PARABOLA DEL
SEMBRADOR
MATEO 13:1-23
PARABOLA DEL REINO
PARABOLA: En español, "parábola" es una composición literaria en la que
una narración breve, real o ficticia, ilustra una verdad moral o espiritual.
REINO DE DIOS O REINO DE LOS CIELOS:
“Es el reinado de Dios en el corazón de su pueblo, por la fe que han depositado en su
Hijo Jesucristo. Quien es el Rey del Reino. Este reino es invisible al ojo humano, pero
opera en los corazones y se esta moviendo hasta la final consumación con la segunda
venida de Cristo.”
“Reino sobre el cual Cristo es el indiscutible rey de Reyes y Señor de Señores, los que
pertenecen a ese reino se han entregado al Señorío de Cristo. Entrar en el reino, por
lo tanto, es entrar en la vida eterna ”
Los que son parte del reino reconocen y se someten a ese Rey.
¿Que son las parábolas del reino?
- Describen de forma directa como es, como funciona,
cuales son los estándares que tiene el Reino de Dios.
- La mayoría comienza con: “el reino de los cielos es
como… o es semejante a…”
PARABOLA DEL SEMBRADOR
Características
- Esta en tres evangelios sinópticos.
- Es una de las pocas parábolas que Jesús mismo
interpreto.
- La única parábola a la que Jesús le asigna un
nombre.
OBSERVACION
Mateo 13:1-9
SEMILLA: PALABRA DE DIOS. EL EVANGELIO.
SEMBRADOR: EL SEÑOR MISMO, TAMBIEN PODRIA SER
CUALQUIER PERSONA QUE PREDIQUE LA PALABRA DE DIOS.
TIPOS DE SUELO:
- JUNTO AL CAMINO
- EN PEDREGALES
- ENTRE ESPINOS
- BUENA TIERRA
INTERPRETACION
MATEO 13:18-23
1. Oidores “junto al camino:
- Oyen pero no llegan a entender.
- La superficie es dura, la palabra no penetra hasta el corazón.
- Olvidada rápidamente, tomada por el enemigo.
- Conciencias bloqueadas por el pecado, autosuficientes, indiferentes
a la predicación de la palabra.
- Estas personas no representan un problema para el enemigo a la
hora de quitar la semilla plantada.
2. Oidores “en pedregales”
- La dureza del corazón no es tan visible en la superficie. Pero no es
suficiente para echar raíces.
- Hay señales de respuesta inicial a la palabra predicada. Al
momento la recibe con gozo.
- Cuando los tiempos difíciles de la vida cristiana llegan, abandonan
y se rinden. Falta profundidad y madurez.
- Dependen de emociones y sentimientos pero no tienen
convicciones profundas.
- Al hallar oposición, si hay un sacrificios que realizar, desisten.
3. Oidores “entre espinos”
- La palabra también es oída pero en esta ocasión no son
aflicciones o persecuciones las que le afectan
- Las preocupaciones del mundo y el engaño de las riquezas
absorben la vida espiritual de este oidor. Por lo tanto no
produce fruto.
- Muchas cosas buscan desplazar a Cristo de su lugar.
- Personas ansiosas, constantemente preocupadas, afanadas.
- El deseo de otras cosas impide que tengan un rumbo fijo.
4. Oidores en “buena tierra”
- La palabra no solo es oída, sino entendida hasta el
punto de llevar fruto.
- Lucas [Link] han oído la palabra con corazón recto y
bueno, la retienen, y dan fruto con su perseverancia.
- Corazones deseosos de conocer y hacer la voluntad de
Dios.
- En mayor o en menor medida, siempre dan fruto.
APLICACION
PARA ENTRAR AL REINO, DEBEMOS OIR, ENTENDER Y RETENER LA PALABRA DE
DIOS. (EL EVANGELIO)
La manifestación de la vida auténtica se ve por el fruto. Aquellos que
afirman haber recibido la Palabra de Dios, deben comenzar
inmediatamente a producir el fruto del Espíritu de Dios, es decir,
"amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,
templanza" (Ga 5:22-23). Jesús dijo que "por sus frutos los
conoceréis" (Mt 7:15-20).
No todos los cristianos experimentan el mismo grado de fructificación,
porque tampoco todos los cristianos son igualmente fieles, leales,
valientes, humildes, consagrados... al Señor.
La perseverancia es junto con el fruto la otra marca del cristiano
verdadero
La parábola trata sobre nuestra responsabilidad frente al mundo
y nos enseña que tenemos el deber de predicar la Palabra con
fidelidad.
Pero la respuesta de las personas no es nuestra responsabilidad,
nosotros no tenemos capacidad para convertir a las personas, sin
embargo, muchas veces nos culpamos a nosotros mismos y
creemos que la solución está en cambiar el método. Pero no
debemos olvidar que sólo hay una forma correcta de evangelizar,
y es predicando la Palabra.
No debemos animarnos o desanimarnos en función de los
resultados obtenidos, sino en función de si hemos cumplido con
nuestra responsabilidad de predicar la Palabra
¿Que tipo de
tierra soy?