Sacrificios y
Ofrendas
Dios les indico expresamente que
toda ofrenda presentada para el
servicio del santuario debía ser sin
defecto (Éxodo 12:5). Los
sacerdotes debían examinar todos
los animales que se traían como
sacrificio, rechazar los defectuosos.
Solo una ofrenda sin defecto podía
simbolizar la perfecta pureza de
Aquel que había de ofrecerse como
cordero sin mancha y sin
contaminación (1 Pedro 1:19).
Patriarcas y Profetas, 365.
Enseñanzas
Básicas
Se aplican en todos los sacrificios:
Ningún sacrificio era aceptable si antes
no era salado con sal (Levítico 2:13;
Números 18:19), ya que la sal es símbolo
apropiado de lo que es incorruptible y
preserva de la corrupción.
El orden, era la ley que gobernaba en el
santuario. El animal debía ser cortado en
pedazos y luego reordenado
cuidadosamente sobre el altar, para ser
consumido por el fuego (Levítico 1:7-8; 1
Corintios 14:40).
Enseñanzas
Básicas
La limpieza era requerida
insistentemente en todo lo que se
hacía y de parte de todos (Levítico
1:9), acciones para exaltar la
santidad de Dios y su
aborrecimiento por el desorden y lo
que pueda ensuciar.
En Dios no hay acepción de
personas todos son pecadores, pero
todos pueden acceder al perdón,
Dios espera que no pequemos (1
Juan 2:1-2).
Enseñanzas
Básicas
Los animales debían ser sin
mancha. Saludables y sin
defecto físico (Levítico 1:3).
Símbolo de Cristo (Isaías 53:11-
12; 1 Pedro 1:18-19).
El Primer
Sacrificio
El primer cordero sacrificado
(Genesis 3:21), que era símbolo
del cristo venidero había sido
sacrificado y su sangre derramada.
Así como la transgresión de Adán
y Eva había traído desgracia y
muerte, el sacrificio de Cristo
traería vida e inmortalidad.
Patriarcas y Profetas, 52.
El Primer
Sacrificio
Desde entonces, a lo largo de
cuatro milenios.
El sacrificio de animales fue
ordenado por Dios para que fuese
para el hombre un recuerdo
perpetuo, un penitente
reconocimiento de su pecado y
una confesión de su fe en el
redentor prometido. Patriarcas y
Profetas, 54.
Clases de Ofrenda
y Significado
El sistema de sacrificios fue establecido
cuando el pecado entró en el mundo
(Genesis 4:3-4), y sirvió durante los siglos
siguientes como un recordativo de que su
paga es muerte, y que la vida eterna se
puede lograr únicamente como un don de
Dios (Romanos 6:23). Por siglos los
sacerdotes eran los jefes de cada familia,
pero en el monte Sinaí se hizo provisión
sistemática para varias clases de
sacrificios, y con el tiempo todos ellos eran
ofrecidos por los sacerdotes. De una
manera u otra, todos prefiguraban al
inmensamente más grande, al del "Cordero
de Dios" (Juan 1:29; Isaías 53:7).
Holocausto
Levítico 1
Ofrenda totalmente quemada;
expresaba adoración, gratitud y
dedicación. Representaba la
adoración inalterable e
ininterrumpida y la devoción de la
totalidad de la congregación al Señor.
Un holocausto diario regular se
ofrecía cada mañana y cada tarde a lo
largo de todo el año (Éxodo 29:38-42;
Números 28:3-8), en las
consagraciones (Éxodo 29:15-18;
Levítico 8:18-21; Números 7,8).
Holocausto
Levítico 1
Incluso en los días cuando otras ofrendas
ya estaban prescriptas. Se requerían
holocaustos adicionales, durante los
sábados (Números 28:9-10), las nuevas
lunas (Números 28:11-14), la fiesta de
los Panes sin Levadura (Números 28:17-
25), día de la gavilla mecida (Levítico
23:10-14), de las Semanas - Pentecostés
(Levítico 23:17-21; Números 28:26-31),
Primer día del séptimo mes - Trompetas
(Levítico 23:24-25; Números 29:1-6), el
Día de la Expiación (Levítico 16;
Números 29:7-11), de los Tabernáculos -
las Cabañas (Números 29:2-34), y el día
de Año Nuevo.
Ofrendas de Paz
Levítico 3
Expresaban gratitud, buena voluntad,
fraternidad y el cumplimiento de ciertos votos.
En el día de Pentecostés se requerían ofrendas
o sacrificios de paz. Algunos de paz especiales
se ofrecían en relación con el cumplimiento de
un voto, en particular el de nazareato, y
cuando se consagraba sacerdotes. Además,
todos podían ofrecer sacrificios pacíficos en
cualquier momento. También se rociaba
alrededor del altar la sangre de los animales
ofrecidos como sacrificios de paz. Algunas
porciones definidas del animal eran "mecidas"
y "elevada", delante del Señor, y quedaban
con el sacerdote (Levítico 7:29-34); el resto
tenía que ser comido por los que presentaban
el sacrificio de paz y sus familiares (Levítico
7:11-21; Deuteronomio 12:6-7; 27:7).
Ofrendas por el Pecado
Levítico 4
Representaban la confesión de las faltas
cometidas contra Dios, y su expiación. Las
ofrendas regulares por el pecado se ofrecían
en favor de toda la congregación en ocasión
de las lunas nuevas, del Año Nuevo y del Día
de la Expiación; y durante las 3 grandes
festividades nacionales. Se requerían ofrendas
especiales por el pecado: En ocasión de la
dedicación de los sacerdotes y los levitas. En
el caso de violación accidental del voto de
nazareato y cuando se completaba un voto.
Por el pecado de la congregación. Por el
pecado de un sacerdote o dirigente. Por los
pecados individuales. También se requería
una ofrenda por el pecado en relación con
impurezas corporales, en oportunidad del
parto o para la purificación de la lepra.
Ofrendas por el Pecado
Levítico 4
En el sacrificio por el pecado, por un sacerdote
o por la congregación, la sangre siempre se
asperjaba delante del velo, y con algo de ella se
untaban los cuernos del altar de oro. Pero
cuando se trataba del sacrificio por el pecado,
ofrecido individualmente por un dirigente o por
el común del pueblo, la sangre se ponía sobre
los cuernos del altar de los holocaustos. En
ambos casos, el resto de la sangre se derramaba
al pie del altar de los holocaustos. Ciertas
porciones definidas de los animales que se
presentaban como ofrendas por el pecado se
quemaban sobre el altar; el resto, si involucraba
a un sacerdote o a la congregación, se consumía
a fuego fuera del campamento; sin embargo,
cuando el sacrificio por el pecado era
individual, de un dirigente o de alguien del
común del pueblo, el sacerdote debía comer la
carne del animal (Levítico 6:25-29).
Ofrendas por la
Expiación Culpa
Levítico 5
Implicaban la confesión del mal cometido
contra los hombres y la restitución por el
daño o la pérdida infligidos.
El sacrificio por la culpa siempre era
individual, y se ofrecía en caso de ofensas
como el perjurio, el sacrilegio involuntario,
el fraude, los robos; además, en algunos
casos se estipulaba una especie de
compensación.
En el caso de los animales ofrecidos por la
culpa, el procedimiento que se seguía era
semejante al de los sacrificios por el pecado,
sólo que la sangre se rociaba alrededor del
altar en lugar de ponerla sobre los cuernos
del mismo (Levítico 7:1-7).
Clases de Ofrenda
y Significado
El sacrificio se presentaba a la puerta
del santuario, donde quien lo ofrecía
ponía sus manos sobre la cabeza de la
víctima para dedicarla a Dios y hacer
de ella su verdadero representante y
sustituto. Quien la ofrecía derramaba
la sangre esto fue después tarea del
sacerdote y éste la aplicaba
simbólicamente. A esto le seguía la
total destrucción del sacrificio por
medio del fuego, o de partes de él, o la
ingestión de algunas porciones, tal
como estaba prescripto para los
diferentes casos.
Clases de Ofrenda
y Significado
El sistema de sacrificios era un
medio educativo adaptado a la
comprensión de la gente de aquel
tiempo, y tenía como propósito
ayudarles a desarrollar conceptos
correctos con respecto a la santidad
de Dios, el carácter aborrecible del
pecado y acerca de cómo podían
acercarse al Señor para reconciliarse
con él.
Clases de Ofrenda
y Significado
Cordero Macho (Éxodo 12:4-5)
Cabrito (Éxodo 12:5)
Buey (Levítico 4:10)
Cabra (Levítico [Link])
Carnero (Levítico 5:15)
Paloma o Tórtola (Levítico 12:6)
Avecillas (Levítico 14:1-32)
Cordero (Levítico 14:10)
Cordera (Levítico 14:10)
Novillo (Números 8:8)
Vaca Alazana (Números 19)
Macho Cabrío (Números 29:5)
Becerro (Números 29:8)
Becerra que no hubiese servido (Deuteronomio
21:1-9)
Clases de Ofrenda
y Significado
Junto con todos los holocaustos, las ofrendas de
paz y algunas otras, se prescribían productos de
origen vegetal, constituidos por granos, harina de
trigo o de cebada, a menudo elaboradas en forma
de pan; a éstos se les añadía sal, aceite e incienso y
libaciones de vino (Levítico 2:2-7; Números 15:4-
11). En el caso de las ofrendas de origen vegetal,
después de haber ofrecido una porción, el resto
generalmente lo comían el sacerdote y el oferente.
No se nos dice nada acerca de las libaciones;
algunos creen que en un comienzo se derramaban
sobre la ofrenda que acompañaban, y Josefo nos
dice que en su tiempo se las derramaba alrededor
del altar.
¿Quien las Ofrecía?
Se establecía una diferencia entre los sacrificios que
se realizaban en favor de toda la nación y los que se
ofrecían por los individuos. Entre los primeros se
encontraban los holocaustos regulares (es decir, los
que se ofrecían en momentos previamente
establecidos); todas las ofrendas periódicas por el
pecado; las que se presentaban en ocasiones
determinadas por faltas cometidas por todo el
pueblo; holocaustos especiales que se ofrecían junto
con las ofrendas por el pecado cometido por toda la
congregación; y la ofrenda de paz regular que se
presentaba junto con el pan del Pentecostés. 2. Las
que ofrecían los individuos eran todos los
holocaustos y las ofrendas por pecados especiales
(requeridas en circunstancias específicas),; todas las
ofrendas por la transgresión y la culpa; y todas las
ofrendas especiales de paz. Todos los holocaustos
especiales, las ofrendas por el pecado y las de paz, y
todas las ofrecidas por la transgresión, eran siempre
en favor de individuos.