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El Tunel

Juan Pablo Castel confiesa haber asesinado a María Iribarne y desea ser entendido. Relata su primer encuentro con María en una exhibición de arte donde se fijó en un detalle que ella también notó en uno de sus cuadros. A partir de entonces solo pensaba en volver a verla. Más adelante se vuelven a encontrar de forma casual y entablan una conversación, lo que genera alegría en Juan Pablo. Él comienza a buscarla con la esperanza de profundizar su vínculo.

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El Tunel

Juan Pablo Castel confiesa haber asesinado a María Iribarne y desea ser entendido. Relata su primer encuentro con María en una exhibición de arte donde se fijó en un detalle que ella también notó en uno de sus cuadros. A partir de entonces solo pensaba en volver a verla. Más adelante se vuelven a encontrar de forma casual y entablan una conversación, lo que genera alegría en Juan Pablo. Él comienza a buscarla con la esperanza de profundizar su vínculo.

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ESCUELA 701

Curso: 4° 4°
Materia: Lengua

 “EL TUNEL”
 Ernesto Sábato

Alumno: ESTEVE Tobias  

 7 de Noviembre del 2017


Biografía de Ernesto Sábato
Ernesto Sábato nació el 24 de junio de 1911 en la ciudad de Rojas (provincia de Buenos Aires), y murió el 30 de abril de 2011 a los 99 años en Santos Lugares, Argentina. Sus pares eran Francesco
Sabato y Giovanna Maria Ferrari, inmigrantes italianos provenientes de Calabria. El padre era de Fuscaldo y la madre de San Martino di Finita, comunidad de origen arbëreshë (Albaneses). ​ Su
familia pertenecía a la clase media y el propio Sabato la definió como «clásica y jerárquica».

Obtuvo la licenciatura en la Universidad de La Plata, en Física y Matemáticas. En 1938 se doctoró, tras lo que partió hacia París, donde comenzó a trabajar en los laboratorios Joliot-Curie. Allí
conoció el surrealismo, por el que estuvo muy influenciado. En 1940 volvió a su país para trabajar como profesor de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Considerado como uno de los grandes de la literatura latinoamericana no solo por sus novelas, sino también por su amplia obra ensayística sobre la condición humana. Comenzó su actividad literaria
y su amistad con el Grupo Sur, donde conoció a Victoria Ocampo y a Jorge Luis Borges, con quien mantuvo siempre una relación conflictiva pero que dio origen, en 1976, a un hermoso libro titulado
Diálogos con Jorge Luis Borges.

En 1945 aparecieron publicados unos artículos en el periódico La Nación en los que el régimen de Juan Domingo Perón era atacado, por lo que se vio forzado a abandonar la enseñanza. Pasó
inactivo todo un año, tiempo que dedicó a escribir el libro Uno y el universo (1945), una colección de artículos políticos, filosóficos en los que censuraba la moral neutral de la ciencia heredada del
siglo XIX.

Esta desconfianza en la ciencia le hizo investigar las posibilidades que ofrecería la literatura para analizar problemas existenciales, por lo que así surgió la novela El túnel (1948) en la que describe
una historia de amor y muerte. Sobre héroes y tumbas (1961), le dio fama internacional. Tras ésta apareció Abaddón y el exterminador (1974) de corte autobiográfico más acusado, con una estructura
narrativa aparentemente fragmentaria, y de argumento apocalíptico en el cual las potencias maléficas rigen el universo y es inútil la resistencia.

Otras obras suyas son: El otro rostro del peronismo, El caso Sábato, Torturas y libertad de prensa, Carta abierta al general Aramburu (1956), La cultura en la encrucijada nacional (1976).

Después de la guerra de Malvinas, el derrocamiento de la dictadura y con la elección democrática del gobierno, Ernesto Sábato es nombrado Presidente de la CoNaDeP. Fruto de las tareas de dicha
comisión, nace el libro "Nunca Más", conocido como "Informe Sábato" en el que se describen las atrocidades cometidas durante este ese periodo y se analizan las "desapariciones" que se produjeron.

Recibe el Premio Cervantes el año 1984. Ese mismo año es galardonado con el Premio Gabriela Mistral de la Organización de los Estados Americanos en Washington y s nombrado en 1979
Caballero de la Legión de Honor de Francia.

Novelas: El túnel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961), Abaddón el exterminador (1974).

Ensayos: Uno y el universo (1945), Hombres y engranajes (1951), Heterodoxia (1953), El caso Sábato. Torturas y libertad de prensa. Carta abierta al general Aramburu (1956), El otro rostro del
peronismo (1956), El escritor y sus fantasmas (1963), Tango, discusión y clave (1963), Romance de la muerte de Juan Lavalle. Cantar de Gesta (1966), Significado de Pedro Henríquez Ureña (1967),
Aproximación a la literatura de nuestro tiempo: Robbe-Grillet, Borges, Sartre (1968), La cultura en la encrucijada nacional (1973), Diálogos con Jorge Luis Borges (1976), Apologías y rechazos
(1979), Los libros y su misión en la liberación e integración de la América Latina (1979), Nunca más. Informe de la Comisión Nacional sobre la desaparición de personas (1985), Entre la letra y la
sangre (1988), Antes del fin (1999), La Resistencia (2000), España en los diarios de mi vejez (2004).
Introducción

Personajes
Principales:
Juan Pablo Castel es un pintor, que se caracteriza por tener una manía de analizar excesivamente todo lo que le ocurre, así, por esta razón es que este personaje dice
en varia partes del libro que él aborrece a la sociedad de hoy día por ser tan vacía, esta es también la razón por la que Castel es una persona que, según dice el, no
tiene ningún amigo, varios conocidos, pero ningún amigo. En el relato es presentado como una persona compulsiva, egoísta, inestable, contradictorio, exagerado,
extremista, posesivo, pensativo, paranoico, introvertido, pesimista, perfeccionista, bipolar, minucioso, un tanto arrogante y melancolico. No se lo describe físicamente
pero se menciona que tiene 38 años.
Maria Irribarne es una mujer casada, con pelo largo y castaño, de unos 26 años, aunque, según dice Juan, algo no físico le sugiere mas edad, de mirada penetrante e
impredecible pero a veces expresiva. Es sádica, misteriosa, malvada, perversa, egoísta, fría, infeliz, bipolar, inmadura, manipuladora, impredecible y falsa.
Secundarios:
Allende es el esposo de Maria, es un señor grande, alto, flaco y ciego, es confiado ingenuo, crédulo y confiado del amor de Maria, de la cual está muy enamorado.
Hunter es el primo de Allende , y se da a entender que es el amante de Maria, aunque esto no se comprueba. Él es creido, arrogante, trivial, superficial, mujeriego
pero celoso de Maria, y autoritario.

Lugar
El relato transcurre en varias zonas de la ciudad de Buenos Aires( El Salón de Primavera de 1946, la Compañía T, la Calle Corrientes, el Café Marzotto, la Plaza
Francia, la Avenida Centenario, el Puerto Nuevo, la estación Constitución, el Mar de la Plata, el taller de Pablo, y la Casa de María) en la estancia del abuelo de
Allende y finalmente en la cárcel.
Juan Pablo Castel, es un pintor, que confieza ser el responsable de haber matado a María Iribarne. Dice que la frase: “Todo pasado fue mejor”,
no era cierta, y menos en su caso, ya que cuando pensaba en su pasado siempre recordaba las cosas malas. El piensa que los criminales en
cierta forma son inofensivos, pues ayudan a limpiar la sociedad de individuos perniciosos. Juan Pablo expresa que el mundo es horrible y que
lo demostraría con el caso de un pianista, pero en tono de duda dice que hablara de eso si le queda tiempo. 
Juan Pablo, anuncia que relatará la historia del crimen que cometió. La contará (según él) no por vanidad, no le importa que las demás personas
crean lo que quieran, se presenta a sí mismo como un ser humano de carne y hueso como cualquier otro. Recuerda a su mamá y que cuando era
niño creía que su madre no tenía defectos, pero después de que ella murió, se dio cuenta de algún modo de su falibilidad, descrita por él como
vanidad. 
El protagonista expresa su deseo de ser entendido al menos por alguien, él piensa que es muy difícil y que la única persona que lo entendió fue
precisamente a quien asesinó. 
El protagonista declara que todos saben que él asesinó a María, pero que nadie sabe como fue la relación entre ellos y como planeó su muerte.
Describe la presentación de un cuadro titulado “Maternidad”, en el Salón de Primavera de 1946, en Buenos Aires, Argentina, las personas que
pasaban miraban el cuadro pero no se fijaban en una ventanita que había en la parte superior izquierda del cuadro, en la cual había pintada una
mujer que miraba hacia el mar, todos miraban sólo la imagen de primer plano, porque creían que ese pequeño detalle era únicamente un
adorno; pero una mujer paso y miró el cuadro fijándose en esa escena de la ventanita, la cual después de un rato desapareció entre la multitud.
Juan Pablo sintió miedo, pero sin saber el por qué de esa sensación. 
De allí en adelante, todos los días se dirigía al salón para ver si reconocía a la mujer, pero no volvió a verla y desde ese momento, él sólo
pensaba en ella, en volver a verla, y también de algún modo sólo pintaba para ella. 
El protagonista relata el día que encontró a dicha mujer en el salón y de su incapacidad para poner en práctica lo que había pensado hacer en
caso de un encuentro. También se relata la lucha mental del mismo por tratar de acercarse a dicha mujer. Tambien, Pablo menciona a un amigo
suyo: El Doctor Prato, a quien describe como algo vanidoso desde su perspectiva artística.
Se presenta a Juan Pablo como alguien tímido, y tiene una lucha interna ya que piensa en la imposibilidad de encontrar a María y de iniciar él
mismo una conversación con ella, así como también su miedo de no poder entrar en contacto con el interior de ella como persona.
Se relata nuevamente un encuentro informal entre Juan Pablo y María en la compañía T, el cual culmina cuando él se retira por haber creído
estar equivocado en cuanto a ella. Al poco tiempo ella lo alcanza y le habla acerca del detalle por el cual él se había interesado en ella: la
ventanita del cuadro y le dijo también que ella recordaba esa escena constantemente, después de decir esto, salió corriendo nuevamente a la
compañía T. Sobresale la alegría del protagonista por sentir cercanía emocional y algo de comprensión por parte de María. Él ya sabe donde
ubicarla.
Juan busca y espera a María en la compañía T, pensando y descartando estas tres posibilidades:
1. Que ella estaba realizando una diligencia muy larga y aun no había salido, en ese caso debía esperar.
2. Que antes de hacer la diligencia había salido a dar una vuelta, entonces también convenía esperar.
3. Que ella tuviera un empleo allí, entonces debía esperarla hasta la hora de la salida del personal.
Se puede palpar la tristeza del protagonista por su búsqueda fallida; el mismo analiza, se hace conjeturas acerca de la situación, pero decide
tener confianza y volver a intentarlo. La frase que María había dicho: “La recuerdo constantemente” había dejado a Juan pensativo, entonces
decide que era necesario volver a verla.
Al día siguiente, la búsqueda del protagonista tiene éxito al ir a la compañía T, la ve salir del subterráneo, la toma del brazo y la lleva al parque
de San Martín, donde se despoja de su timidez al ya sentirse más identificado con ella y le dice que la necesita, que son iguales, a lo que ella
responde que siempre lastima a todos los que se le acercan. Se observa la necesidad de Juan Pablo de ser comprendido, de ser aceptado, de que
exista la posibilidad de no ser el único y de no estar sólo en la vida. María por otra parte se muestra insegura, con miedos y melancólica.
Se relata una despedida con una promesa de un pronto encuentro, así como un temprano y desesperado encuentro telefónico por parte del
protagonista. Hay reservas aún, también hay una extraña atracción mutua y algo de intriga. Se empieza a percibir la obsesión del protagonista
por María.
Esa misma noche se observa un cambio emocional en Juan Pablo, quien sale a caminar después de no poder pintar por su
exaltación anímica, pero ya no mira a la gente con desprecio sino con simpatía.
En esa noche su desprecio por la humanidad parecía haber desaparecido por completo y decidió ir al café Marzotto a escuchar
tangos.
En la mañana Juan Pablo llama a María pero no está, pero se entera que le dejó una carta; éste va apresuradamente hasta la
casa de ella para averiguar de qué se trata, es atendido por un criado, quien lo hace pasar hasta la sala y conoce muy
sorpresivamente a un ciego llamado Allende, el cual se identifica como el esposo de María y le dice que María hablaba mucho
de él y de su pintura. Luego el ciego sacó la carta que María había dejado para él de su bolsillo, Pablo la abrió, la leyó y decía:

“Yo también pienso en usted”


-María-

Cuando Allende sintió doblar el papel le preguntó a Pablo si la carta decía algo urgente, pero pablo le respondió que no.
Allende le dijo a Pablo que María se había ido a la finca de su familia (la estancia), pero que en estos momentos estaba en
manos de su primo Hunter.
Pablo le dijo a Allende que ya se tenía que ir y se retiro.
Un notable impacto emocional se observa debido a que se empiezan ya a develar algunas intrigas.
Intrigas e incógnitas hay en la mente de Juan Pablo después de su conversación con Allende, comienza a desconfiar de María
(se comunica igual con él que con otros hombres, ¿Quién es Hunter? ¿Por qué debe estar con Hunter? ¿Por qué razón se
encierra para hablar por teléfono con él? Entre otras), pero se esfuerza por enfocarse en el amor que siente por ella y en cómo
su rostro le recuerda algo de su pasado que hace que brote todo su amor acumulado por años.
En fin, Pablo trató de dejar atrás sus tontas deducciones acerca de Hunter, la estancia, el teléfono, etc.
Durante los días siguientes casi se puede palpar la agitación de Juan Pablo, quien llamó a casa de María y le pidió a la sirvienta la dirección de
la estancia, escribiéndole a María una carta en la que le pedía que lo llamara.
Esa noche, Pablo soñó con una casa que conocía desde su infancia, y por eso algunos recuerdos le decían el camino que debía seguir, pero
sentía que habían enemigos y gente que se burlaba de él, también sentía que en él renacían los amores de infancia que había tenido así como las
sensaciones que estos le hacían sentir, pero cuando despertó se dio cuenta que esa casa era María.
Es un momento de incertidumbre, de miedos internos que salen a flor de piel, lleno de simbolismos que expresan un deseo inquieto por estar
junto a ella.
Los días siguientes, según los describe el protagonista, se caracterizan porque sus pensamientos son como un sueño, ve cosas, peligros y
describe a María como nocturna, no se ve con claridad.
Luego Pablo relata la carta que María le envió, y decía que los paisajes que veía le traían recuerdos, que cuando se paraba en frente del mar
veía como Juan Pablo se interponía entre el mar y ella. Luego de que Pablo terminó de leer la carta, tuvo la extraña certeza de que María era de
él, sólo de él y que sin embargo la había matado, afirmando que era un egoísta y cruel.
Un sentimiento insano de posesión sobre la otra persona así como de deformidad emocional y mental se empieza a adueñar de Juan Pablo.
El protagonista declara que ama a María y desea su pronto regreso; hay también un intercambio de cartas entre las cuales él le dice que la
quiere y ella que no quiere hacerle daño, a lo que él responde que no le importa. Cuando María llegó, llamó a Pablo y acordaron encontrarse en
la recoleta. 
En este encuentro ambos se dicen que se quieren, pero Juan Pablo duda, no sabe cual querer siente ella hacia él; ella no quiere hablar de eso,
pero él quiere que hablen de los dos, cosa que resulta incomodo para María quien se levanta y le dice que tiene miedo de que él no la entienda
así como de herirlo mucho, a lo que él responde que si eso pasa será por su propia culpa. En este encuentro también se revela que el
protagonista tiene 38 años de edad y al parecer María es mayor que él. 
Después de ese encuentro se siguieron viendo varias veces todos los días. A veces María iba al taller de Juan Pablo; para él la única garantía de
amor era la unión física. En algunos encuentros con María, Pablo la agarraba por los brazos y la apretaba fuertemente lastimándola, pero otros
días su actitud con ella era totalmente amorosa y positiva.
En uno de sus encuentros violentos Pablo llego a tal extremo de llegar a gritarle “PUTA”, por lo cual ella se pasmó y se puso a llorar; él,
arrepentido, corrió a pedirle perdón, lloró suplicándole y exclamando ser un monstruo cruel. Apenas María se calmo comenzó a sonreír, cosa
que a Pablo le pareció sospechoso ya que cualquier mujer a la que le digan eso no se pondría contenta aún después de que le pidieran perdón.
Estas escenas se repetían varias veces y entonces ellos decidían salir a dar una vuelta.
Juan Pablo hace más intensos sus interrogatorios hacia María, cada vez la duda lo consume más: ¿Por qué usa el apellido de soltera? ¿Por qué
es común que la llamen hombres? ¿Por qué es normal que la dejen sola cuando se encierra a hablar por teléfono? ¿Quién es ese Richard del
cual ella le habló? ¿Lo ama? ¿Por qué dice que se parece a él? A lo que María responde con evasiones y risas. Luego de todo este interrogatorio
María quedo deprimida y él no pregunto nada más.
A Pablo le llegaron muchas dudas a la cabeza sobre María y Allende. El tenía dos incógnitas: ¿Lo había querido? ¿Lo quería aún?; estas
preguntas daban vueltas en la cabeza de Pablo y decidió aclararlas. Un día le pregunto por qué se había casado con él, a lo que ella respondió
que por que lo quería, él le pregunto entonces por qué en el muelle ella le había dicho que él era el único hombre que había querido, ella se
quedó callada. Luego le pregunto que si ella aún se acostaba con Allende, ella le respondió que sí, entonces él le preguntó si ella aun deseaba a
Allende, ella le respondió que el hecho de que se acostara con él no quería decir que lo deseara; entonces Pablo le dijo que ella lo hacía sin
desearlo, y que si así lo hacía era porque lo engañaba, no sólo en sus sentimientos si no también en sus sensaciones. María lloraba
silenciosamente mirando hacia el suelo. 
Por un instante Pablo quiso llevar la crueldad de sus preguntas hasta el máximo y dijo: Engañando a un ciego. 
Después de Pablo haber dicho esa frase sintió que tenía dos personalidades: Una cruel y mezquina, y la otra pura y tierna; la cual se disponía a
humillarse y arrodillarse para pedirle perdón, pero de todas formas ya era tarde para cerrar la gran herida que sus palabras habían creado en el
alma de María.
Después de esto Pablo no dudo en arrodillarse y besar sus pies mientras le pedía perdón, pero lo único que logro fue una mirada de compasión
por parte de María. Luego de que ella salió del taller, Pablo sintió que debía hacer algo y salió corriendo afuera pero ya María no se veía;
entonces decidió tomar un taxi que lo llevara a la casa de María, allí se sentó a esperarla. Luego llamó a su casa desde un teléfono público pero
le dijeron que aún no había llegado, entonces Pablo decidió salir a dar una vuelta por los lados que frecuentaban juntos, pero no la vió; luego
cayó en cuenta que después de ese episodio ella no querría recordarlo y que por lo tanto no iría a esos lugares que frecuentaban. Luego de un
tiempo Pablo decidió llamar de nuevo pero le dijeron que estaba dormida y que no podía pasar al teléfono. Pablo sintió que algo se había roto
entre entre ellos dos.
Cuando Pablo vuelve a la casa siente que está solo por culpa de sus acciones.
Siempre que él siente esas sensaciones, lo provoca la tentación del suicidio y también siente ganas de emborracharse, así que decide ir a un
cafetín cerca al muelle, allí con prostitutas y algunos marineros se emborracha; luego de un rato ya cansado de estar con esas mujeres sucias
decide salir y se sienta junto al mar, allí se pone a pensar, pero decide ir a casa y sin darse cuanta se encuentra en frente de la casa de Allende
mirando hacia el quinto piso. Decide llamar; mientras va a un teléfono piensa en cómo justificar una llamada a esas horas y luego de que le
contestan el teléfono él se queda mudo decidiendo colgar. Sin darse cuenta se encuentra de nuevo en el cafetín, pero decide volver a casa,
cuando llega al taller se acuesta en su cama con ropa y se duerme.
Pablo despierta y relata el sueño que tuvo: Lo habían citado junto a unos amigos a una casa. Luego de que llegó, observó la casa por fuera y le
parecía común e igual a las otras así que decidió entrar, pero una vez adentro vio que esa casa era diferente a todas las otras, el dueño de esa
casa le dijo que lo estaba esperando; fue allí cuando Pablo comprendió que eso había sido una trampa, e intento huir pero su cuerpo no
respondía; entonces se resigno a ver lo que sucedía. Luego el sujeto convirtió a Pablo en un pájaro, llegaron sus amigos y él notó que ellos no
se habían dado cuenta de que él estaba convertido en pájaro y que lo veían normal, entonces decidió gritarles para advertirles del peligro pero
sólo salía un chillido, además de eso sus amigos no lo escucharon; entonces Pablo se dio cuenta que estaba perdido y que ese secreto se iría con
él a la tumba.
Luego de despertar miró el reloj y corrió a llamar a María, pero no estaba, entonces decidió escribirle una carta en la que le decía que él era una
basura y que no merecía su amor. Pasaron días y no llego respuesta, entonces escribió mas cartas, en la última le dijo lo que le había pasado en
la noche en que pelearon, también le dijo que había pensado en el suicidio. En el correo llegó una carta de María, ella quería que él fuera a la
estancia en donde se encontraba ella, entonces Juan Pablo inmediatamente salió hacia la estación Constitución a tomar el tren.
Juan Pablo llega a la estación, allí lo estaba esperando un chofer que le dice que María no había ido por que estaba enferma. El chofer lo llevó a
la estancia, donde se encontraba María, allí lo recibieron Hunter y Mimi Hunter que le hicieron una serie de preguntas. Luego Hunter le dijo
que María estaba indispuesta y que bajaría luego, entonces decidió llevarlo a enseñarle la casa, le dijo que el cuarto en el que él dormía era el
del difunto abuelo, luego llevo a Pablo a su dormitorio.
Cuando Pablo entró en su cuarto, dió un golpe en la pared, con la esperanza de que fuera María quien estuviera ahí y le respondiera el golpe,
pero nadie respondió. Pablo decidió salir al corredor, allí quiso tocar la puerta pero fue incapaz y salió corriendo de nuevo a su dormitorio.
Luego se dirigió al jardín y estaba muy desorientado.
Luego en la mesa Mimi le preguntó a Pablo acerca de los pintores que él prefería, cuya respuesta fue los nombres de algunos muy importantes,
inmediatamente Mimi dijo que a ella no le gustaban esa clase de artistas y que si ella fuera una artista no haría cosas que llamaran la atención.
Luego pregunto a Juan Pablo si era capaz de leer una novela rusa, sin dejarlo responder le dijo que era muy difícil, ya que a cada instante de la
novela cambian el nombre de los personajes. Pablo entendió que esa clase de gente producía en María tristeza y que además no podían ser
rivales para él.
Luego empezaron a hablar de novelas policiales, Mimi le dice a Hunter que él sería incapaz de escribir una novela policial, pero Hunter
inmediatamente le demuestra que si puede y empieza a hablar de una. Luego de un rato Pablo dedujo que María no había bajado solo porque no
quería escuchar las idioteces de sus primos y que lo de la indisposición era solo un pretexto para no tener que aguantárselos.
Luego de que se pararon de la mesa, Pablo vio bajar a María, lo cual confirmaba su teoría, e inmediatamente volvieron las sensaciones de
culpa que había sentido cuando él le había dicho a María que engañaba a un ciego. 
María saludo a Pablo, pero ya no era como antes, como un saludo de amigo y luego le preguntó que si se había llevado las manchas,
pero Pablo no sabía a qué manchas se refería María y le pregunto que cuales manchas, a lo que ella respondió que las manchas que él había
prometido mostrarle, él entendió lo que María quería lograr con esas preguntas, a lo que respondió que sí, que si había traído las manchas,
ella le dijo que las quería ver, les dijo a sus primos que volverían pronto y subieron al cuarto de Pablo.
Cuando llegaron al cuarto, Pablo cogió sus dibujos para simular que esas eran las manchas pero cuando bajaron ya no estaban los primos de
María. Ella se sentía como feliz y decidieron caminar por el parque. Pablo no se sentía tan bien como ella, ya que creía que esa actitud no le
correspondía porque ella no se comportaba nunca así con él. Luego de caminar en el bosque fueron a unas rocas que había en la playa y se
sentaron allí, pasó un largo rato hasta que María pronunciara la primera palabra y dijo que siempre había deseado estar con él en ese lugar,
luego dijo que le parecía que esa escena ya la habían vivido juntos, también le dijo que cuando había visto esa ventanita del cuadro ella se
había dado cuenta que él era como ella.
Luego María empezó a contarle como era ella antes, hablándole de otro primo, también le dijo que esos tiempos habían sido tormentosos.
Cuando llegaron a la casa y se sentaron en la mesa a comer, todo era muy silencioso, solo María dijo que estaba leyendo una novela, pero
luego de eso se quedaron de nuevo en silencio. 
Pablo pensó que Hunter estaba celoso, dedujo que si estaba celoso era porque entre María y el había sucedido algo, entonces concluyó que
María y Hunter eran amantes. 
Luego de esto Pablo dijo que estaba muy cansado, se paró de la mesa y se fue a su cuarto, simuló que entraba en el pero se quedó en el
corredor para ver si lograba escuchar algo. 
Al poco tiempo sintió que Hunter le decía algo a María, pero ella no le respondió. Luego Hunter volvió y dijo una frase aun más larga,
Juan Pablo sintió que María le respondía y luego sintió que alguien se paraba de la mesa y subía al cuarto, entonces Pablo salió corriendo a
su cuarto. 
Al día siguiente Pablo se fue de la casa, fue a pie hasta la estación, allí tuvo que esperar a que llegara el tren, durante ese tiempo tuvo la
esperanza de que María apareciera, pero no fue así. 
Luego subió al tren y partió hacia Buenos Aires. 
Después de la muerte de María, Pablo recordó muchos acontecimientos que se le aparecieron como sueños. 
Recuerda que durante días estuvo borracho y seguía tomando hasta que alguien lo llevo a su casa. Cuando despertó, metiéndose a la bañera,
empezó a ver y recordar cosas como cuando María le preguntaba por las manchas, lo de las novelas policiales, y otras. Luego, a medida que
se enfriaba, todo concordaba y encajaba bien. Después salió del baño, se vistió y decidió escribirle otra carta a María. En ella le dijo por qué
se había ido de la casa, y también que no se explicaba cómo podía estar con Allende, Hunter y él al mismo tiempo. Después de todo envió la
carta por correo. 
Luego, cuando Pablo salió del correo, pensó que no debía herir de esa manera a María y decidió retractarse de enviar la carta, así que buscó el
recibo para ir a reclamar la carta pero no lo encontró. 
Decidió volver al correo y le dijo a la que atendía que había perdido el recibo pero que quería sacar una carta que hace poco había enviado
porque ya no la quería enviar, pero la mujer le dijo que eso era imposible ya que el reglamento no se lo permitía. Él insistió diciendo que
podía demostrar que la carta era de él, pero ella le dijo que esos documentos no servían. Al final la mujer accedió a buscar la carta y
comprobar que era de él, para ello le hizo una serie de preguntas. Pablo le dijo que le podría mostrar la cédula, pero ella dijo que eso tampoco
servía, entonces él estalló en ira diciéndole que la mandara si así lo quería y decidió esperar afuera hasta la salida del personal para insultar a
esa mujer. 
Luego de esperar un rato pensó que insultar a la mujer no serviría de nada y que era mejor que esa carta llegara a María. 
Después de eso, decidió ir a dar una vuelta, fue a la recoleta y allí se puso a pensar en lo que realmente quería, llegando a la conclusión de que
debía llamar a María por teléfono y se fue a su casa. Cuando llegó inmediatamente llamó a María pero le dijeron que ella no estaba, pero le
dijeron que ella lo llamaría en una hora. La espera se le hizo infinita. 
Al fin Juan Pablo habló con María y le preguntó varias cosas, pero María no respondía a ninguna de esas preguntas, lo cual generó ira en él,
amenazando con suicidarse si ella no viajaba a Buenos Aires para hablar con él. María le dijo que así lo único que lograría sería herirse más
pero Pablo estaba decidido y colgó el teléfono. 
A pesar de que Pablo vería a María al otro día, estaba triste. 
Esa tarde salió a beber a un bar donde contrato a una prostituta y peleó con un marinero. Luego llevó la prostituta a su taller, ella se rió de uno
de los cuadros que allí había. Después la llevo a su cama, en ese momento vio una expresión en ella que ya había visto antes en
María. Pablo encendido en ira la insultó alejándose de ella, la prostituta ofendida le mordió el brazo a Pablo y le hizo salir sangre de este. Éste
sacó a la prostituta violentamente de su casa y le dijo que si no se iba la mataría. 
Luego de esto Pablo se metió en la bañera, allí se puso a pensar y terminó diciendo que María era una prostituta. Furioso salto de la bañera
gritando. Para Pablo todo encajaba, María lo había engañado. 
Todas las conclusiones que había sacado, para él eran ciertas, pero le había faltado algo importante, ¿Qué opinaban las demás personas? Así que llamó
a Lartigue, un escritor, y dijo que lo iría a visitar.
Ya estando en casa de Lartigue empezaron a hablar de uno de sus libros, pero luego Pablo le pregunto secamente: ¿Desde hace cuando son amantes
Hunter y María? Lartigue le dijo que no sabía nada y siguió hablando de su libro.
Acabada la conversación, María ya debía haber llegado a Buenos Aires; entonces Pablo la llamó desde un café, quedaron de encontrarse en la
recoleta. María le dijo que sólo había ido por que él se lo pidió, pero que ella no debería estar ahí porque Hunter estaba enfermo a lo que Juan Pablo le
respondió con agradecimiento.
Pablo llegó a la recoleta y allí se puso a pensar mientras esperaba a María. Veía los árboles y caminos que antes eran testigos del amor entre María y
él, recordaba como antes salían y andaban por el parque. Antes todo era hermoso, pero ahora todo era helado y oscuro. Pensó que era posible dejar de
lado todo lo sucedido con María, que no importaba lo que pasara alrededor, sólo lo que pasara entre ellos dos, o al menos eso era lo que
pensaba Pablo. A medida que pensaba más en eso, más seguro estaba de darse otra oportunidad con María, pero a las 05:30 pm María aún no había
llegado. Llamó desde un teléfono público, preguntó por María y le respondieron que hacía poco tiempo había partido hacia la Estancia.
Indignado, Pablo volvió a su taller y pensaba que María prefería estar con Hunter que con él. Al llegar al taller llamó de nuevo a María y pregunto que
si antes de que ella partiera había recibido una llamada de la Estancia y le dijeron que si. 
Mientras lloraba, fue por un cuchillo y con este destrozo el cuadro de la escena de la playa y luego fue donde Mapelli, su amigo, y le pidió prestadas
las llaves de su carro, éste le preguntó para qué las necesitaba, y Pablo le respondió que su padre estaba enfermo y debía ir a verlo, al final Mapelli le
prestó el carro. 
Luego de coger el auto, Juan Pablo calculó que llegaría más o menos a las 10:00 pm a la Estancia y esta le parecía una buena hora, mientras viajaba
pensaba en que María y el parecían separados por un muro de vidrio, por el cual se podían ver pero nunca hablar, oír ni tocar.  
También sentía una voluptuosidad que le hacía pensar en el desprecio que él sentía por ella. 
Se acordaba de la cita a la que ella no fue, para que la citaría si se volverían a decir esas cosas oscuras y ásperas, una vez más parecerían separados
por esa pared de vidrio. 
Pablo llegó a la Estancia como a las 10:15 pm, se acercó a la casa y vio que aun había gente en la planta baja. Luego se hizo en un lugar desde el que
podía ver la entrada y la salida de la casa para ver si alguien salía. 
Su espera fue casi interminable, le parecía que había vivido en un túnel oscuro al igual que María, en una especie de pasadizos, pero la hora del
encuentro finalmente había llegado. Pablo se pregunto ¿Realmente sus pasadizos se habían unido con los de María? Esto sólo era una ilusión tonta.
Ahora Pablo se había dado cuenta que sólo era él quien vivía en el túnel, y que María sólo vivía en un mundo libre fuera del suyo, y en uno de los
pedazos de muro de si túnel había una ventana, por lo cual María se asomaba y mientras Pablo avanzaba en su pasadizo, ella vivía normalmente.
Pablo sentía que su destino era aun más solitario de lo que él había creído.
Después de esos túneles y calabozos, Juan Pablo vio que María y Hunter bajaban por la escalas y que salían a dar una vuelta. Pablo pensaba en
qué podía sentir María sabiendo que él la había estado esperando en su cita y que cada minuto que pasaba sin que ella fuera era un minuto más
de desespero para él. También se preguntaba ¿Qué podía hablar María con Hunter? Y se imaginaba que se podían estar burlando de él. Ellos
caminaban por el parque cuando empezó a llover y decidieron volver a su casa, allí subieron las escaleras, Pablo observó que la luz del
dormitorio de Hunter fue la primera en encenderse y eso le pareció lógico, ya que era la alcoba principal y estaba junto a las escaleras, pero
luego esperó a que se prendiera la luz de la alcoba de María, pero eso no sucedió, inmediatamente dedujo que ella dormía con Hunter y sentía
que su cuerpo se derrumbaba. 
Juan Pablo empapado por la lluvia y sus lágrimas vio que se encendía la luz del otro dormitorio. Inmediatamente corrió hacia allá, trepó hasta
llegar a ese cuarto y entro por la ventana. Ahí estaba María, ella al verlo le preguntó qué hacía, él le dijo que la debía matar, le acaricio el
cabello y le clavó el cuchillo en el pecho. Luego sintió que una rara sensación se apoderaba de él y la siguió apuñalando en el pecho y el
vientre. Después de esto salió tomó el auto y partió hacia Buenos Aires. 
Cuando llegó allí llamo a Allende y le dijo que debía verlo. Cuando estuvo en la casa de Allende, le dijo a éste que María era su amante y
de Hunter, que los había estado engañando a todos. Allende intento cogerlo para golpearlo pero no fue capaz. 
Luego de esto se entregó a las autoridades. Sentía que dentro de él había una caverna, una caverna que se apoderaba de él y era oscura. 
En su encierro, el personaje trata de pensar sobre la última palabra de Allende: “Insensato” pero no puede. Quizás cuando pueda entenderá por
que se suicido Allende. 
Mientras tanto Pablo sigue pintando entre las cuatro paredes de su celda, sintiendo que cada vez son más herméticas. 
FIN

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