Hospital General Docente de la Policía Nacional
Universidad Autónoma De Santo Domingo
(UASD)
Facultad de ciencia de la salud
Escuela de Medicina
Internado 2020-2021
Ciclo de Cirugía
Colelitiasis
• Rocío Valdez Márquez DA-1137
• Docente: Dra. Ayesha Peña Meyer
Anatomía de la Vesícula Biliar
• La vesícula biliar es una bolsa de 7 a 10cm de longitud y de 3 a 5
cm de ancho, la cual mantiene en promedio un volumen de 30-
50ml; tiene forma piriforme (forma de pera), la cual se divide para
su estudio en tres secciones: el fondo, el cuerpo y el cuello; en la
región del cuello puede haber un infundíbulo, que se denomina
bolsa de Hartmann.
• La vesícula Biliar se encuentra dispuesta en el borde inferior del
hígado, entre el lóbulo derecho e izquierdo, la vena hepática media
se sitúa en el mismo plano anatómico y puede utilizarse para ayudar
a encontrar la fosa vesicular.
• Aunque en algunas personas la vesícula se halla rodeada casi por
completo por el parénquima hepático, en otras cuelga del
mesenterio, lo cual predispone al desarrollo de vólvulos.
El retorno venosos se
lleva a cabo a través de
venas pequeñas que
Esta irrigada por la penetran de manera
Arteria Cística (Rama directa en el hígado. O
Art. Hepática Der. +90%) rara vez, en una Vena
Cística grande que lleva
Anatomía de sangre de regreso a la
Vena Porta.
la Vesícula
Biliar Los vasos linfáticos de la La Inervación proviene
Vesícula Biliar drenan en del Nervio Vago y ramas
los Ganglios del cuello simpáticas del Plexo
de la misma. Celiaco
Vías Biliares
• Las vías biliares se dividen en dos tipos, las vías
intrahepáticas y las extrahepáticas; la vía intrahepática
tiene su origen en los canalículos biliares y vierten en
los conductillos interlobulillares, la vía biliar
extrahepática, está compuesta por los conductos
biliares principales los cuales se dividen en conducto
hepático derecho, conducto hepático izquierdo los
cuales emergen del hilio hepático, en la unión de los
conductos hepáticos derecho e izquierdo se continua
uno solo, denominado conducto hepático común.
• Del conducto hepático común se deriva otro que se
dirige hacia la vesícula biliar, denominado conducto
cístico, a partir de ese punto, el conducto hepático
común cambia de nombre a conducto colédoco, el
cual se unirá en la región duodenal con el conducto de
Wirsung o también conocido como conducto
pancreático
La Bilis
El hígado produce de manera continua bilis y la excreta a
los canalículos biliares. El adulto normal que consume
una dieta promedio, produce dentro del hígado de 500 a
1 000 ml de bilis diariamente.
La secreción de la bilis depende de estímulos
neurógenos, humorales y químicos. La estimulación
vagal aumenta la secreción de bilis, en tanto que la
estimulación de nervios esplácnicos disminuye el flujo
biliar. El ácido clorhídrico, las proteínas digeridas de
forma parcial y los ácidos grasos en el duodeno,
estimulan la liberación
de secretina del duodeno, que a su vez incrementa la
producción y el flujo de bilis. La bilis fluye desde el
hígado a través de los conductos hepáticos hacia el
conducto hepático común, a través del colédoco y, por
último, al duodeno. Cuando el esfínter de Oddi está
intacto, el flujo de bilis se dirige a la vesícula biliar.
La bilis se compone sobre todo de agua, electrólitos,
sales biliares, proteínas, lípidos y pigmentos biliares. El
sodio, potasio, calcio y cloro tienen la misma
concentración en la bilis que en el plasma o en el líquido
extracelular.
• La afección por cálculos biliares (litiasis biliar), es uno de los problemas más comunes que lesionan el
tubo digestivo. Informes de necropsias muestran una prevalencia de cálculos biliares de 11 a 36%.
Colelitiasis Esta frecuencia se relaciona con muchos factores que incluyen edad, género y antecedente étnico. Ciertos
estados de salud predisponen el desarrollo de cálculos biliares; obesidad, embarazo, factores dietéticos,
enfermedad de Crohn, resección ileal terminal, operación gástrica, esferocitosis hereditaria, enfermedad
de células falciformes y talasemia, son los que presentan un riesgo mayor de
formación de cálculos biliares.
Es tres veces más probable que en las mujeres se formen cálculos biliares y los familiares de primer
grado de pacientes con estos últimos tienen una prevalencia dos veces mayor.
Fisiopatología
• Los cálculos biliares se forman por insolubilidad
de elementos sólidos.
Los principales solutos orgánicos en la bilis son
bilirrubina, sales biliares, fosfolípidos y
colesterol. Los cálculos biliares se clasifican por
su contenido de colesterol en cálculos de
colesterol o de pigmento. De modo adicional,
estos últimos pueden clasificarse en negros o
pardos. En países occidentales alrededor de 80%
de los cálculos biliares es de colesterol y 15 a
20% de pigmento negro
Los cálculos de pigmento pardo sólo constituyen
un porcentaje pequeño.
• Los dos tipos de cálculos de pigmento son más
comunes en Asia.
Manifestaciones
Clinicas
• El principal síntoma relacionado con cálculos biliares
sintomáticos es el dolor, que es constante y aumenta de
intensidad desde los primeros 30 min y de manera
característica dura de 1 a 5 h. Se localiza en el epigastrio o el
cuadrante superior derecho y a menudo se irradia a la parte
superior derecha de la espalda o entre las escápulas.
• El dolor es muy intenso y se presenta de forma súbita, por lo
común durante la noche o después de una comida grasosa.
• Muchas veces se acompaña de náuseas y vómitos. El dolor
es episódico. El paciente sufre ataques discretos de dolor,
entre los cuales se siente bien. La exploración física revela
hipersensibilidad ligera en el cuadrante superior derecho
durante un episodio de dolor. Si el enfermo no tiene dolor, la
exploración física tiene, por lo regular, escasa utilidad. Los
valores de laboratorio, por ejemplo cuenta de leucocitos y
pruebas de función hepática, suelen ser normales en personas
con cálculos biliares sin complicaciones.
Manifestaciones
Clínicas
• Es común que la enfermedad por cálculos biliares se presente en
forma atípica. Sólo en 50% de los pacientes se relaciona con las
comidas. Algunos enfermos refieren ataques más leves de dolor, pero
lo relacionan con los alimentos. El dolor puede localizarse sobre todo
en la espalda o el cuadrante superior izquierdo o inferior derecho.
Puede haber meteorismo y eructos relacionados con los ataques de
dolor.
• En pacientes con una presentación atípica es necesario buscar otros
padecimientos que causan dolor en la parte alta del abdomen, incluso
cuando existen cálculos biliares. Pueden mencionarse enfermedad
ulcerosa péptica, reflujo gastroesofágico, hernias de la pared
abdominal, colon irritable, afección diverticular, enfermedades
hepáticas, cálculos renales, dolores pleurítico y miocárdico.
• Cuando el dolor dura más de 24 h, debe sospecharse de
un cálculo impactado en el conducto cístico o colecistitis aguda. Un
cálculo impactado sin colecistitis tiene como resultado hidropesía de
la vesícula biliar se absorbe bilis, pero el epitelio de la vesícula biliar
no deja de secretar moco y se distiende este órgano con material
mucinoso.
Diagnostico
• El diagnóstico de cálculos biliares sintomáticos o
colecistitis calculosa crónica, depende de la presencia
de los síntomas típicos y la demostración de cálculos
en estudios de imagen diagnósticos. La prueba
diagnóstica estándar para cálculos biliares es la
ecografía abdominal.
• En ocasiones se reconocen cálculos biliares en
radiografías o CT del abdomen. En estos casos, si el
paciente tiene síntomas típicos, debe realizarse
ecografía de la vesícula biliar y del árbol biliar antes
de la intervención quirúrgica. Como se comentó en
Evolución, los cálculos que se diagnostican de forma
incidental en sujetos asintomáticos no deben tocarse.
Es posible que los enfermos con ataques típicos de
dolor biliar no tengan pruebas de cálculos en la
ecografía. Tal vez esta última sólo muestre lodo en la
vesícula biliar.
• La mayoría de los individuos no muestra síntomas por
cálculos biliares en toda su vida. Por razones
desconocidas, algunos progresan a un estado sintomático,
con cólico biliar por obstrucción del conducto cístico por
un cálculo.
• La enfermedad por cálculos biliares sintomática puede
Complicaciones progresar a complicaciones relacionadas con los
cálculos ellas incluyen colecistitis aguda, coledocolitiasis
con o sin colangitis, pancreatitis por cálculo biliar, fístula
colecistocoledociana, fístula colecistoduodenal o
colecistoentérica causante de íleo por cálculo biliar y
carcinoma de la vesícula biliar. Rara vez la primera
manifestación es una complicación por cálculos biliares.