ORATORIA
FORENCE
DEFINICION
• Definición de Oratoria
• DEFINICION DE LA ORATORIA: La oratoria es el arte de hablar con
elocuencia; de deleitar, persuadir, conmover por medio de la palabra. La
oratoria nos enseña a usar el lenguaje oral, a hablar con elocuencia y
constituye “el enlace que por medio de la palabra se establece entre el
pensamiento, los sentimientos y la voluntad del que habla, y el
pensamiento, los sentimientos y la voluntad de el o los que escuchan.
• Por medio de la oratoria convencemos, persuadimos, instruimos,
informamos, emocionamos y sugestionamos. Fundamentalmente, la
oratoria es una relación con los otros para persuadirlos, enseñar, deleitar,
conmover, agradar, como otros medios que el orador halla concurren a la
persuasión, de aquí que se la conceptúe como un arte practica dirigida a
persuadir.
• Definición de Oratoria Forense;
• Según Cabanelas “Es la exigida o practicada ante los tribunales de justicia,
en las vistas o audiencias; en que lista para sentencia la causa, las partes o
con mayor frecuencia sus letrados, resumen ante el juez o magistrados los
hechos, las pruebas y los fundamentos del derecho, en que apoyan su
tesis y su petición de condena o absolución.
• Es la rama de la oratoria que tiene por objeto la enseñanza de los
conceptos, principios y técnicas básicas, para convencer y persuadir a los
jueces y magistrados, durante una audiencia antes de su sentencia, sobre
un hecho o un derecho que se le atribuye a una persona, a través de
nuestros medios de prueba, fundamentos de derecho y argumentaciones
lógicas, buscando siempre la justicia como valor fundamental del derecho.
• Juan Rey en su libro preceptiva literaria la define como: “la que tiene por
objeto dar luz a los jueces por medio de un debate contradictorio, acerca
de la sentencia que deben pronunciar”.
Clases de oratoria
• Oratoria social. También llamada ceremonial, augural o sentimental, son las que se
desarrollan en un determinado ámbito donde el ser humano participa de una
ceremonia.
• Oratoria pedagógica. Busca transmitir la cultura mediante la palabra hablada, es
decir transmite conocimientos. Es una oratoria didáctica o académica que busca
enseñar.
• Oratoria forense. Se usa dentro de la ciencia jurídica y busca exponer con claridad
los informes de jueces, abogados y fiscales.
• Oratoria persuasiva. Cuando los políticos exponen y debaten ideas políticas y
utilizada principalmente en época de sufragio.
• Oratoria sacra o religiosa. Realiza sermones a partir de la palabra de Dios utilizando
como base la Biblia u otros libros religiosos.
• Oratoria dentro de una empresa (llamada “Management Speaking”). Es utilizada
por hombres de negocios y empresarios a fin de transmitir objetivos corporativos
Paradigma de la Oratoria
El termino paradigma se origina en la palabra griega (paràdeigma) que a su
vez se divide en dos vocablos “parà” (junto) y “deigma” (modelo), en general,
etimológicamente significa: MODELO o EJEMPLO. A su vez tiene las mismas
raíces que DEMOSTRAR.
En términos generales se puede definir el termino paradigma como la forma
de visualizar e interpretar los múltiples conceptos, esquemas o modelos del
comportamiento en todas las etapas de la humanidad en lo psicológico y
filosófico, que influyen en el desarrollo de las diferentes sociedades así como las
empresas, integradas e influenciadas por lo económico, intelectual, tecnológico,
científico, cultural, artístico, y religiosos que al ser aplicados pueden sufrir
modificaciones o evoluciones según la situación para el beneficio de todos.
Oratoria como ciencia: La oratoria tiene como objeto: búsqueda de medios que
tengo a mi alcance para persuadir por la palabra oral. La finalidad ultima es
persuadir.
Quintalino: define al orador como un orador como un hombre de bien que
sabe hablar y Cicerón dice que la oratoria dispone de tres medios: enseñar,
deleitar y conmover. La oratoria debe ser usada para fines morales, por ello
depende de nuestra educación. Agradar a otros es dar un gran paso hacia la
persuasión.
Oratoria como Arte: La oratoria como arte practica: esta dirigida a persuadir y
sus tres elementos esenciales son: orador, discurso y auditorio. El orador
utiliza argumentos, narraciones, voz flexible, mímica, estilo para persuadir.
Retorica según Platón ve a la misma como un arte de engaños para
persuadir a los ignorantes; Isócrates que su arte educa al hombre y Aristóteles
dice que es un arte genuino. Todo ser humano mantiene su opinión con
razonamientos y pruebas. Dirige las voluntades con sus propios medios.
Habiendo varios medios para persuadir, como el dinero, la dignidad, la
hermosura, el silencio; se persuade por palabra. Servidora de lo bueno y lo
justo debe perfeccionar al hombre, no pervertirlo. Nace en Atenas (Grecia).
El discurso
• El discurso (del latín discursus) es un término que se refiere a tendencias de
elaboración de un mensaje mediante recursos expresivos y diversas estrategias,
también según la RAE es una "serie de las palabras y frases empleadas para
manifestar lo que se piensa o se siente", además es "razonamiento o exposición
de cierta amplitud sobre algún tema, que se lee o pronuncia en público".
•
Los tipos de discurso se pueden diferenciar según ciertos criterios:
• Según la estructura:
• Discurso narrativo. Refiere a hechos que se expresan en un contexto de tiempo
y espacio y que pueden ser reales o imaginarios.
• Discurso descriptivo. Intenta mostrar las características de lo expresado sin
emitir una valoración personal.
• Discurso expositivo. Informa acerca de algo de manera objetiva, clara y
ordenada.
• Discurso argumentativo. Intenta convencer o persuadir acerca de algo.
• Según el área:
• Discurso político. Comunica las bases y propuestas políticas de un espacio y
busca convencer a la audiencia.
• Discurso religioso. Comunica las bases de un credo a través de los dogmas de
fe que rigen una religión para generar fidelidad y captar seguidores.
• Discurso publicitario. Comunica las particularidades de un bien o servicio y
tiene como objetivo convencer a la audiencia para que lo adquiera en el
mercado.
• Discurso académico. Comunica novedades o propuestas dentro del ámbito de
una escuela o universidad, su función es comunicar y generar comunidad entre
los miembros de la organización.
• Discurso jurídico. Es el que tiene por objeto a través de sus argumentos
convincentes y/o persuasivos ilustrar la inteligencia de los jueces para decidir si
un hecho se ha realizado o no, si una persona es o no culpable, si ha de
aplicarse tal o cual regla jurídica o si ésta ha de interpretarse en uno u otro
sentido.
La Retorica y la Oratoria Forense
• La retórica es el “arte de hablar o escribir de forma elegante y con corrección con
el fin de deleitar, conmover o persuadir”. Desde la Antigüedad ha sido un elemento
esencial del discurso, con el objetivo de convencer o refutar. Para Aristóteles, el arte
de la retórica era como un árbol con diferentes ramificaciones que debía ser
cultivado.
• Entonces, ¿por qué hay personas que utilizan la palabra “retórica” de forma
despectiva? La retórica sigue siendo importante hoy, igual que entonces, como unas
técnicas discursivas con las que intentamos que quienes nos escuchan se adhieran a
nuestras tesis. Por supuesto, esa importancia queda patente para conseguir la
eficacia del discurso jurídico.
• Recursos de la Retorica
• Las figuras literarias son fórmulas que permiten utilizar palabras fuera de sus usos
convencionales. Gracias a ellas, podemos dotar a los relatos de expresividad y
transmitir con ellos sentimientos, emociones o sugerencias. Así, a partir de las
principales figuras retóricas, los escritores pueden obtener textos literarios
atractivos e interesantes.
•
Sin embargo, aunque solo hemos hablado de literatura y textos escritos, lo
cierto es que estas principales figuras retóricas también son usadas en el
lenguaje oral y coloquial. Una vez las conozcas, estamos seguros que podrás
identificarlas en tus conversaciones diarias.
Las principales figuras retoricas son:
1-. Hipérbole
Esta figura es la protagonista de aumentar o disminuir en exceso cualquier
expresión. Además, las hipérboles pueden ser literales o figuradas. Así, podemos
definir como esta figura retórica los siguientes ejemplos:
He dejado la casa como los chorros del oro.
Tengo tanta hambre que me comería una vaca entera.
Ese chiste que me contó Laura me hizo morir de la risa.
2-. Personificación
Otra de las figuras retóricas más comunes es la de la personificación. Esta figura
consiste en darle personalidad a objetos o conceptos abstractos. Es un recurso
ampliamente utilizado en poesía o en fantasía.
Un viento furioso le removió el cabello al salir de casa.
El coche se quejaba cada vez que María lo usaba.
La alarma le gritó que el tiempo de descanso había terminado.
3-. Metáfora
Mediante el uso de la metáfora, el escritor usa figuradamente el lenguaje. Suele
aparecer entre analogías o semejanzas entre dos ideas o conceptos. Así,
podemos decir que una metáfora se compone de dos partes básicas: un
concepto real (al que se hace referencia) y un concepto imaginario (que refiere al
real). Por ejemplo, son metáforas:
Está en las nubes. Esta metáfora se refiere a un momento único y especial.
Sus cabellos de oro y sus ojos de negra noche. Compara el color del oro con el
rubio del pelo, así como el negro del cielo oscuro con el color negro de sus ojos.
El tiempo es oro. Son dos conceptos que se asemejan por ser ambos muy
valiosos.
4-. Hipérbaton
Otra de las principales figuras retóricas es la hipérbaton. Esta figura consiste en la
alteración del orden natural de las palabras. Su uso se relaciona con la rima o la métrica de
la poesía. Asimismo, se utiliza para enfatizar ideas y darle un toque elegante a una
narración. Además, son figuras de rápida identificación. Por ejemplo, son hipérbaton las
siguientes frases:
Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar. Este verso de Gustavo
Adolfo Bécquer es un claro ejemplo de hipérbole. Su orden natural sería: Las oscuras
golondrinas volverán a colgar sus nidos en tu balcón.
Si mal no recuerdo… Ejemplo de hipérbaton de uso común y cotidiano. Sin embargo, el
orden lógico sería «si no recuerdo mal…».
Miedo me da que vuelva a suceder.
5-. Paradoja
Una paradoja es una figura retórica en la que se enfrentan dos conceptos contradictorios.
La paradoja es comúnmente confundida con la antítesis (que analizaremos en el punto 6) o
el oxímoron, que se define como dos palabras contiguas que se contradicen (frío
abrasador). Veamos algunos ejemplos de paradoja:
Solo sé que no sé nada.
Si quieres paz, prepárate para la guerra.
Paredes altas no hacen palacio.
6-. Antítesis
Esta es otra de las principales figuras retóricas. La antítesis consiste en la oposición
entre dos expresiones o ideas. Se diferencia de la paradoja por no tener
contradiccion entre las oraciones o palabras que se contraponen. Por ejemplo, son
atítesis:
Es tan corto el amor y tan largo el olvido.
Cuando quiero llorar, no lloro, y a veces, lloro sin querer.
Quiero olvidarte y sin querer te recuerdo.
7-. Onomatopeya
Con la onomatopeya podemos representar de manera escrita un sonido. Algunos
ejemplos de esta figura retórica serían el ¡Miau! del gato o el «Click» al pulsar un
botón.
8-. Ironía
Figura retórica muy utilizada tanto en nuestras conversaciones cotidianas
como en los textos narrativos y escritos. Se trata de decir una cosa dando a
entender justo lo contrario. Por ejemplo:
Soy tan inteligente que a veces no entiendo una palabra de lo que digo- Oscar
Wilde.
¡Menos mal que te hice caso! Esta frase se refiere justo a lo contrario, y se
refiere a «por hacerte caso, mira qué ha pasado».
Pasé una bonita tarde, esperando a que me llamaras. Pone el énfasis en que la
tarde fue aburrida porqué su interlocutor no le llamó.
9-. Pleonasmo
Es una figura retórica que se utiliza para dar redundancia a una afirmación o
situación. En el pleonasmos se añaden vocablos o palabras que enfaticen el
sentido de la oración. Veamos algunos ejemplos:
• Todos y cada uno de mis amigos.
• Salió volando por los aires.
• Lo vi con mis propios ojos.
10-. Perífrasis
Finalmente, el último de las principales figuras retóricas que veremos hoy es la
perífrasis. Se trata de aquellas oraciones o frases que agregan más vocablos de los
necesarios para explicar algo de manera indirecta o dando rodeos. Por ejemplo:
Mario dio ayer su último suspiro. Esta perífrasis quiere decir, de manera
simplificada que Mario murió ayer.
He estado por aquí alguna que otra vez. En vez de decir, por ejemplo,
ocasionalmente.
Retorica Jurídica
La retórica jurídica es una técnica de argumentación y un modo de construir
la verdad. La retórica jurídica concibe al lenguaje como un proceso de
construcción en el que la competencia lingüística, entendida como la
capacidad de actuar lingüísticamente del sujeto, constituye el eje
fundamental de las prácticas discursivas jurídicas. Proponemos que el
discurso del lenguaje legal es una construcción en permanente desarrollo,
oponiéndonos a la idea del lenguaje como algo dado.
Un argumento (del latín argumentum) es la expresión oral o escrita de un
razonamiento o idea mediante el cual se intenta probar, refutar o incluso justificar
una proposición o tesis.
Argumentación Jurídica:
Hemos de entender por argumentación jurídica al conjunto de razonamientos de
índole jurídico que sirven para demostrar, justificar, persuadir o refutar alguna
proposición que va encaminada a la obtención de un resultado favorable a favor
del litigante y su cliente o para la resolución de un caso controvertido por parte del
juzgador o tribunal de determinada causa.
Contenido del discurso
3.1. Estructura del discurso
Generalmente, un discurso se estructura en tres partes: la introducción, el desarrollo y
la conclusión, tal y como se puede observar en la Figura
❖ La introducción
Se saluda a la audiencia, se presenta y se justifica el tema, así como se explican los
puntos principales de los cuales se compone el discurso. El objetivo de la introducción
es captar la atención de la audiencia mediante el planteamiento del tema de forma
clara y atractiva. Por lo tanto, hay que referirse al tema de manera breve, explícita y
práctica, evitando preámbulos excesivamente largos y difíciles de comprender. Se
recomienda utilizar alguna de las siguientes estrategias para captar la atención del
público al iniciar el discurso: explicar una experiencia personal, narrar una anécdota
graciosa, hacer referencia a un acontecimiento actual, empezar con una cita célebre,
usar refranes, plantear una pregunta, entre otros. (Brehler, 1997: 99)
❖
El desarrollo, nudo o planteamiento
Se exponen las ideas, los contenidos y la información de manera clara y estructurada;
es decir, con coherencia y cohesionadas entre sí. Asimismo, en el nudo tiene que
constar el desarrollo adecuado de cada una de las partes. Con tal de conseguir estos
propósitos es recomendable el uso de conectores, la deixis discursiva y formas de
encadenado que faciliten la comprensión del mensaje por parte de los receptores.
La conclusión, cierre o desenlace
Se resumen las ideas principales y se despide a la audiencia con fórmulas de cierre. La
conclusión tiene que ser clara, concisa y precisa, y no debe contener información
nueva. Además, conviene destacar que es el punto estratégico del discurso, ya que las
últimas palabras que se pronuncien son las que la audiencia recordará. Por eso, se
aconseja, que además de hacer una síntesis, se acabe con una cita o una pregunta que
provoque que los receptores reflexionen o analicen lo que se expone.
La elección del tema
En este punto es importante destacar que la selección de la temática no debe basarse
en la facilidad que considera el orador que tendrá para obtener la información sobre
un determinado tema, sino que para escoger un tema hay que realizar un análisis
cuidadoso y una reflexión de los propósitos que se quieren conseguir. Además, es
importante tener en cuenta los elementos implicados en el entorno y los medios del
discurso, por ejemplo: el contexto, el perfil del público y el entorno físico de la
presentación.
Por lo que se refiere al contexto, hay que plantearse algunas circunstancias referidas a
la delimitación del tiempo o del espacio. En este punto es importante seguir las
instrucciones señaladas por el profesor o por la figura correspondiente sobre la
limitación del tiempo (Sanabria, 1973: 25-30)
En cuanto a la audiencia conviene realizar un análisis, ya que, como hemos visto en
clase, el éxito comunicativo depende en gran medida del conocimiento que podamos
tener del receptor. Por eso, hay que plantearse las preguntas siguientes sobre los
receptores. Por ejemplo: ¿cuáles son sus experiencias previas?, ¿qué nivel cultural
pueden tener?, ¿qué conocimiento tienen sobre el tema que se hablará?, ¿qué
formación tienen?, entre otras cuestiones.
Respecto al entorno físico, hay que tener en cuenta factores como la sonoridad, la
luminosidad, la temperatura o la ventilación porque, aunque estas variables
ambientales vienen dadas y no se puede tener un control sobre ellas, influyen en el
desarrollo del discurso.
Asimismo, una vez escogido el tema conviene delimitar su alcance. Un error común en
la preparación de un discurso es escoger un tema general y no realizar la delimitación
pertinente. Sin embargo, la delimitación es un paso imprescindible para preparar un
buen discurso. Por eso, hay que determinar la amplitud del tema y ajustarse
estrictamente a los límites marcados.
La documentación
Consiste en la recopilación del material bibliográfico que conforma la base de la
preparación del discurso. Para obtener toda la información necesaria hace falta:
o Realizar una consulta de las fuentes bibliográficas (infográficas o audiovisuales)
correcta y equilibrada.
o Llevar a cabo una selección de la información relevante, lo que comporta el
proceso de comprensión de la información recopilada, la toma de notas y la
planificación de aquello que se expondrá de acuerdo con el tema, el espacio y
el tiempo, los recursos tecnológicos disponibles y, lo más importante, la
audiencia.
o Hacer un listado rápido de las ideas e inquietudes relacionadas con el tema.
(Hernández, 2000: 131)
• Cuando se llega a tener una gran cantidad de información sobre el tema, hay que
seleccionarla, extraer las ideas principales, jerarquizarlas y organizarlas para darle
forma al discurso; es decir, para estructurarlo. En este punto recordamos que la
estructura del discurso tiene que incluir los apartados siguientes: introducción,
planteamiento y conclusión.
• Asimismo, a la hora de planificar y organizar el discurso es importante aportar,
como orador, pensamientos propios respecto el tema. Según, Carnegie (2001: 42-
52), preparar y organizar un discurso significa reunir pensamientos propios, ideas
propias, convicciones propias, necesidades propias para crear, en la medida de lo
posible, un discurso en el cual se complemente aquello “ajeno” con aquello
“propio”.
La preparación del guion
Hay que delimitar el objetivo principal, determinar cuál es la manera más adecuada
para hacer llegar el mensaje a la audiencia y, finalmente, dejar reponer el guion para
poder añadir las mejoras posteriormente con más claridad. Para consultar más
información sobre la preparación del guion podéis consultar el punto siguiente. (véase
§ 3.3)
La práctica del discurso
Para poder hacer una buena práctica se recomienda pronunciar el guion en voz alta,
siguiendo la estructura de las ideas y practicar hasta que las ideas y las palabras se
encadenen en el orden adecuado, de manera natural. Asimismo, también es
aconsejable repasar mentalmente y en voz alta el discurso prescindiendo del guion
para asegurar que las ideas han quedado fijas en la mente. Finalmente, es importante
destacar que en el ensayo hay que tener presente una imagen mental de la audiencia.
• Estructuras del discurso jurídico
• Es importante para el orador jurídico estructurar adecuadamente su discurso, pues
debe ser capaz de hablar con claridad y exactitud. Sin excederse en su contenido,
pero sin dejar partes del tema sin tratar. Debe seleccionar el tema al cual ha de
referirse y los limites dentro de los cuales lo desarrollará. Tiempo y espacio son
conceptos muy importantes que no puede obviar, pues de ello puede depender el
desarrollo adecuado del discurso.
• En el discurso, cualquiera sea el tipo utilizado, (escrito, memorizado, improvisado o
esquematizado) se presenta una estructura ya clásica en tres momentos distintos:
La Introducción, El Cuerpo y La Conclusión. Cada uno de estos elementos
estructurales se diferencia de los otros, cada uno cumple una función específica.
1-. La Introducción: Esta primera parte del discurso persigue atraer la atención del
auditorio y predisponerlo a favor del tema, por lo menos prepararlo para que escuche
la argumentación que ha de presentarse, con cierta inclinación e indulgencia, incluso
con la curiosidad propia de quien espera conocer el contenido jurídico del discurso y la
manera en que sea presentado por el orador jurista.
En esta primera etapa del discurso, el orador debe presentarse a su audiencia
señalando cuál es la condición con la cual actúa en el proceso. Hablar de los hechos
que el tribunal juzga con referencias de lugar y tiempo que puedan ser útiles para
calificar o no el delito. Introduzca dentro de esta parte, narraciones de hechos
semejantes, con resultados jurídicos semejantes a los que usted espera. Por otra parte,
muy sutilmente, describa su intención final. Lo que usted solicitará después de
terminar su exposición.
Le recomendamos que esta introducción no sea demasiado larga. Debe durar lo
necesario para exponer los hechos y no cansar a la audiencia.
2-. El Cuerpo o Desarrollo del Discurso: En esta parte del discurso debe establecerse
su medula. Se recomienda antes de la exposición pública, establecer algunos puntos
principales fáciles de recordar que no deben ser olvidados y además deben ser
expuestos en un orden determinado. Estos son llamados puntos medulares del
discurso y constituyen el cuerpo de este.
Después de finalizada la introducción se deben desarrollar cuatro o cinco puntos
medulares, dependiendo de cuál es el estado del proceso en que se actúa y cuál es la
condición con que se hace:
a-. Excepciones Dilatorias o de Inadmisibilidad.
b-. Sobreseimiento o Absolución
c-. Condenatoria con Atenuantes
d-. Beneficios Procesales Procedentes
3-. La Conclusión: Con la conclusión se persigue dejar en la audiencia una actitud
favorable al orador y por ende, a nuestro caso. Entonces, no debe finalizar
abruptamente, sino con una frase o cita contundente que reafirme lo dicho en el
cuerpo del discurso.
En muchas oportunidades un orador ha estado brillante, y cuando la audiencia espera
que remate la faena, este brusca y sorpresivamente, cesa la exposición dejando a la
audiencia con la pregunta de ¿Qué Paso?, ¿Cuándo Terminó?. Una situación como esta
debilita lo ya expuesto y resta brillo al éxito ya obtenido.
Desarrollo del discurso jurídico
Luego de estructurar el discurso atendiendo a la forma clásica de hacerlo, debe
proceder a darle forma, a rellenarlo dando preferencia a lo concreto del mensaje. Así
reúnen en su cuerpo:
1-. Testimonios: El testimonio en cualquier discurso sirve para reforzar las
afirmaciones del expositor, con más razón en el discurso jurídico, dentro del cual
constituye medio probatorio de los hechos que se juzgan , por esto, es importante
manejar el cúmulo testimonial con la mayor seriedad, para obtener óptimos
resultados.
En el juicio penal el testimonio constituye el medio probatorio más abundante. No
basta que el jurista lo afirme, debe reforzar su afirmación con testimonios que pueden
ser presenciales, referenciales, etc.
a-. La autoincriminación del Cliente: Puede ocurrir que nuestro cliente haya
confesado su autoría en el delito, en los hechos que se investigan o en parte de ellos.
En este caso, no le queda a su abogado sino la posibilidad de desvirtuarla mediante
algún medio probatorio de igual o mayor fuerza. De no lograr desvirtuarla se hace
necesario debilitarla ante la audiencia, mediante el alegato de alguna causa de
justificación que proteja a nuestro cliente. En todo caso cualquiera sea el alegato, es
necesario probarlo. Cualquier medio probatorio, debe ser utilizado con maestría
dentro del discurso jurídico para desvirtuar o debilitar la confesión de nuestro cliente.
2-. Manejo de otras Pruebas: Nos referimos a la evaluación y presentación, dentro del
discurso jurídico, de otros medios probatorios distintos al testimonio y a la confesión.
Se trata de los llamados medios técnicos o científicos de la prueba, en los cuales el
manejo objetivo, les confiere la mayor confiabilidad dependiendo de la calidad e
idoneidad del experto.
Este tipo de medio probatorio debe ser manejado lo más objetivamente posible, pues
de ello podemos lograr confiabilidad y por tanto, capacidad de convencimiento sobre
la audiencia.
a-. La Estadística: Dentro del cuerpo del discurso jurídico se puede hacer, si fuere
necesario, referencias a cifras estadísticas que pudieran ser de interés. Es importante
señalar que no se debe abusar de este recurso.
b-. La Experticia: Es un tipo de prueba de gran importancia por su confiabilidad, que
emana de la objetividad que le transmite el tratamiento técnico o científico dado a la
prueba por un especialista, que en muchos casos, desconoce en el momento de
realizar su estudio, cual fue la razón que lo genero. Estas bonanzas de las pruebas
técnicas deben ser hábilmente destacadas por el orador jurídico, quien debe referir,
cuando sea el caso, la capacidad, sabiduría e idoneidad del experto encargado.
3-. Definiciones: Cuando, de acuerdo a la teoría de la tipicidad, la figura jurídica penal
incriminada a nuestro cliente sea, a nuestro juicio, confusa, por estar basada en
hechos que podrían resultar atípicos, por no reunir la totalidad de los elementos
exigidos por el tipo penal, se hace necesario puntualizar la realidad y la mejor manera
de lograrlo es mediante las definiciones y las subsunciones de los hechos en el
derecho.
4-. Comparaciones: Se establece entre lo conocido y lo desconocido. Resultan útiles
para clarificar hechos y situaciones, señalando su similitud con hechos y situaciones
que resultan familiares a la audiencia. Mediante la figura de la comparación se
introduce la jurisprudencia existente.
También son útiles en la elegancia del discurso, al introducir en su cuerpo o en su
conclusión metáforas y símiles, que hacen al discurso poblado de lenguaje figurativo
que resulta no solo apto y refrescante, sino que permite aclarar el contenido y
mantener la atención.
5-. La Jurisprudencia: Está constituida por la interpretación que los tribunales dan a
una determinada figura o a unos determinados hechos que juzgan. Aun cuando la
jurisprudencia se refiere a la solución dada por los tribunales a cada caso concreto y
por tanto, no es vinculante cuando se trata de juzgar otros hechos, si representa el
criterio imperante dentro de un tribunal en un determinado asunto y en este sentido
se le vincula a sus anteriores decisiones, aun cuando es libre de cambiar su actual
criterio mediante decisión razonada.
6-. Los Hechos: Son los datos concretos, objetivos y empíricamente comprobados o
comprobables. Cualquier actitud que se asuma ante los hechos, cualquiera sea la
interpretación que de ellos se haga, no los altera.
Los hechos son únicos y por tanto, como tales deben ser expuestos. La finalidad inicial
del juicio, debe consistir en establecer los hechos, luego, valorarlos y después, decidir
con base a ellos. Los hechos deben ser expuestos con claridad, realidad y con un
método que permita establecerlos, sin duda alguna sobre su autenticidad.
Los hechos en sí mismos no admiten dudas, son únicos, invariables y auténticos y así
deben ser presentados. Su valoración, su apreciación si admite discrepancia a la luz de
las Ciencias Jurídicas. Nuestra labor como abogados será presentarlos en forma
indubitable y valorarlos convincentemente a favor de la causa que patrocinamos.
LA COMUNICACIÓN KINESTÉSICA o kinésica es una de las
tantas formas del lenguaje que habitan en el ser humano. De
manera genérica también se le llama lenguaje corporal y se
corresponde con todos los movimientos del cuerpo.
Es importante saber que la comunicación kinestésica es muy
poderosa. Transmite abundante información sobre el carácter
y el estado emocional de una persona. Aunque por lo general
no seamos conscientes de cómo transmitimos los mensajes en
estos códigos, ni de cómo los recibimos, este tipo de
comunicación marca claramente la comunicación entre dos o
más personas.
“De todos los sentidos la vista es la más superficial; el oído, el
más orgulloso; el olfato, el más voluptuoso; el gusto, el más
supersticioso e inconstante; el tacto, el más profundo”.
-Denis Diderot-
Los elementos de este lenguaje son básicamente los gestos, la postura, la
mirada y los movimientos corporales. En otras palabras, todo aquello que
sustituye o complementa al lenguaje verbal. También se pueden incluir el
tono de la voz y el contacto físico que se establece con los demás. Puesto
que ya se ha tratado bastante el tema del lenguaje corporal en general, en
esta ocasión vamos a centrarnos en el contacto táctil con los demás.
¿Qué es el lenguaje corporal?
El lenguaje corporal es una forma de comunicación que utiliza los gestos,
posturas y movimientos del cuerpo y rostro para transmitir información sobre
las emociones y pensamientos del emisor.
Suele realizarse a nivel inconsciente, de manera que habitualmente es un
indicador muy claro del estado emocional de las personas. Junto con la
entonación vocal forma parte de la comunicación no verbal.
El idioma del cuerpo no debe ser tomado como una verdad absoluta porque
existen muchos factores ambientales que pueden influir sobre él. Por eso
nunca debes llegar a una conclusión interpretando un único signo corporal;
la clave está en observar conjuntos de signos congruentes entre sí y descartar
posibles causas externas (temperatura, ruido, cansancio, etc).
Lenguaje como Cultura
Las lenguas reflejan las experiencias y formas de ver el mundo de los hablantes. La
cultura y el lenguaje están íntimamente interpenetrados. Cada pueblo forma su propio
modo de ser y estar en la vida. Crea un modelo cultural que se construye a partir de
las relaciones que los hombres de una comunidad establecen entre sí, con la
naturaleza, las relaciones que una comunidad mantiene con otras comunidades y las
relaciones que la comunidad establece con lo que ella vive y califica como sagrado.
El lenguaje es un sistema de signos que cumple una función cognoscitiva y de
comunicación entre los seres humanos y el resto de seres. Surgió en algún momento
de la era antropozoíca y ha evolucionado con el transcurrir del tiempo. Sin él es
impensable cualquier actividad humana, aún la del pensar.
Lenguaje y pensamiento están estrechamente ligados, es el verbo del ser humano por
ser acto más creativo del ser humano, le permite interpretar la realidad, recrearse en
lo imaginario a través del signo y del símbolo, estableciendo códigos. Es considerado
también un instrumento del pensamiento, también un producto social, que influye
sobre los demás productos culturales, él lo determina todo. Dice Karl Vossler "Si yo
fuera el único en el mundo no tendría lenguaje, ni habla y ni siquiera mi habla". Por lo
tanto sin lenguaje no hay pensamiento y sin pensamiento no es posible hablar de
cultura.
El lenguaje corporal como cultura
Podemos pensar que nuestro lenguaje corporal es universal, pero nada más
lejos de la realidad, únicamente algunas expresiones faciales
correspondientes a las 7 emociones básicas (alegría, tristeza, ira, miedo,
asco, sorpresa y desprecio) son universales y, aun así, vimos
cómo la sonrisa, por ejemplo, posee matices diferentes depende del país en
el que nos encontremos
. Nuestra comunicación es eminentemente cultural y el desconocimiento
de algunas claves importantes sobre ella puede dar lugar a grandes
malentendidos.
Una de las más importantes: expresar afirmación o negación de forma no
verbal. Si quieres decir “no” en países como Bulgaria, India, Pakistán y
Turquía deberás mover la cabeza hacia arriba y abajo (al revés
efectivamente de que cómo lo hacemos en España y en la mayoría de
países).
En China, Japón y Vietnam es conveniente ofrecer, coger y recibir objetos
con ambas manos para demostrar consideración, gratitud, valoración y
compromiso. Por contra, en los países musulmanes es
fundamental recibir un objeto/obsequio con la mano derecha; la izquierda
Mostrar la palma de la mano con los dedos separados (tal y como lo hacemos aquí
como saludo, una señal de stop o ilustrando el número cinco) a una persona de Grecia
(también en regiones de África y Pakistán) es un insulto muy grave, más aún si se
hace con las dos manos y muy cerca de la cara del interlocutor. A este gesto se le
conoce como moutza, y al parecer, su origen proviene de una antiquísima costumbre
en la que se arrojaba ceniza o excrementos a la cara de un criminal.
En India debemos señalar con la barbilla, ya que hacerlo con el dedo índice, como
acostumbramos, es un insulto bastante grave.
Normalmente, si damos un pisotón a alguien sin querer es un acto sin importancia, se
solventa pidiendo disculpas y poco más. En cambio, en Rusia te lo van a devolver
pisándote a ti suavemente. El motivo es pura superstición, los rusos creen que si no
repiten el gesto terminarán discutiendo con la persona que les pisó primero.
En Tailandia debemos abstenernos de acariciar la cabeza de un niño (un gesto que
aquí en España también está muy normalizado). Para los budistas, la cabeza es la parte
del cuerpo más elevada, donde vive el espíritu, por tanto, es ofensivo y descortés
tocar esta zona.
Las claves del lenguaje corporal
1. Significado de los gestos de la cara
El rostro es la lupa de las emociones, por eso se dice que es el reflejo del alma.
Pero como en toda interpretación del lenguaje no verbal, debes ir con cuidado de
no evaluar los gestos de la cara por separado ya que habitualmente forman parte
de un estado emocional global y pueden dar lugar a varias interpretaciones.
¿Verdad que cuando un niño ve algo que no le gusta se tapa los ojos en un intento
de hacer que eso desaparezca de su realidad? ¿O corre a taparse la boca después
de decir una mentira?
Pues aunque en los adultos la magnitud es mucho menor, en cierta medida
seguimos atados a este comportamiento primitivo. Y eso da muchas pistas, porque
en la cara todavía se pueden detectar muchos intentos inconscientes de bloquear
lo que decimos, oímos o vemos.
En general, cuando alguien se lleva
las manos a la cara suele ser
producto de algún pensamiento
negativo como inseguridad o
desconfianza. Aquí tienes varios
ejemplos concretos.
•Taparse o tocarse la boca: si se
hace mientras se habla puede
significar un intento de ocultar algo.
Si se realiza mientras se escucha
puede ser la señal de que esa
persona cree que se le está
ocultando algo.
Tocarse la oreja: es la
representación inconsciente del
deseo de bloquear las palabras que
se oyen. Si tu interlocutor lo realiza
mientras hablas puede significar que
desea que dejes de hablar.
Tocarse la nariz: puede indicar que
alguien está mintiendo. Cuando
mientes se liberan catecolaminas,
unas sustancias que inflaman el tejido
interno de la nariz y pueden provocar
picor. También ocurre cuando alguien
se enfada o se molesta.
Frotarse un ojo: es un intento de
bloquear lo que se ve para no tener
que mirar a la cara a la persona a la
que se miente. Cuidado con la gente
que se toca mucho la nariz y se frota
los ojos cuando habla contigo 😉
Rascarse el cuello: señal de incertidumbre o de duda con lo que uno mismo está
diciendo.
Llevarse un dedo o algo a la boca: significa inseguridad o necesidad de
tranquilizarse, en una expresión inconsciente de volver a la seguridad de la madre.
Posiciones de la cabeza
Comprender el significado de las distintas posiciones que puede adoptar
alguien con la cabeza es muy eficaz para entender sus intenciones reales,
como las ganas de gustar, de cooperar o de mostrarse altivo.
Presta especial atención a las posturas muy exageradas, porque significan
que esa persona lo está haciendo de forma consciente para influenciarte.
• Levantar la cabeza y proyectar la
barbilla hacia adelante: un signo
que pretende comunicar
expresamente agresividad y
poder.
Asentir con la cabeza: se trata de un
gesto de sumisión contagioso que puede
transmitir sensaciones positivas.
Comunica interés y acuerdo, pero si se
hace varias veces muy rápido puede
comunicar que ya se ha escuchado
bastante.
Ladear la cabeza: es una señal de
sumisión al dejar expuesta la garganta.
Si lo realizas mientras asientes cuando
estés escuchando a alguien, lograrás
aumentar la confianza de tu interlocutor
hacia ti. En el caso de las mujeres
también se ha observado que se emplea
para mostrar interés por un hombre.
Apoyar la cara sobre las manos: se expone la cara habitualmente con el
objetivo de “presentársela” al interlocutor. Por lo tanto, demuestra atracción
por la otra persona.
Apoyar la barbilla sobre la mano: si la palma de la mano está cerrada es
señal de evaluación. Si la palma de la mano está abierta puede significar
aburrimiento o pérdida de interés.
La mirada también habla
La comunicación mediante la mirada tiene mucho que ver con la dilatación o
contracción de la pupila, la cual reacciona a los estados internos que
experimentamos.
Por ese motivo los ojos claros suelen ser más atractivos que los oscuros:
porque permiten mostrar de forma más evidente la dilatación de la pupila,
una respuesta asociada a las emociones positivas.
Cuando hablas sueles mantener contacto visual entre un 40 y un 60% del
tiempo. Eso es debido a que tu cerebro está ocupado intentando acceder a la
información (la PNL postula que según el tipo de información que estés
intentando recuperar mirarás hacia un lado, pero ya
se ha demostrado científicamente que eso no es cierto).
En ciertas situaciones sociales, la falta de contacto visual puede
interpretarse como nerviosismo o timidez, así que simplemente haciendo
una pausa antes de responder ganarás el tiempo necesario para acceder a
la información sin necesidad de tener que apartar la mirada.
Mirar directamente a los ojos cuando haces una petición también es útil
para aumentar tu capacidad de persuasión. Pero además existen otras
funciones de la mirada:
Variar el tamaño de las pupilas: no puede controlarse, pero la presencia de
pupilas dilatadas suele significar que se está viendo algo que agrada,
mientras que las pupilas contraídas expresan hostilidad.
En cualquier caso, son variaciones muy
sutiles que a menudo quedan
enmascaradas por los cambios
ambientales en la intensidad de la luz.
También se ha descubierto que las
neuronas espejo son las responsables de
que el tamaño que nuestras pupilas se
ajuste al de nuestro interlocutor, en un
intento de sincronizar el lenguaje
corporal para generar mayor conexión.
Levantar las cejas: es un saludo social
que implica ausencia de miedo y agrado.
Hazlo frente personas a las que quieras
gustar.
Bajar la cabeza y levantar la vista: en el sexo femenino se considera
una postura que transmite sensualidad para atraer a los hombres. De
hecho, muchas fotos de perfil de mujeres en páginas de citas online
son tomadas precisamente desde arriba (a veces con la intención
adicional de mostrar el escote). En los hombres es al revés: tomas
inferiores para parecer más alto y dominante.
Mantener la mirada: en el caso de las mujeres, establecer contacto
visual durante 2 o 3 segundos para después desviar la mirada hacia
abajo puede ser un indicador de interés sexual.
Pestañear repetitivamente: es otra forma de intentar bloquear la
visión de la persona que tienes enfrente, ya sea por aburrimiento o
desconfianza.
Mirar hacia los lados: otra manera de expresar aburrimiento, porque
de forma inconsciente estás buscando vías de escape.
Tipos de sonrisa
La sonrisa es fuente inagotable de significados y
emociones. Tienes un artículo entero sobre
todos los beneficios de sonreír así como lo que es
posible comunicar con ella. Además, gracias a las
neuronas espejo, sonreír es un acto
tremendamente contagioso capaz de provocar
emociones muy positivas en los demás.
Pero no existe solo una, sino que en realidad es
posible distinguir varios tipos de sonrisa según lo
que comunican:
En una sonrisa falsa el lado izquierdo de la boca
suele elevarse más debido a que la parte del
cerebro más especializada en las emociones está en
el hemisferio derecho, el cual controla
principalmente la parte izquierda del cuerpo.
La sonrisa natural (o sonrisa de Duchenne) es la
que produce arrugas junto a los ojos, eleva las
mejillas y desciende levemente las cejas.
Posición de los brazos
Los brazos, junto a las manos, sirven de apoyo a la mayoría de movimientos
que realizas. También permiten defender las zonas más vulnerables de tu
cuerpo en situaciones de inseguridad percibida.
La propiocepción nos ha enseñado que la vía de comunicación entre el
cuerpo y la mente es recíproca. Cuando experimentas una emoción tu
cuerpo la reflejará incoscientemente, pero también ocurre lo contrario: si
adoptas voluntariamente una posición, tu mente empezará a experimentar la
emoción asociada. Esto se hace especialmente evidente cuando te cruzas de
brazos.
Hay mucha gente que cree que se cruza de brazos porque se siente más
cómoda. Pero los gestos se perciben naturales cuando están alineados con la
actitud de la persona, y la ciencia ya ha demostrado que cruzarlos
predispone a una actitud crítica, por muy confortable que parezca el gesto.
¡Fíjate que cuando te lo estás pasando bien con amigos no cruzas los brazos!
Estos es lo que comunicas cuando
tomas una determinada postura con
tus brazos:
Cruzar los brazos: muestra
desacuerdo y rechazo. Evita hacerlo a
no ser que precisamente quieras
enviar este mensaje a los demás. En
un contexto sensual, las mujeres
suelen hacerlo cuando están en
presencia de hombres que les
parecen demasiado agresivos o poco
atractivos.
Cruzar un solo brazo por delante
para sujetar el otro brazo: denota
falta de confianza en uno mismo al
necesitar sentirse abrazado.
Brazos cruzados con pulgares hacia
arriba: postura defensiva pero que a la
vez quiere transmitir orgullo.
Unir las manos por delante de los
genitales: en los hombres proporciona
sensación de seguridad en situaciones en
que se experimenta vulnerabilidad.
Unir las manos por detrás de la
espalda: demuestra confianza y ausencia
de miedo al dejar expuestos puntos
débiles como el estómago, garganta y
entrepierna. Puede ser útil adoptar esta
postura en situaciones de inseguridad
para intentar ganar confianza.
En general, cruzarse de brazos implica
que se está experimentando inseguridad.
De ahí la necesidad de proteger el
cuerpo. Existen multitud de variaciones
como ajustarse el reloj, situar el maletín
delante del cuerpo, o sujetar un bolso
con las dos manos enfrente del pecho,
pero todas vienen a significar lo mismo.
Gestos con las manos
Las manos, juntamente con los brazos, son una de las partes más
móviles del cuerpo y por lo tanto ofrecen un enorme registro de
posibilidades de comunicación no verbal. Lo más común es usarlas
para señalar ciertas partes del cuerpo con el objetivo de mostrar
autoridad o sexualidad.
También sirven para apoyar los mensajes verbales y darles mayor
fuerza:
Existe una parte del cerebro llamada el área de Broca que está
implicada en el proceso del habla. Pero se ha comprobado que
también se activa al mover las manos. Esto implica que gestualizar
está directamente unido al habla, así que hacerlo mientras te
expresas puede incluso mejorar tu capacidad verbal. ¡Muy útil en
personas que se bloquean al hablar en público!
También se ha demostrado
en un estudio que reforzar con gestos
una frase consigue que te lleguen
antes a la mente las palabras a usar, y
también que tu mensaje sea mucho
más persuasivo y comprensible. En esa
investigación se comprobó que los
gestos más persuasivos son los que
están alineados con el significado
verbal, como señalar hacia atrás al
referirse al pasado.
A continuación encontrarás todo lo
que se conoce sobre el significado de
los gestos de las manos:
Mostrar la palma abierta: expresa
sinceridad y honestidad, mientras que
cerrar el puño muestra lo contrario.
Manos en los bolsillos: denota pasotismo y
desimplicación en la conversación o situación.
Enfatizar algo con la mano: cuando alguien
ofrece dos puntos de vista con las manos,
normalmente el que más le gusta lo refuerza
con la mano dominante y la palma hacia arriba.
Entrelazar los dedos de ambas
manos: transmite una actitud reprimida,
ansiosa o negativa. Si tu interlocutor adopta
esta postura, rómpela dándole algo para que
tenga que sujetarlo.
Puntas de los dedos unidas: expresa confianza y
seguridad, pero puede llegar a confundirse con
arrogancia. Muy útil para detectar si los rivales
tienen buenas manos al jugar al póquer.
Sujetar la otra mano por la espalda: es un
intento de controlarse a uno mismo, por lo
tanto expresa frustración o un intento de
disimular el nerviosismo.
• Mostrar los pulgares por fuera de los bolsillos: en los hombres representa
un intento de demostrar confianza y autoridad frente mujeres que les
atraen, aunque en una situación conflictiva también puede ser una forma
de transmitir agresividad.
• Ocultar sólo los pulgares dentro de los bolsillos: es una postura que
enmarca y destaca la zona genital, por lo tanto es una actitud sexualmente
abierta que realizan los hombres para mostrar ausencia de miedo o interés
sexual por una mujer.
• Llevarse las manos a las caderas: indica una actitud sutilmente agresiva, ya
que quiere aumentar la presencia física. Muchos hombres la usan tanto
para establecer superioridad en su círculo social como para aparentar
mayor masculinidad en presencia de aquellas mujeres que les atraen.
Cuanto más se exponga el pecho, mayor agresividad subcomunicará.
Posición de las piernas
Las piernas juegan un papel muy interesante en el lenguaje corporal. Al estar
más alejadas del sistema nervioso central (el cerebro), nuestra mente racional
tiene menos control sobre ellas y les permite expresar sentimientos internos
con mayor libertad.
Cuanto más lejos del cerebro esté una parte del cuerpo, menor control tienes
sobre lo que está haciendo.
En general el ser humano está programado para acercarse a lo que quiere y
alejarse de lo que no desea. La forma como alguien sitúa sus piernas puede
darte algunas de las pistas más valiosas sobre la comunicación no verbal ya
que te estará señalando hacia donde quiere realmente ir.
El pie adelantado: el pie más avanzado casi siempre apunta hacia donde
querrías ir. En una situación social con varias personas también apunta hacia la
persona que consideras más interesante o atractiva.
El pie adelantado: el pie más
avanzado casi siempre apunta hacia
donde querrías ir. En una situación
social con varias personas también
apunta hacia la persona que
consideras más interesante o
atractiva.
Si quieres que alguien de forma
emocional sienta que le estás dando
toda tu atención, asegúrate de que
tus pies están encarados hacia él. De
la misma manera, cuando tu
interlocutor apunta con sus pies
hacia la puerta en lugar de hacia ti
es una señal bastante evidente de
que quiere terminar la conversación.
Piernas cruzadas: es una actitud
defensiva y cerrada que protege los
genitales. En el contexto del cortejo,
puede comunicar rechazo sexual por
parte de la mujer hacia el hombre.
En una situación social, que haya
una persona sentada con brazos y
piernas cruzados probablemente
signifique que se ha retirado de la
conversación. De hecho, los
investigadores Allan y Barbara Pease
realizaron un experimento que
demostró que las personas
recordaban menos detalles de una
conferencia si la escuchaban con los
brazos y piernas cruzados.
Sentado con una pierna elevada apoyada en la
otra: típicamente masculina, revela una actitud
competitiva o preparada para discutir; sería la
versión sentada de exhibición de la entrepierna.
Piernas muy separadas: otro gesto básicamente
masculino que quiere transmitir dominancia y
territorialidad.
Sentada con las piernas enroscadas: en las
mujeres, habitualmente significa cierta timidez
e introversión.
Sentada con una pierna encima de la otra en
paralelo: varios autores reconocen que en las
mujeres puede interpretarse como cortejo al
intentar llamar la atención hacia las piernas,
puesto que en esta postura quedan más
presionadas y ofrecen un aspecto más juvenil y
sensual.
Aprender a detectar incongruencias entre el lenguaje verbal y el
corporal te puede resultar muy útil. Lo que el cuerpo indica suele ser
muy fiable, ya que los humanos somos incapaces de controlar todas las
señales que está emitiendo.
Recuerda que debes interpretar todas estas señales corporales dentro
de un contexto global y con ciertas limitaciones. No saques
conclusiones de un único gesto. Alguien podría cruzarse de brazos
porque sencillamente tiene frío, o porque es un movimiento que ha
mecanizado y le ha quitado parte de su significado real.