UNIVERSIDAD CATÓLICA “Nuestra Señora De La Asunción”
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y CIENCIAS HUMANAS
Licenciatura en Psicología
ÉTICA PROFESIONAL
Docente: Víctor Giménez
CAPÍTULO IV
TEMA: Responsabilidad ética ante la ley
Integrantes
MICAELA CORREA
ANDREA ESTIGARRIBIA
BELÉN GONZÁLEZ
ANDREA LESME
A. LA PSICOLOGÍA Y PSIQUIATRÍA JURÍDICA
l. Aspectos éticos generales de la labor pericial
El área de interrelación entre la psiquiatría-psicología y la Ley conforma lo que se puede llamar Psiquiatría y
Psicología jurídica (llamada también "Legal" o "Forense") Hay dos tipos de intervención del profesional:
La primera es cuando un psicólogo o psiquiatra ya está tratando a un paciente éste se ve envuelto en asuntos legales
y el profesional es llamado a testimoniar como experto.
El segundo caso sería propiamente la psicología y la psiquiatría forense que es cuando el profesional no está
atendiendo a la persona, pero igual es llamado por el juez a dar su informe técnico. Ambas situaciones pueden estar
relacionados con las siguientes problemáticas:
1.Diagnóstico de credibilidad de un testigo judicial.
2.Diagnóstico de culpabilidad de un acusado.
3.Diagnóstico de competencia de una persona para el ejercicio civil de sus derechos como persona.
4.Diagnóstico de capacidad para tener en custodia a menores o para suprimir la patria potestad a quienes la
ejercen.
5.Responsabilidad de acusar a personas en ciertas circunstancias (cuando hay abuso de menores, ancianos,
discapacitados, etc.)
6.Cuando se acusa a otros profesionales de mala práctica.
Los psicólogos o psiquiatras muchas veces son requeridos para dar testimonio en aquellos
casos en que es necesario establecer el estado emocional o mental de una parte directamente
implicada en un litigio judicial. El juez penal, por su parte, puede solicitar a los profesionales
un informe pericial sobre el estado mental de un acusado.
La participación del psiquiatra o psicólogo en juicios legales abarca también el derecho civil,
con frecuencia se lo requiere para que haga juicios sobre si un determinado padre o madre
está en condiciones de seguir manteniendo o no a su hijo bajo custodia.
Tres problemas éticos fundamentales se presentan en la práctica del psicólogo o psiquiatra cuando
actúa como forense:
1- La honestidad e imparcialidad en la 2-La honestidad e imparcialidad de la 3- La confidencialidad y la labor
selección de las fuentes a partir de las presentación o redacción del informe. La pericial. Cuando un psicólogo o
cuales elabora la información que va a responsabilidad ética fundamental del psiquiatra participan como testigo
presentar al juez. Si el informe se profesional que participa como experto -a pedido del paciente- nada hay
elabora en conjunto con el interesado, el en cualquiera de las circunstancias arriba que objetar desde el punto de vista
psicólogo o psiquiatra tiene también el aludidas es afirmar lo que ha sucedido de ético puesto que aquello que diga el
riesgo de verse influenciado por el la manera más objetiva y honesta posible; Psicólogo ante el Juez habría sido
cliente puesto que éste -con la sin ocultar datos, sin disimularlos con con la autorización explícita de la
justificación de que quiere pagar sus restricción mental y sin intentar dar persona involucrada.
honorarios puede ejercer sobre el aquellos datos que sólo favorezcan a uno
profesional una coacción más o menos de los contrincantes en la
fuerte en el sentido pecuniario controversia.Los informes deben estar
(monetario) basados fundamentalmente en hallazgos
objetivos y en impresiones ciertas, no en
hipótesis.
Pero un caso muy diferente desde el punto de vista ético es cuando el psicólogo se presenta a un inculpado
ante la Justicia con la intención de ayudar psicológicamente cuando, en realidad, trata de hacer un informe
pericial para el Juez. El deber del psicólogo en ese caso es actuar honesta y abiertamente e iniciar su
"peritaje" informando al individuo de sus intenciones. De esa manera deja a salvo la libertad del sujeto
para decidir qué cosas conversar con el psicólogo después saber de antemano que cualquiera de ellas
podrán ser reveladas a terceros.
ll. Confidencialidad y ‘’privilegio’’ terapéutico.
Privilegio es un concepto legal que se aplica en algunos países y que se refiere al derecho que tiene todo psicólogo o
psiquiatra a que nunca se le sancione si se niega a revelar a la justicia las confidencias que un paciente le haya hecho
en el transcurso de la relación psicológica. Sería el equivalente profesional reconocido por la ley del ‘’secreto de
confesión’’ que tienen los sacerdotes de la Iglesia Católica.
El reconocimiento legal del privilegio terapéutico garantiza:
1. La protección de la relación de confianza y verdad entre el profesional y sus clientes.
2. El estímulo a la apertura por parte del paciente a decir todo lo que le pasa. En el caso contrario, la ausencia de
privilegio actuaría dificultando que el paciente buscara la ayuda necesaria para su situación emotiva; en
particular si se trata de una persona acusada de delito.
Para que pueda reivindicarse el derecho a ejercer el
‘’Privilegio’’ del secreto ante el requerimiento del juez
deberían darse las siguientes condiciones:
Dadas estas condiciones es moralmente
1. La comunicación del sujeto al psicoterapeuta debe
obligatorio abstenerse de brindar al juez la
haberse hecho con la convicción que se no sería revelado
información requerida que se ha obtenido en la
a terceros.
relación terapéutica.
2. La inviolabilidad de esa confidencia es considerada
Por su parte, todo Juez debería respetar este
esencial a los propósitos y a la continuidad de la relación
derecho amparándose en todos los recursos que
psicológica; y su ruptura, un grave perjuicio para el
le permita la ley al efecto.
individuo afectado.
Lo contrario sería de alguna manera, convertir
3. El tipo de relación es de tales características que, en
al psicólogo o psiquiatra en un detective más o
opinión mayoritaria de la sociedad, siempre merece ser
un ayudante fiscal.
celosamente amparada con el privilegio terapéutico.
4. El acusado no esta poniendo en riesgo la vida de
terceros, ni esta practicando abuso sexual o maltratro
fisico cuya unica manera de averiguarlo sea la
informacion que dispone el profesional.
lll. Diagnóstico de futura peligrosidad.
Una ocasión de particular gravedad por las implicancias éticas que trae consigo es cuando el Juez quiere tener datos
psicológicos de la presumible conducta peligrosa o agresiva de un determinado sujeto, en orden a decidir qué
destino darle. Muchos estudios han cuestionado fuertemente el diagnóstico psiquiatrico y psicologico de
peligrosidad.
Más allá de la polémica entre quienes defienden las posibilidades de los psicólogos y psiquiatras para predecir
futuros delincuentes y quienes niegan esa pericia especial, es evidente que todo diagnóstico profesional de ese
calibre debe ser extremadamente prudente.
Sin negar la legitimidad que tiene la sociedad de protegerse de los sujetos probablemente peligrosos, creemos que
este problema de inseguridad en el pronóstico de peligrosidad pone un punto de interrogación en el papel que los
profesionales de la salud puedan jugar cuando actúan como perito en este sentido.
En cualquier caso, tanto el psicólogo como el psiquiatra tienen que extremar al máximo las medidas de prudencia
como para no dejarse influir por cualquiera de los condicionantes antes aludidos y para no hacer afirmaciones
seguras cuando solo pueden ser probables o hipotéticas.
B. DE PERITO A INCULPADO: LA “MALA PRÁCTICA” PSICOLÓGICA.
Dentro de la "mala práctica" suele hablarse también de otros tres conceptos: la imprudencia,impericia y negligencia.
Imprudencia: sería la osadía desproporcionada en la que incurre un psicólogo al usar métodos o
procedimientos que, estando dentro del conjunto de conocimientos o prácticas de la profesión, requerirían un
entrenamiento específico no recibido por un determinado psicólogo. Tambíen podría ser imprudencia el uso
de procedimientos o prácticas complejas, inciertos al límite de su capacidad y con resultados dudosos
Negligencia: sería la conducta del profesional cuando; sabiendo y conociendo determinada terapéutica o
procedimiento, no pone en práctica con exactitud esa información y pericia y causa un perjuicio al paciente; también,
cuando deja de poner los medios usuales para llevar a cabo aquel patrón de conducta esperado normalmente de un
profesional.
Impericia: sería cuando el perjuicio provocado al paciente se produce por el uso de prácticas o procedimientos
que el psicólogo no conoce o no ha sido capacitado para usarlas.
Perjuicio: Puede definirse como cualquier consecuencia dañina recibida por el paciente debido a palabras o acciones
hechas por el psicoterapeuta durante el tratamiento
En consecuencia, para que una acusación de mala práctica sea válida como causa en contra de un psicólogo o
psiquiatra, el Juez debe comprobar 4 condiciones:
1 ª. que el profesional deba al paciente un determinado patrón de conducta en cuanto a la asistencia
2ª. que no cumplió ese deber por un determinado acto de comisión u omisión
3ª. que debido a ese abandono el deber, el paciente sufrió un daño psicológico
4ª. que la conducta del profesional fue la causa próxima del daño.
Las acusaciones de prejuicio por mala práctica en contra de los psicólogos o psiquiatras se clasifican en los
siguientes rubros fundamentales del problema :
1.EXPLOTACIÓN
A)Explotación económica o aprovechamiento de la ascendencia sobre el cliente para lucro del psicólogo; ocultación
inicial o aumentos injustificados y desproporcionados honorarios en el transcurso de una terapia
B)Explotación sexual: cuando hay abuso de autoridad para el aprovechamiento sexual del cliente.
a. Por impericia
II.Incompetencia: Comprende
1) A causa de un tratamiento (normalmente eficaz), ha resultado
genéricamente todos aquellos casos en los que
inefectivo.
el psicoterapeuta, habiendo acordado llevar a
2) Por el mal uso de ciertas técnicas (biofeedback, de grupos,
cabo un determinado tratamiento, luego no lo
familiares), con complicaciones emocionales.
puede hacer por insuficiente formación; o lo
3) A causa de los procedimientos perjudiciales seguidos en la
hace, pero provocando daño en el sujeto a
atenciòn de niños o personas psíquicamente incompetentes.
causa de la impericia, negligencia o
4) Por uso irregular de tècnicas psicològicas o uso de test por
imprudencia.
personas que no son psicòlogos pero avalados por psicòlogos.
5) Explotaciòn de alumnos en formaciòn para que atiendan pacientes.
b. Por negligencia
1) Cuando el psicólogo no remite a un psiquiatra un paciente grave y este se
suicida.
2) Por uso negligente de la psicoterapia clínica, individual y grupal (se dará
importancia al hecho de que el paciente haya sido vàlidamente informado sobre la
terapia y haya dado explícitamente su consentimiento)
3) Por no haber recomendado determinados tratamientos de corta duraciòn o por
no derivar a otro psicòlogo que si lo supiera hacer.
c. Por imprudencia temeraria
1) No haber derivado a los pacientes depresivos al psiquiatra y haberlos tratado
solo con psicoterapias verbales.
2) Abuso del castigo con metodologìa comportamental.
a. Ausencia de informaciòn para el consentimiento vàlido: Engaño
para utilizar a la persona en un experimento, falta de consentimiento
para grabaciones u otros registros, uso de test que violan la autonomìa.
b. Por informes escritos: Problemas con informes no periciales, que se
consideran falsos, engañosos por vaguedad, esquematismo o
ambigüedad. Quejas contra informes periciales en casos de atribuciòn
III. Mentira, falsedad y de guarda y custodia de niños o incompetentes, dudas de la legitimidad
engaño: y constrastaciòn científica utilizada.
c. Por publicidad engañosa: Crear falsas expectativas (respecto a éxito,
honorarios, etc)
d. Por formaciòn o capacitaciòn insuficiente: Irregularidades en los
programas de formaciòn, o formadores.
e. Falseamiento de datos científicos (en investigaciones o plagio)
IV. Ruptura del secreto o confidencialidad: Por alteraciòn del secreto profesional,
irregularidades en la custodia de documentos, violaciòn a la intimidad.
V. Abandono: Son casos en el que el psicólogo deja de atender a la persona haciendo que esta se sienta
rechazada o abandonada en un momento de vulnerabilidad y de riesgo personal
VI. Discriminaciòn y estigmatizaciòn: Acusaciones que suelen provenir de grupos sociales
minoritarios, afectados por informes prejuiciosos o conductas discriminatorias de los psicòlogos.
VII. Comportamiento deshonesto entre colegas:
Intrusismo en campo de otro profesional, daño a la imagen pùblica de la psicologìa, cobro de honorarios por debajo
del mìnimo, impedimentos a la independencia profesional, indignidad en el ejercicio profesional, traspaso indebido o
monopolio, reproducciòn ilegal de pruebas psicològicas, falta de respeto a las escuelas psicològicas, etiquetamiento
discriminatorio de colegas.