0% encontró este documento útil (0 votos)
66 vistas48 páginas

Habichuela Roa

La judía es originaria de América y fue introducida en España en el siglo XVI. Es una leguminosa rica en proteínas que se cultiva principalmente para su grano y vainas comestibles. Requiere suelos ligeros, temperaturas cálidas y riegos frecuentes para desarrollarse óptimamente.

Cargado por

sandy vargas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
66 vistas48 páginas

Habichuela Roa

La judía es originaria de América y fue introducida en España en el siglo XVI. Es una leguminosa rica en proteínas que se cultiva principalmente para su grano y vainas comestibles. Requiere suelos ligeros, temperaturas cálidas y riegos frecuentes para desarrollarse óptimamente.

Cargado por

sandy vargas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La judía es una especie de origen americano, puesto de manifiesto, tanto por

diversos hallazgos arqueológicos como por evidencias botánicas e históricas.


Los indicios más antiguos de cultivo datan del año 7000 a.C. La introducción
en España y posteriormente su difusión al resto de Europa tiene lugar en las
expediciones de comienzos del siglo XVI.
La judía es una leguminosa con grandes posibilidades para la alimentación
humana, por su doble aprovechamiento (de grano y de vaina) y por su aporte
proteico; además una parte de su producción se comercializa congelada y en
conserva; aunque debe avanzar a través de la mejora genética y la adecuación
de las técnicas de cultivo. Los países importadores de las cosechas españolas en
judía verde son: Francia, Alemania, Suiza y Reino Unido. 
La judía pertenece a la familia Fabaceae, cuyo nombre
botánico es Phaseolus vulgaris.

Familia Fabaceae
Género Phaseolus
Especie P. vulgaris
Nombre científico Phaseolus vulgaris L.
Judía, alubia, frijol, ejote, chaucha,
Nombre común
poroto, vainita
IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN
GEOGRÁFICA

El cultivo de la judía en grano es considerado como un cultivo extensivo, mientras que


la judía verde se considera netamente hortícola.
La superficie dedicada al cultivo de la judía en grano se ha reducido en los últimos
años (debido a los cambios alimenticios de la sociedad y a su importación); los
rendimientos se han mantenido prácticamente constantes, ya que la producción total ha
disminuido considerablemente. En el caso de la judía verde, la reducción es también
apreciable, pero mucho menos importante cuantitativamente.
MORFOLOGÍA

Planta: Anual, de vegetación rápida.

Raíces: Sistema radical es muy ligero y poco profundo. Está constituido por una raíz principal y gran número de
raíces secundarias con elevado grado de ramificación.

Tallo: El tallo es herbáceo. En variedades enanas presenta un porte erguido y una altura aproximada de 30 a 40
centímetros, mientras que en las judías de enrame alcanza una altura de 2 a 3 metros, siendo voluble y dextrógiro (se
enrolla alrededor de un soporte o tutor en sentido contrario a las agujas el reloj).

Hoja: La primera hoja es sencilla, lanceolada y acuminada, y todas las demás son compuestas de tamaño variable
según la variedad.
Yemas: Se encuentran en las axilas de las hojas compuestas formando tríadas
(3 yemas). Las tríadas pueden ser vegetativas, de flor o mixtas. 

Flores: Las flores son de color blanco en las variedades más importantes. Éstas
pueden ser de diversos colores, pero son únicos para cada variedad. Las flores
se disponen en racimos de 4 a 8 flores cuyos pedúnculos emergen de las axilas
de las hojas o en las terminales de algunos tallos.
Fruto: 

El fruto es una legumbre de color, forma y dimensiones variables, en cuyo


interior se disponen de 4 a 6 semillas. Existen frutos de color verde, amarillo
jaspeado de marrón o rojo sobre verde, etc., aunque los más demandados por el
consumidor son los verdes y amarillos con forma tanto cilíndrica como acintada.
En estado avanzado, las paredes de la vaina o cáscara se refuerzan por tejidos
fibrosos.
REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS

El manejo racional de los factores climáticos de forma conjunta es fundamental


para el funcionamiento adecuado del cultivo, ya que todos se encuentran
estrechamente relacionados y la actuación de uno de estos incide sobre el resto.
Es planta de clima húmedo y suave, dando las mejores producciones en climas
cálidos
Temperatura: 
Temperatura óptima del suelo 15-20ºC
Temperatura ambiente para germinación 20-30ºC
Temperatura mínima para germinación 10ºC
Temperatura óptima durante el día 21-28ºC
Temperatura óptima durante la noche 16-18ºC
Temperatura máxima biológica 35-37ºC
Temperatura mínima biológica 10-14ºC
Temperatura mínima letal 0-2ºC
Temperatura óptima de polinización 15-25ºC
Humedad: 

La humedad relativa óptima del aire durante la primera fase de cultivo es del
60% al 65%, y posteriormente oscila entre el 65% y el 75%. Humedades
relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de enfermedades aéreas,
dificultan la fecundación y aumentan la posibilidad de corrimiento de flores. 
Luminosidad: 

Es una planta de día corto, aunque en las condiciones de invernadero no le


afecta la duración del día. No obstante, la luminosidad condiciona la
fotosíntesis, soportando temperaturas más elevadas cuanto mayor es la
luminosidad, siempre que la humedad relativa sea adecuada.
• Suelo: La judía admite una amplia gama de suelos pero los más indicados
para su cultivo son los ligeros, de textura franco-arenosa, con buen
drenaje y ricos en materia orgánica. En suelos fuertemente arcillosos y
demasiado salinos vegeta deficientemente, siendo muy sensible a los
encharcamientos, de forma que un riego excesivo puede ser suficiente
para dañar el cultivo, quedando la planta de color pajizo y achaparrada. 
• Los valores de pH óptimos oscilan entre 6 y 7,5; aunque en suelo
enarenado se desarrolla bien con valores de hasta 8,5.

• Es una de las especies hortícolas más sensibles a la salinidad tanto del


suelo como del agua de riego, sufriendo importantes mermas en la
cosecha.
TÉCNICAS DE CULTIVO
Preparación del terreno

Antes de la siembra hay que realizar una labor semiprofunda (25 a 30


cm), con la que se envuelve el estiércol. Si se desinfecta el suelo, una
vez transcurrido el tiempo preceptivo, se labra de nuevo a menor
profundidad. Le sigue el aporte de abonado de fondo y a continuación
se dan dos labores superficiales (15 cm) con grada o cultivador. En el
caso de riego por gravedad se harán los caballones y regueras
correspondientes.
• Marcos de plantación

El marco de siembra más frecuente en invernadero es de 2 m x 0,5 m,


con 2-3 semillas por golpe, e incluso con una semilla por golpe.

Al aire libre, la distancia entre líneas es 0,5 m para variedades enanas


y de 0,7-0,8 m para las de enrame, con 3-5 semillas por golpe. En el
caso de judías enanas destinadas a la industria se suelen dejar las
líneas de siembra entre 20 y 30 cm. 
Siembra

La profundidad de siembra es de 2-3 cm. Dichas semillas deben haber


sido seleccionadas adecuadamente y tratadas con fungicidas e
insecticidas.

Si la temperatura no es suficiente o si se desea mantener el cultivo


anterior más tiempo en el terreno, se procede a la siembra en semillero
y posterior se trasplanta en el invernadero.
•  Malas hierbas

Es conveniente la escarda química (especialmente si se emplean


acolchados) ya que la manual incrementa el coste en mano de obra.
La escarda se puede reducir si se practica el acolchado.
• Riego

La judía es muy exigente en riegos en lo que se refiere a la frecuencia,


volumen y momento oportuno del riego que van a depender del
estado fenólogico de la planta así como del ambiente en que ésta se
desarrolla (tipo de suelo, condiciones climáticas, calidad del agua de
riego, etc.)
• Influencia del suelo: Debe ser un suelo con bajo contenido en sales
(CE < 2mmho/cm). 
.
• En suelos limo-arcillosos, los riegos deben ser de mayor volumen y
menor frecuencia ya que retienen más cantidad de agua. 
.
• En suelos arenosos, los riegos deben ser de menor volumen y más
frecuentes ya que retienen menos cantidad de agua.
• Calidad del agua: Debe ser un agua con bajo contenido en sales (CE <
1mmho/cm).

Si el suelo es arenoso y hay un buen drenaje, se pueden emplear aguas


más salinas en grandes volúmenes. De este modo, se lavarán las sales
del suelo a la vez que se riega.

La técnica del acolchado favorece la no acumulación de sales


• Época: La mayor demanda hídrica coincide con la formación de frutos.
. Al inicio y durante el período de floración, la planta es sensible al
exceso de humedad.

. Tras la floración, los riegos deben ser más frecuentes para favorecer
la elongación de las vainas.

. Tras las diferentes recolecciones también se debe regar para así
favorecer la recuperación de las plantas. 
•  Frecuencia: 2-3 riegos/semana en bajas dosis. De este modo, se
evitará la aparición de enfermedades de cuello y raíz.

- Calendario de riego: 
. 1-2 días antes de la siembra para facilitar la siembra y la
germinación.
. Cuando la planta alcance 10-15 cm de altura.
. A los 15-20 días de la siembra.
. A los 7-10 días de la nascencia.
Época de siembra
A: Siembra 2ª quincena de diciembre

B: Siembra 1ª quincena de enero

C: Siembra 2ª quincena de enero

D: Siembra 1ª quincena de febrero

E: Siembra 2ª quincena de febrero


Abonado

A partir de la germinación y nascencia, y hasta la floración, el abonado


debe ser bajo en nitrógeno, para evitar un excesivo crecimiento
vegetativo en detrimento de la floración.

Un equilibrio N-P-K apropiado podría ser: 10-15-23. Desde el inicio de la


floración hasta el comienzo de la recolección (15-25 días) la planta es
muy exigente y cualquier carencia, tanto de nutrientes como de agua,
repercute negativamente en la floración y posterior producción. 
Cont.
En este período coinciden frutos y flores desarrollándose, por lo que, aunque se
mantenga el equilibrio N-P-K debe aumentarse la conductividad eléctrica en 1,2-
1,4 puntos sobre la del agua, a no ser que esta última supere los 2,2, mmhos/cm,
en cuyo caso sólo se incrementará en 0,8 puntos sobre la del agua. Desde el
inicio de la recolección hasta el final del ciclo es importante un aumento de la
fertilización nitrogenada y del agua, siendo el siguiente un equilibrio N-P-K
interesante: 13-12-14.
Elección de productos fitosanitarios
Según el ICA, un plaguicida es una sustancia o mezcla de sustancias de origen químico o
biológico, destinadas a prevenir, destruir o controlar cualquier plaga, o las especies de
plantas o animales indeseables que causan perjuicio, o que interfieren de cualquier otra
forma en la producción, elaboración, almacenamiento, transporte o comercialización de
alimentos, productos agrícolas, madera y productos de madera. Incluye las sustancias
utilizadas como reguladoras del crecimiento de las plantas, defoliantes, desecantes y las que
se aplican a los cultivos, antes o después de la cosecha, para proteger el producto contra el
deterioro durante el almacenamiento y transporte.
Cont.
De acuerdo con esta definición, y según su objeto de control, los plaguicidas
pueden ser: insecticidas, fungicidas, herbicidas, acaricidas, nematicidas,
molusquicidas, rodenticidas, desinfectantes del suelo, atrayentes, repelentes,
defoliantes y reguladores fisiológicos.
Para que estos productos sean compatibles con la estrategia de producción
con Buenas Prácticas Agrícolas, se deben tener en cuenta varias
consideraciones:
Grado de selectividad respecto al objetivo: Se refiere a que el plaguicida sea en lo posible
selectivo, es decir, que afecte solamente el organismo que se requiere controlar, sin afectar
a los demás organis

Modo de acción: En relación con el modo de acción, los plaguicidas pueden ser de contacto
y sistémicos, si se trata de insecticidas; protectantes y sistémicos, si se trata de fungicidas.
mos presentes en el agroecosistema.

Residualidad: los plaguicidas tienen diferente grado de residualidad, según como sean los
mecanismos de degradación en el medio ambiente.
Categoría toxicológica:de acuerdo con el grado de toxicidad para humanos y
animales, los plaguicidas han sido clasificados por la Organización Mundial de
la Salud y el Ministerio de Protección Social en cuatro categorías
• Formulación: los ingredientes de los plaguicidas son moléculas
biológicamente activas en cantidades muy pequeñas; por lo tanto, en
la preparación del ingrediente, para su adecuada utilización, se debe
tener en cuenta el mayor número posible de variables biológicas,
climáticas y físico-químicas que están relacionadas con la plaga que se
va a controlar.
Antes de aplicar un plaguicida debemos saber;

Propiedades físicas y químicas del plaguicida.


• Movimiento y dinámica del organismo que se quiere controlar. •
Objetivo por controlar; por ejemplo, en malezas pueden ser las
semillas, tejidos bajo tierra o las partes aéreas de las plantas.
• Tipo de aplicación (al suelo o foliar).
• Propiedades biológicas del plaguicida y del organismo por controlar.
• Consideraciones en cuanto a las aspersiones (tamaño de gota, dosis y
volumen de aplicación).
Los plaguicidas agrícolas se clasifican según su presentación en:
• Soluciones acuosas (SW).
• Concentrados emulsionables (EC).
• Concentrados dispersables (SC).
• Polvos humectables (WP).
• Gránulos dispersables en agua (WG).
• Polvos y gránulos (G).
• Soluciones ultrabajo volumen.
• Sólidos y películas de liberación controlada.
• Aerosoles.
• Otros.
Los factores de mayor influencia en el desarrollo de una formulación son:
• La clase de plaga que se desea controlar.
• La eficiencia de control para el cual fue diseñado selectivamente el
producto.
• El método de aplicación disponible.
• Las consideraciones económicas.
Seguridad en la aplicación de productos
Algunas recomendaciones relacionadas con los equipos de aspersión que más
se utilizan en fríjol (bomba de espalda):
Se recomienda usar bomba de presión previa retenida.
• Equipos livianos.
• Que resistan más de 200 libras de presión (psi).
• Poseer manómetro con escala entre 0 y 150 psi.
• Correas graduables fabricadas en nylon.
• Manguera de caucho flexible, resistente a los agroquímicos y con abrazaderas en acero.
• Lanza no menor de 80 cm, incluyendo la empuñadura, fabricada en bronce o cobre.
• Llave de paso automática, de cierre inmediato.
• Regulador de presión en bronce con resorte en acero inoxidable, con manómetro tipo diafragma, entre 0 y
60 libras de presión.
• Boquillas de baja descarga.
• Estuche de repuestos con abrazaderas, empaques, chupas para la bomba inyectora, resorte regulador, llave
de paso, esferas y diafragma.
• Herramientas: llaves adecuadas para el armado y desarmado del equipo.

• Catálogo de las partes del equipo, reparación, repuestos y mantenimiento.

• Garantía del equipo por defectos de fábrica. Antes de usar el equipo se debe
leer detenidamente el manual de manejo y mantenimiento. Se recomienda
tener un equipo para la aplicación de fungicidas e insecticidas, y otro exclusivo
para la aplicación de herbicidas, debido a que estos productos son fitotóxicos.
Antes de poner el equipo en funcionamiento es necesario revisar
cuidadosamente cada una de sus partes.
Mantenimiento y calibración de equipos de aspersión
• Una vez terminada la aspersión, los equipos deben lavarse por dentro y por
fuera con agua limpia. Para lavar por dentro, se inyecta agua limpia y se hace
funcionar el equipo, sin boquilla, para eliminar partículas o residuos del
producto.
• Limpiar los filtros de boquilla, llave de paso y rotor con agua y un cepillo de
cerdas suaves.
• Lubricar las partes que lo requieran, con aceite vegetal que no contenga sal.
• Guardar los equipos en la pieza de equipos y herramientas.
• Además del mantenimiento diario, es necesario hacer un mantenimiento
semanal a los equipos, lavando con agua y jabón, una vez desarmada cada una
de sus partes (Comité Departamental de Cafeteros, 1986).
Gestión de excedentes fitosanitarios

El procedimiento a seguir para la eliminación de envases y residuos de


agroquímicos, es el siguiente: cuando se termina de usar el contenido de un
plaguicida se realiza triple lavado, se perfora el envase y se deposita en un lugar
adecuado para evitar el riesgo de contaminación de personas, animales y medio
ambiente.
Cosecha y poscosecha
Es necesario precisar que los granos adquieren su grado máximo de calidad en
el momento de la madurez fisiológica, momento en el cual han acumulado la
totalidad de materia seca y nutrientes, y el embrión ha adquirido su desarrollo
total.
Método de cosecha
Es conveniente anotar que cuando se hace selección de semilla en el campo, se
recomienda que un operario recorra el cultivo antes que los demás,
seleccionando de las plantas más vigorosas las vainas de mejor calidad por su
tamaño y sanidad, con el fin de utilizar sus granos como semilla para los
próximos cultivos
Secado

Como el fríjol se cosecha con grados de humedad altos, generalmente


superiores al 20%, es necesario secarlo y bajar su contenido de agua hasta el
15% o menos para evitar su deterioro.
Limpieza
Consiste en separar del grano las impurezas que quedan después del trillado o
desgrane. Para ello se emplean las corrientes naturales de aire o algunos
sistemas de ventilación artificial.
Empaque

Los empaques más adecuados para fríjol son los sacos o costales,
preferiblemente de fibras naturales como el fique, cuyas ventajas son su
porosidad y la capacidad de absorber parte de la humedad que pueden liberar
los granos si no han sido secados adecuadamente antes de empacarlos.
Almacenamiento

El almacenamiento empieza desde el momento en que el grano alcanza su


madurez fisiológica. Dentro de los factores que afectan el grano durante su
almacenamiento, la humedad y la temperatura son los más importantes.

También podría gustarte