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Ateneo Clínico Modelo

Este documento proporciona una guía para la presentación de casos clínicos en un ateneo. Detalla las secciones que deben incluirse como la identificación del paciente, el análisis del problema, la historia del problema, el establecimiento de metas y objetivos de tratamiento, la selección y aplicación del tratamiento, y la evaluación de los resultados. El objetivo es presentar un resumen completo del caso que incluya antecedentes relevantes, análisis del problema, y justificación del enfoque de tratamiento seleccionado.

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Ateneo Clínico Modelo

Este documento proporciona una guía para la presentación de casos clínicos en un ateneo. Detalla las secciones que deben incluirse como la identificación del paciente, el análisis del problema, la historia del problema, el establecimiento de metas y objetivos de tratamiento, la selección y aplicación del tratamiento, y la evaluación de los resultados. El objetivo es presentar un resumen completo del caso que incluya antecedentes relevantes, análisis del problema, y justificación del enfoque de tratamiento seleccionado.

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ATENEO CLÍNICO

TÍTULO DEL CASO


TERAPEUTAS - CENTRO
- IDENTIFICACIÓN DEL PACIENTE

• Debe indicarse la edad, sexo, estado civil, hijos, profesión, nivel de estudios,
nivel sociocultural/económico, procedencia geográfica, así como cualquier otro
aspecto de interés que ayude a entender las características de la persona. Se
puede incluir además un genograma de la familia en el que se indica con quien
vive cada miembro, pues el contexto interaccional o sociafectivo (familiar) en
el que ocurre el problema puede ser muy relevante.
- ANÁLISIS DEL MOTIVO DE LA
CONSULTA

• Aquí se describe el problema que plantea el paciente y lo que interpreta el


psicó- logo. En ocasiones el paciente no sabe muy bien cual es el problema. En
esta fase se recoge información acerca de antecedentes relevantes del problema
y sobre la sintomatología descrita por el paciente a nivel cognitivo, fisiológico
y motor. No obstante, no sólo hay que centrarse en el problema, pues también
es importante analizar la demanda del paciente y la resistencia al cambio.
HISTORIA DEL PROBLEMA

• Se debe detallar el origen del problema, cuando se inició y en que


circunstancias, como evolucionó y cuando y porqué comenzó a ser
desadaptativo para el paciente. Para una mejor comprensión de la situación
también es importante la historia de la persona, pues algunos acontecimientos
vividos, tales como situaciones familiares (divorcio, adopciones, emigración,
enfermedades, problemas anteriores y su tratamiento, abusos, etc.) pueden
ayudar a comprender no sólo el problema sino a la persona. La historia del
problema debe centrase más en la «situación problemática» que en el problema
concreto. Es importante una descripción amplia y global de toda la situación,
ya que es poco frecuente que el problema sea muy específico.
- ANÁLISIS Y DESCRIPCIÓN DE LAS
CONDUCTAS PROBLEMA

• Se definen de forma operativa las conductas problema y las variables


relacionadas: otras conductas, variables biológicas, ambientales (físicas y
sociales). Además, debe especificarse si se trata de eliminar o disminuir,
implantar o incrementar una o más conductas
- ESTABLECIMIENTO DE LAS METAS
DEL TRATAMIENTO

• Se trata de establecer metas clínicamente relevantes, que deben ser negociadas


con el paciente, teniendo en cuenta que se considera un comportamiento
adaptativo y con los propios planes, objetivos y proyectos vitales del paciente.
Esto debe estar en función del ambiente en el que interactúa el paciente, pues
un comportamiento puede ser más o menos adaptativo en función de cada
sujeto y del ambiente en el que interactúa. Además del nivel de adaptación,
deben tenerse en cuenta los beneficios directos e indirectos que de alguna
manera mantienen dichas conductas y la necesidad de modificarlas.
ESTUDIO DE LOS OBJETIVOS
TERAPÉUTICOS

• Aquí hay que describir cuales son las conductas objeto de intervención,
diferenciándolas de las conductas meta (las que se pretenden cambiar, eliminar o
implantar). Para alcanzar las metas de tratamiento es necesario intervenir sobre
las conductas objeto (Buela-Casal et al., 1997). Teniendo en cuenta que en la
realidad no hay linealidad en la acción, se debería poder explicar las variables
tanto a nivel de características como de repertorios o condiciones, de manera que
el objetivo terapéutico, que en sí es difícil de establecer, pueda ser mejor
especificado en función de criterios de logro en relación a lo que el paciente
necesita, desea o puede. Esto plantea el principio de realidad, que por supuesto
condiciona todo el método de aplicación e influye en el rigor metodológico.
SELECCIÓN DEL TRATAMIENTO MÁS
ADECUADO

• Especificar que tipo de tratamiento se considera más adecuado para el caso en concreto y en función de que se ha seleleccionado: - Estrategia de conducta clave. Se
trata de intervenir sobre una conducta muy relacionada con la conducta problema, y ello hasta tal punto que modificando la conducta clave se modifica la conducta
problema (Buela-Casal et al., 1997). Puede ser útil y preciso para cierto tipo de problemática o cierto tipo de intervención. Su aplicación dependerá de la situación
problemática y de las condiciones individuales y particulares de cada caso. - Selección del tratamiento más eficaz para cada trastorno. Esto se establece en función de
estudios clínicos que siguen un protocolo estandarizado y riguroso de laboratorio que garantiza la validez interna. - Selección del tratamiento más efectivo para cada
trastorno. Este puede establecerse en función de juicio de expertos o bien por metaanálisis de publicaciones sobre tratamientos psicológicos. En estos se potencia la
validez externa pues se estudia la efectividad de las técnicas en situaciones clínicas habituales y no de laboratorio. Para más información sobre los dos anteriores véase
Bados, García y Fuste (2002), Beutler (1998), Echeburúa y Corral (2001), Fernández-Hermida y Pérez Alvarez (2001), Hamilton y Dobson (2001), Méndez (2001), y
Pérez Alvarez y Fernández-Hermida (2001). - Análisis funcional. Análisis de los factores causales: conductas, variables sociales, ambientales y orgánicas que tienen
relación y que por tanto son causa y/o mantienen la conducta problema. El análisis funcional debe ser entendido aquí en su sentido más amplio, dando incluso cabida a
exposiciones narrativas sobre las cuales puede hacerse un análisis funcional. No debe limitarse al modelo lineal del análisis funcional, pues también puede considerarse
un análisis contingencial, en el que no sólo influyen conductas, consecuencias, etc., sino también repertorios, competencias, etc., como condición básica para poder
explicar las «razones» de los comportamientos. - Modelo de selección diferencial del tratamiento psicológico. Seleccionar el tratamiento más adecuado en función de:
a) las variables predeterminantes, éstas se refieren a las variables relacionadas con el diagnóstico y otras variables (variables interpersonales, factores ambientales y las
expectativas); b) el contexto del tratamiento; c) la relación paciente-terapeuta; y d) la intervención específica (Beutler, 1989). - Otros. Si la selección no se realizó en
relación a las estrategias anteriores, explicar en función de que se seleccionó el tratamiento. Explicar además el motivo por el que se selecciona un determinado
procedimiento: mejor conocimiento de la técnica por el terapeuta, menor coste económico y/o de tiempo, se adapta mejor al tipo de paciente, etc. En esta fase también
debe hacerse explícito con quien se trabajó. Muchos problemas es mejor trabajarlos incluyendo la familia o la pareja en el tratamiento. A veces un tratamiento grupal
puede ser el más conveniente, u otros, redes, comunidad, etc. En muchos casos es útil trabajar con las relaciones para abordar síntomas individuales (véase por ejemplo
Jones y Asen, 2000). Es necesario aclarar que puede parecer una incongruencia el hecho de seleccionar primero el tipo de tratamiento y luego las técnicas de
evaluación. Sin embargo, esto es correcto, pues distintos tipos de tratamiento predeterminan la evaluación, por ejemplo, no es lo mismo diseñar y aplicar una
autoobservación con una finalidad de evaluación pre-post de la conducta problema que una autoobservación para planificar un análisis funcional
S EL ECCIÓN Y AP LICAC IÓN DE L AS TÉC NICAS DE
E VAL UACIÓN Y RES ULTADOS OBT ENIDOS EN E S TA
FASE

• En función del tipo y características de paciente, del problema y del tipo de


selección del tratamiento se seleccionan las técnicas de evaluación. Se exponen
los resultados obtenidos y en función de ello se revisan las fases anteriores,
pues podría ocurrir que en función de la evaluación se replantee la información
en una o más de las fases anteriores
APLICACIÓN DEL TRATAMIENTO

• Explicar en que consistían las sesiones, número de sesiones y su duración (es


importante indicar si el número de sesiones aplicadas de una técnica es
suficiente para alcanzar el umbral de eficacia de la técnica), como se aplicaron,
dificultades del seguimiento de la técnica por el paciente, etc. Si se aplicó más
de una técnica explicar si se aplicaron secuencialmente o de forma combinada
EVALUACIÓN DE LA EFICACIA DEL
TRATAMIENTO

• Aquí se deben utilizar dos criterios para ver si el tratamiento fue eficaz y/o
efectivo: a) las diferencias con respecto a la línea base de las variables meta, y
b) si se alcanzaron las metas de tratamiento y en caso negativo plantear
posibles explicaciones y recomendaciones a seguir para alcanzarlas. Puede ser
útil incluir un cronograma de actuación que explique las áreas trabajadas,
técnicas empleadas y la secuencia de las sesiones de trabajo
SEGUIMIENTO: ESPECIFICAR SI SE
REALIZÓ Y EN QUÉ PERIODOS

• Especificar si se ha realizado y en que periodos. En el caso de producirse


cambios en el seguimiento, tratar de explicar los motivos y dar
recomendaciones de como proceder. Se recomienda utilizar periodos de
seguimiento de 3, 6, 9 ó 12 meses. Es evidente que los tiempos de seguimiento
deben adecuarse al problema.
OBSERVACIONES

• Cualquiera que considere importante el psicólogo, por ejemplo, si el


seguimiento de las pautas del programa de tratamiento por parte del paciente
fue adecuado (Maciá y Méndez, 1996). También debe comentarse como
evolucionó el trastorno y el tratamiento con respecto a lo esperado en función
de lo que se plantea en los estudios publicados. También es importante
especificar si se realizó el «consentimiento informado», es decir, si se le
explicó al paciente los efectos, ventajas e inconvenientes que tiene la
aplicación del tratamiento seleccionado, las distintas opciones de tratamiento y
si el paciente aceptó este tipo de tratamiento y sus efectos.

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