Tipos de Soldadura
Mantenimiento Mecánico.
Prof. Ing. Luis Suárez
La Soldadura
La soldadura es un proceso de unión entre metales por la
acción del calor, con o sin aportación de material metálico
nuevo, dando continuidad a los elementos unidos.
Es necesario suministrar calor hasta que el material de
aportación funda y una ambas superficies, o bien lo haga el
propio metal de las piezas.
Para que el metal de aportación pueda realizar correctamente la
soldadura es necesario que «moje» a los metales que se van a
unir.
El metal de aportación y las consecuencias derivadas del suministro
de calor pueden afectar a las propiedades de la pieza soldada.
Deben evitarse porosidades y grietas añadiendo elementos de
aleación al metal de aportación, y sujetando firmemente las piezas
que se quieren soldar para evitar deformaciones.
También puede suceder que la zona afectada por el calor quede dura
y quebradiza. Para evitar estos efectos indeseables, a veces se
realizan precalentamientos o tratamientos térmicos posteriores.
Por otra parte, el calor de la soldadura causa distorsiones que
pueden reducirse al mínimo eligiendo de modo adecuado los
elementos de sujeción y estudiando previamente la secuencia de la
soldadura.
Clasificación de los tipos de
soldadura
Soldadura heterogénea: Se efectúa entre materiales de distinta
naturaleza, con o sin metal de aportación: o entre metales
iguales, pero con distinto metal de aportación. Puede ser blanda
o fuerte.
Soldadura homogénea: Los materiales que se sueldan y el
metal de aportación, si lo hay, son de la misma naturaleza.
Puede ser oxiacetilénica, eléctrica (por arco voltaico o por
resistencia), etc. Si no hay metal de aportación, las soldaduras
homogéneas se denominan autógenas.
Por soldadura autógena se entiende aquélla que se realiza sin
metal de aportación, de manera que se unen cuerpos de igual
naturaleza por medio de la fusión de los mismos; así, al
enfriarse, forman un todo único.
Soldadura Blanda
Esta soldadura de tipo heterogéneo se realiza a temperaturas
por debajo de los 400°C. El material metálico de aportación
más empleado es una aleación de estaño y plomo, que funde a
230°C aproximadamente
Procedimiento para Soldadura
Blanda
Lo primero que se debe hacer es limpiar las superficies, tanto
mecánicamente como desde el punto de vista químico, es decir,
desengrasarlas, desoxidarlas y posteriormente recubrirías con una
capa de material fundente que evite la posterior oxidación y facilite
el «mojado» de las mismas.
Luego se calientan las superficies con un soldador y, cuando
alcanzan la temperatura de fusión del metal de aportación, se aplica
éste; el metal corre libremente, «moja» las superficies y se endurece
cuando enfría. El estaño se une con los metales de las superficies
que se van a soldar. Comúnmente se estañan, por el procedimiento
antes indicado, ambas caras de las piezas que se van a unir y
posteriormente se calientan simultáneamente, quedando así unidas.
En muchas ocasiones, el material de aportación se presenta en forma
de hilo enrollado en un carrete.
Tiene multitud de aplicaciones, entre las que destacan:
› Electrónica. Para soldar componentes en placas de circuitos
impresos.
› Soldadura de cables eléctricos.
› Soldadura de chapas de hojalata.
Aunque la soldadura blanda es muy fácil de realizar, presenta el
inconveniente de que su resistencia mecánica es menor que la de los
metales soldados; además, da lugar a fenómenos de corrosión.
Soldadura Fuerte
También se llama dura o amarilla. Es similar a la blanda, pero
se alcanzan temperaturas de hasta 800°C.
Como metal de aportación se suelen usar aleaciones de plata y
estaño ó cobre y zinc.
Como material fundente para cubrir las superficies,
desoxidándolas, se emplea el bórax.
Un soplete de gas aporta el calor necesario para la unión.
La soldadura se efectúa generalmente a tope, pero también se
suelda a traslape y en ángulo.
Este tipo de soldadura se lleva a cabo cuando se exige una
resistencia considerable en la unión de dos piezas metálicas, o
bien se trata de obtener uniones que hayan de resistir esfuerzos
muy elevados o temperaturas excesivas.
Se admite que, por lo general, una soldadura fuerte es más
resistente que el mismo metal que une.
Soldadura por Presión
La soldadura en frío es un tipo de soldadura donde la unión entre los
metales se produce sin metal de aportación y sin calor.
Es muy útil en aplicaciones que no se desea alterar la estructura o
propiedades de los materiales que se unen.
Por presión en frío o en caliente: Consiste en limpiar las
superficies que hay que unir y tras ponerlas en contacto, aplicar una
presión sobre ellas hasta que se produzca la unión.
Por fricción: Se hace girar el extremo de una de las piezas y,
después, se pone en contacto con la otra. El calor producido por la
fricción une ambas piezas por deformación plástica.
Soldadura por Fusión
Soldadura oxiacetilénica (con gases al soplete):
El calor aportado en este tipo de soldadura se debe a la
reacción de combustión del acetileno (C2H2) con el oxigeno,
que puede alcanzan temperaturas del orden de los 3.500°C.
Como material de aportación se emplean varillas metálicas de
la misma composición que el metal que se desea soldar.
El desoxidante depende de la naturaleza de los metales que se
suelden. Suele presentarse en forma de polvo que recubre las
varillas del material de aportación.
Las tuberías por lo general son de goma, que conducen el
acetileno y el oxígeno hasta el soplete, permitiendo además que
éste se pueda mover con facilidad. Suelen ser de distinto color,
lo que permite diferenciarlas.
El Soplete es el dispositivo en el que se realiza la combustión de
la mezcla de acetileno y oxígeno, cuya composición se regula
adecuadamente por medio de dos válvulas situadas en la
empuñadura. También suele disponer de boquillas
intercambiables que permiten trabajar con piezas de distintos
grosores.
Soldadura por Arco Eléctrico
El procedimiento de soldadura por arco consiste en provocar la
fusión de los bordes que se desea soldar mediante el calor
intenso desarrollado por un arco eléctrico.
Los bordes en fusión de las piezas y el material fundido que se
separa del electrodo se mezclan íntimamente, formando, al
enfriarse, una pieza única, resistente y homogénea.
El arco eléctrico genera un cráter en la pieza. Es fundamental,
para que la soldadura presente una penetración eficaz, tener en
cuenta la longitud del arco (distancia entre el extremo del
electrodo y la superficie del baño fundido).
Si el arco es demasiado pequeño, la pieza se calienta
exageradamente y la penetración resulta excesiva; en ese caso,
puede llegar a producirse una perforación peligrosa.
Por el contrario, si el arco es demasiado largo, se dispersa
parte de su calor, y la penetración resulta insuficiente.
Las temperaturas que se generan son del orden de 3.500°C.
Soldadura por Arco Sumergido
Utiliza un electrodo metálico
continuo y desnudo. El arco se
produce entre el alambre y la
pieza sumergido bajo una capa de
fundente granulado que se va
depositando desde una tolva que
se desplaza delante del arco. Tras
la soldadura se recoge el fundente
que no ha intervenido en la
operación.
Sistema TIG
El arco salta entre el electrodo de Wolframio o tungsteno
(que no se consume) y la pieza, el metal de aportación es
una varilla sin revestimiento de composición similar a la del
metal base.
Como gas protector se puede emplear Argón o Helio, o una
mezcla de ambos.
Sistema MIG y MAG
Aquí se sustituye el electrodo refractario de
wolframio por un hilo de alambre continuo y sin
revestimiento que se hace llegar a la pistola junto
con el gas.
Según sea el gas así recibe el nombre, (MIG =
Metal Inert Gas) o MAG si utiliza anhídrido
carbónico que es mas barato.
Soldadura Aluminotérmica
Utiliza como fuente de calor para fundir los bordes de las
piezas a unir y metal de aportación el hierro líquido y
sobrecalentado que se obtiene de la reacción química se
produce entre el óxido de hierro y el aluminio de la cual
se obtiene la alúmina (óxido de aluminio), hierro y una
muy alta temperatura.
La alúmina forma una escoria en la parte superior de la
unión evitando la oxidación.
Para efectuar la soldadura se realiza un molde de arena
alrededor de la zona de soldadura y se vierte el metal
fundido en él.
Procedimientos de Energía
Este
Radiante
procedimiento posee un
extraordinario poder para aportar la
energía en la zona exacta donde se
necesita, se basa en aprovechar la energía
cinética de un haz de electrones para
bombardear la pieza en la zona que se
desea fundir.
Como consecuencia se reduce al mínimo
la zona afectada por la unión, no
produciendo deformaciones apreciables.
Soldadura por Resistencia
Eléctrica
Este tipo de soldadura se basa en el efecto Joule: el
calentamiento se produce al pasar una corriente eléctrica a
través de la unión de las piezas. El calor desprendido
viene dado por la expresión:
Q = 0,24 x I2 x R x t
Q = Calor (en calorías).
I = Intensidad de corriente eléctrica (en amperios).
R = resistencia (en ohmios) al paso de la corriente
eléctrica.
t = tiempo (en segundos).
Por Puntos
Para unir las piezas se sujetan por medio de los
electrodos y, a través de ellos, se hace pasar la
corriente eléctrica para que funda los puntos.
Cuando se solidifican, la pieza queda unida por
estos puntos, cuyo número dependerá de las
aplicaciones y de las dimensiones de las piezas
que se unen.
Este tipo de soldadura por puntos tiene gran importancia en la
industria moderna, sobre todo en chapa fina. Se emplea en la
fabricación de carrocerías de automóviles, electrodomésticos
(por ejemplo, neveras), y en las industrias eléctrica y de
juguetería.
Existen algunas variantes de la soladura por puntos: por
puntos individuales, por puntos múltiples, bilateral, unilateral,
etc.
Por Costura
La soldadura eléctrica por costura se basa en el
mismo principio que la soldadura por puntos,
pero en este caso las puntas de los electrodos se
sustituyen por rodillos, entre los cuales y,
presionadas por el borde de éstos, pasan las
piezas a soldar.
A Tope
Las dos piezas que hay que soldar se sujetan entre unas mordazas
por las que pasa la corriente, las cuales están conectadas a un
transformador que reduce la tensión de red a la de la soldadura.
Las superficies que se van a unir, a consecuencia de la elevada
resistencia al paso de la corriente que circula por las piezas, se
calientan hasta la temperatura conveniente para la soldadura. En
este momento se interrumpe la corriente, y se aprietan las dos
piezas fuertemente una contra otra. Una variante de este método
es no ejercer presión sino dejar que entre las piezas se realicen
múltiples arcos eléctricos, llamado por chisporroteo.