La Virgen de Fátima es una advocación de la Virgen María.
Es la historia de las apariciones de
Nuestra Señora a tres pastorcillos en 1917 en Portugal. Estos hechos y los mensajes de
conversión que María les dio a Lucía, Jacinta y Francisco han llegado hasta nuestros días.
Breve Historia
En el año 1916, Europa se tensionaba de violencia. El
gobierno de Portugal perseguía con saña al cristianismo,
sembrando el ateísmo en las masas. Saqueaban y quemaban
las iglesias, se denostaba públicamente al catolicismo
encarcelando y asesinando a muchos sacerdotes. Con soberbia
el gobernante y uno de los ideólogos de esta persecución,
Alfonso Costa, decía: “Gracias a estas leyes de separación
(leyes anticlericales), en dos generaciones, el catolicismo será
completamente eliminado de Portugal”.
Sin embargo, Dios intervendría de forma extraordinaria en
la historia de la humanidad, permitiendo a la Santísima Virgen
María reafirmar una hoja de ruta para enfrentar el mal, reparar y
lograr la salvación de muchos. Todo ello ocurriría al estilo
habitual de Dios… a través de los humildes. Dos niñas y un niño
—Lucía, Jacinta y Francisco— que habitaban junto a sus
familias las colinas cercanas a la Cova da Iría (Portugal) serían
los testigos…
El primer suceso extraordinario les ocurrió en la primavera del año
1916 cuando en una de las colinas que rodean Fátima, se
encontraron con una resplandeciente figura que les dijo: “Soy el
Ángel de la Paz”. Durante aquel año vieron dos veces la misma
aparición. Los exhortó a ofrecer constantes “plegarias y sacrificios” y
aceptar con sumisión los sufrimientos que el Señor les enviase
como un acto de reparación por los pecados con los que Él es
ofendido.
Al año siguiente, desde el desde el 13 de mayo de 1917 y hasta el
13 de octubre de ese mismo año, la Santísima Virgen María se
apareció en seis ocasiones a los tres pastorcitos… Lucía, Francisco
y Jacinta, revelando ser Nuestra Señora del Rosario.
La profecia Fátima
PRIMER SECRETO
En el primer secreto, la virgen les mostró la visión del infierno y lo que les espera a las personas
después de la muerte si no se arrepienten de sus pecados. Lucia escribió que: “Los demonios se distinguían
por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros”.
SEGUNDO SECRETO
El segundo secreto fue una predicción del final de la Primera Guerra Mundial y el comienzo de la Segunda,
durante el papado de Pío XI. “La guerra va a acabar, pero si no dejan de ofender a Dios en el reinado de Pío
XI comenzará otra peor”,
fueron las palabras de la Virgen, según escribió Dos Santos. “Dios va a castigar al mundo por sus crímenes p
or medio de la guerra, el hambre y las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre”, continúa.
El tercer secreto continúa siendo un misterio y muchos lo han interpretado desde diferentes
hechos que han ocurrido en la historia reciente. De acuerdo con Lucía, la virgen describió un
ángel con una espada de fuego en la mano izquierda pidiendo penitencia con una fuerte voz
y al Papa, con varios clérigos, escalando una montaña y siendo matados después por las
balas y flechas de soldados. “Bajo los dos brazos de la cruz estaban dos ángeles. Cada uno
con una jarra de cristal en las manos, recogiendo en ellos la sangre de los mártires”, explicó
Dos Santos, que está próxima a ser beatificada.
Muchos han tratado de interpretar esta última revelación y aseguran que ha sido la
transformación de la iglesia en los últimos años y las revelaciones de la pederastia. Otros
suponen que tiene que ver con el atentado al papa Juan Pablo II.
Devoción
Los papas que han pasado por el Vaticano han venerado a la Virgen de Fátima con devoción.
El Papa Juan Pablo II visitó personalmente el lugar de las apariciones en tres ocasiones.Una
de sus visitas más relevantes fue cuando le entregó a la Virgen la bala con la que le habían
disparado el 13 de mayo de 1981.
Más recientemente, Benedicto XVI visitó personalmente el lugar de las apariciones y
consagró a todos los sacerdotes al Inmaculado Corazón de María. Por su parte, el Papa
Francisco consagró su pontificado a la Virgen de Fátima y en mayo del 2017 visitó el
Santuario para conmemorar los 100 años de las apariciones.