EL INFIERNO
¿Qué es el infierno?
Según algunas religiones, el
infierno es un lugar subterráneo y
ardiente donde Dios manda a las
almas de los pecadores, después
de la muerte, para ser torturadas
eternamente en las llamas.
¿Es bíblica la creencia
sobre el infierno?
Esta creencia no es bíblica, y la
palabra infierno tampoco se
encuentra en la Biblia en los
idiomas originales.
¿Entonces por qué la palabra
infierno se encuentra hoy en
muchas versiones de la Biblia?
La palabra infierno que
encontramos en el Nuevo
Testamento de algunas Biblias en
español es la traducción inexacta
de estas tres palabras griegas:
Hades, Gehena Tártaro.
El concepto de infierno difiere del
significado de estas tres palabras.
¿Qué significan estas tres palabras?
1. Hades
• Es el equivalente griego del
hebreo seol.
• Se refiere al lugar donde están
los muertos: el sepulcro.
• Aparece 10 veces en el NT.
Hades aparece en los siguientes versículos:
Mateo 11:23, 16:18.
Lucas 10:15, 16:23.
Hechos 2:27,31.
Apocalipsis 1:18, 6:8, 20:13, 14.
En Lucas 16:23 el vocablo griego
hades se usa de manera figurada
en la parábola del rico y Lázaro.
“Y en el lugar de los muertos (hades),
estando en el tormento, el rico vio de
lejos a Abrahán y a Lázaro en su
seno”. Lucas 16:23.
Usar este texto para sostener la creencia
en el infierno es desconocer la enseñanza
bíblica sobre el estado inconsciente de
los muertos, y las mínimas normas de
interpretación bíblica.
Las parábolas son relatos figurados
que concluyen con una moraleja.
No es su función servir de base para
enseñanzas doctrinales.
¿Qué significan estas tres palabras?
2. Gehena
Gehena es el equivalente griego de
“Valle de Hinom”, un desfiladero
cercano de Jerusalén.
(Véase Josué 15:8).
Los judíos usaron este lugar
para practicar los más
abominables ritos paganos.
"Edificaron los altos de Tofet, en el
valle del hijo de Hinom, para quemar
en el fuego a sus hijos e hijas, cosa
que no les mandé, ni pasó por mi
mente”. Jeremías 7:31.
En este valle el rey Acaz pasó a sus
hijos por fuego.
“Quemó también incienso en el
valle de Hinom. Y quemó a sus
hijos por fuego, conforme a la
abominación de las naciones que
el Eterno había echado ante
Israel”. 2 Crónicas 28:3.
También el rey Manasés practicó
idolatría en este lugar.
“Pasó a sus hijos por fuego en el
valle del hijo de Hinom. Practicó la
invocación de los espíritus, la
adivinación y la magia, y consultó
a los médium y espiritistas.
Y se excedió en hacer lo malo ante
el Eterno, para provocar su enojo”.
2 Crónicas 33:6.
El rey Josías profanó este lugar y
abolió esta mala práctica.
“Asimismo profanó a Tofet, que
está en el valle del hijo de Hinom,
para que ninguno pasase su hijo o
su hija por fuego a Moloc”.
2 Reyes 23:10.
Según el profeta Isaías, Dios
destruiría con fuego al rey de
Asiria y a su ejército en este lugar.
“Porque Tofet ya de tiempo está
dispuesto y preparado para el rey,
profundo y ancho, cuya pira es de
fuego, y mucha leña; el soplo de
Jehová, como torrente de azufre, lo
enciende”. Isaías 30:33.
El profeta Jeremías escribió
que este lugar sería llamado
valle de la matanza.
“Por tanto, he aquí vienen días,
dice Jehová, que este lugar no se
llamará más Tofet, ni valle del
hijo de Hinom, sino Valle de la
Matanza”. Jeremías 19:6.
“Tofet era el nombre que se le daba al
valle de Hinom, al sur de Jerusalén,
donde centenares de seres humanos,
sobre todo niños, habían sido sacrificados
a moloc”. CBA Isaías 30:33.
Por eso este lugar llegó a ser
símbolo del fuego del día final
y del castigo de los pecadores.
El vocablo Gehena (Valle de Hinom)
aparece 11 veces en los Evangelios y
una vez en el libro de Santiago.
Jesús usó esta palabra como
símbolo del castigo final.
Santiago la usó como
símbolo de todo lo malo.
Según la tradición rabínica el valle de
Hinom era un lugar ubicado fuera de
Jerusalén para quemar cadáveres y basura.
“Después del año 638 a. C. el valle de
Hinom se convirtió en el lugar utilizado
para incinerar los desperdicios de
Jerusalén”. “…se convirtió en el vertedero
de la ciudad donde se incineraba la
basura, y también los cadáveres de
animales o los de algunos criminales."
Wikipedia.
Gehena aparece en los siguientes versículos:
Mateo 5:22, 29, 30;
10:28, 18:9, 23:15, 33.
Marcos 9:43, 45, 47.
Lucas 12:5.
Santiago 3:6.
Cuando Jesús usa la palabra gehena
en el N.T. se refiere al valle de
Hinom, y lo usa como símbolo del
castigo final de los pecadores.
“!Serpientes, generación de víboras!
¿Cómo escaparéis de la
condenación del infierno (gehena)?”
Mateo 23:33.
Según la creencia del infierno, los cuerpos de
los impíos van al sepulcro, pero sus almas
desencarnadas van a quemarse en el infierno.
Pero según Jesús, tanto el cuerpo como el
alma serán echados en el fuego.
“…mejor te es que se pierda uno de tus
miembros, y no que todo tu cuerpo sea
echado al infierno (gehena)”. Mateo 5:29,30.
“…temed a Aquel que puede destruir el
alma y el cuerpo en el infierno (gehena)”.
Mateo 10:28.
Según la creencia del infierno, los impíos
son echados en el fuego en el centro de la
tierra, en el momento de la muerte.
Según la Biblia los impíos serán
castigados en el día final sobre la
superficie de la tierra.
“Y subieron sobre la anchura de la tierra, y
rodearon el campamento de los santos y la
ciudad amada; y de Dios descendió fuego del
cielo, y los consumió”. Apocalipsis 20:9.
Según la creencia del infierno todos los
impíos reciben el mismo castigo.
Atormentados en el fuego, arderán sin
pausa por los siglos de los siglos .
Pero según la Biblia, el castigo será
según sus pecados, según sus obras.
“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la
gloria de su Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada uno
conforme a sus obras”. Mateo 16:27.
La creencia del infierno sostiene que
el fuego nunca se apagará y que los
impíos seguirán quemándose por lo
siglos de la eternidad.
La Biblia enseña que el castigo de
los pecadores será eterno en los
resultados, no en el proceso.
Serán consumidos por el fuego y
dejarán de existir.
“…viene el día ardiente como un horno, y
todos los soberbios y todos los que hacen
maldad serán estopa; aquel día que vendrá
los abrasará, ha dicho Jehová de los
ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama”.
Malaquías 4:1.
Satanás también dejará de existir.
“…espanto serás, y para
siempre dejarás de ser”.
Ezequiel 28:19.
¿Entonces a qué se refiere la
Biblia cuando habla de:
“… el gusano de ellos no muere, y el
fuego nunca se apaga”. Marcos 9:44.
“… el humo de su tormento sube por los
siglos de los siglos. Y no tienen reposo
de día ni de noche…”. Apocalipsis 14:11.
Éstas son expresiones de énfasis
que se usan en sentido figurado.
Ejemplo: El castigo de Dios
contra Edom. Isaías 34:9-11.
“Y sus arroyos se convertirán en brea, y su
polvo en azufre, y su tierra en brea ardiente.
No se apagará de noche ni de día,
perpetuamente subirá su humo;
de generación en generación será asolada,
nunca jamás pasará nadie por ella.
Se adueñarán de ella el pelícano y el erizo,
la lechuza y el cuervo morarán en ella”.
También Sodoma y Gomorra fueron
quemadas con fuego eterno.
“Sodoma y Gomorra …, fueron
puestas por ejemplo, sufriendo el
castigo del fuego eterno”. Judas 1:7.
Aunque este fuego es eterno, se
apagó hace más de tres mil años.
Similar ocurrió con el fuego
que quemó a Jerusalén
“Pero si no me oyereis para santificar
el día de reposo, … yo haré descender
fuego en sus puertas, y consumirá los
palacios de Jerusalén, y no se
apagará”. Jeremías 17:27.
Esta profecía se cumplió en el año
586 a.C. Y el fuego se apagó.
¿Qué significan estas tres palabras?
3. Tártaro
Aparece una sola vez en la Biblia.
Según los griegos y la literatura judía, el
Tártaro era un lugar donde se recibía el
castigo divino.
El apóstol Pedro usa este término para
referirse al lugar más profundo adonde
fueron arrojados los ángeles rebeldes.
“Porque si Dios no perdonó a los
ángeles que pecaron, sino que
arrojándolos al infierno (tártaro) los
entregó a prisiones de oscuridad, para
ser reservados al juicio”. 2Pedro 2:4.
“Y a los ángeles que no guardaron su
dignidad, sino que abandonaron su
propia morada, los ha guardado bajo
oscuridad, en prisiones eternas, para
el juicio del gran día”. Judas 1:6.
¿Dónde fueron arrojados?
“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la
serpiente antigua, que se llama diablo y
Satanás, el cual engaña al mundo entero;
fue arrojado a la tierra, y sus ángeles
fueron arrojados con él”. Apocalipsis 12:9.
“¡Ay de la tierra y el mar! Porque el diablo ha
descendido a vosotros, con gran furor, al saber
que le queda poco tiempo". Apoc. 12:12.
¿Qué lugar es ese?
Porque no tenemos lucha contra sangre
y carne, sino contra principados, contra
potestades, contra los gobernadores de
las tinieblas de este siglo, contra
huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes. Efesios 6:12.
Esos malos espíritus están en nuestra
atmósfera. Por eso satanás es llamado
“El príncipe de la potestad del aire”. Efe.2:2.
Dios nos ilumine al estudiar su
Palabra y nos bendiga mientras…
“Aguardamos la bendita
esperanza, la gloriosa
aparición de nuestro gran
Dios y Salvador Jesucristo”