DERECHO CONSTITUCIONAL
FATESCIPOL – EL ALTO
UNIDAD 4 – PARTE AXIOLÓGICA
Abog. Franolic Patty Patty
Principios, Valores y Fines del
Estado
• Actualmente, la Constitución Política del Estado, además de
declarar que Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de
Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente,
soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con
autonomías, dedica su Capítulo Segundo a establecer
expresamente los Principios, Valores y Fines del Estado
• (artículo 8 CPE: principios ético-morales de la sociedad plural, y
valores supremos).
• Las máximas milenarias: Ama Quilla, Ama Llulla, Ama Suwa (no seas
flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), han sido establecidas como
principios ético-morales por el constituyente y, conforme
puntualizó la Sentencia Constitucional Plurinacional Nº0015/2012
de 16 de marzo: “(…) resumen de manera extraordinaria la moral
que toda persona, natural o jurídica debe practicar en todas sus
actividades. En ese sentido, se hace énfasis en el principio del ama
qhilla, que establece una conducta de vida diligente que debe
observar todo individuo, con mayor razón un servidor público como
es el juez, del cual debe exigirse una actitud acuciosa en la
administración de justicia, sobre todo cuando afecta a un vivir bien,
así como a una vida armoniosa. (…), siendo responsables de
cualquier demora por su inactividad, impulsando la nueva justicia en
el nuevo Estado Plurinacional”.
• Por otro lado, en las normas previstas por la Ley Fundamental,
también subyacen otros principios constitucionales de enorme
importancia, tales como: libre determinación (artículo 2 CPE),
soberanía popular (artículo 7), separación de funciones (artículo
12), igualdad y no discriminación (artículo 14), supremacía
constitucional y jerarquía normativa (artículo 410), pluralismo
jurídico (artículos 178 y 179), debido proceso (artículo 180),
irretroactividad (artículo 123) y publicidad de las leyes (artículo
164), entre muchos otros.
Principio de Supremacía
Constitucional
• De acuerdo a la doctrina constitucional, el Principio de Supremacía
Constitucional significa esencialmente que el orden jurídico, político,
económico y social del Estado Plurinacional de Bolivia, se halla
estructurado sobre la base del imperio de la Constitución, norma
máxima que obliga por igual a todos (gobernantes y gobernados), de
manera que: en el orden jurídico la Constitución ocupa el primer
lugar, constituyéndose en la fuente y fundamento de todas las
demás normas jurídicas, por lo cual, toda ley, decreto o resolución
debe subordinarse a ella, no pudiendo contrariar sus disposiciones;
en el orden político la Constitución se erige en la fuente de
legitimación del poder político, dado que la misma lleva implícita
toda una filosofía de principios y valores supremos que sirven de
orientación tanto a los gobernantes como también a los
gobernados.
Principio de Supremacía Constitucional
• Asimismo, en el orden económico, la Constitución establece los
principios rectores de la estructura y organización económica del
Estado, declarando que el modelo económico boliviano es plural
y está orientado a mejorar la calidad de vida y lograr el vivir bien
de todos los(las) bolivianos(as); y en el orden social, reconoce la
composición plural de la sociedad, estableciendo que la nación
boliviana está conformada por la totalidad de las bolivianas y los
bolivianos, las naciones y pueblos indígena originario
campesinos, así como las comunidades interculturales y
afrobolivianas que en conjunto constituyen el pueblo boliviano.
Superlegalidad de la Constitución
• El fundamento de la superlegalidad de la Constitución, se encuentra
en el reconocimiento que ella hace de los derechos inherentes a las
personas, encauzando y limitando la actividad legítima del Estado,
cuyo fin ciertamente es la preservación del bien común, además de
garantizar el cumplimiento de los postulados axiológicos y
dogmáticos establecidos por ella.
• En este sentido, la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia
es considerada la norma fundamental de todo el ordenamiento jurídico, por
cuya razón, las disposiciones legales ordinarias e inferiores, al derivarse de
ella, no pueden contradecir ni tampoco desconocer los valores, principios,
derechos y garantías que ella consagra; de ahí que, cualquier norma de
menor jerarquía que sea manifiestamente contraria a las disposiciones de la
Constitución es prácticamente nula, y en consecuencia, debe ser retirada
y/o expulsada del ordenamiento jurídico, por el órgano competente (TCP).
Consecuencias:
• Asimismo, cabe tener presente que, conforme lo ha precisado en su
momento la jurisprudencia constitucional (en la Sentencia
Constitucional Nº058/2002, de 8 de julio), del principio de
supremacía constitucional se derivan dos consecuencias:
que no pueden dictarse leyes (decretos, resoluciones, etc.) contrarias a la
Constitución; y
que las autoridades públicas tienen la obligación de encuadrar sus actos
a las reglas que dispone la Constitución Política del Estado.
• Entonces, el principio de supremacía constitucional, constituye a su
vez una garantía de equilibrio en el ejercicio del poder político y de
los derechos fundamentales de la persona, por cuanto obliga a
todos (gobernantes y gobernados) a enmarcar sus actos, decisiones
y/o resoluciones, a las reglas previstas por la Constitución.
Supremacía Material de la Constitución
• La supremacía material de la Constitución, resulta del hecho de
que ella organiza las competencias de los órganos del poder
público, por lo cual, es superior a los individuos que están
investidos de esas competencias, es decir, los gobernantes que
actúan como titulares de los poderes constituidos. En
consecuencia, la supremacía material asegura para todas las
personas un refuerzo de la legalidad, ya que no sólo las leyes
contrarias a la Constitución serán consideradas nulas y
desprovistas de valor jurídico (por inconstitucionales), sino
también todo acto contrario a ella, inclusive en el caso de que
ese acto emane de los propios gobernantes (por
anticonstitucional).
Supremacía Formal de la Constitución
• La supremacía formal de la Constitución, se deriva de su carácter de
rigidez, es decir, del hecho de ser fruto de una voluntad suprema,
extraordinaria y directa, como es el Poder Constituyente, que
expresa esa voluntad mediante procedimientos especiales de
reforma, diferentes a los previstos para la ley ordinaria; por lo que,
para modificar esas normas, se requiere igualmente de
procedimientos especiales. De ahí que, cuando se trata de
disposiciones cuyo contenido no sea propiamente de naturaleza
constitucional, pero que por su particular importancia el
constituyente ha considerado oportuno elevar a esa categoría,
introduciéndolas en el texto de la Constitución, éstas, al igual que las
demás, tendrán supremacía sobre cualquier otra norma legal
ordinaria (así por ejemplo, la irretroactividad de las leyes, la
declaración constitucional de inexistencia de pena de muerte, la
tipificación del delito de traición a la patria, la reivindicación
marítima, etc.)
Principio de Jerarquía Normativa 1
• El principio de supremacía constitucional, supone la concurrencia
de una jerarquía normativa, vale decir, una gradación jerárquica
del orden jurídico derivado de la Constitución, y que se distribuye
en escala descendente. En otras palabras, ello equivale a decir
que el ordenamiento jurídico es un cuerpo organizado, en el cual
la totalidad de las normas guardan una relación de jerarquía, de
modo que cada una encuentra su fundamento en otra superior, y
ésta a su vez en otra, hasta alcanzar la cima donde se encuentra
la Constitución; entonces, el carácter superior de ésta, emerge
del hecho de ser originaria y legitimadora del resto de las normas
jurídicas.
Principio de Jerarquía Normativa 2
• El principio de la jerarquía normativa consiste en que la estructura
jurídica del Estado se basa en ciertos grados y niveles jerárquicos
que se establecen en función de sus órganos emisores, su
importancia y el sentido funcional de la norma. Ello significa, que
dentro de dicha estructura normativa, se constituye una pirámide
jurídica cuyo vértice está ocupado exclusivamente por la
Constitución, como principio y fundamento de todas las demás
normas jurídicas.
• Entonces, este principio implica la existencia de una diversidad de
normas entre las que se establece una jerarquización específica, en
virtud de la cual, una norma situada en un rango inferior no puede
oponerse a otra de superior rango, lo que implica a su vez, que el
ordenamiento adopte una estructura jerarquizada en cuya cúspide,
indiscutiblemente se sitúa la Constitución (Cfr. Sentencia
Constitucional Nº0019/2005, de 7 de marzo).
Jurisprudencia Constitucional
• En cuanto a los alcances del principio de la jerarquía normativa, la
Sentencia Constitucional Plurinacional Nº0336/2012, de fecha 18 de
junio de 2012, ha dejado establecido que el artículo 410, parágrafo
II, de la CPE, sitúa a la Norma Fundamental en la cúspide de la
estructura normativa, lo que implica el reconocimiento de su
jerarquía frente a cualquier otra disposición legal e incluso el bloque
de constitucionalidad, a excepción -claro está- en materia de
Derechos Humanos, cuya interpretación es distinta.
“En ese sentido, el texto constitucional, se encuentra en la cúspide
de la estructura jurídica del Estado, constituyéndose en el sustento o
fundamento de las demás disposiciones legales, de donde nacen los
niveles jerárquicos en función al órgano que emite la norma, su
importancia y el sentido funcional de la misma.
• “Con relación a los alcances del citado principio, la SC 072/2004 de
16 de julio, indicó: “…significa que una disposición legal sólo puede
ser modificada o cambiada mediante otra disposición legal de igual
o superior jerarquía, en ningún caso una disposición legal inferior
puede modificar a otra de jerarquía superior; así, por ejemplo, una
Ley no puede ser modificada mediante Decreto Supremo, y éste no
puede ser modificado mediante una Resolución. Precisamente en el
resguardo del principio fundamental de la jerarquía normativa, así
como de la seguridad jurídica, la norma prevista por el art. 59.1ª de
la Constitución dispone que es potestad del Poder Legislativo el
dictar leyes, abrogarlas, derogarlas, modificarlas e interpretarlas”.
De donde se concluye que los principios y valores contenidos en la
Constitución Política del Estado, constituyen la base para la emisión
de toda disposición legal que emane del Órgano Legislativo u otro en
el ámbito de sus competencias -entidades territoriales autónomas-;
y, los actos de los órganos del Estado -Legislativo, Ejecutivo y
Judicial- no pueden abstraerse del control de constitucionalidad, por
encontrarse sometidos a la CPE”.
Jerarquía Normativa en la CPE
• Actualmente, y de conformidad a lo previsto por el texto
constitucional vigente, la pirámide jurídica como expresión del
principio de jerarquía normativa en el Estado Plurinacional de
Bolivia, constitucionalmente tiene una estructura subdividida en
cuatro niveles:
1. Constitución Política del Estado;
2. Los tratados internacionales;
3. Las leyes nacionales, los estatutos autonómicos
(departamentales), las cartas orgánicas (municipales) y el resto de
legislación departamental, municipal e indígena (emanada de los
órganos legislativos correspondientes);
4. Los decretos (supremos), reglamentos y demás resoluciones
(administrativas) emanadas de los órganos ejecutivos
correspondientes.
Principio de Jerarquía Normativa
• La Constitución boliviana (en su artículo 410, parágrafo II), además de
proclamar su cualidad de norma suprema del ordenamiento jurídico
boliviano –gozando de primacía frente a cualquier otra disposición
normativa–, ha establecido el Principio de Jerarquía Normativa, en
virtud del cual, la Constitución ocupa el primer lugar dentro de la
estructura jurídica del Estado Plurinacional de Bolivia; es decir, es la
norma máxima que se sitúa en la cúspide de nuestra pirámide jurídica,
como principio y fundamento de todas las demás normas jurídicas; y en
segundo lugar se encuentran los Tratados Internacionales, que pueden
ser suscritos en cualquier materia por las autoridades legitimadas al
efecto, observando el procedimiento legalmente establecido, y
respondiendo a los fines del Estado “en función de la soberanía y de los
intereses del pueblo” (artículo 255 parágrafo I constitucional), dado que
una vez ratificados, también llegan a formar parte del ordenamiento
jurídico con rango de Leyes (artículo 257 parágrafo I constitucional).
DERECHOS Y
GARANTÍAS
CONSTITUCIONALES
DERECHOS FUNDAMENTALES
• Son las capacidades, facultades o atribuciones que
tienen los seres humanos desde que nacen hasta que
mueren, sin distinción de raza, color creencia religiosa,
ni sexo, para hacer, dejar de hacer algo, pedir o
plantear la atención de sus necesidades y
requerimientos a sus autoridades, representantes o
superiores.
DERECHOS FUNDAMENTALES QUE
RECONOCE LA CPE
• A la vida e integridad física, psicológica y sexual (art, 15)
• Al agua y alimentación (Art.16).
• A la educación (Art.17)
• A la salud (Art. 18)
• Al hábitat y vivienda adecuada (Art. 19).
• Al acceso universal y equitativo a los servicios básicos de agua
potable, alcantarillado, electricidad, gas domiciliario, postal y
telecomunicaciones (art. 20)
OTROS DERECHOS FUNDAMENTALES
QUE RECONOCE LA CPE
• DERECHOS CIVILES (ARTS. 21-25)
• DERECHOS POLITICOS (ARTS. 26-29)
• DERECHOS DE LAS NACIONES Y PUEBLOS INDIGENA
ORIGINARIO CAMPESINOS. (ARTS. 30-32)
• DERECHOS SOCIALES Y ECONOMICOS (ARTS. 33-76)
GARANTIAS
CONSTITUCIONALES
¿QUÉ SON LAS GARANTIAS
CONSTITUCIONALES?
• Son mecanismos establecidos en la
Constitución Política del Estado,
para hacer efectivos el disfrute y
ejercicio de los derechos
constitucionales. (Art. 14 Par. III, IV,
V)
¿QUÉ SON LAS GARANTÍAS
JURISDICCIONALES?
• Son instrumentos que reconoce la ley a
los ciudadanos para hacer valer sus
derechos y garantías constitucionales en
el ámbito judicial o de la administración
de justicia. Las autoridades encargadas
de hacer cumplir son las autoridades
judiciales.
GARANTIAS
JURISDICCIONALES
CONTENIDAS EN LA CPE
GARANTIAS
JURISDICCIONALES
CONTENIDAS EN LA CPE