia o ausencia debe ser
Trastorno del efectuado por el clínico, teniendo en cuenta factores que, como la edad, el
sexo y el contexto de la vida del individuo, afectan a la actividad sexual.
deseo sexual
B. El trastorno provoca malestar acusado o dificultades de relación
interpersonal.
C. El trastorno sexual no se explica mejor por la presencia de otro trastorno
(excepto otra disfunción sexual) y no se debe exclusivamente a los efectos
fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una
enfermedad médica.
A. Aversión extrema persistente o recidivante hacia, y con
evitación de, todos (o prácticamente todos) los contactos sexuales
genitales con una pareja sexual.
Trastorno por
aversión al B. La alteración provoca malestar acusado o dificultades en las
sexo relaciones interpersonales.
C. El trastorno sexual no se explica mejor por la presencia de otro
trastorno (excepto otro trastorno sexual).
A. Incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener
la respuesta de lubricación propia de la fase de excitación, hasta la
terminación de la actividad sexual.
Trastorno de la B. El trastorno provoca malestar acusado o dificultades en las
excitación relaciones interpersonales.
sexual en la C. El trastorno sexual no se explica mejor por la presencia de otro
trastorno (excepto otra disfunción sexual) y no es debido
mujer exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia
(p. ej., drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.
A. Incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener
una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual.
B. La alteración provoca malestar acusado o dificultades de
Trastorno de la relación interpersonal.
erección en el C. El trastorno eréctil no se explica mejor por la presencia de otro
trastorno (que no sea disfunción sexual) y no es debido
varón exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia
(p. ej., drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.
A. Ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo tras
una fase de excitación sexual normal. Las mujeres muestran una
amplia variabilidad en el tipo o intensidad de la estimulación que
desencadena el orgasmo. El diagnóstico de trastorno orgásmico
femenino debe efectuarse cuando la opinión médica considera
que la capacidad orgásmica de una mujer es inferior a la que
Trastorno correspondería por edad, experiencia sexual y estimulación sexual
recibida.
orgásmico B. La alteración provoca malestar acusado o dificultad en las
femenino relaciones interpersonales.
C. El trastorno orgásmico no se explica mejor por la presencia de
otro trastorno (excepto otro trastorno sexual) y no es debido
exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia
(p. ej., drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.
A. Ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo, tras
una fase de excitación sexual normal, en el transcurso de una
relación sexual normal. El diagnóstico clínico debe efectuarse
teniendo en cuenta la edad del individuo, considera adecuada en
cuanto a tipo de estimulación, intensidad y duración.
Trastorno B. El trastorno provoca malestar acusado o dificultades en las
orgásmico relaciones interpersonales.
masculino C. El trastorno orgásmico no se explica mejor por la presencia de
otro trastorno (excepto otra disfunción sexual) y no es debido
exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia
(p. ej., drogas o fármacos) o a una enfermedad médica.
Dispareunia
A. Dolor genital recurrente o persistente asociado a la relación
sexual, tanto en varones como en mujeres.
Trastornos B. La alteración provoca malestar acusado o dificultad en las
sexuales por relaciones interpersonales.
dolor C. La alteración no es debida únicamente a vaginismo o a falta de
lubricación, no se explica mejor por la presencia de otro trastorno
(excepto otra disfunción sexual) y no es debida exclusivamente a
los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas,
fármacos) o a una enfermedad médica.
A. Aparición persistente o recurrente de espasmos involuntarios
de la musculatura del tercio externo de la vagina, que interfiere el
coito.
B. La alteración provoca malestar acusado o dificultad en las
relaciones interpersonales.
Vaginismo C. El trastorno no se explica mejor por la presencia de otro
trastorno (p. ej., trastorno de somatización) y no es debido
exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una
enfermedad médica.
A. Trastorno sexual clínicamente significativo, que provoca
Trastorno malestar acusado o dificultad en las relaciones interpersonales
como rasgos clínicos predominantes.
sexual debido B. A partir de la historia clínica, la exploración física o los hallazgos
a... (indicar de laboratorio la disfunción sexual se explica en su totalidad por
los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.
enfermedad C. El trastorno no se explica mejor por la presencia de otro
médica) trastorno mental (p. ej., trastorno depresivo mayor).
A. Identificación acusada y persistente con el otro sexo (no sólo el
deseo de obtener las supuestas ventajas relacionadas con las
costumbres culturales).
Trastorno de B. Malestar persistente con el propio sexo o sentimiento de
inadecuación con su rol.
la identidad C. La alteración no coexiste con una enfermedad intersexual.
sexual D. La alteración provoca malestar clínicamente significativo o
deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la
actividad del individuo.
En los niños el trastorno se manifiesta por cuatro o más de los
siguientes rasgos:
1. deseos repetidos de ser, o insistencia en que uno es, del otro
sexo
2. en los niños, preferencia por el transvestismo o por simular
vestimenta femenina; en las niñas, insistencia en llevar puesta
En niños solamente ropa masculina
3. preferencias marcadas y persistentes por el papel del otro sexo
o fantasías referentes a pertenecer al otro sexo
4. deseo intenso de participar en los juegos y en los pasatiempos
propios del otro sexo
5. preferencia marcada por compañeros del otro sexo
En los niños la alteración se manifiesta por cualquiera de los
siguientes rasgos: En los niños, sentimientos de que el pene o los
testículos son horribles o van a desaparecer, de que seria mejor no
tener pene o aversión hacia los juegos violentos y rechazo a los
Niños juguetes, juegos y actividades propios de los niños; en las niñas,
rechazo a orinar en posición sentada, sentimientos de tener o de
presentar en el futuro un pene, de no querer poseer pechos ni
tener la regla o aversión acentuada hacia la ropa femenina.
En los adolescentes y adultos la alteración se manifiesta por
síntomas tales como un deseo firme de pertenecer al otro sexo,
Adolescentes y ser considerado como del otro sexo, un deseo de vivir o ser tratado
como del otro sexo o la convicción de experimentar las reacciones
Adultos y las sensaciones típicas del otro sexo.
En los adolescentes y en los adultos la alteración se manifiesta por
síntomas como preocupación por eliminar las características
sexuales primarias y secundarias (p. ej., pedir tratamiento
hormonal, quirúrgico u otros procedimientos para modificar
físicamente los rasgos sexuales y de esta manera parecerse al otro
sexo) o creer que se ha nacido con el sexo equivocado.
Codificar según la edad actual:
Trastorno de la identidad sexual en niños [302.6]
Trastorno de la identidad sexual en adolescentes o adultos
Establecer Especificar si (para individuos sexualmente maduros):
Diagnostico Con atracción sexual por los varones
Con atracción sexual por las mujeres
Con atracción sexual por ambos sexos
Sin atracción sexual por ninguno
(1997),Arango, de Montis, Ivan (2010) Sexualidad Humana, Leslie
McCaray (2010) Sexualidad Humana, Sexoterapia integral (2a. ed.)
Alvarez-Gayou Jurgenson, Juan Luis.
Bibliografía (2011), Arango López, C., Ayuso-Mateos, J. L., Vieta Pascual, E., &
Bagney Lifante, A. (2014). DSM-5: Manual diagnóstico y
estadístico de los trastornos mentales