Sinusitis
Se refiere a la inflamación de los senos
paranasales que ocurre por una infección
causada por un virus, una bacteria o un hongo.
Causas: Los senos paranasales son espacios
llenos de aire en el cráneo. Están localizados por
detrás de la frente, los huesos de la nariz, las
mejillas y los ojos.
Los senos paranasales saludables no contienen
bacterias ni otros microorganismos. Por lo
general, el moco puede salir y el aire puede
circular a través de ellos.
Cuando las aberturas paranasales resultan
bloqueadas o se acumula demasiado moco, las
bacterias y otros microorganismos pueden
multiplicarse más fácilmente.
• La sinusitis se puede presentar por una de las siguientes situaciones:
• Los pequeños vellos (cilios) de los senos paranasales no logran sacar
el moco en forma apropiada. Esto puede deberse a algunas
afecciones.
• Los resfriados y las alergias pueden provocar la producción de
demasiado moco o bloquear la abertura de los senos paranasales.
• Un tabique nasal desviado, un espolón óseo nasal o pólipos
nasales pueden bloquear la abertura de los senos paranasales.
Tipos de Sinusitis
• Hay dos tipos de sinusitis:
• La sinusitis aguda es cuando los síntomas están presentes por cuatro
semanas o menos. Es causada por bacterias que proliferan en los
senos paranasales.
• La sinusitis crónica es cuando la hinchazón y la inflamación de los
senos paranasales están presentes por más de tres meses. Puede ser
causada por bacterias o un hongo.
Factores de Riesgo
• Los siguientes factores pueden incrementar el riesgo de que un adulto o un niño
presente sinusitis:
• Rinitis alérgica o fiebre del heno.
• Fibrosis quística.
• Ir a guarderías.
• Enfermedades que impiden que los cilios trabajen apropiadamente.
• Cambios de altitud (volar o bucear).
• Adenoides grandes.
• Tabaquismo.
• Sistema inmunitario debilitado por VIH o quimioterapia.
• Nadar en aguas contaminadas.
• Fumar o el humo del tabaco de otros espesa el tejido de la nariz, retarda el flujo de moco
y permite que las bacterias crezcan
Etiología
• Streptococcus pneumoniae 30%, Haemophilus influenzae 30% y
Moraxella catharralis 10%, ocupando un lugar muy secundario
Streptococcus pyogenes, Staphylococcus aureus y gérmenes Gram
negativos.
• Las principales bacterias causales de sinusitis crónica con pólipos
nasales son Staphylococcus aureus y Haemophilus influenzae entre las
aerobias y Prevotella y Peptostreptococcus entre las anaerobias.
Síntomas
• Los síntomas de la sinusitis aguda en adultos muy a menudo se presentan
después de un resfriado que no mejora o que empeora después de 5 a 7 días.
Los síntomas abarcan:
• Mal aliento o pérdida del sentido del olfato.
• Tos que generalmente empeora por la noche.
• Fatiga y sensación de malestar general.
• Fiebre.
• Dolor de cabeza.
• Dolor similar a presión, dolor detrás de los ojos, dolor de muela o sensibilidad
facial.
• Congestión y secreción nasal.
• Dolor de garganta y goteo retronasal.
Sinusitis infantil
• Los síntomas de la sinusitis en niños abarcan:
• Resfriado o enfermedad respiratoria que ha estado mejorando y
luego comienza a empeorar.
• Fiebre alta junto con secreción nasal oscura durante al menos 3 días.
• Secreción nasal, con o sin tos, que ha estado presente por más de 10
días y no está mejorando.
Diagnóstico
• Los cultivos de secreción nasal o exudado faríngeo no tienen
correlación con el cultivo de exudado sinusal por lo que no deben
realizarse.
• La punción y aspiración directa del seno es el patrón oro diagnóstico
pero sólo está indicada en casos graves atendidos en el ámbito
hospitalario: enfermedad grave con aspecto tóxico,
inmunodeficiencias y complicaciones supurativas intracraneales.
• La siembra se debe realizar en placas con agar sangre, incubar en
condiciones aerobias y anaerobias.
Tratamiento
• La Amoxicilina-clavulánico es el antibiótico de primera elección
debido al aumento de la presencia de Haemophilus influenzae y la
alta prevalencia de productores de beta-lactamasa en Haemophilus
influenzae y Moraxella catharralis.
• En caso de alergia a penicilina de tipo I (mediada por IgE) se
recomienda Levofloxacino a pesar de las precauciones de uso en
niños.
• HIGIENE NASAL: Los lavados nasales con agua, suero fisiológico o las
llamadas «aguas de mar» son útiles para facilitar el drenaje de las
secreciones y aliviar los síntomas.
Prevención
• Evitar el tabaco, el humo y los olores fuertes.
• Evitar nadar en piscinas tratadas con cloro o utilizar pinzas nasales, ya
que el cloro es muy irritante para las fosas nasales.
• Cuidar la dentadura para evitar la sinusitis odontógena.
• Aumentar el consumo de líquidos.
• Realizar inhalaciones de vapor.
• Cambiar los hábitos dietéticos en caso de que la causa de la sinusitis
sea reflujo gastroesofágico, evitando los fritos y las bebidas gaseosas
o que contengan cafeína o chocolate. También es recomendable
intentar cenar 3 horas antes de acostarse y no tomar ni leche ni
zumos de frutas.
Otitis media
• La otitis media es la inflamación de la
zona media del oído medio, por lo
general, como consecuencia de la
disfunción de la trompa de Eustaquio y
que, contaminado por bacterias o virus
de la nasofaringe producirá
una infección aguda o, a veces crónico.
Etiología
• Los patógenos más frecuentes de la OMA son Streptococcus
pneumoniae, 30% de los casos, Haemophilus influenzae, 20-25% y
Moraxella catarrhalis 10- 15%, aunque en nuestro país este patógeno
se aisla entre el 1-3%.
• Otros patógenos menos habituales son Streptococcus pyogenes,
Staphylococcus aureus, y, más excepcionalmente, bacilos anaerobios y
Gram negativos como E. coli y Pseudomonas aeruginosa.
Causas
• Las infecciones de oído se deben a bacterias o virus que entran en el
cuerpo a través de la nariz y la boca.
• Los lugares donde hay muchos niños juntos (guarderías, por ejemplo)
ayudan a los gérmenes a propagarse más fácilmente.
• Las infecciones respiratorias, las alergias y los contaminantes aéreos
(tales como el humo del tabaco) también pueden provocar
infecciones de oído.
Factores de riesgo
• Los bebés y los niños pequeños tienen más riesgo de padecer
infecciones de oído, porque aún no tienen completamente
desarrollada la anatomía de los oídos y la garganta.
• También están expuestos a riesgos si pasan tiempo en guarderías, con
otros niños.
Síntomas
• Los bebés y los niños pequeños suelen empezar tirándose o
rascándose la oreja, al tiempo que padecen problemas de audición,
fiebre, drenaje del oído, irritabilidad y vómitos.
• En niños mayores y adultos, los síntomas incluyen dolor de oídos,
problemas de audición, sensación de oído lleno o presión en el oído,
fiebre, drenaje del oído, mareo y pérdida de equilibrio, y náuseas o
vómitos.
• Los síntomas sin dolor ni fiebre también pueden significar que hay
fluido en el oído y deben investigarse.
Complicaciones
• Mastoiditis aguda. La mastoiditis aguda se divide en mastoiditis
simple, mastoiditis con periostitis y mastoiditis con osteítis.
• Parálisis facial. La parálisis facial secundaria a OMA es la segunda
complicación más frecuente, aunque también rara en la actualidad.
Suele tener buen pronóstico y evolución con el tratamiento.
• Laberintitis. Complicación excepcional. Se presenta con signos de
vértigo de tipo periférico y nistagmus en el contexto de una OMA
evidente.
• Meningitis. Es una complicación excepcional, aunque, sin duda es una
de las más graves. La vía de acceso puede ser hematógena o por
proximidad, siendo esta aún más rara.
Diagnóstico
Examen directo del
exudado purulento: Tinción
Gram
Cultivo del exudado en
placas de agar sangre y
agar chocolate
Tratamiento
• Niños con diagnóstico evidente y afectación intensa (fiebre ≥ 39° C o
importante otalgia) o menores de 6 meses: – Amoxicilina-ácido
clavulánico 8:1, 80 mg de amoxicilina/kg/día, repartida cada 8 horas,
7-10 días
• Cefuroxime 30 mg/kg, 2 veces al día, vía oral por 7 días.
• En niños que sean alérgicos a la penicilina, algunas de las alternativas
son: cefuroxime u otra cefalosporina de segunda generación o
azitromicina.
• -El tratamiento farmacológico de elección son las quinolonas tópicas:
Ciprofloxacino al 0.3 o 0.5%, ofloxacino al 0.3% que tienen buena
actividad antiseudomónica y las quinolonas sistémicas.
Prevención
• Es recomendable utilizar gorro o tapones para nadar, evitar la
humedad en el oído, no realizar una limpieza enérgica y no abusar de
los bastoncillos.
• Lactancia materna.
• Evitar la exposición al humo del cigarrillo.
• Evitar el hacinamiento en los niños (guarderías).
• Lavado de manos en niños y adultos.
• Evitar la exposición a personas con enfermedades respiratorias.
• Aplicar vacunas conjugadas en niños menores de dos años.
• Evitar el uso de chupón en niños menores de 10 meses.