“Tú, Belén Efrata, eres pequeña
para estar entre las familias de
Judá; pero de ti me saldrá el que
será Señor en Israel. Sus
orígenes se remontan al
principio mismo, a los días de la
eternidad.” Miqueas 5:2
Porque un niño nos ha nacido, ¡un hijo nos ha
“6
sido concedido! Sobre sus hombros llevará el
principado, y su nombre será «Consejero
admirable», «Dios fuerte», «Padre Eterno» y
«Príncipe de paz». 7 La extensión de su imperio y
la paz en él no tendrán límite. Reinará sobre el
trono de David y sobre su reino, y lo afirmará y
confirmará en la justicia y el derecho, desde
ahora y para siempre. Esto lo hará el celo del
Señor de los ejércitos.” Isaias 9:6-7
18 El nacimiento de Jesucristo fue así: María, la madre de Jesús, estaba
comprometida con José, pero antes de unirse como esposos se encontró que
ella había concebido del Espíritu Santo. 19 José, su marido, era un hombre
justo y quiso dejarla secretamente, pues no quería denigrarla. 20 Mientras
José reflexionaba al respecto, un ángel del Señor se le apareció en sueños y
le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu mujer, porque su
hijo ha sido concebido por el Espíritu Santo. 21 María tendrá un hijo, a quien
pondrás por nombre JESÚS,[a] porque él salvará a su pueblo de sus
pecados.» 22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor dijo
por medio del profeta:
23 «Una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre
Emanuel, que significa: “Dios está con nosotros.”»
24 Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había
mandado y recibió a su mujer, 25 pero no la conoció hasta que dio a luz a su
hijo primogénito. Y le puso por nombre JESÚS. Mateo 1:18-25
Los ángeles y los pastores
8 En esa misma región había pastores que pasaban la noche en el campo cuidando a sus
rebaños. 9 Allí un ángel del Señor se les apareció, y el resplandor de la gloria del Señor los
envolvió. Ellos se llenaron de temor, 10 pero el ángel les dijo: «No teman, que les traigo una
buena noticia, que será para todo el pueblo motivo de mucha alegría. 11 Hoy, en la ciudad
de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor. 12 Esto les servirá de señal:
Hallarán al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
13 En ese momento apareció, junto con el ángel, una multitud de las huestes celestiales,
que alababan a Dios y decían: 14 «¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz en la tierra a todos
los que gozan de su favor!»
15 Cuando los ángeles volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «Vayamos a
Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha dado a conocer.» 16 Así que
fueron de prisa, y hallaron a María y a José, y el niño estaba acostado en el pesebre. 17 Al
ver al niño, contaron lo que se les había dicho acerca de él. 18 Todos los que estaban
escuchando quedaron asombrados de lo que decían los pastores, 19 pero María guardaba
todo esto en su corazón, y meditaba acerca de ello. 20 Al volver los pastores, iban alabando
y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, pues todo había sucedido tal y
como se les había dicho. Lucas 2:8-20