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Cuerpos Energeticos

Este documento describe los cuatro cuerpos energéticos principales: el cuerpo etérico, el cuerpo emocional o astral, el cuerpo mental y el cuerpo espiritual o causal. Se explica que el cuerpo etérico transporta la energía vital y las sensaciones físicas, y forma el aura. El cuerpo emocional almacena las emociones y atrae experiencias similares a través de la ley de atracción. El cuerpo mental dirige el comportamiento consciente.
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Cuerpos Energeticos

Este documento describe los cuatro cuerpos energéticos principales: el cuerpo etérico, el cuerpo emocional o astral, el cuerpo mental y el cuerpo espiritual o causal. Se explica que el cuerpo etérico transporta la energía vital y las sensaciones físicas, y forma el aura. El cuerpo emocional almacena las emociones y atrae experiencias similares a través de la ley de atracción. El cuerpo mental dirige el comportamiento consciente.
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LOS CUERPOS ENERGETICOS

MG. RULI SALAZAR HINOSTROZA


Cuerpos energéticos

El cuerpo etérico.

El cuerpo emocional o astral.

El cuerpo mental.

El cuerpo espiritual o causal.


El cuerpo etérico.
• Posee aproximadamente la misma extensión y forma
que el cuerpo físico.
• Se encuentra la denominación de «doble etérico» o
«cuerpo físico interior».
• Portador de las fuerzas modeladoras para el cuerpo
físico, de la energía vital creadora y de todas las
sensaciones físicas.
• Se forma de nuevo en cada reencarnación del hombre, y
vuelve a disolverse en el plazo de tres a cinco días
después de su muerte física
• El cuerpo astral, el cuerpo mental y el cuerpo causal
continúan existiendo después de la muerte, y en cada
nueva encarnación se unen otra vez al recién formado.
El cuerpo etérico.

• Atrae energías vitales del sol a través del chakra del plexo solar, y
energías vitales de la tierra a través del chakra basal.
• Acumula estas energías y, a través de los chakras y los nadis, las
conduce al cuerpo físico en flujos vitales ininterrumpidos.
• Las dos formas de energía se encargan de mantener un equilibrio
vivo en las células corporales.
• Cuando el «hambre de energía» del organismo está saciado, la
energía sobrante del cuerpo etérico se irradia hacia fuera a través
de los chakras y de los poros.
• Sale a través de los poros en filamentos de energía rectos de
aproximadamente 5 centímetros de longitud y constituye el aura
etérica, que, por lo general, es la primera fracción del aura total
percibida por las personas clarividentes.
El cuerpo etérico.
• Estos rayos se disponen en torno al cuerpo físico formando
como un manto protector.
• Impiden a los gérmenes patógenos y a los contaminantes
penetrar en el cuerpo, y simultáneamente irradian un flujo
constante de energía vital hacia el entorno.
• Esta protección natural significa que, básicamente, una
persona no puede enfermar debido a causas de origen
externo.
• Las razones de una enfermedad radican siempre en ella
misma. Los pensamientos y emociones negativos, y una
forma de vida que no esté en consonancia con las necesidades
naturales de cuerpo (sobreesfuerzo, alimentación insana,
abuso de alcohol, nicotina y drogas), pueden consumir la
energía vital etérica, por lo que la irradiación energética
natural perderá intensidad y vigor.
El cuerpo etérico.

• De esta forma surgen zonas débiles en el aura. Los


filamentos energéticos mencionados aparecen doblados o
se sobrecruzan en formas desordenadas.
• El clarividente puede reconocer «agujeros» o «grietas» en
el aura, a través de los cuales pueden penetrar en el cuerpo
las vibraciones negativas y las bacterias causantes de
enfermedades. Además, la energía vital puede «escapar»
de la zona no material a través de estas heridas.
• Debido a esta estrecha relación existente entre el estado de
cuerpo físico y la radiación energética del cuerpo etérico,
a menudo se habla también de un aura de la salud.
El cuerpo etérico.
• Antes de manifestarse en el cuerpo físico, las enfermedades se
manifiestan en el aura etérica. Y pueden ser detectadas y tratadas
en este plano.
• La denominada fotografía Kirlian consiguió hacer visible por
primera vez esta radiación energética, propia de cada ser vivo.
• Basándose en este invento, se han hecho diagnósticos muy
precisos y se han detectado enfermedades incluso cuando aún se
encontraban en fase latente.
• El cuerpo etérico, y con él el cuerpo físico, reaccionan de forma
particularmente intensa a los impulsos mentales que proceden del
cuerpo mental.
• Aquí estriba la razón de los éxitos que el pensamiento positivo
tiene sobre la salud. Nosotros podemos favorecer la salud de
nuestro cuerpo utilizando prudentemente las sugestiones
positivas.
El cuerpo etérico.

• Otra función importante del cuerpo etérico consiste en


servir de intermediario entre los cuerpos energéticos
superiores y el cuerpo físico.
• Transmite al cuerpo emocional y al cuerpo mental las
informaciones que recogemos a través de los sentidos
corporales, y simultáneamente transmite energías e
informaciones desde los cuerpos superiores al cuerpo
físico.
• Cuando el cuerpo etérico se encuentra debilitado, este
flujo de información y energía se halla obstaculizado,
y el hombre puede parecer indiferente tanto en el
plano emocional como en el mental.
El cuerpo etérico.

• Las plantas, en particular las flores y los árboles,


también poseen una radiación energética muy
semejante al aura etérica del hombre.
• Puedes utilizar esta radiación para proporcionar
nueva energía a tu propia aura. También se
encuentra en los aceites esenciales.
• Puedes ponerte en contacto directo con la energía
de las plantas. Para ello, apoya tu espalda contra un
árbol que te resulte simpático o abrázalo,
descargando todo tu cuerpo contra él. Deja que la
fuerza armonizadora y energética del árbol se
transmita a tu interior.
El cuerpo
etérico.
• Puedes tumbarte en una pradera florida y
repleta de aromas y dejar que las
vibraciones de las delicadas flores te
envuelvan y penetren.
• También las flores cortadas o las flores
colocadas en un florero que tengas cerca
de ti pueden transmitirte algo de su
energía activadora y armonizadora. Las
plantas reaccionan a tu amor y a tu
agradecimiento por este servicio
aumentando aún mas su fuerza de
irradiación, pues entre sus misiones
figura la de ayudar de esta forma al
hombre.
El cuerpo emocional o
astral.
• El cuerpo emocional, con frecuencia denominado también
cuerpo astral, es el portador de nuestros sentimientos, de
nuestras emociones y de las cualidades de nuestro carácter;
ocupa aproximadamente el mismo espacio que el cuerpo
físico.
• En una persona poco desarrollada, sus contornos están poco
delimitados: el cuerpo emocional se presenta como una
sustancia nebulosa que se mueve caótica y desordenadamente
en todas las direcciones.
• Cuanto más desarrollada esté una persona en la definición de
sus sentimientos, sus simpatías y las cualidades de su
carácter, tanto más claro y transparente se manifestará su
cuerpo emocional.
• El clarividente puede observar un contorno nítidamente
marcado que se adapta perfectamente a la forma del cuerpo
físico.
El cuerpo emocional o
astral.
• El aura del cuerpo emocional presenta una forma ovalada y puede
extenderse a varios metros de distancia en torno a la persona.
• Toda emoción se irradiará en su aura correspondiente a través del
cuerpo emocional. Este proceso se produce fundamentalmente a través
de los chakras, y en menor medida a través de los poros.
• El aura emocional está inevitablemente en movimiento. Junto a las
peculiaridades del carácter fundamentales y relativamente constantes
que se reflejan como los colores esenciales permanentes del aura, cada
sentimiento instantáneo, cada estimulo del ámbito de las emociones, se
reflejará en el aura.
• Es un juego indescriptible de colores irisados que cambian
constantemente con toda clase de matices. Por ejemplo, emociones
como la angustia, la furia, la opresión y las preocupaciones generan en
el aura figuras nebulosas oscuras. Cuanto más abre una persona su
conciencia al amor, la entrega y la alegría, más claros y transparentes
son los colores que irradia su aura emocional.
El cuerpo emocional o astral.
• En el cuerpo emocional se hallan almacenadas todas nuestras emociones no liberadas,
las angustias y agresiones conscientes e inconscientes, las sensaciones de soledad,
rechazo y falta de autoconfianza, etc., emiten sus vibraciones a través del aura
emocional y transmiten el mensaje inconsciente que enviamos al mundo exterior.
• Aquí es donde se realiza el principio de la atracción mutua. Las frecuencias
energéticas que emitimos atraen vibraciones energéticas iguales del entorno y se unen
con ellas.
• Con frecuencia, nos encontraremos con personas y circunstancias que precisamente
reflejan aquello que nosotros queremos evitar o de lo que queremos librarnos
conscientemente, o aquello que tememos.
• El entorno nos sirve como espejo para todos aquellos elementos que hemos relegado
desde nuestra vida consciente a las áreas del inconsciente.
• Los sentimientos no liberados del cuerpo emocional aspiran a mantenerse con vida y a
crecer dentro de lo posible. Así nos llevan una y otra vez a situaciones que se encargan
de repetir las vibraciones emocionales originales, puesto que esas vibraciones son
como su alimento.
El cuerpo emocional o
astral.
• La frecuencia de la angustia en una persona atrae
situaciones en las que ve confirmada una y otra vez su
angustia.
• Si esa persona encierra en si agresiones, siempre
encontrará personas que exteriorizan las vibraciones de
furia y agresión. Por ejemplo, si nos hemos propuesto no
decir palabrotas en determinadas situaciones, pero sin
haber liberado la agresión dentro de nosotros, puede
suceder que alguien de nuestro alrededor comience
inesperadamente a decir palabrotas.
• El pensamiento consciente y los objetivos mentales del
cuerpo mental tienen poca influencia sobre el cuerpo
emocional, que sigue sus propias leyes.
• El cuerpo mental puede dirigir el comportamiento hacia el
exterior, pero no suprimir las estructuras emocionales
inconscientes.
El cuerpo emocional o astral.

• Así, por ejemplo, una persona puede aspirar conscientemente al amor o el éxito, e
inconscientemente irradiar frecuencias energéticas contradictorias de celos y falta de
autoconfianza, que le impedirán alcanzar su objetivo consciente.
• Las estructuras emocionales continúan existiendo a través de las diferentes
encarnaciones siempre que no se liberen, puesto que el cuerpo emocional perdura
después de la muerte física y se une en la reencarnación con el nuevo cuerpo físico. Las
experiencias no liberadas almacenadas en el cuerpo emocional determinan en gran
medida las circunstancias de la nueva vida.
• Cuando hayamos comprendido realmente y de una vez por todas estas relaciones,
debemos cesar obligatoriamente de vernos en el «papel de víctimas» y de atribuir la
culpa de nuestras debilidades y miserias a otras personas o a las circunstancias.
• Eso significa en si mismo una gran liberación, puesto que entonces ya sabemos que
tenemos gran parte de nuestro destino en nuestras propias manos, y podemos empezar a
cambiar nuestra vida cambiándonos a nosotros mismos.
El cuerpo emocional o
astral.
• La mayor proporción de «nudos emocionales» del cuerpo
emocional se encuentra localizada en la zona del chakra del
plexo solar. Este chakra nos proporciona el acceso más directo a
nuestras estructuras emocionales a través de la vivencia
inmediata.
• Sin embargo, si queremos percibir y conocer estas estructuras
mediante el entendimiento consciente, debemos traspasar los
contenidos del chakra del plexo solar con la forma de
manifestación suprema del cuerpo mental, la visión intuitiva, a la
que tenemos acceso a través del chakra frontal. Pero ni siquiera
esto significa una liberación real. Una disolución de las
estructuras emocionales sólo puede producirse a través del
cuerpo espiritual, que manifiesta la sabiduría, el amor y la
bendición de nuestro yo superior.
• El yo superior no enjuicia, no divide las experiencias en
«buenas» y «malas».
El cuerpo emocional o
astral.
• Cuando las vibraciones de nuestro cuerpo
espiritual se unen con el cuerpo emocional
y lo penetran, éste comienza a vibrar más
rápidamente y empieza a expulsar las
energías negativas almacenadas, que tienen
frecuencias menores. Con ello perdemos el
recuerdo emocional de estas experiencias y
podemos perdonarnos a nosotros mismos y
a los demás.
El cuerpo emocional o
astral.
• A medida que aumenta la disolución de las
estructuras emocionales estancadas, el cuerpo
emocional comienza a irradiar profundos
sentimientos de amor y de alegría incondicional.
• El aura emocional luce con los colores más claros,
intensos y transparentes, y los mensajes que emite
al entorno atraen la felicidad y el amor.
• Una capacidad rayana en lo milagroso para atraer
todo lo deseado es la consecuencia natural de un
cuerpo emocional plenamente integrado que vibra
con las frecuencias máximas que le son posibles.
El cuerpo mental.
• Nuestros pensamientos e ideas, y nuestros conocimientos
racionales e intuitivos, son portados por el cuerpo mental. Su
vibración es mayor que la del cuerpo etérico y la del cuerpo
emocional, y su estructura es menos compacta.
• Es de forma ovalada, y en el desarrollo superior del hombre su
volumen puede extenderse hasta ocupar aproximadamente el
mismo espacio que el cuerpo emocional y el aura emocional
juntos. La irradiación áurica del cuerpo mental tiene un
alcance de unos cuantos metros más.
• En una persona poco desarrollada mentalmente, el cuerpo
mental tiene la apariencia de una sustancia blanca lechosa. Los
pocos colores existentes son apagados y sin brillo, y su
estructura aparece relativamente opaca.
• Cuanto más vivos son los pensamientos y cuanto más
profundos son los conocimientos intelectuales de una persona,
tanto más claros e intenso son los colores que irradia su
vehículo mental.
El cuerpo mental.

• Al igual que el cuerpo emocional, el cuerpo mental también


posee una octava mayor y una octava menor. Sus frecuencias
menores se manifiestan en el pensamiento lineal del
entendimiento racional, a través del cual buscan su acceso a
la verdad la mayoría de las personas.
• Este tipo de actividad racional se basa en las percepciones del
plano físico. Junto a esto, el cuerpo físico y sus sentidos
recogen informaciones que transmiten al cuerpo emocional a
través del cuerpo etérico; el cuerpo emocional transforma las
informaciones en sentimientos y los retransmite después al
cuerpo mental, que, a su vez, reacciona ante ellos con la
formación de pensamientos verbales.
El cuerpo mental.
• Con frecuencia, debido a la influencia del cuerpo
emocional y de sus estructuras emocionales no liberadas,
las informaciones se distorsionan y el pensamiento se
tiñe. Surgen esquemas mentales recurrentes a través de
los cuales enjuiciamos los acontecimientos de nuestro
mundo. Esto significa que el entendimiento racional no es
ni mucho menos imparcial y objetivo, aun cuando se
arrogue esa cualidad.
• Los pensamientos que surgen en el cuerpo mental por
esta vía generalmente giran en torno al bienestar personal
y a los intereses del devenir terrenal y mundano. En este
caso la solución racional de los problemas se convierte en
la función principal del cuerpo mental. Sin embargo, esto
significa una distorsión de su carácter original y una
limitación de sus capacidades.
El cuerpo mental.
• La auténtica función del cuerpo mental consiste en
recoger las verdades universales que le llegan del plano
del cuerpo espiritual e integrarlas con el entendimiento
racional, que las transfiere a las situaciones concretas y
lleva a una solución del problema en consonancia con
las leyes universales.
• Los conocimientos que de esta forma nos llegan del
plano espiritual de nuestro ser se manifiestan como
intuición en forma de intuiciones repentinas, a menudo
en imágenes o incluso en sonidos que después se
transforman en pensamientos verbales. Nos permiten
mirar al interior de la auténtica naturaleza de las cosas y
tienen una estructura holográfica, al contrario que el
entendimiento lineal que parte de la concepción
racional.
El cuerpo mental.

• El acceso a la octava superior del


cuerpo mental lo encontramos en
una unión del chakra frontal con
el chakra coronal.
• Si el cuerpo mental está
plenamente desarrollado, se
convierte en el espejo del cuerpo
espiritual, y el hombre realiza en
su vida la sabiduría y el
conocimiento integral del yo
superior.
El cuerpo espiritual
• El cuerpo espiritual, a menudo denominado también cuerpo
causal, es el que mayor frecuencia de vibración posee de todos
los cuerpos energéticos.
• En personas que aún son demasiado inconscientes en el plano
espiritual se extiende conjuntamente con su aura sólo un metro
aproximadamente alrededor del cuerpo físico.
• Por contra, el cuerpo y el aura espirituales de personas totalmente
despiertas pueden irradiar hasta varios kilómetros de distancia,
con lo cual la forma ovalada original se transforma en un circulo
regular.
• Si has tenido alguna vez la oportunidad de estar en presencia de
un maestro iluminado, tal vez habrás observado que la atmósfera
cambiaba repentinamente cuando te alejabas algunos kilómetros
de él. La experiencia de la luz, de la plenitud y del amor que
puede llenarte en la cercanía de un maestro pierde su intensidad
tan pronto como sales del área de su aura.
El cuerpo espiritual

• El cuerpo espiritual y su aura irradian en los colores


más suaves, que al mismo tiempo poseen una fuerza
de iluminación indescriptiblemente profunda.
• Del plano espiritual del ser fluye incansablemente la
máxima y más radiante energía hacia el cuerpo
espiritual.
• A medida que esta energía va transformándose en
frecuencias menores, inunda también el cuerpo
mental, el cuerpo emocional y el cuerpo etérico.
• Aumenta las vibraciones de estos cuerpos, de forma
que en su ámbito de acción correspondiente pueden
encontrar su máxima forma de expresión.
• Hasta qué punto podamos percibir conscientemente,
absorber y aprovechar esta energía depende del
desarrollo de los chakras.
El cuerpo espiritual

• A través del cuerpo espiritual experimentamos la unidad


interior con toda la vida. Nos une con el ser puro y divino,
con la razón original omnipresente de la que han surgido y
continúan surgiendo todas las manifestaciones en la
creación. Desde este plano tenemos un acceso interior a
todo cuanto existe en la creación.
• El cuerpo espiritual es esa parte divina que hay en
nosotros que es inmortal y que perdura a toda la
evolución, mientras los demás cuerpos no materiales se
disuelven paulatinamente a medida que el hombre va
desarrollándose a través de los niveles de conciencia que
exige una existencia en el plano terrenal, en el plano astral
y en el plano mental.
El cuerpo
espiritual
• Sólo a través del cuerpo espiritual es
posible conocer la fuente y el destino de
nuestra existencia y comprender el
auténtico sentido de nuestra vida.
• Cuando nos abrimos a sus vibraciones
nuestra vida cobra una calidad
completamente nueva. En todas nuestras
acciones somos llevados por nuestro yo
superior, y nuestra vida manifiesta la
sabiduría, la fuerza, la bendición y el
amor universal, que representan las
cualidades naturales del aspecto supremo
de nuestro yo.
Gracias

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