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Mastitis

La obstrucción mamaria se produce por la obstrucción de un conducto galactóforo causada por bacterias que forman biofilms. Esto causa un bulto duro y doloroso en la mama que puede acompañarse de fiebre leve. Los cuidados incluyen masajear la zona, colocar al bebé a mamar para mejorar el drenaje y tratar con probióticos.
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Mastitis

La obstrucción mamaria se produce por la obstrucción de un conducto galactóforo causada por bacterias que forman biofilms. Esto causa un bulto duro y doloroso en la mama que puede acompañarse de fiebre leve. Los cuidados incluyen masajear la zona, colocar al bebé a mamar para mejorar el drenaje y tratar con probióticos.
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Obstrucción

mamaria
Se trata de la obstrucción de algún conducto galactóforo. Las obstrucciones
están causadas por alteraciones de bacterias con capacidad de hacer biofilms:
significa que al proliferar se adhieren a las paredes de los conductos junto con
moléculas de calcio y los acaban taponando.
Una obstrucción se siente como un bulto duro y doloroso en algún cuadrante
de una mama. La zona más habitual donde suele ocurrir es en el cuadrante
superior que toca a la axila. Puede acompañarse de febrícula y malestar, pero
si el bulto no está caliente y rojo, y no hay fiebre mayor de 38. 5 º C, no se
considera mastitis, ya que la disbiosis bacteriana implicada es leve y se puede
tratar fácilmente
Cuidados de enfermería para obstrucción
mamaria
● NO aplicar calor local: está demostrado que dispara el crecimiento bacteriano y puede por
lo tanto empeorar el cuadro.
● Masajear la zona durante unos tres minutos, con un cepillo de pelo de bebé o de dientes
suave, con movimientos redondos, y en dirección al pezón.
● Colocar el niño a mamar, de manera que la barbilla quede justo encima, o por lo menos en
dirección a la obstrucción. Esto se hace porque la zona de pecho que queda mejor
drenada es la que queda situada bajo la barbilla del bebé. Por ejemplo, si la obstrucción es
en el cuadrante superior externo del pecho (tocando a la axila), la posición será en rugby
(el niño por debajo del brazo, sus pies salen por detrás de la espalda, y su cabeza descansa
sobre tu mano).
● Si te queda una mano libre, masajea la zona en redondo y hacia el pezón, mientras el niño
mama.
● Puede estar indicado el tratamiento con probióticos específicos para la lactancia. Consulta
con tu comadrona u otro profesional especializado en lactancia.
Mastitis
Se trata de una expresión genérica (literalmente “inflamación de la mama”) que
distintos profesionales e investigadores usan para referirse a patologías causadas por
distintos tipos de cepas bacterianas y con distinta sintomatología.
Tradicionalmente se ha usado para referirse a un tipo concreto de infección, la causada
por S. Aureus, con una sintomatología muy concreta, y todavía hoy en mucha
bibliografía, cuando se habla de “mastitis”, se hace referencia exclusivamente a este
tipo concreto de patología.
Otros investigadores han propuesto nuevas clasificaciones de mastitis, en función del
agente etiológico que produzca la infección, pero no todos los investigadores usan
esta clasificación.
Si de repente la madre tuviera temblores, fiebre más alta de 38´5º C (menos no se considera mastitis),
malestar importante, sensación de debilidad, y una zona de un pecho dura y redondeada, muy
caliente y roja, sería una mastitis o mastitis aguda. Al mismo tiempo la mastitis da como síntomas
astenia y decaimiento importantes. A veces, la madre no se siente capaz ni de sostener a su bebé
en brazos.
Se suele decir que la mastitis es una obstrucción que se ha infectado, aunque posiblemente sería más
exacto describirlo como una proliferación de S. Aureus que se ha multiplicado hasta niveles que se
consideran “infecciosos” desplazando al resto de la flora bacteriana. Normalmente ocurre en un
solo pecho y en un solo cuadrante.
La leche humana contiene muchos tipos de bacterias conviviendo en armonía que forman parte de la
inmunidad de la leche. En determinadas situaciones es posible que algunas cepas crezcan de
manera excesiva y hagan desaparecer al resto, causando una disbiosis bacteriana grave.
Este principio es el mismo para todos los tipos de mastitis. Para saber que ocurre en el caso de mastitis
subagudas (según clasificación cuadro anterior) se puede consultar nuestro informe sobre dolor de
pezones causado por una infección.
Pero a diferencia de lo que ocurre con otras especies de bacterias, el S. Aureus no suele estar presente
en la glándula mamaria en condiciones fisiológicas. Sin embargo, muchas personas son portadoras,
se forma sintomática o asintomática, y pueden colonizar la glándula mamaria durante la lactancia
Cuidados y recomendaciones de enfermería

• Consultar con el médico. Recomendaran antiinflamatorios/antipiréticos para bajar


la fiebre y la inflamación, también descanso en cama y sobre todo drenar ese pecho lo
más posible. También pautarán probablemente probióticos específicos para la lactancia
materna.
• Si no hay mejoría en un plazo de 24 o 48h el médico recetará un antibiótico
adecuado, compatible con la lactancia. Hay que seguir el tratamiento hasta el final,
aunque los síntomas desaparezcan en pocas horas, pues una mastitis mal curada puede
acabar en un absceso.
• A pesar de ser una infección, la leche no le hace ningún daño al bebé. Es muy
importante seguir dando de mamar del pecho afectado, pues dejar de amamantar podría
facilitar que se desarrollara un absceso. La retención de leche dispara la fiebre, por ello
es importante mantener el pecho blando. Puede ser de ayuda un sacaleches si después
de amamantar el pecho todavía está duro, aunque no siempre es fácil extraerse leche
con mastitis.
• Cuando hay una mastitis la leche se vuelve algo salada en el pecho afecto y
algunos bebés lo rechazan. En ese caso es especialmente importante drenar con un
sacaleches o de forma manual.
• Es importante hacer reposo durante unos días, y para ello será necesario tener el
apoyo de la familia. A menudo, detrás de una mastitis, hay un fuerte agotamiento de la
mamá, o quizás fuertes tensiones familiares, y tener una mastitis es una manera que
tiene nuestro cuerpo de llamarnos la atención, y de hacer que miremos un poquito por
nosotras.
Cuidado de enfermería en mastitis

• Toma de signos vitales (temperatura)


• Administrar antipiréticos (según
indicación médica)
• Mantener hidratada a la paciente
• Masajear en forma circular la zona
afectada con dirección al pezón para
tratar de eliminar obstrucción
• Crear una relación de apoyo y
asesoramiento para facilitar el
aprendizaje y aceptación de las
técnicas de la lactancia y cuidados del
pezón
Absceso mamario
En un pequeño porcentaje de casos de mastitis, el tejido mamario
reacciona tratando de aislar a las bacterias causantes de la mastitis
en una cápsula de tejido conjuntivo, lo que conduce a la formación
de abscesos. Los principales agentes etiológicos de abscesos son
prácticamente los mismos que los causantes de mastitis, siendo el
S. Aureus la principal especie implicada.

La mayoría de abscesos mamarios tienen su origen en una mastitis


infecciosa debido a un tratamiento tardío o inadecuado, a las
características de la cepa bacteriana implicada o a la respuesta de
la propia glándula mamaria. La zona roja, caliente y dolorosa que
había inicialmente en el pecho, se muestra ahora dura
externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja
tensa y brillante. Es frecuente que ya no haya fiebre o solo febrícula
y la madre se sienta algo mejor de estado general, pero el dolor es
mayor.
La ecografía puede resultar útil en el diagnóstico y tratamiento del absceso mamario. Es
posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un catéter de drenaje con buen
resultado. Aunque la actuación actual más frecuente es abrir y drenar en quirófano bajo
anestesia general dejando un drenaje que se va retirando poco a poco manteniéndose
durante varios días.
Sigue siendo importante que el niño mame, porque si se retiene leche empeora el cuadro.
Para ayudar puedes pedir que en lo posible la incisión esté lo más alejada posible del pezón
y la areola.
Varias madres que han venido a nuestros grupos han seguido amamantando tras tener y
superar un absceso mamario.

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