Estrategias ambientales:
las 10R
Reordenar
Tanto productores, distribuidores
y consumidores son responsables de
los daños causados al ambiente, lo
que equivale adoptar el principio "el
que contamina paga", a través del
cual se deben introducir los costos
medioambientales dentro de los
costos de producción.
Reformular
Es necesario intensificar los estudios
de factibilidad que
permitan reformular los productos
de modo que se empleen atributos
como reciclabilidad y biodegradabili
dad, entre otros, con lo objetivos de
protección del medio ambiente.
Reducir
Una alternativa que
favorecerá la calidad de vida
de los seres humanos, es la de
reducir el uso y consumo de
materias primas y energía,
recurriendo a fuentes
renovables y minimizando los
residuos durante el ciclo de
vida de los productos.
Reutiliza
El reutilizar los productos y
sus envases, empaques y/o
embalajes es una muestra de
la vía compatible de la
protección de la naturaleza,
puesto que impide que se
consuman materias primas y
energía vírgenes para
fabricar nuevos productos
Refabricar
Los procesos de desmonte,
inspección, re-abastacimiento,
remontaje y ensayo final, pueden
hacer procesos y/o productos más
útiles y menos contaminantes,
como un claro indicativo de que el
refabricar es una manera de de
buscar procedimientos de menor
impacto.
Reciclar
En la actualidad, la obtención de
materias primas derivadas del producto
final ya utilizado, representa una fuente
importante que puede ser renovada para
muchos productos indefinidamente, el
reciclar depende principalmente de tres
factores: el valor del material como
residuos, el costo del proceso de
reciclaje y la aplicabilidad de la materia
prima obtenida.
Revalorizar
energéticamente
La aplicación de este concepto en los
procesos, productos y los residuos, es
una alternativa para no perder de vista,
en función de las desventajas de los
recursos energéticos no renovables, a
modo de ejemplo, los residuos plásticos
presentan valor calórico intrínseco más
altos que otros tipo de residuos.
Rediseñar
Partiendo de la premisa de que "es
mejor prevenir que curar", se deben
rediseñar los productos, equipos y
procesos, incorporando sistemas que
eleven la eficiencia ambiental,
imitando a los ecosistemas para que
los productos finales se conviertan
en el eslabón siguiente de la cadena.
Recompensar
La organizaciones ya adoptan diferentes tipos
de incentivos: económicos y de
reconocimiento (casos como los que emplean
Golden Carrots, Energy Star, Green Lights,
entre otros), Recompensar a la innovación
relacionada con acciones medioambientales, a
modo de ejemplo: impuestos a los que
provocan contaminación para que sea costoso
usarla. No a subvenciones para actividades de
consumo excesivo de recursos naturales,
excención de impuestos para adopción de
tecnologías limpias y equipos de control,
financiación de proyectos que reduzcan
impactos ambientales, etc.
Renovar
También debemos renovar
apoyados por las prácticas
actuales para que no reflejen
una mentalidad lineal, apoyada
en que la naturaleza no es un
pozo con fondo ilimitado de
recursos, a una mentalidad
circular buscando ciclos en
nuestros circuitos productivos
y en nuestros circuitos de vida.
La información anterior corresponde al preámbulo
del libro, el cual dedica un capítulo a cada R con
ejemplos y bibliografía. Este libro es interesante,
dado que corresponde a un cambio de
paradigma, dado que en un futuro no muy lejano,
no será suficiente con ponerse al día en
normas regulatorias y en rutinas de de
descontaminación, sino que habrá que adelantarse
a los problemas ambientales, aplicando
alternativas innovadoras.
En este sentido, la aplicación de estas acciones en
las industrias y en nuestra vida cotidiana, nos
encaminará en la ruta para convertirnos en una
Humanidad Sostenible.