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Proceso de Limado

El limado es un proceso de acabado manual que utiliza una herramienta llamada lima para eliminar material de una superficie. Existen diferentes tipos de limas que se seleccionan en función del material, forma de la pieza y calidad del acabado deseado. El limado requiere seguir pasos como trazar la pieza, sujetarla, elegir la lima adecuada y verificar periódicamente las medidas y superficies.

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Proceso de Limado

El limado es un proceso de acabado manual que utiliza una herramienta llamada lima para eliminar material de una superficie. Existen diferentes tipos de limas que se seleccionan en función del material, forma de la pieza y calidad del acabado deseado. El limado requiere seguir pasos como trazar la pieza, sujetarla, elegir la lima adecuada y verificar periódicamente las medidas y superficies.

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LIMADO

El limado a mano es una operación que se realiza utilizando una herramienta


denominada lima y que tiene por objeto arrancar material de la superficie de una
pieza.
El limado es una operación de acabado, en la cual las piezas reciben su forma definitiva y la
calidad exigida. Aunque este proceso manual ha sido relegado por el uso de máquinas y
herramientas de alta tecnología, aún se utiliza para fabricación de piezas únicas o de
cantidades limitadas, o para piezas de formas complicadas.
Las limas
La lima es una pletina fabricada con acero templado de alta dureza y aleada con
distintos metales. Posee dientes mecanizados que, al rozar con las superficies
metálicas de la pieza, arrancan el material en forma de pequeñas virutas.
Las principales partes de una lima son la cabeza, el cuerpo, la cola y el mango, que
suele fabricarse con madera de haya o plástico y posee formas ergonómicas para
aumentar la comodidad del operario durante el limado. Para reforzar la unión con el
resto de la lima, tiene un anillo de anclaje o virola.

Las limas presentan distintas características que permiten adecuar correctamente la


herramienta al uso que se le vaya a dar:
– Tamaño. Es la longitud del cuerpo de la lima. Normalmente se expresa en pulgadas y oscila
entre 3″ y 20″. Las limas más grandes se usan para trabajar áreas amplias, y las pequeñas
para procesos finos y delicados como la joyería, la platería, la fabricación de matrices o la
relojería.
– Forma. Es la figura geométrica que constituye la sección transversal del
cuerpo de la lima. Como puede apreciarse en la tabla, existen diferentes tipos
según su utilización.
– Picado. Es el grado de rugosidad de la lima definido por la forma en que
están tallados sus dientes. Existen distintos tipos:

• Sencillo. Está constituido por una hilera de dientes tallados


paralelamente entre sí, en un ángulo aproximado de 60° a 85°
con respecto a su eje longitudinal. Generalmente se usa para
trabajar materiales blandos (aluminio, cobre, bronce, etc.),
para acabados finos y para afilados de cuchillos, tijeras, sierras
y machetes.
• Doble. Cuenta con dos hileras de dientes en diagonal que
se cruzan entre sí. El ángulo de la primera hilera es igual al de
las limas simples, mientras que el de la segunda hilera varía de
44° a 62°. Estas limas poseen mayor eficiencia de limado y se
utilizan para materiales duros.
• Especial. Los más usuales son curvilíneos y constan de
hileras de dientes sencillos que forman semiarcos continuos en
la superficie de la cara de la herramienta. Se usan para
acabados muy finos o para trabajar materiales muy blandos. El
picado de escofina (figura 35) es otro tipo de picado especial;
sus grandes dientes triangulares suelen emplearse para cortes
ásperos o rugosos. Las limas especiales se usan sobre madera,
aluminio o plomo.
– Grado de corte Es el número de dientes por centímetro cuadrado que
posee la superficie picada del cuerpo de la lima. Cuanto mayor es el grado de
corte, más fino es el acabado que se obtiene en la superficie mecanizada. Las
limas pueden clasificarse básicamente en tres grupos según el grado:
• Bastas. Disponen de seis a ocho dientes de gran tamaño por cm2 y permiten eliminar
mucho material. Requieren de gran esfuerzo a la hora de realizar los trabajos, y la calidad
superficial de los acabados no es buena, ya que suelen dejar zonas rugosas y con rayas
superficiales visibles.
• Semibastas o entrefinas. Disponen de ocho a 12 dientes de tamaño mediano por cm2, por
lo que permiten eliminar menor cantidad de material y mejorar la calidad superficial de los
acabados. Se utilizan para trabajos de afinado.
• Finas. Disponen de 12 a 16 dientes de tamaño pequeño por cm2. Se utilizan para pulir y
alisar superficies durante el acabado final.
Proceso de limado

Para realizar un limado manual se deben seguir estos


pasos:

1. Trazado de la pieza. Trazar sobre la pieza de trabajo las


líneas de referencia que delimiten su contorno, de forma
que pueda identificarse el final de la operación.
2. Sujeción de la pieza. Colocar la pieza entre las
mordazas de un tornillo de banco con la superficie que se
va a limar dispuesta de forma horizontal y centrada entre
ellas. Para evitar que la pieza se mueva durante el
proceso, hay que permitir que sobresalga verticalmente
unos 5 mm
3. Elección de la lima. Seleccionar la lima adecuada en
función de la forma que se desea obtener en la pieza, de
la dureza del material de trabajo y de la calidad del
acabado que vaya a necesitarse. Es imprescindible, por
tanto, elegir el tamaño, la forma de la lima, el picado y el
grado de corte adecuado para cada trabajo.
4. Colocación del operario

El operario debe situarse según lo siguiente:

– La pieza se coloca a la altura apropiada para realizar el


trabajo con comodidad.
– Si el operario es diestro deberá adelantar el pie
izquierdo y retrasar el derecho para formar un ángulo de
45°.
– El cuerpo debe inclinarse suavemente y la rodilla
izquierda mantenerse ligeramente flexionada.
– La lima se sujeta con la mano derecha manteniendo el
pulgar por encima; la mano izquierda se apoya y hace
presión encima de la cabeza de la lima.
5. Ejecución del proceso. Durante el limado se deben tener en cuenta las
siguientes consideraciones:

– La dirección de limado variará en función de la superficie que se quiere


• Para limar superficies planas debe variarse de forma constante la dirección.
• Para limar superficies cóncavas debe mantenerse la dirección.
• Para limar superficies convexas debe variarse la dirección, pero mantenerla tangente a la
superficie que se quiere obtener.
– Durante el trabajo debe empujarse la lima en
la carrera de avance en toda su longitud,
haciendo presión sobre ella y moviendo
exclusivamente los brazos; este movimiento
debe acompañarse de un balanceo del tronco.
Durante la carrera de retroceso no debe
ejercerse presión.
– La presión y el ritmo de trabajo dependerán
del tamaño de la lima y del acabado que se
desee obtener. Para desbastes con limas
grandes, el ritmo debe ser de 50 a 60
movimientos por minuto, mientras que las
limas más pequeñas con acabados más finos se
utilizan con ritmos de 70 a 80 movimientos por
minuto. – Finalizado el proceso, es conveniente
afinar con limas finas para eliminar las
rugosidades de la superficie de la pieza.
Verificación de superficies limadas
Durante el proceso de limado es necesario verificar periódicamente la precisión en las medidas
dimensionales y el estado de las superficies para comprobar que el trabajo evoluciona de forma
correcta.
Las verificaciones se realizan con instrumentos de medida indirecta, como reglas o escuadras, y
mediante apreciación visual de pasos de luz en la zona de contacto entre la pieza y el instrumento de
verificación. Las dos verificaciones más usuales son:
– Planitud. Se verifica utilizando una regleta o el brazo largo de una escuadra, que se apoya sobre la
superficie de la pieza y se observa a contraluz . Si no existe paso de luz en la zona de contacto la
superficie estará perfectamente plana; pero, si se observa que existe paso de luz por varios puntos,
será necesario rebajar los lomos existentes
– Ángulo entre dos caras. Se verifica al colocar los dos brazos de una escuadra del ángulo adecuado
entre las superficies de la pieza y observar a contraluz , de forma que:
• Si no pasa luz, el ángulo es el prescrito.
• Si pasa luz entre el extremo de uno de los brazos y la superficie de la pieza, el ángulo es menor del
prescrito.
• Si solamente hay contacto entre las puntas de los brazos de la escuadra sobre las caras de la pieza y
pasa luz por la zona de unión de ambas superficies, el ángulo obtenido es mayor que el prescrito.

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