0% encontró este documento útil (0 votos)
111 vistas20 páginas

Ciudadanía Responsable y Democracia

El documento argumenta que una ciudadanía responsable, informada, crítica y comprometida con el bienestar de la comunidad es fundamental para fortalecer la democracia. Los ciudadanos deben conocer tanto sus derechos como sus deberes, y participar de manera responsable y congruente en los asuntos públicos para beneficiar tanto al individuo como a la sociedad en su conjunto.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
111 vistas20 páginas

Ciudadanía Responsable y Democracia

El documento argumenta que una ciudadanía responsable, informada, crítica y comprometida con el bienestar de la comunidad es fundamental para fortalecer la democracia. Los ciudadanos deben conocer tanto sus derechos como sus deberes, y participar de manera responsable y congruente en los asuntos públicos para beneficiar tanto al individuo como a la sociedad en su conjunto.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Una ciudadanía responsable, participativa,

informada, crítica, deliberativa, congruente en


su actuar, consciente tanto de sus derechos Parcial 5
como de sus deberes. Responsabilidad
individual en la participación colectiva: una vía
para el fortalecimiento de la democracia
PRESENTACIÓN DEL TEMA

En el tema anterior insistimos en


que los proyectos que solo
contemplan el bien personal y se
desentienden del entorno son
irresponsables. Es un deber de
justicia pensar en el bien de la
comunidad, porque todos los
días nos beneficiamos de ella.
SOCIEDAD INDIVIDUALISTA

La situación sería peor si todas las


personas pensaran y actuaran de
esa forma. A esto es a lo que
llamaríamos una sociedad
individualista. Una comunidad en la
que esta actitud se generalizara se
desmoronaría y, con ella, sus
ciudadanos.
COVID-19
Por tanto, es importante que
tengamos clara la conexión
entre el futuro personal y el
colectivo. Los dos van de la
mano y no debemos aplastar
uno para dar paso al otro. La
relación armónica entre ambos
nos beneficia a todos.
La sociedad necesita la participación de
todos sus integrantes para generar los
bienes que sus ciudadanos requieren y
para construir el bien común en el
presente, de manera que sea sostenible.
Por tanto, se espera una ciudadanía
responsable y comprometida que
contemple el bien individual y colectivo.
¿CÓMO PODEMOS CONTRIBUIR?

Es importante estar bien informados para saber de qué


manera puede beneficiarse la sociedad con nuestras acciones
individuales y no abandonemos algún aspecto de la
comunidad, que merezca ser reforzado.
TERREMOTO 2017
SE NECESITABA APOYO DE CUALQUIER
TIPO
En esa misma línea, conviene destacar la
importancia de que los ciudadanos conozcan
tanto sus derechos como sus obligaciones.
Hemos hablado antes de los derechos humanos,
los cuales nos pertenecen a todos por igual. Por
tanto, la posesión de esos derechos implica la
obligación de respetarlos en las otras personas.
Por la misma razón que reclamo mi derecho,
debo respetar el del otro, esto es, la dignidad y el
valor que tienen las personas por ellas mismas.
Ser crítico y deliberativo son características del ciudadano
ejemplar que van de la mano. Una persona que cuestiona los
datos que recibe no es porque busque contradecir
simplemente, sino que desmenuza la información para tomar
las decisiones correctas en el momento que se requiera, las
cuales acarreen bienestar para sí mismo y para la comunidad.
Deliberativo:
Persona que considera y debate los factores de una decisión.
Si no tenemos ciudadanos comprometidos con el bien común,
es muy difícil hablar de una democracia real, en la que
también se espera que las personas que la conforman sean
participativas y congruentes en su actuar. Imagina un
ciudadano que se queja de la actuación del gobierno, pero
cuando tiene oportunidad de dar su opinión mediante una
consulta ciudadana o en las elecciones decide no participar.
Por eso dijimos antes que el individualismo, a la larga,
autodestructivo, porque debilita una de las grandes conquistas
del mundo contemporáneo: la democracia.
La sociedad necesita demócratas, es decir, ciudadanos que
definan el rumbo y el futuro de la sociedad. Nadie es
demócrata por el simple hecho de nacer en un país que
presume ser democrático.
Solo es demócrata quien sale de si mismo y se compromete
con la construcción de las leyes e instituciones que garantizan
la promoción de los derechos humanos y la prosperidad de la
comunidad.
Se puede hablar de asuntos de interés común. Al ser esta su
naturaleza, el tratamiento que ameritan nunca es individual ni
sesgado, sino que requiere de la contribución de los distintos
actores de una sociedad. Desde luego, esto solo es posible en
un contexto de diálogo y respeto para todas las voces dentro
del espacio público.
Una sociedad en la que todas sus partes funcionan como una gran orquesta,
puede por el contrario, si cada quien busca solamente su propio beneficio, las
condiciones de vida empeorarán de manera notoria.
La responsabilidad, como sabes, no solo se limita a responder
por las consecuencias de nuestros actos, sino también por sus
antecedentes. Es importante recordar que una persona es
responsable cuando acepta las consecuencias de lo que hizo y
enfrenta la situación desencadenada por ella, pero también
porque desde sus antecedentes se hace cargo del porqué de
sus acciones.
La sociedad espera que todas las personas que la integran
consideren en su proyecto individual la participación
ciudadana en los asuntos de interés público, pues sin esto no
podrá generar los bienes que le corresponden.

También podría gustarte