Los Aztecas
Civilización Azteca
Al igual que los Mayas, los Aztecas es otra cultura que
pertenecía al área mesoamericana
La civilización Azteca, originarios de Aztlán, un lugar
situado al noroeste de México, fue una de las más tardías
y formó un gran Imperio al conquistar las regiones de
México Central, Costa del Golfo y Oaxaca.
Ubicación geográfica
Los Aztecas, pueblo de cazadores nómades, provenían del noroeste de
México habitaron y dominaron la meseta de Anahuac (país al borde del agua), hoy
llamado México, entre los siglos XIV y XV, donde existía un gran lago llamado
Texcoco.
Los pueblos que estaban establecidos en el Anahuac no vieron con buenos ojos a
los aztecas, no solo porque venían a disputarles las tierras, sino que también por su
costumbre de ofrecer corazones humanos a los dioses.
Esta civilización permanece aproximadamente hasta el año 1521, con la llegada de
Hernán Cortés, quien se posesiona de la ciudad de Tenochtitlán.
A la llegada de los españoles la civilización Azteca estaba en su apogeo. Era una
sociedad superior a las insulares ya descubiertas; poseedoras, además, de oro y
riquezas.
Las ciudades aztecas fueron construidas con grandes bloques
de piedra tallada; hicieron enormes pirámides, viviendas,
plazas de mercado y sistemas de acueductos.
Los aztecas lograron extender sus territorios desde el centro
de México hasta la actual frontera con Guatemala
Organización social y gobierno de
los aztecas.
La sociedad azteca estaba conformada por nobles, campesinos,
artesanos y esclavos. El principal gobernante azteca era el Gran
Tlatoani, monarca, jefe militar y juez supremo. Era considerado
representante de dios, por lo tanto, su persona era sagrada y en su
presencia se debía permanecer descalzo y con la frente baja.
Sin embargo, el poder del Gran Tlatoani estaba limitado por el Gran
Consejo, que estaba conformado por los jefes de los calpullis. Estos
jefes hacían las leyes, administraban el territorio que tenían a cargo,
impartían justicia y designaban a los cuatro grandes nobles que
debían elegir sucesor del Gran Tlatoani.
Actividades económicas
Los aztecas desarrollaron actividades
económicas como la agricultura, el
comercio, la domesticación de aves y
el trabajo del oro y la plata (minería) y
textilería.
Para obtener una mayor cantidad de
productos agrícolas, los aztecas
inventaron las chinampas, que eran
una especie de islas artificiales
construidas en el lago Texcoco. En
las chinampas cultivaban una gran
variedad de maíz, fríjoles, calabaza,
pimiento, ají, tomate, cacao,
aguacate, verduras, y flores. También
las utilizaron para criar animales
domésticos.
La segunda actividad económica del imperio azteca fue el comercio. Los
comerciantes se desplazaban entre las distintas ciudades del imperio para
intercambiar mercancías como mantas, objetos de cerámica, de oro, de plata,
plumas, cacao, y pieles de jaguar.
Las caravanas comerciales y los mercados en cada ciudad eran controlados por
la poderosa clase de mercaderes llamada pochtecas.
Minería, conseguían obsidiana (piedra cristalina de origen volcánico) de la Sierra
Madre Sur y Occidental para elaborar armas y objetos cotidianos (cuchillos,
platos, collares).
Textileria, otra industria muy importante entre los habitantes del imperio azteca
fue la textil, la cual tenía entre sus principales productos la fabricación de tejidos
de algodón y fibra de maguey.
Creencias
Al igual que los demás pueblos indígenas
americanos, los aztecas les rindieron culto a
fenómenos naturales como la lluvia, los
terremotos y también a los astros.
Los aztecas creían en la existencia de cielos
e infiernos, a donde se iba después de la
muerte, de acuerdo con la categoría social y
la vida que hubiera llevado el fallecido.
Los guerreros muertos en combate y las
mujeres que morían de parto iban a un cielo
superior.
Las ceremonias religiosas eran
acompañadas de sacrificios humanos y de
animales.
Los aztecas tenían muchos dioses.
Huitzilopochtli, el Dios Supremo, lleva un colibrí
azul;
Tonatiuh, el Sol, se representa con la cara roja;
Tezcatlipoca, Espejo Humeante, porta un espejo
de obsidiana en donde se reflejan las acciones
de los hombres.
El dios del viento, Ehécatl, tiene un pico de pato
de donde sale aire;
Tláloc, Dios de la lluvia, siempre lleva círculos de
jade —que simbolizan el agua— alrededor de
los ojos.
Xilonen, diosa del maíz tierno, es una muchacha
joven.
Chicomecóatl, diosa del maíz duro, es una
mujer de más edad.
La educación Azteca
La educación en la sociedad azteca era muy importante. A las mujeres se les enseñaba a se discretas y
recatadas en sus modales y en el vestir. Además se les enseñaban los quehaceres domésticos como
moler, preparar alimentos, desmontar algodón, hilar, tejer y confeccionar la ropa de la familia.
A los hombres aztecas se les inculcaba la vocación guerrera. Desde pequeños se les formaba para que
fueran fuertes, de modo que los bañaban con agua fría, los abrigaban con ropa ligera y los hacían dormir
en el suelo.
Los jóvenes aprendían música, bailes, cantos, religión, historia, matemáticas, interpretación de los
códices, artes marciales, escritura pictórica y conocimiento del calendario, entre otras disciplinas.
Para los aztecas era importante fortalecer el carácter de los niños mediante castigos severos y el
fomento de valores como el amor a la verdad, a la justicia y el deber, el respeto a los padres y a los
ancianos, el rechazo a la mentira y al libertinaje y la misericordia con los pobres y los desvalidos.
LOS GUERREROS AZTECAS
La mayor parte de los ejércitos aztecas
estaban conformados por reclutados,
plebeyos a quienes se les requería servir en
el servicio militar obligatorio. Cada hombre
azteca era guerrero y recibía entrenamiento
militar básico desde una edad temprana, ya
fuera comerciante, artesano o agricultor. De
hecho, los logros militares, particularmente
la toma de prisioneros, eran el único modo
de movimiento social ascendente disponible
para los plebeyos. Los ejércitos azteca y
mesoamericano evolucionaron hacia una
trayectoria muy diferente e increíblemente
interesante, totalmente diferente a la del
viejo mundo, resultando en muchas armas y
tácticas únicas, efectivas y truculentas.