APROPIACIÓN DEL CONOCIMIENTO
GUÍA 04
Zaida Alejandra Irreño Zarate
Zulay Andrea Aranda Prada
10-3
Concepto de comerciante
Un comerciante es una persona que se dedica a ejercer el comercio como
oficio, de manera profesional y constante.
El hecho de ejercer una sola actividad mercantil de forma profesional nos
convierte en comerciantes, así no estemos inscritos en la cámara de comercio.
Obligaciones de los comerciantes
El código de comercio en su artículo 19 establece que las siguientes obligaciones a
los comerciantes:
• Matricularse en el registro mercantil;
• Inscribir en el registro mercantil todos los actos, libros y documentos respecto de
los cuales la ley exija esa formalidad;
• Llevar contabilidad regular de sus negocios conforme a las prescripciones legales;
• Conservar, con arreglo a la ley, la correspondencia y demás documentos
relacionados con sus negocios o actividades;
• Denunciar ante el juez competente la cesación en el pago corriente de sus
obligaciones mercantiles, y
• Abstenerse de ejecutar actos de competencia desleal.
Existen otro tipo de obligaciones como son las relacionadas con los impuestos,
y con las obligaciones que les exigen las diferentes entidades de control del
estado como las superintendencias.
Actividades mercantiles
o Es comerciante quien ejerce profesionalmente una actividad mercantil, y el artículo 20 del código
de comercio enumera una serie de estos actos mercantiles:
La adquisición de bienes a título oneroso con destino a enajenarlos en igual forma, y la
enajenación de los mismos.
La adquisición a título oneroso de bienes muebles con destino a arrendarlos; el arrendamiento
de los mismos; el arrendamiento de todo clase de bienes para subarrendarlos, y el
subarrendamiento de los mismos.
El recibo de dinero en mutuo a interés, con garantía o sin ella, para darlo en préstamo, y los
préstamos subsiguientes, así como dar habitualmente dinero en mutuo a interés.
La adquisición o enajenación, a título oneroso, de establecimientos de comercio, y la prenda,
arrendamiento, administración y demás operaciones análogas relacionadas con los mismos;
La intervención como asociado en la constitución de sociedades comerciales, los actos de
administración de las mismas o la negociación a título oneroso de las partes de interés, cuotas o
acciones.
El giro, otorgamiento, aceptación, garantía o negociación de títulos-valores, así como la compra para
reventa, permuta, etc., de los mismos.
Las operaciones bancarias, de bolsas, o de martillo.
El corretaje, las agencias de negocios y la representación de firmas nacionales o extranjeras.
La explotación o prestación de servicios de puertos, muelles, puentes, vías y campos de aterrizaje.
Las empresas de seguros y la actividad aseguradora.
Las empresas de transporte de personas o de cosas, a título oneroso, cualesquiera que fueren la vía y el
medio utilizados.
Las empresas de fabricación, transformación, manufactura y circulación de bienes.
Las empresas de depósito de mercaderías, provisiones o suministros, espectáculos públicos y expendio de
toda clase de bienes.
Las empresas editoriales, litográficas, fotográficas, informativas o de propaganda y las demás destinadas a
la prestación de servicios.
Las empresas de obras o construcciones, reparaciones, montajes, instalaciones y ornamentaciones.
Las empresas para el aprovechamiento o explotación mercantil de las fuerzas o recursos de la naturaleza.
Las empresas promotoras de negocios y las de compra, venta, administración, custodia o circulación de
toda clase de bienes.
Las empresas de construcción, reparación, compra y venta de vehículos para el trasporte por tierra, agua y
aire, y sus accesorios.
Los demás actos y contratos regulados por la ley mercantil.
Actividades no mercantiles.
Así como la ley señala cuales son los actos mercantiles, también establece cuales
actividades no se consideran mercantiles. Esto lo hace en el artículo 23 del Código de
comercio:
1. La adquisición de bienes con destino al consumo doméstico o al uso del adquirente, y
la enajenación de los mismos o de los sobrantes;
2. La adquisición de bienes para producir obras artísticas y la enajenación de estas por su
autor;
3. Las adquisiciones hechas por funcionarios o empleados para fines de servicio público;
4. Las enajenaciones que hagan directamente los agricultores o ganaderos de los frutos
de sus cosechas o ganados, en su estado natural. Tampoco serán mercantiles las
actividades de transformación de tales frutos que efectúen los agricultores o
ganaderos, siempre y cuando que dicha transformación no constituya por sí misma
una empresa, y
5. La prestación de servicios inherentes a las profesiones liberales.
Si se ejerce profesionalmente alguna de esta actividades no nos convierte en
comerciantes, como el caso de los profesionales liberales, como contadores
públicos, abogados, etc.