Propiedades de los suelos
Los suelos tienen características
y propiedades que los definen y
son útiles para su uso y manejo.
Éstas pueden ser de naturaleza
física, química, biológica y
mineralógica.
Propiedades físicas
Los suelos presentan propiedades físicas que
dependen de la naturaleza de sus componentes,
de las cantidades relativas de cada uno de ellos y
de la forma en que se interrelacionan entre sí.
El conocimiento de las propiedades físicas permite
inferir, por lo menos de manera aproximada
algunos aspectos químicos y biológicos de la
fertilidad de los suelos.
Entre las propiedades físicas del suelo están las
siguientes:
Textura: corresponde al porcentaje en peso
de cada una de las tres fracciones minerales,
arena, limo y arcilla. Dependiendo de la
proporción de estas fracciones en un suelo
determinado se le asigna una clase textural
A partir de la textura se pueden inferir
aspectos relacionados con la porosidad, la
retención de humedad, el riesgo de erosión
hídrica, la permeabilidad y la capacidad de
intercambio catiónico, entre otros.
Densidad real o de partículas: corresponde a
la densidad media de su fase sólida. Es
importante porque permite calcular la
porosidad del suelo, evaluar la concentración
y medir la velocidad de sedimentación de las
partículas en suspensión. Para un horizonte
determinado tendrá un valor prácticamente
constante en el tiempo porque la naturaleza
de las partículas no cambia.
Densidad aparente: corresponde a la relación
masa-volumen incluyendo la parte sólida y los
poros, los cuales pueden estar llenos de agua
o de aire. Esta propiedad influye en el
desarrollo radical y en la emergencia de las
plántulas, debido a que se relaciona con otras
propiedades como la humedad, la porosidad y
el desarrollo de la estructura. Presenta
variaciones grandes en sentido vertical y
horizontal del perfil del suelo.
Estructura: corresponde al arreglo u
organización de las partículas y la
configuración interna de la matriz del suelo.
Se visualiza en forma de agregados que dan
lugar a ciertos modelos estructurales. Es un
concepto cualitativo e influye en las
propiedades mecánicas y en procesos como
la germinación, el crecimiento de las raíces,
tráfico sobre la superficie y la erosión y la
degradación (ver Figura Tipos de estructura
del suelo).
Tipos de estructura del suelo
Porosidad: se define como la relación entre el
volumen de poros y el volumen total del suelo; se
relaciona con la estructura de cada horizonte. Con
algunas limitaciones se puede calcular a partir de
los valores de densidad real y aparente.
Porosidad = 1 – (densidad aparente / densidad real)
Infiltración: se aplica a los procesos de entrada de
agua al suelo, por flujo vertical desde su superficie
a lo largo de todo el perfil. Esta propiedad está
relacionada con la cantidad de agua que entra a la
zona radical y la cantidad que escurre. Se mide en
unidades de velocidad y por esto se denomina,
también, velocidad de infiltración.
Temperatura: corresponde a un valor en un sitio y
un momento determinados, porque cambia en el
tiempo y el espacio. Determina las velocidades y
direcciones de los procesos físicos, químicos y
biológicos.
Color: es una de las propiedades más visibles del
suelo. De forma indirecta tiene relación con la
temperatura y la humedad. Es un indicador de
aspectos importantes: origen geológico, grado de
intemperismo, fenómenos de oxidación-reducción,
presencia de materia orgánica y procesos de
lixiviación y acumulación de compuestos orgánicos.
Propiedades mineralógicas
Corresponden básicamente a la
caracterización de las fracciones arena y
arcillas de los suelos, desde el punto de vista
de los minerales que contienen. El
conocimiento del contenido y el tipo de
arenas y de arcillas permite conocer su
capacidad para retener el agua y los
nutrientes, su facilidad de drenaje, la
cantidad y clase de poros, como también su
estado de evolución y de fertilidad.
Fracción arena: para su estudio se separa la
fracción con diámetros entre 150μ y 200μ.
Esta fracción se lava para eliminar residuos
de arcilla o materia orgánica. El análisis se
hace con microscopio de luz polarizada.
Fracción arcilla: el método más utilizado en
la determinación de la mineralogía de las
arcillas es la difracción de rayos X. Sin
embargo, no es un método absoluto y es
recomendable utilizar métodos
complementarios como el análisis térmico
diferencial y el térmico gravimétrico.
Propiedades biológicas
Se relacionan principalmente con el tipo de
organismos presentes en el suelo y sus
actividades. Algunos análisis al respecto se
enumeran a continuación.
>Poblaciones de fauna en el suelo: taxonomía e
índices de diversidad
>Microorganismos del ciclo del nitrógeno:
nitrificantes, amonificantes, fijadores de nitrógeno
y desnitrificantes
>Reductores de sulfato, bacterias anaerobias
>Microorganismos anaerobios o extremófilos
>Solubilizadores de fosfatos
PROPIEDADES QUIMICAS
La química del suelo encierra aspectos
de la química de soluciones y de la
química de fases sólidas. En especial, la
zona de contacto entre las fases líquida y
sólida es fundamental y tiene que ver
con la química coloidal, en la cual las
fuerzas superficiales son importantes.
Es así como, por lo general, los iones
adsorbidos sobre la superficie de las
partículas sólidas se encuentran en
mayor cantidad que la presente en la
solución del suelo y se establece un
equilibrio químico dinámico entre ellos.
Con base en este equilibrio se puede
estudiar una importante propiedad
química, la Capacidad de Intercambio
Catiónico, C.I.C.
Capacidad de Intercambio catiónico (CIC)
Los minerales que constituyen la fracción arcilla
(complejo de cambio o coloidal mineral) y el
humus (complejo de cambio o coloidal orgánico)
poseen esta propiedad, debido a que poseen sitios
con cargas negativas que atraen cationes.
Las cargas negativas responsables de la capacidad
de intercambio catiónico tienen orígenes diversos.
En los minerales de las arcillas tienen lugar
sustituciones de cationes que se conocen también
como sustituciones isomórficas.
estas sustituciones ocurren porque en la capa
tetraédrica de los minerales arcillosos,
excepto los caoliníticos, el aluminio (Al3+)
puede sustituir al silicio (Si4+) y en las capas
dioctaédricas el magnesio (Mg2+) o el hierro
(Fe2+) pueden sustituir al aluminio (Al3+), sin
cambiar la forma de las láminas de los
minerales, dando lugar a un desbalance de
cargas que resulta en cargas negativas que se
neutralizan con cationes retenidos en la
superficie de las láminas o entre ellas
Representación de mineral de arcilla con carga negativa superficial
Otro origen de las cargas negativas está en la ionización de H+ de los
grupos carboxilo y fenólico de sustancias orgánicas humificadas. Los
aniones resultantes se neutralizan con cationes
Representación de sustancias orgánicas con grupos ionizados
Los cationes en los minerales o en las sustancias
orgánicas se denominan intercambiables si pueden
ser sustituidos por otros disueltos en el agua que
rodea las partículas, es decir, en la solución del
suelo. El intercambio de cationes es un proceso
reversible entre las fases líquida y sólida del suelo,
la suma de estos cationes corresponde a la
capacidad de intercambio catiónico que
usualmente se expresa en miliequivalentes por
100g de suelo que en unidades del S. I.
corresponde a centimoles carga por kilogramo de
suelo (cmol (+) /kg suelo).
La magnitud de la Capacidad de Intercambio
Catiónico C.I.C. depende, en parte, del pH
siendo menor en condiciones ácidas y
aumentando hacia los valores básicos.
Establezca porque la capacidad de
intercambio catiónico aumenta a valores de
pH básicos ?
Otro factor que influye en la magnitud de la CIC es la naturaleza del
complejo coloidal
La capacidad de intercambio catiónico
(C.I.C.)
es un indicador de la fertilidad potencial del
suelo debido a que se relaciona con la
cantidad de nutrientes que puede retener
para poner a disposición de las plantas bajo
condiciones determinadas.
Acidez del suelo
A esta propiedad se han referido varios autores, los
cuales la han relacionado con diferentes especies
químicas, así:
Fassbender y Bornemisza: “depende del contenido de
hidrógeno ionizable, del aluminio disociable en
numerosas formas y, en menor grado, de los
iones de hierro y manganeso, todos en equilibrio con
la solución del suelo donde ocurren variadas
reacciones de hidrólisis”.
Garavito: “depende del hidrógeno y el aluminio
intercambiables o no intercambiables y del hidrógeno
de la materia orgánica”.
Teniendo en cuenta consideraciones como las anteriores,
Fabio Garavito Neira, ha definido diferentes tipos de acidez
en el suelo, así:
Acidez activa: corresponde a los iones hidrógeno en la
solución del suelo; se determina al medir el pH (ver Figura )
Acidez intercambiable: corresponde a los iones aluminio e
hidrógeno intercambiables con una sal neutra como cloruro
de potasio normal (ver Figura 27).
Acidez no intercambiable: Corresponde a los iones Al (OH)2+,
al hidrógeno unido a la materia orgánica y al de los grupos
Si-OH de las arcillas. Se disocia poco a poco en la medida que
se aumente el pH y no se extrae con una sal neutra.
Acidez total: es la suma de las anteriores.
Ejercicios:
En un estudio ambiental realizado en tres sitios de la
Sabana de Bogotá se encuentra la siguiente información:
Sitio 1: Suelo con 30% de arcilla, 20% de limo y 50% de
arena y una CIC (capacidad de intercambio catiónico) de
25 cmol (+) /kg suelo.
Sitio 2. Suelo con 29% de arcilla, 20% de limo y 51% de
arena y una CIC (capacidad de intercambio catiónico) de
39 cmol (+) /kg suelo.
Sitio 3. Suelo con 10% de arcilla, 15% de limo y 75% de
arena y una CIC (capacidad de intercambio catiónico) de
12 cmol (+) /kg suelo.
Analizar la información anterior y responder:
a) ¿Cuál es la clase textural de los sitios y ésta qué
relación guarda con otras propiedades como
porosidad, permeabilidad, retención de humedad,
almacenamiento de nutrientes y velocidad de
infiltración?
b) Entre el sitio 1 y 2 la composición porcentual del
componente mineral del complejo de cambio es
idéntica. Sin embargo, la C.I.C. del sitio 2 es mayor
que la del sitio 1. ¿A qué se puede atribuir esta
diferencia?
Solución:
a) Para determinar la clase se debe utilizar el triángulo textural, para
interpolar los porcentajes, de cada tipo de partículas, que tienen los diferentes
sitios en estudio.
Para el ejercicio propuesto,
Los sitios 1 y 2 tienen la misma composición porcentual:
29% de arcilla, 20% de limo y 51% de arena.
se encuentra la clase franco-arcillosa-arenosa.
Para el sitio 3, la composición porcentual es 10% de
arcilla, 15% de limo y 75% de arena, para la cual se
encuentra la clase franco-arenosa.
Bases intercambiables y saturación de bases
Comprenden los metales alcalinos y
alcalinotérreos adsorbidos sobre las arcillas o
en la materia orgánica que pueden
cambiarse entre sí o con otro ión cargado
positivamente en la solución del suelo.
En la práctica, se consideran bases
intercambiables el CALCIO, el MAGNESIO, el
SODIO y el POTASIO, las cuales constituyen el
99% de las bases de cambio.
Las bases presentes en mayor cantidad en los
sitios de intercambio catiónico son por lo
general el calcio y el magnesio.
El 1% de otras bases incluye micronutrientes
como Fe2+, Cu2+, Mn2+ y Zn2+ cuya presencia es
importante, debido a que son indispensables
para las plantas en cantidades trazas, las
cuales son suficientes para cubrir sus
necesidades.
Disponibilidad de nutrientes
A través de los años, con el avance en los
métodos y técnicas de la química analítica
se ha incrementado la lista de los elementos
químicos presentes en el suelo y en las
plantas. Sin embargo, en relación con la
nutrición de las plantas tradicionalmente se
consideran tres grandes grupos:
o Macronutrientes: N, P, K
o Elementos secundarios: Ca, Mg, S
o Micronutrientes: Fe, Mn, B, Cu, Zn, Mo, Cl
La disponibilidad de los nutrientes, se refiere
a que los elementos se encuentren en el
suelo en condiciones de ser tomados por las
plantas para su nutrición. En este punto un
factor crítico es el pH debido a que influye en
la tasa de liberación de nutrientes por
meteorización, en la solubilidad y en la
cantidad de iones almacenados en los sitios
de intercambio catiónico.
Una representación aproximada de la
correspondencia entre los valores de pH y la
disponibilidad adecuada (franja más ancha) o
la deficiencia (franja más angosta) para cada
uno de los nutrientes. Por ejemplo, se puede
establecer que a valores de pH menores a 5,5
se aumenta la posibilidad de deficiencia de la
mayoría de los elementos, excepto con el
hierro para el cual esta situación se presenta
a valores de pH superiores a 6.5.
Representación de la disponibilidad de nutrientes a diferentes valores de pH
Para establecer la relación de la clase textural con otras propiedades
es importante tener en cuenta lo estudiado en la lección que se
puede sintetizar de la manera siguiente:
Propiedad Tipo de partícula
Arena Limo Arcilla
Porosidad Alta) MEDIA BAJA
Velocidad de Alta Baja a media Baja
infiltración
Permeabilidad Alta Baja a media Baja
Retención de Baja MEDIA Alta
humedad
Según lo planteado en este ejercicio, para los
suelos de los tres sitios se presenta una relación
más marcada de las propiedades respecto a la
arena, que es la fracción predominante.
b) Aunque la textura de los suelos del sitio 1 y el
sitio 2 son iguales, la CIC del sitio 2 puede ser
mayor que la del sitio 1, debido a presencia en el
sitio 2 de una mayor cantidad de materia orgánica.
Esto se deduce del hecho de que la capacidad de
intercambio catiónico se debe tanto al complejo
coloidal mineral como al orgánico
Reacciones y equilibrios en el suelo
La presencia de las tres fases en el suelo
establece la existencia de un sistema
complejo en el cual tienen lugar
reacciones y equilibrios químicos
múltiples, en los que las interfases
sólido- líquido y líquido-gas son
determinantes.
En la superficie de interacción sólido-
líquido, es decir, en el plano de contacto
entre la fase sólida iónica y la fase
líquida acuosa juega un papel de
primordial importancia la constante
dieléctrica alta de la solución del suelo,
debido a que las moléculas polares del
agua poseen una tendencia fuerte a
causar disociación de los grupos
superficiales del sólido.
Por otra parte, la capa de líquido adyacente a
la fase sólida se encuentra modificada en
relación con el seno de la solución, tanto en
la estructura como en la composición iónica.
Lo anterior da lugar, en los suelos, a la
consideración de la teoría de la denominada
doble capa difusa. En esta teoría se plantea
que se esperaría que un gran número de
contra-iones se uniera firmemente a la
superficie de la partícula coloidal cargada
eléctricamente formando una doble capa
eléctrica compacta.
Sin embargo, el movimiento térmico impide la
formación de la capa compacta y tiende a
producir una distribución uniforme de los co-
iones y contra-iones. El efecto combinado de las
fuerzas eléctricas y la agitación térmica origina,
en consecuencia, una doble capa difusa, como
un segmento en la cercanía de la superficie
coloidal con un gran número de contra-iones y,
después, otro segmento en donde la
distribución de cargas se va haciendo más
uniforme, a medida que aumenta la distancia, a
la superficie coloidal.
Esquema de una doble capa difusa
Lo anterior muestra que el equilibrio sólido-
líquido no es simple porque se dan
diferentes niveles de atracción
electrostática. En términos prácticos, se
considera que existe una región en la fase
líquida, la cual no tiene mayor influencia de
la fase sólida (en el esquema está
representada por la denominada “solución
más uniforme eléctricamente”) y por esto se
trata como cualquier solución acuosa.
En consecuencia, se simplifica la
representación del equilibrio de las dos fases,
así:
Suelo – A+ + B+ Suelo – B+ + A+
Donde:
A+ = cationes adsorbidos en el complejo
coloidal del suelo
B+ = cationes presentes en la solución del
suelo
Reacciones ácido-base
Con base en este equilibrio tienen lugar
reacciones, por ejemplo, de tipo ácido-base,
que explica la capacidad amortiguadora del
suelo.
Capacidad amortiguadora (buffer) del suelo
La adición de ácidos o de bases produce una
variación en el valor del pH; sin embargo,
cuando los suelos están tamponados, la
variación puede ser relativamente pequeña
respecto a las cantidades de los compuestos
añadidos.
La capacidad amortiguadora de un suelo
tiene que ver con:
* La presencia de complejo de cambio o
coloidal en su composición. A mayor
contenido de arcillas y/o materia orgánica
mayor será la capacidad amortiguadora.
* La capacidad de intercambio catiónico. A
mayor CIC mayor será la capacidad
amortiguadora.
Las situaciones que se presentan son las
siguientes: al adicionar un ácido al suelo,
una cantidad pequeña de los iones H+
permanece en la solución y los restantes se
intercambian con los cationes adsorbidos en
el complejo de cambio y ocupan su lugar. La
reacción contraria tiene lugar cuando se
adiciona una base, los iones H+ que están
unidos al complejo de cambio son
reemplazados por los cationes de la base y
pasan a la solución y reaccionan con los
iones OH- para formar agua.
Lo anterior muestra claramente que las
adiciones de ácidos o bases al suelo afectan
ligeramente el pH y, a la vez, modifican el
porcentaje de saturación de bases. A medida
que aumenta el pH se incrementa el
porcentaje de saturación de bases y
viceversa.
Los suelos con complejos de cambio con
mayor CIC presentan valores de pH menores
para cualquier nivel de saturación de bases
Relación entre pH y la saturación de bases
Equilibrios del sistema CO2-H2O en
presencia de carbonatos sólidos.
Por otra parte, la interacción de las fases
líquida y gaseosa también da origen a
reacciones ácido-base, la más relevantes las
relacionadas con el sistema CO2-H2O.
En relación con este sistema, es importante
resaltar que el gas CO2 siempre presente en
el suelo delimita las concentraciones
máximas posibles de muchos cationes en la
solución del suelo.
El ión Ca2+ es uno de los cationes más
abundantes, entre los que forman
carbonatos con baja solubilidad, lo cual
concuerda con la situación que se encuentra
en la práctica, esto es, que muchos suelos
contienen carbonatos de calcio sólidos.
Los carbonatos de calcio cristalinos que se
encuentran, en mayor proporción, en el suelo son
la calcita y la aragonita. Otros carbonatos presentes
son la dolomita, CaMg (CO3)2 y magnesita, MgCO3.
La siderita, FeCO3, se encuentra en ciertos suelos
anaeróbicos. La presión local del CO2 en el suelo,
junto con el pH del sistema, controla la
concentración máxima de los cationes relevantes,
en cambio la presencia de carbonatos sólidos en el
suelo establecerán la concentración real de los
cationes relevantes en la solución del suelo, sin que
dejen de influir el pH y la presión del CO2.
Reacciones de oxidación-reducción
Algunas de las reacciones de oxidación-reducción
más frecuentes en el suelo se deben al hierro, el
cual está presente en cantidades que varían
ampliamente.
En suelos aeróbicos el hierro puede estar presente
en la forma de α-Fe2O3 (hematita), γ-Fe2O3
(maghematita), α-FeOOH (goethita), γ- FeOOH
(lepidocrocita) o Fe(OH)3. nH2O (hidróxido férrico
hidratado). Los cuatro primeros compuestos son
formas cristalinas, mientras que el hidróxido es una
forma amorfa. Ésta última, frecuentemente, regula
la solubilidad del hierro en el suelo.
En suelos anaeróbicos la solubilidad del
hierro puede estar regulada por compuestos
como el hidróxido ferroso, Fe (OH)2, la
siderita, FeCO3, el sulfuro ferroso, FeS2 y la
magnetita, Fe3O4, que es un compuesto
férrico-ferroso.
Los minerales de Fe, en las rocas del material
parental se oxidan espontáneamente en
suelos aeróbicos, aunque lo hacen muy
lentamente. La disponibilidad de electrones
para las reacciones de oxidación-reducción
en los suelos está determinada por la
oxidación de compuestos de carbono
(materia orgánica) realizada por
microorganismos.
La reducción del Fe, en soluciones ácidas es:
Fe3+ + e- Fe2+
La concentración de Fe a los valores más
usuales de pH en los suelos (4,0 a 6,5) es muy
baja debido a que los hidroxi-óxidos de Fe
son muy insolubles. La reacción en la cual el
Fe acepta electrones en los suelos es en la
reducción del hidroxi-óxido de Fe sólido:
FeOOH + e- + 3H+ Fe2+ + 2H2O
Calidad del suelo y compuestos que la
alteran
Se puede generalizar en tres aspectos
1.0 Calidad del Suelo
2.0 Compuestos que alteran la calidad del suelo
3.0 Transporte y acumulación de los contaminantes en el
suelo
1.0 Calidad del Suelo
El concepto de calidad del suelo ha tenido varias
acepciones desde que a finales de la década de los
ochentas empezó a cobrar importancia. Puede decirse que
las diferentes definiciones surgen de las diversas funciones
que tiene el suelo, las cuales se pueden englobar en dos
aspectos principales:
1.1. Fertilidad y productividad
1.2. Sostenibilidad y calidad ambiental
Alrededor de estas funciones se espera que el suelo
mantenga sus propiedades, físicas, químicas y biológicas
para mantener la productividad sostenible y que, a la vez,
actúe como filtro para atenuar contaminantes
ambientales.
Dentro de los indicadores de calidad del
suelo se han considerado sus propiedades
físicas, químicas y biológicas, así como los
diferentes procesos que allí tienen
ocurrencia. se hará énfasis en las
propiedades químicas como indicadores de la
calidad del suelo. Para tal fin se presenta a
continuación la Tabla. “Consideraciones
Generales” para interpretar análisis de
suelos,
La anterior Tabla presenta las
principales propiedades químicas, sus
rangos de valores y apreciaciones
acerca de los mismos, que sirven de
base para establecer tendencias de
cambio en la calidad de los suelos.
2.0 Compuestos que alteran la calidad
química del suelo.
En contraste con los otros dos
compartimentos ambientales, esto es, el
agua y el aire, la contaminación del suelo no
se puede medir fácilmente en términos de la
composición química porque el suelo
presenta una gran dinámica, en cuanto a
componentes y reacciones químicas,
directamente relacionada con el ecosistema
al que pertenece y, por tanto, un suelo “puro”
es indefinible
En términos generales, se puede hablar
de degradación química, como el
resultado de la acumulación de
sustancias que ocasionan un
desequilibrio en las condiciones del
suelo y pueden dar origen a procesos
como los siguientes:
El proceso de acumulación
de metales pesados y
agroquímicos es, el que en
la práctica se asocia, con
el término contaminación
química.
2.1. Contaminación Por Metales Pesados Se
consideran principalmente los siguientes: Cr, Co,
Ni, Cu, Zn, As, Mo, Cd, Sn, Ba, Hg y Pb. Estos
metales pueden estar presentes en el suelo en
forma natural, pero la contaminación, en la gran
mayoría de casos, es de origen antropogénico, por
acumulación progresiva resultado del uso excesivo
y continuo de fertilizantes e insumos agrícolas, la
utilización de lodos, residuos industriales y
urbanos, la depositación atmosférica proveniente
de humos industriales o la utilización de aguas de
riego contaminadas por efluentes industriales y
2.2 Contaminación por Agroquímicos
Se pueden agrupar en dos grandes categorías:
fertilizantes y pesticidas.
2.2.1. Contaminación con fertilizantes
Las plantas toman del suelo los elementos
químicos que requieren para su nutrición.
Cuando el suelo tiene una cantidad insuficiente
de alguno o varios de los elementos requeridos,
esta situación puede corregirse mediante la
adición de compuestos que contengan dichos
elementos, es decir, por adición de fertilizantes.
Los fertilizantes pueden ser inorgánicos
(minerales) u orgánicos
Debido a que las plantas requieren en
cantidades altas los denominados
macronutrientes (N, P y K), los
fertilizantes que los contienen se utilizan
en grandes cantidades, bien sea con
cada elemento por separado, caso en el
cual se denominan fertilizantes simples,
o en mezclas de los elementos, que se
conocen como fertilizantes compuestos.
Cuando se realiza una aplicación
excesiva de los fertilizantes pasan a ser
contaminantes del suelo.
Fertilizantes nitrogenados: el problema de
contaminación tiene que ver con la
acumulación de nitratos, los cuales por
lixiviación pueden pasar a las aguas
subterráneas o por arrastre incorporarse
a los cauces y reservorios superficiales.
En relación con los peligros para la
salud, el nitrógeno en forma de nitratos,
que por lixiviación puede ir a las aguas
subterráneas y de allí al agua de
consumo, puede causar
metemoglobinemia o cianosis en los
niños. En el ganado también se puede
presentar la metemoglobinemia,
deficiencia de vitamina A, dificultades en
la reproducción, abortos y pérdidas en la
producción de leche.
Respecto a los aspectos ecológicos, el
mayor peligro que causa el nitrogeno es
la es la eutrofización que significa
enriquecimiento con elementos
nutrientes, lo cual puede causar el
crecimiento rápido de las plantas
acuáticas.
Fertilizantes fosfatados: el peligro, como en
el caso del nitrógeno, está relacionado con el
fenómeno de eutrofización. Sin embargo, la
amenaza es menor que en el caso del
nitrógeno, si se tiene en cuenta la baja
solubilidad de los fosfatos y, por tanto, su
inmovilidad en el suelo. En general, los
fosfatos se adsorben o precipitan, mientras
que una fracción pequeña se puede mover
con el agua de lavado, en concentraciones
alrededor de 1 x 10-5 M.
2.2.2. Contaminación con Pesticidas
Estas sustancias se conocen también
como plaguicidas y sirven para combatir
los parásitos de los cultivos, del ganado
y de los animales domésticos. Desde el
punto de vista de los organismos que
combaten se pueden clasificar en:
insecticidas, acaricidas, fungicidas,
herbicidas, roedoricidas, molusquicidas
y alguicidas
El uso de los pesticidas causa efectos
adversos relacionados con los siguientes
aspectos:
1. Desequilibrios ecológicos:
a) multiplicación de algunas especies
que compiten naturalmente con una
determinada especie contra la cual actúa
el pesticida. Ejemplo: incrementos
notables de algunos ácaros con el uso de
DDT;
b) disminución continúa de la población
de una especie, por la utilización masiva
de los compuestos químicos. Ejemplo:
mortandad de especies de aves, en las
zonas de utilización de los pesticidas;
c) afectación de organismos en cuerpos
de agua. Ejemplo: desequilibrios en el
plancton y población de peces y
crustáceos, cuando la aplicación de los
compuestos químicos se realiza en zonas
ubicadas en las cercanías de ríos y lagos.
2. Resistencia: los parásitos desarrollan mecanismos de
defensa frente a los plaguicidas dando lugar a
organismos resistentes a esos compuestos químicos, lo
cual, en primera instancia, conlleva a la aplicación de
dosis mayores de los pesticidas para lograr un
determinado índice de mortalidad.
3. Toxicidad residual: a) residuos de plaguicidas en
alimentos, producto del tratamiento de cultivos y
cosechas con esos compuestos químicos. Frente a esta
situación se ha hecho necesario establecer las
tolerancias de residuos de plaguicidas en los alimentos;
b) residuos en el medio biológico, esto es, en la flora y
la fauna de las zonas en que se realizan los
tratamientos, y en zonas más amplias a las que llegan
los residuos arrastrados por el viento, las corrientes
marinas y las cadenas biológicas.
3.0 Transporte y acumulación de los
contaminantes en el suelo.
Para el conocimiento del fenómeno de
contaminación se debe necesariamente
abordar el tema de los procesos de transporte
y acumulación en los suelos.
La movilidad y la acumulación de los
contaminantes están regidas grandemente por
la interacción de los compuestos con la fase
sólida del suelo y en casos específicos por su
degradabilidad. Los tipos principales de
interacciones son:
3.1. Adsorción, la cual es inducida por la atracción
electrostática entre los compuestos cargados y los
constituyentes del suelo con carga opuesta.
3.2. Repulsión electrostática cuando la carga eléctrica
del compuesto y la del constituyente del suelo son del
mismo signo. Usualmente, este es el caso con ciertos
aniones y la carga predominantemente negativa de, por
ejemplo, los minerales de arcilla.
3.3. Quimisorción. Este mecanismo de interacción, a
menudo, es difícil de distinguir de la adsorción
electrostática, excepto por el valor de la energía de
adsorción, que es considerablemente mayor en el caso
de la quimisorción. Esta última se caracteriza,
usualmente, porque el intercambio con otros compuestos
es muy limitado y, precisamente, esta situación es una de
las causas de la energía de adsorción alta.
3.4. Reacciones de precipitación y disolución.
Tienen que ver con los equilibrios químicos en
los sistemas. Estos equilibrios pueden jugar
un papel predominante en el control de la
movilidad de ciertos compuestos como los
metales pesados y el fósforo. Un aspecto de
importancia crucial en los problemas de
contaminación del suelo es la velocidad de las
reacciones, esto es, el estudio de la cinética
de las reacciones.
3.5. Descomposición y reacciones de
transformación. Muchos compuestos están
sujetos a reacciones como la degradación
fotoquímica, la degradación microbiana o a la
combinación de estas reacciones. Un ejemplo
de esto es el destino de los pesticidas o
productos químicos orgánicos que incluyen,
por ejemplo, ciertos acondicionadores del
suelo. Entonces, la persistencia en el suelo,
aire o agua, la cual está regida por la
degradabilidad del compuesto, es uno de los
factores principales respecto a los posibles
efectos peligrosos para el ambiente.