PRÁCTICA
S
CULTURA
LES
Las prácticas culturales son necesarias
para mantener los rendimientos de la
plantación o para evitar lo más que se
pueda las pérdidas por plagas
DESHIJE
Esta práctica se realiza en el manejo de
plantaciones perennes. Evita que la planta pierda
su vigor en mantener muchos hijuelos al ser
eliminados; las reservas de nutrimentos
contenidas en el cormo de la planta madre se
concentran para el desarrollo de la misma y el
rendimiento en fruto es mayor
Esto a su vez evita que los racimos de las plantas
no se dañen con el contacto de las hojas de los
hijos, tanto de las vecinas como de la propia
planta. Existen 3 tipos de hijos que se pueden
encontrar en una mata
1. Hijos de espada
2. Hijos de agua
3. Hijos de rebrote
DESHOJE
Esta práctica es de suma importancia ya que cumple con
varias funciones, como mantener la calidad de la fruta y
controlar brotes de enfermedades; a continuación se
describen los tipos de deshoje:
Deshoje de protección de fruta: Se hace al momento
del desmane. Tiene gran importancia si se pretende
exportar la fruta
Deshoje de sanidad : Se cortan las hojas que tengan
más del 50% de daño por enfermedades y también
aquéllas que se encuentren dobladas, ya que éstas
pueden servir de hospedero a insectos plaga o a
enfermedades fungosas; Las hojas que se eliminan son
picadas para hacer más rápido el proceso de
descomposición y devolver nutrimentos al suelo,
incorporando materia orgánica.
DESBELLOTE
Éste se realiza eliminando la bellota o flores
masculinas, al mismo tiempo que se elimina el exceso
de fruta cortando las manos inferiores. Esta práctica
tiene el fin de aumentar el tamaño del dedo y el peso
del racimo, además de evitar el desgarre de los
pseudotallos ya que el peso se ve bastante reducido.
APUNTALAMIENT
O
El apuntalamiento consiste en anclar las plantas
con el fin de que el peso del racimo no las venza
y así evitar pérdidas
CONTROL DE
MALEZAS
En este cultivo es esencial controlar las
malezas, principalmente en las etapas de
crecimiento, ya que la competencia por agua,
luz y nutrimentos es crítica en esta etapa
puesto que la planta no puede todavía
competir con las malezas.
CONTROL
MECÁNICO
se utilizan machetes y azadones o cualquier
herramienta que sirva para este propósito; se limpian
las calles y los alrededores de las plantas.
CONTROL
QUÍMICO
En el caso de utilizar control químico se debe tomar
en cuenta que existen una serie de productos en el
mercado que difieren en la forma de controlar las
malezas, como los siguientes:
Pre-emergentes :Diurón (Karmex)
Post-emergentes: Paracuát (Gramoxone), Glifosato
FERTILIZACI
ÓN
El plátano es una planta de rápido crecimiento,
por lo tanto requiere buena cantidad de
nutrimentos, éstos pueden ser encontrados
tanto en el aire como en el suelo, siendo este
último el que contiene la mayoría de los
minerales necesarios para el desarrollo de la
planta
MACRO Y MICRO
NUTRIMENTOS
Dentro de los macro nutrimentos se
encuentran: Nitrógeno, Fósforo, Potasio,
Calcio, Magnesio y Azufre.
Los micro elementos son: Hierro, Zinc, Boro,
Cobre, Molibdeno, Cobalto y Cloro.
Para realizar una fertilización adecuada se
requieren tres cosas: Primero, se deben conocer
los requerimientos de macro y micro elementos
que necesita el cultivo; después, saber el
porcentaje de éstos que aporta el suelo; y para
complementar, un análisis foliar que nos permita
saber el estado nutricional de la planta.
Nitrógeno(N) es responsable del crecimiento
vegetativo de la planta y en la producción de frutos,
debe aplicarse fraccionado en 3 partes; la primera
equivalente al 30% de la dosis anual establecida o
calculada, cuando la planta haya emitido su primera
hoja(15 a 30 días, después de la siembra); la segunda
aplicación 50% de la dosis, cuando la planta haya
emitido 10 hojas(2 meses y medio, después de la
primera aplicación) y la tercera aplicación
equivalente al 20% de la dosis, en el momento en
que la planta haya emitido 20 hojas, es decir cuatro
meses y medio, después del trasplante. Este criterio
de fertilización, deberá aplicarse tanto en la
instalación del cultivo como en su mantenimiento.
Su deficiencia produce clorosis en las hojas
superiores y arrepollamiento de sus hojas
pequeñas y poco vigor.
Fósforo (P) necesario en la primera edad de la
planta, para su mejor desarrollo radicular y después
en la etapa de floración; se aplica la dosis total en las
dos primeras aplicaciones, con la recomendación que
esta se realice alrededor de la planta madre y
durante el desarrollo de la plantación, teniendo en
cuenta su residualidad y baja asimilación.
La deficiencia provoca un sistema radicular poco
desarrollado, hojas de color verde oscuro con
clorosis y necrosis en los bordes
Potasio (k) importante en la calidad de la fruta,
aumenta la resistencia al frío y a la sequía, se aplica
fraccionado en tres partes al igual que el nitrógeno.
El 30%, cuando la planta tiene su primera hoja; 50%
a las 10 hojas y el 20% restante a las 20 hojas.
Su deficiencia, muestra hojas con necrosis en su
ápice y clorosis en su base; Contrariamente su
exceso hace que sus tejidos sean frágiles y ocasiona
el rompimiento del raquis del racimo y su caída.
Los elementos secundarios, calcio (Ca), magnesio
(Mg) y azufre(S) y los micronutrientes como el fierro
(Fe), zinc (Zn), boro (B), manganeso (Mn) y
molibdeno (Mo), también cumplen un rol importante
en la nutrición mineral del plátano.
El plan de fertilización
que se usa
generalmente es:
Como norma general, a una plantación de plátano se le
deben poner:
• 350 a 400 kg de nitrógeno por hectárea al año
• 25 a 50 kg de fósforo por hectárea al año
• 600 a 700 kg de potasio hectárea al año
• 300 kg de calcio por hectárea al año
• De 50 a 75 kg de magnesio por hectárea al año
• De 25 a 50 kg de azufre por hectárea al año
• 14 kg de zinc si se aplica al suelo, 2 kg si es foliar
por hectárea al año
• Boro de 4 a 6 kg si es al suelo y 2 kg si es foliar
por hectárea al año
Para un rendimiento de 70 tn/ha año.
RIEGO
El plátano requiere grandes cantidades de agua y es
muy sensible a la sequía, ya que ésta dificulta la
salida de las inflorescencias dando como resultado,
racimos torcidos y entrenudos muy cortos en el
raquis que impiden el enderezamiento de los
frutos. La sequía, también produce obstrucción
foliar, provocando problemas en el desarrollo de las
hojas.
Los sistemas de riego más empleados son el riego
por goteo y por aspersión. En verano, las
necesidades hídricas alcanzan aproximadamente
unos 150 m3 de agua por semana y por hectárea y
en otoño la mitad.
Los riegos se reducen cuando los frutos están
próximos a la madurez.
Los adecuados manejos de riego determinarán los
buenos rendimientos/ha, contrariamente las
enfermedades aumentan; afectando toda la planta
reduciendo la capacidad productiva o la pérdida total
del cultivo
La frecuencia de riego se define como el intervalo
de tiempo que ocurre entre un riego y otro, está
determinada por el tipo de suelo (Textura)
REQUERIMIENTO
EDAFOCLIMATICOS
El platano exige un clima cálido y una
constante humedad en el aire. Necesita una
temperatura media de 22-29 ºC, con lluvias
prolongadas y regularmente distribuidas.
Clima
El plátano se cultiva en las regiones tropicales y subtropicales,
según el cultivar, puede sembrarse desde el nivel del mar
hasta los 2000 m. de altura, con temperatura promedio para
clima medio de 22ºC y de 29 ºC en climas cálidos. Requiere
de alta radiación solar y una precipitación anual superior a
2000 mm. con una buena distribución en aquellas regiones
del trópico húmedo. La temperatura, afecta la duración del
ciclo vegetativo y procesos fisiológicos de la planta y está
estrechamente relacionada con la altitud, incidiendo
principalmente en la duración del ciclo vegetativo, el cual se
prolonga a medida que se incrementa la altitud. El frío, es
decir las temperaturas bajas, puede afectar el llenado de los
frutos. La radiación solar que incide sobre los procesos
metabólicos, cuando es excesiva, puede quemar las hojas
más jóvenes ya que son suculentas y la cáscara de los frutos
en la etapa inicial del llenado.
SUELOS
Los suelos aptos para el desarrollo del cultivo del plátano
son aquellos que presentan una textura franco arenosa,
franco arcillosa, franco arcillo limosa y franco limosa,
debiendo ser, además, fértiles, permeables, profundos
(1,2-1,5 m), bien drenados y ricos especialmente en
materias nitrogenadas.
El cultivo del banano prefiere, sin embargo, suelos ricos
en potasio, arcillo-silíceos, calizos, o los obtenidos por la
roturación de los bosques, susceptibles de riego en
verano, pero que no retengan agua en invierno.
Presenta tolerancia a la acidez del suelo, pH 5 siendo el
mejor 6,5 y mejor desarrollo en suelos planos, o con
pendientes al 1%.
Se recomienda el análisis de suelo para su dosificación
mensual o por campaña anual. La calidad de la fruta
dependerá directamente del factor nutricional del suelo.