0% encontró este documento útil (0 votos)
92 vistas73 páginas

Termodinamica en Procesosmodulo 3 V4

Este documento describe los componentes y funcionamiento básico de una caldera de vapor, incluyendo conceptos como quemadores, alimentadores, ceniceros y métodos para calcular el rendimiento.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
92 vistas73 páginas

Termodinamica en Procesosmodulo 3 V4

Este documento describe los componentes y funcionamiento básico de una caldera de vapor, incluyendo conceptos como quemadores, alimentadores, ceniceros y métodos para calcular el rendimiento.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

III.

Generador de vapor

Objetivo: Conocer las características básicas de los


generadores de vapor y determinar su rendimiento

• Conceptos básicos
• Rendimiento de la caldera
Caldera de Babcock & Wilcox, 1876
1. Conceptos básicos

  La caldera es el equipo integrante de la central térmica


destinada a extraer la energía calorífica del combustible
y cedérsela al fluido que circula por su interior, agua o
vapor.
 
Las calderas son equipos que se utilizan para
generar vapor a partir de una fuente de calor. En la
industria, generalmente el calor proviene de la
energía química almacenada por los combustibles
fósiles, como el carbón, los hidrocarburos, gases
combustibles, etc., la cual se libera al reaccionar
éstos con el oxigeno.
1.1. Clasificación de las calderas

Según su Uso:
• Estacionarias (calefacción)
• Móviles (Locomotoras)
Según La Situación del Hogar:
• Interna
• Externa
Según los Materiales:
• Fuertes: acero especiales.
• Calefacción: Hierro colado.
Según el Contenido de los Tubos:
• Pirotubulares
• Acuatubular
Según el Combustible:
• Liquido
• Sólido
• Gaseoso
Según la Combustión:
• Fuego
• Nuclear
• Eléctrica
Según La Potencia:
• Baja (<10 Tn/h)
• Media (10-50 Tn/h)
• Alta (50-150 Tn/h)
• Muy Alta (>150 Tn/h)
Según Forma y Posición de los Tubos:
• Rectos
• Curvos
• Horizontales
• Verticales
• Inclinados
Según la Circulación:
• Natural
• Forzada
1.2. Caldera Pirotubular
1.3. Caldera Acuatubular
1.4. Partes de la caldera

Una caldera destinada a la generación de vapor está


formada por:
• Un hogar ó cámara de combustión donde se
quema el combustible
• Cambiadores de calor formados por haces de tubos
por el exterior de los cuales circulan los gases a alta
temperatura cediendo calor al fluido que circula por
su interior y que pueden ser agua para calentarla o
vaporizaría, vapor para sobrecalentarlo, recalentarlo.
Los principales cambiadores de calor son los
economizadores, las pantallas vaporizadoras ó
paredes de agua, los sobrecalentadores y los
recalentadores del vapor.
1.5. Quemadores de carbón
QUEMADOR
QUEMADORTÍPICO
TÍPICODE
DEUNA
UNA
CALDERA
CALDERAACUATUBULAR
ACUATUBULARF.O
F.O
AJUSTE DE
TUBO GUÍA Electrodo
Estación de REGISTROS DE de ignición
encendido AIRE
Corriente
Gas propano de ignición
Aire de combustión DIFUSOR

YUGO DE
°° °° °°
ACOPLE

Fotocelda
MANGUERAS DE
VAPOR Y
COMBUSTIBLE

COMPUERTAS
REGISTROS DE
AIRE
F.O
VAPOR
F.O • Preparación
• Puesta a punto del combustible
• Purga de caldera
• Encendido
1.6. Clasificadora de carbón
1.7. Alimentadores volumétricos
1.8. Pulverizador horizontal de bolas
1.9. Cenicero de la caldera

Son la parte del fondo de la caldera donde se recogen


las escorias y están en situadas en la parte inferior
del hogar y comunican con él por medio de un cierre
hidráulico. La forma más habitual es la de un tronco
de pirámide rectangular invertido.

En la mayoría de los casos están constituidos por


tolvas llenas de agua, de esta forma, las cenizas a
altas temperaturas, se solidifican y fragilizan al entrar
en contacto con el agua y posteriormente son
conducidas al sistema de evacuación de cenizas. La
construcción es normalmente de material refractario
y en algunos casos va refrigerado interiormente por
agua ó aire.
2. Rendimiento de la caldera

Cuando se quiere hacer referencia de la eficiencia


de una caldera es necesario establecer una relación
entre el calor que entrega el combustible en unidades
de energía (BTU o kcal) a la caldera y por otra parte
la energía que le ha cedido la caldera al flujo de
vapor sobrecalentado en unidades de energía (BTU
o kcal) que va hacía la turbina. Es bueno aclarar que
cuando el agua de alimentación entra a la caldera lo
hace con una presión y temperatura necesaria para
acumular cierta energía (entalpía).
En calderas acuatubulares, de circulación natural del
agua-vapor, tiro balanceado en el hogar,
quemadores frontales para carbón y de producción
de vapor sobrecalentado, como las que existen en la
central térmica “Martín del Corral” tienen una
eficiencia de diseño del 87% cuando queman carbón
pulverizado.
Para determinar la eficiencia de una caldera se
pueden utilizar dos métodos:
• Método indirecto
• Método directo
2.1. Método indirecto

Para determinar la eficiencia de una caldera por este


método tenemos que identificar todas las pérdidas que
se presentan. En una caldera ni se aprovecha todo el
calor que desprende el combustible, ni la combustión se
realiza de manera óptima. Ello se debe a que siempre,
en mayor o menor grado, existen pérdidas como las
siguientes:
• Calor perdido en el calor sensible de los humos y del
aire en exceso, producto del calor específico de tales
gases por su temperatura.
• Calor perdido por la evaporación (aproximadamente
a la presión atmosférica) del agua que lleva el
combustible y en recalentar este vapor hasta la
temperatura de los gases.
• Calor perdido en calentar las cenizas hasta su
temperatura de salida. Eventualmente, si estas
cenizas se funden, deberá añadirse el calor latente
de fusión correspondiente.
• Calor perdido por radiación, convección y otras
pérdidas del hogar.
• Calor perdido en el carbono no quemado que sale
con los humos, hollín o que permanece en las
cenizas.
• Calor perdido en el calor potencial que conservan
algunos gases de la salida, si la combustión no ha
sido completa.
• Además existen otras pérdidas derivadas de
reacciones no conocidas (por ejemplo, entre las
cenizas) o no bien determinadas (disociación de
carbonatos en las cenizas).
De tales pérdidas, las más importantes son:

• Pérdidas por radiación.


• Pérdidas por inquemados en las cenizas.
• Pérdidas por inquemados en los gases evacuados
por la chimenea.
• Pérdidas por calor sensible en los gases.
Finalmente después de establecidas las pérdidas, el
método indirecto consiste en cuantificar estas
dándoles un porcentaje. Ahora todas estas pérdidas
cuantificadas en porcentaje se le restan a un 100% y
así se puede determinar la eficiencia de una caldera.

c = 100% - pérdidas de la caldera (%)


= 100% - (A + B + C + D)

A = Pérdidas por radiación


B = Pérdidas por inquemados
C = Pérdidas por inquemados en los gases evacuados por
la chimenea
D = Pérdidas por calor sensible
A
B

C D
2.2. Método directo

Este método utiliza el principio de la caja negra,


cuantificando la entrada de calor y la salida de vapor.

La eficiencia en calderas que queman carbón puede


variar desde valores bajos del orden del 60% para
calderas con alimentación manual hasta más del 90% de
eficiencia para calderas de carbón pulverizado y lecho
fluidizado.
La cantidad de calor Q se establece a través de la
entrada de combustibles, en donde se debe
establecer inicialmente la cantidad y el poder
calorífico de combustible.

Q = mc*Pc

Q = Calor del combustible, en BTU o kcal


mc = Flujo del combustible, en lb de C o kg de C
Pc = Poder calorífico del combustible, BTU/lb
o kcal/kg de C
La salida de vapor se determina con la cantidad de
flujo de vapor que entrega la caldera a la turbina y la
diferencia de las entalpías, del vapor con respecto al
agua de alimentación que entra a la caldera. Las
pérdidas por fugas, purga continua, atemperación, se
asumen despreciables.

En donde:
mv*(hs – he)
c = -----------------
Q
c = Eficiencia de la caldera, en % o en p.u.

Q = Calor del combustible, en BTU o kcal.

mv = Flujo de vapor, en lb de vapor o kg de vapor.

hs = Entalpía a la salida de la caldera, en BTU/lb


o kcal/kg.

he = Entalpía a la entrada a la caldera, en BTU/lb


o kal/kg.
2.3. Combustión

La combustión comienza con la transformación de la


energía química del combustible en energía térmica o
calorífica al quemarse con el oxigeno del aire en el
hogar de la caldera. Esta energía calorífica se transmite,
en sus distintas formas, al agua que circula por el
interior de los tubos de la caldera, obteniéndose vapor a
unas ciertas condiciones de presión y temperatura.
Para lograr la combustión se deben integrar tres
elementos (combustible, comburente y temperatura)
quienes a su vez conforman el triángulo de fuego.

 
 
 
 
2.4. Combustibles

Los combustibles se pueden clasificar así:


 
• Combustibles sólidos.
 
• Combustibles líquidos.
 
• Combustibles gaseosos
2.4.1. Combustibles sólidos

Los combustibles sólidos mas importantes son la


madera y el carbón. El carbón tuvo su auge a finales
del siglo pasado y principios del presente,
disminuyendo su uso en la era del petróleo; en la
actualidad y debido a los elevados precios de los
crudos, se tiende a incrementar el empleo del
carbón.
2.4.1.1. Análisis elemental del carbón

En el análisis elemental se determinan los


porcentajes de carbono, hidrógeno, azufre y
nitrógeno por métodos analíticos; la humedad y
cenizas mediante secado y combustión lenta en el
crisol, y finalmente el porcentaje de oxigeno en
función del porcentaje de los otros componentes.
  El conocimiento de Ia composición elemental es muy
útil para establecer las ecuaciones de las reacciones
de combustión, como más adelante podremos
comprobar.
2.4.1.2. Análisis inmediato

El análisis inmediato no trata de investigar los


componentes simples o elementales de los carbones,
sino clasificarlos en función de cuatro propiedades que
son resultado de su composición elemental. Estas
propiedades son: humedad, materias volátiles, carbono
fijo y cenizas.
2.4.1.3. Humedad

La humedad es un gran inconveniente de todo


combustible. En primer lugar es un peso inútil que
aumenta el peso del carbón que se transporta y maneja
y en segundo lugar absorbe, en la combustión realizada
en el hogar, el calor necesario para transformarse en
vapor y que se pierde en los gases del escape.
2.4.1.4. Materias volátiles

Las materias volátiles facilitan la ignición del carbón. Los


carbones con contenido demasiado alto en materias
volátiles dan lugar a llamas demasiado largas y a
elevación excesiva de temperatura de los gases en la
zona de salida del hogar y en zonas de recuperación de
calor, que favorecen la formación de depósitos de
escoria.
2.4.1.5. Carbono fijo - Ceniza

El Carbono fijo es el mejor índice de Ia riqueza del


carbón, que será tanto de mejor calidad tanto mayor sea
la proporción de carbono fijo.
El contenido de Ceniza es una propiedad negativa del
carbón, pues es un peso inútil que hay que transportar y
manejar tanto cuando forma parte del carbón, como
cuando una vez quemado éste, es necesario evacuarlas
del cenicero del hogar. Además producen considerable
pérdida de rendimiento debido a la presencia de
inquemados en ellas y a las pérdidas por calor sensible.
2.4.1.6. Poder calorífico

Se define como calor de combustión de un cuerpo la


disminución de entalpía que experimenta el mismo,
cuando se quema a la presión normal y a una
temperatura determinada.
  El poder calorífico de un cuerpo es su calor de
combustión referido a la unidad de masa, que en la
práctica suele ser el kilogramo para los combustibles
sólidos y líquidos, y el metro cúbico para los
gaseosos. Es decir que para los combustibles sólidos
y líquidos la unidad de poder calorífico es la kcal/kg o
BTU/lb.
El poder calorífico o calor desprendido por la
combustión de una cantidad unitaria de combustible,
puede ser de dos tipos:
Poder calorífico superior (bruto) HHV.
Generalmente se determina en el laboratorio
utilizando una bomba de oxígeno. Se considera el
agua inicial del combustible y la formada en la
combustión, en el estado liquido y a la temperatura
del experimento.
  Poder calorífico inferior (neto) LHV. Puede
obtenerse restando al poder calorífico superior, el
calor latente del agua presente al final de la
combustión
2.4.1.7. Combustibles líquidos

Los combustibles líquidos utilizados en las centrales


térmicas son fracciones procedentes de Ia destilación de
un crudo petrolífero, aprovechando que los distintos
hidrocarburos hierven a diferentes temperaturas. Son
utilizados el ACPM y el Fuel Oíl. Como en los
combustibles sólidos, el análisis elemental sólo se
realiza cuando interesa conocer exactamente Ia
composición de los gases de combustión.
 
Un combustible liquido es, esencialmente, una
mezcla compleja de compuestos de carbono e
hidrógeno (hidrocarburos), cuyos contenidos en
ambos elementos son conocidos a priori con cierta
aproximación, según el combustible considerado y su
poder calorífico. Por el contrario, se suele medir
sistemáticamente el contenido en azufre, así como el
de otros elementos indeseables tales como vanadio,
sodio, agua y sedimentos.
2.4.1.7.1. Composición
Azufre: como en los combustibles sólidos, su presencia
origina productos corrosivos. De su combustión resulta
anhídrido sulfuroso, SOD, que puede oxidarse. Este
anhídrido sulfúrico reacciona, total o parcialmente, con
el vapor de agua y origina el ácido sulfúrico. El azufre
tiene estos inconvenientes:
 - Contaminación atmosférica: debida a los anhídridos
sulfuroso y sulfúrico más el ácido sulfúrico que son
productos nocivos cuando su concentración en el aire
pasa de ciertos valores.
-Corrosión: problemas de corrosión derivados de la
posible condensación del ácido sulfúrico contenido en
los gases combustión.
Vanadio y sodio: las cenizas de un combustible
liquido están constituidas, principalmente, por
compuestos de vanadio y de sodio, que causan
serios problemas de corrosión, sobre todo en las
paredes metálicas de la cámara de combustión.
Agua: puede provenir de las distintas
manipulaciones que sufre el crudo en su transporte.
La cantidad normal de agua es del orden del 0,05%.
Sedimentos: son productos muy pesados
(asfaltenos y parafinas) que pueden dar origen a
formación de coque en los quemadores
2.4.1.7.2. Clasificación

Estos combustibles son el ACPM y el fuel-oil. El primero,


a la temperatura ambiente, fluye y tiene una viscosidad
adecuada para su manipulación y pulverización en los
quemadores. Se utiliza como combustible de encendido
inicial, como el fuel-oil tiene un punto de congelación
muy alto, a la temperatura ambiente es prácticamente
sólido, y es necesario calentarlo para su bombeo y
posterior pulverización. Este combustible se utiliza para
estabilizar la combustión de algunos carbones
(antracitas) o como combustible principal.
2.4.1.7.3. Propiedades
Densidad. Esta importante característica de los
combustibles líquidos varia con la fracción destilada
de que se trate y aumenta según se obtenga mas
hacia el fondo de la columna de destilación.
Viscosidad. Esta propiedad fundamental en los
combustibles líquidos, es la mayor o menor facilidad
que tienen para fluir bajo la acción de una fuerza
determinada, a una cierta temperatura.
 Inflamabilidad. La inflamabilidad de un combustible
liquido caracteriza su aptitud para arder
espontáneamente o en presencia de un foco
incandescente.
2.4.2. Combustibles gaseosos

Los gases más empleados en las centrales térmicas son


el gas natural, el gas de horno alto, el gas de horno de
coque, el gas de refinería y el propano, éste sólo se
utiliza para el encendido.
La composición química del gas natural es la razón
de su amplia aceptación como el más
limpio de los combustibles fósiles. En efecto, la
mayor relación hidrógeno/carbono en la
composición del gas natural, en comparación con la
de otros combustibles fósiles, hace que en su
combustión se emita menos CO2 por unidad de la
energía producida.
La combustión del gas natural, compuesto
principalmente por metano (CH4), produce un 25%
menos de CO2 que los productos petrolíferos y un
40% menos de CO2 que la combustión del carbón
por unidad de energía producida. Se atribuye al CO2
el 65% de la influencia de la actividad humana en el
efecto invernadero, y al CH4 el 19% de dicha
influencia.
La mayor parte del CO2 emitido (75% - 90%) es
producido por la combustión de combustibles fósiles.
Sin embargo, las emisiones de metano son
producidas en su mayoría por la ganadería y la
agricultura, los vertederos, las aguas residuales, y las
actividades relacionadas con los combustibles
fósiles. A las empresas que distribuyen gas natural
les corresponde menos del 10% de las emisiones de
metano a la atmósfera, cifra que cada año se va
reduciendo por las medidas que han adoptado las
empresas como renovación de tuberías antiguas,
recuperación de venteos de gas, etc.
2.5. El aire como comburente

El comburente utilizado en las centrales térmicas de


combustibles fósiles es el aire atmosférico. El aire
atmosférico es una mezcla de gases y vapores en
cantidades que varían según los lugares y el momento
considerado. Sin embargo, se suele tomar con suficiente
grado de exactitud para los cálculos de combustión un
aire formado por un 79% de nitrógeno y un 21% de
oxigeno
Se ha estudiado la combustión considerando que
todos sus productos se oxidan completamente y que
para alcanzar este estado hace falta una cantidad
mínima de aire comburente o aire teórico. El cálculo
del aire teórico (A1) se basa en la siguiente formula,
en donde se puede determinar la cantidad de aire por
libra de carbón.
Los datos que se utilizan en la formula, son los
aportados por análisis último que se le práctica al
carbón que va a ser consumido en la caldera.
 
A1 = 11.5 * C + 34.5 * ( H – O ) + 4.35 * S
8
En donde:

A1 = El aire teórico x peso (kg de aire / kg de combustible).


C = Carbono x peso, En por unidad. (kg de carbono/kg de
carbón)
H = Hidrogeno x peso, en p.u.. (kg de hidrogeno/kg de
carbón)
O = Oxigeno x peso en p.u.. (kg de oxígeno/kg de carbón)
S = Azufre x peso, en p.u.. (kg de azufre/kg de carbón)
Para obtener el aire teórico total es necesario
multiplicar el aire teórico por peso A1 por el consumo
de carbón en un hora.

A = A1 x mc
En donde:
 
A = Aire teórico total (kg de Aire/h)
mc = Flujo de carbón (kg de carbón/h)
A1 = El aire teórico x peso (kg de aire / kg de
combustible).
Sin embargo en Ia práctica siempre es necesario
emplear mayor cantidad de aire que la teórica
calculada para lograr una combustión completa.
 
La ventaja del exceso de aire, o sea, de la atmósfera
oxidante, es hacer más difícil Ia formación de
monóxido de carbono y evitar, además, la
descomposición de los hidrocarburos, ya que se
produce hollín cuya deposición sobre las paredes y
tubos de calderas, disminuye el coeficiente de
conductividad térmica.
2.6. Exceso de aire

Como se ha dicho, en la práctica siempre es


necesario emplear mayor cantidad de aire que la
teórica calculada, para lograr una combustión
completa. En estas condiciones, el oxigeno sin
utilizar, más el nitrógeno del aire, incrementan el
volumen de los productos de la combustión. Se llama
coeficiente de exceso de aire o, simplemente, exceso
de aire a la relación (n) entre el aire realmente
utilizado (Ar) y el aire teórico mínimo (A).
Ar
n = ------- (%) y n-1 = exceso de aire
A

Conociendo la composición en O2, N2 y CO2 de los


gases de la combustión.
 
0.221*(%N2)
n = ------------------------------------
0.21*(%N2) – 0.79*(%O2)
2.7. La combustión completa

La combustión del carbono se completa siempre que


esté en presencia de todo el oxígeno necesario para
esta combustión.

En tal caso, el carbono se combina con el oxígeno,


formando anhídrido carbónico (o gas carbónico) CO2
según:

C+O2=CO2+97,6 kcal
2.8. La combustión incompleta
Si la cantidad de oxigeno (es decir de aire) es
insuficiente para que se efectúe Ia combustión completa
del carbono, la parte quemada incompletamente
produce monóxido de carbono, según Ia reacción:
C + 02 = CO + 29,4 kcal
Y, si la cantidad de oxigeno es tal que una parte del
carbono no puede quemarse, el CO2 formado, por la
fracción de combustión completa, puede reaccionar a
su vez, con el carbono caliente, formando el monóxido,
según:
CO2 + C = 2C0 - 39 kcal
En las centrales térmicas se analizan los gases de la
combustión para determinar como se realiza y
deducir cual es el exceso de aire óptimo con el que
se obtendría una combustión completa y mínimas
pérdidas por calor sensible en los gases. Podrían
tomarse muestras en los conductos de humos de las
calderas y determinar las proporciones en que se
encuentran todos los componentes, pero en la
práctica industrial no suele hacerse esto más que en
raras ocasiones.
En general, para vigilar la marcha eficiente de una
caldera se obtiene un análisis simplificado que
determine las proporciones de:

- El anhídrido carbónico, CO2


 - El oxigeno, 02
 - El monóxido de carbono, CO
2.9. Inquemados

En un proceso inadecuado de combustión se obtienen


productos intermedios, como monóxido de carbono
(CO) e hidrocarburos, que aún son combustibles y
también se presenta en los residuos sólidos carbón
sin quemar denominado inquemado.
Problemas operacionales, como la deficiencia de
oxígeno para la combustión, distribución
granulométrica inapropiada del carbón antes de
alimentarse y tecnologías inapropiadas, pueden
generar inquemados.
Para cuantificar los inquemados sólidos se
recomienda hacer un análisis próximo o último a los
residuos. Si se hace el análisis próximo a los
residuos, los inquemados se calculan así:
 
%inquemados = 100 – (cenizas + humedad de los
residuos)
 
Si es realiza el análisis último, se puede determinar
la cantidad de carbono (C), hidrógeno (H) y azufre
(S) sin quemar, así:
 
Carbono sin quemar:
  %CR *mR
100
 Hidrógeno sin quemar:
 %HR *mR
100
 Azufre sin quemar:
 %SR *mR
100
Donde %CR, %HR y %SR, corresponden al análisis
último de los residuos; mR es la cantidad de residuos
generados en kg/h, lb/h ó ton/día. Por debajo de un
4% de inquemados en las cenizas se considera
bueno.

Se parte de los porcentajes de inquemados, los


cuales se reparten en un 15% de escoria (esc) y 85%
de cenizas volátiles CVo.
2.10. BHP ó Caballo de Caldera

Para unidades pequeñas se utiliza el concepto de


caballo de calderas o BHP, el cual fue definido en 1889
por la ASME, basado en una máquina de vapor que
empleaba 30 libras de vapor por HP-hora a una presión
relativa de 72 psig con agua de alimentación a 101°F.
Esto corresponde a la vaporización de 34.5 lbs. (15.6
Kg) de agua por hora a 100°C en vapor seco a 100°C, a
la presión atmosférica normal de 14,7 Psig, cantidad que
es igual a 33.472 Btu/hr.
En estas condiciones cada libra de vapor
producida requiere primero entalpía de
vaporización a la presión atmosférica normal, la
cual vale 970,3 Btu/lb. 2.252.2 KJ/Kg. Por
consiguiente, la capacidad de una caldera podrá
expresarse de la siguiente forma:

m s (h - hf)
BHP de Caldera =
970,3 * 34.5
2.11. Parámetros de diseño de una caldera

Datos mínimos que deben dársele al diseñador:

1. Presión de operación de vapor


2. Temperatura de vapor
3. Temperatura del agua de alimentación
4. Generación de vapor por hora
5. Análisis del combustible y su poder calorífico
6. Eficiencia requerida
7. Condiciones de estabilidad de carga
8. Elevación sobre el nivel del mar
9. Liberación térmica volumétrica
Se ha finalizado el tercer módulo
sobre Generador de vapor

Ahora deberás realizar la Evaluación para


comprobar lo que has aprendido

Ver Evaluación del tercer módulo

También podría gustarte