Toda situación educativa debe propiciar que
cada niño y niña se sienta acogido, en función a
sus necesidades e intereses generando un
sentimiento de aceptación, confortabilidad
seguridad y goce de aprender.
Todo aprendizaje debe favorecer el
desarrollo integral, esto significa
que el niño y niña participan con
todo su ser en cada experiencia.
Cada niño es un ser único con
características, necesidades,
intereses y fortalezas que se
deben conocer, respetar y
considerar en toda situación de
aprendizaje.
Los niños y niñas aprenden actuando,
sintiendo y pensando, por lo que son los
protagonistas de sus aprendizajes a través
de procesos de apropiación, construcción y
comunicación.
Enfatiza el carácter lúdico que debe
tener todo aprendizaje, ya que todo niño
y niña aprende a través del juego.
Las situaciones de aprendizaje deben favorecer
la interacción
significativa con otros niños, niñas y adultos,
como forma de integración, vinculación
afectiva.
Fuente de aprendizaje e inicio de su
contribución social.
Un aprendizaje es importante para el niño(a)
cuando este responde a sus intereses
necesidades y tienen relación con sus
experiencias y conocimientos previos además
cumplen alguna función para el niño.
Los procesos de enseñanza
aprendizaje deben generar en los
niños y niñas un sentimiento de
confianza de sus propias
capacidades y fomentar sus
potencialidades.