MALEVICH
Alumna: Diana Samaniego
Kazimir Malévich
Fue un pintor ruso, creador del suprematismo uno de los movimientos de la
vanguardia Rusia del siglo XX.
Su padre era un supervisor en refinerías de azúcar por lo que se ve obligado a viajar
constantemente. En Parjómovka (raión de Krasnokutsk de Járkov), Kazimir completa
los cinco años de Escuela de Agricultura; le gusta el campo y aprende por sí mismo a
pintar los paisajes y los campesinos que le rodean. En Konotop (óblast de Sumy) se
dedica exclusivamente a pintar y produce su primera obra. A mediados de los años
noventa consigue ser admitido en la Academia de Kiev.
En 1886 la familia se traslada a Kursk, donde el padre consigue un trabajo en el
ferrocarril. A través de reproducciones, Malévich conoce el trabajo de Iván Shishkin e
Iliá Repin, dos pintores naturalistas pertenecientes a un grupo conocido como
Peredvízhniki.
Malévich y el suprematismo
1915 es el año del nacimiento del Suprematismo, en un texto escrito por Malévich
para presentar su propio trabajo en una segunda exposición llamada Última
Exposición Futurista.En esta exposición realizada en Petrogrado y donde abandona
el futurismo, cuelga treinta y nueve obras abstractas y las presenta como el nuevo
realismo pictórico, entre ellas el famoso Cuadrado negro, que supone un giro capital
en la evolución de Malévich y de toda la pintura moderna.
Publica un pequeño folleto que titula Desde el cubismo al suprematismo en arte, el
nuevo realismo en pintura, hacia la absoluta creación, en donde explica el significado
de su nuevo trabajo; al año siguiente edita un nuevo folleto titulado Desde el cubismo
y el futurismo al suprematismo, el nuevo realismo pictórico.
Con el suprematismo, Malévich reduce los elementos pictóricos al mínimo extremo
(el plano puro, el cuadrado, el círculo y la cruz) y desarrolla un nuevo lenguaje
plástico que podría expresar un sistema completo de construcción del mundo
(Malévich).
Se plantea con el Suprematismo, la tarea ingente de recodificar el mundo, "Malévich
dominó las condiciones de la existencia humana, de modo que pudo operar con un
lenguaje cósmico para afirmar el orden global y las leyes generales del universo". El
sistema fue construido en toda su complejidad. Malévich escribió: "Las claves del
Suprematismo me están llevando a descubrir cosas fuera del conocimiento. Mis
nuevos cuadros no sólo pertenecen al mundo". "Cuadrado negro no sólo retó a un
público que había perdido interés por las innovaciones artísticas, sino que hablaba
como una forma nueva de búsqueda de Dios, el símbolo de una nueva religión"
(Sarabiánov)