AGENTES
CONTAMINAN
TES DEL AIRE
AGENTES CONTAMINANTES DEL AIRE
Se consideran agentes contaminantes
todas aquellas sustancias que, por su
naturaleza o niveles de concentración en el
aire, son capaces de alterar o dañar la
salud de personas, plantas o animales.
Pero no todos los agentes contaminantes
son iguales, dependiendo de su origen,
podríamos clasificar los tipos agentes
contaminantes del aire.
PARTÍCULAS EN
SUSPENSIÓN
Cuando hablamos de partículas nos referimos a la materia de tamaño microscópico que se encuentra
suspendida en el aire. Una forma de verlas, por ejemplo, es en las fachadas ennegrecidas de los
edificios de las ciudades, que se vuelven de este color como consecuencia de estas partículas.
Los estudios que se han realizado han demostrado que las partículas son consideradas como el
agente contaminante más dañino para la salud humana. De forma genérica, se pueden separar entre
las partículas gruesas y las partículas finas.
Resultado de la Resultado de los procesos
PM 2.5 combustión de mecánicos que se dan en PM 10
carburantes o maderas. actividades humanas como la Ø <10 μm
Ø <2.5 μm construcción.
Son precisamente estas partículas de menor
tamaño las que resultan más dañinas para la
salud, puesto que tienen la capacidad de penetrar
en las vías respiratorias o incluso en la sangre.
Entre los problemas de salud que puede acarrear
están los problemas respiratorios como las
alergias, asma o EPOC, hasta el cáncer o
problemas cardiovasculares.
DIÓXIDO DE
NITRÓGENO
Aunque en realidad el dióxido de nitrógeno forma parte de las partículas en suspensión que
justo acabamos de explicar, encontramos necesario mencionarlo aparte por el papel que
cumplen en la contaminación del aire. El NO2, el dióxido de carbono, se forma en la
combustión de los motores, siendo los diésel los que mayor cantidad de NO2 producen.
Como hemos explicado, se emite principalmente por los motores, esta es la razón por
la cual se encuentra en cantidades tan elevadas en las ciudades, sitios donde se
acumulan los vehículos y donde no hay ventilación posible. Esta no es una cuestión
cualquiera, puesto que, como ya se sospechaba y han demostrado estudios de la OMS,
hay una correlación entre las concentraciones de NO2 y la pérdida de funciones
pulmonares.
OZONO
El ozono (O3), es un gas altamente agresivo que tiene la
capacidad de corroer materiales e incluso tejidos vivos.
En contacto con los tejidos humanos provoca
inflamaciones en los bronquios y pulmones. Este no es un
gas que emitamos de forma directa, sino que se forma,
bajo la luz solar, a través de reacciones químicas con
otros componentes que sí que emitimos, por ejemplo, el
dióxido de nitrógeno o los hidrocarburos.
CFC
En la década de los 60 del siglo pasado ya se demostró que los clorofluorocarburos tenían
efectos dañinos para el planeta, principalmente por su papel activo y protagonista en la
destrucción de la capa de ozono y en el efecto invernadero.
Gracias al Protocolo de Montreal, implementado en 1987, se
prohibió la producción a gran escala de estos productos que,
básicamente, se utilizaban para los frigoríficos, aires acondicionados
y aerosoles.
Sin embargo, aunque en mucha menor medida, aún se libera CFC en
la atmósfera, sobre todo como consecuencia de la destrucción de los
frigoríficos y aparatos antiguos.
DIÓXIDO DE
AZUFRE
El SO2, dióxido de azufre, se trata de un gas que en la
atmósfera es muy reactivo. Pero ese no es el único
problema, sino que además se encuentra en la composición
de la inmensa mayoría (93%) de los combustibles fósiles
usados en la industria, generación de electricidad y
transporte.
A nivel de salud, el dióxido de azufre se relaciona con los
daños en el sistema respiratorio, sobre todo con asma y
broncoespasmos, y a nivel ecológico, entre otros efectos
negativos, hay que destacar que el dióxido de azufre es el
máximo responsable de la lluvia ácida.
DIÓXIDO DE
DIÓXIDO DE CARBONO
CARBONO
El dióxido de carbono se trata de una molécula que se compone por la unión de dos átomos
de oxígeno por uno de carbono CO2. El dióxido de carbono está presente naturalmente en la
atmósfera, aunque sus niveles de concentración han ido variando a través de la historia de
nuestro planeta. Este es uno de los gases de efecto invernadero, lo que lo convierte en
indispensable a la hora de mantener la temperatura de la Tierra.
De hecho, si no existiera sería imposible la
vida en nuestro planeta. Sin embargo, así
como una concentración baja sería
problemática también lo son las
concentraciones altas, que pueden retener
demasiado el calor y subir la temperatura
como esta sucediendo en la actualidad.
MONÓXIDO DE
CARBONO
MONÓXIDO DE CARBONO
El monóxido de carbono es un gas producido a partir de la combustión incompleta, es
decir, la combustión en baja concentración de oxígeno.
Este puede generarse de forma natural cuando se oxida el metano producido por la
descomposición de la materia. No obstante, la gran mayoría está producida por la
emisiones de los automóviles, la industria y la quema de distintos productos.
A pesar de que es muy raro que las concentraciones de monóxido de carbono lleguen
a ser los suficiente altas para poner en peligro nuestra salud, el hecho de que
compita con el oxígeno en el torrente sanguíneo, hace que las personas con problemas
de corazón puedan ver afectadas sus capacidades cardíacas.
METANO
METANO
El metano es de los principales gases de efecto invernadero y, aunque mucha gente
lo desconozca, sus efectos nocivos son más de 20 veces mayores que los del dióxido
de carbono. Como muchos de los agentes contaminantes que hemos estado
explicando en este artículo, el metano se produce naturalmente. En las cantidades
que se producen de forma natural, la atmósfera estaría en equilibrio, no obstante, el
problema viene cuando estas emisiones aumentan a causa de las actividades
humanas.