MARIO RIVERO
Darío Jaramillo Agudelo
Darío Jaramillo Agudelo es un poeta, novelista y
ensayista colombiano, considerado el principal
renovador de la poesía amorosa en Colombia, y
uno de los mejores poetas no sólo de la
"generación desencantada", sino de la segunda
mitad del siglo XX
Mario Rivero fue un poeta colombiano,
periodista y crítico de arte, cantor de tangos
en su juventud, cuyo nombre de pila era
Mario Cataño Restrepo, nació en Envigado
en 1935 y falleció en Bogotá el 13 de abril de
2009.
Distinguir entre las historias suyas que le sirven
Nada más difícil que construir una biografía
para cubrir mentiras y las mentiras que cuenta
completa de Mario Rivero
para cubrir sus historias
“El poeta es un mentiroso que siempre
dice la verdad”. Cocteau.
“Mario, cuando estaba chiquito, dejó la escuela pública para trabajar de obrero en Rosellón.
Después se aburrió de trabajar y se dedicó a vivir. En el bello sentido de la palabra, Mario es un
gran vividor: fue atleta, trapecista, cantante de tangos, mistificados, parásito, gigoló, galán joven,
mitómano, conferencista, etc.”. Gonzalo Arango.
Añadiendo a oficios, podría agregarse que Mario Rivero es veterano de la guerra de Corea, fue
contrabandista de neveras, ha negociado con esmeraldas y es propietario de la única empresa
cultural y poética que deja utilidades en plata, la revista Golpe de dados.
Materia y forma de su poesía. Mario es autodidacta.
Relato de Gonzalo Arango que muestra una atmósfera
que corresponde a Mario Rivero y a su leyenda
Ciertas o falsas, las palabras de
Arango, corroboran que Rivero es
autodidacta y, por otra parte, revelan
muy bien su carácter: “Soy un
tragacosas”, ha dicho Rivero. Y si
alguna característica lo defines es la
voracidad.
Hasta Rivero, el problema de la poesía en
Colombia era el problema de las formas.
Adopción de una filosofía o de un credo o de una
finalidad de la poesía o de una estética y su respectiva
perspectiva.
A posteriori nacen los poemas, todos consecuentes
su dogma central.
Rivero se impregna del mundo que lo rodea y
repasa su vida.
Busca las palabras que expresen esas cosas
que cuenten esos actos.
La intuición de Mario Rivero hace que esas
palabras sean poesía
Palabra
Ven palabra desnúdate Sé que en cambio desnudas
serás la amada de un hombre al que no le importa pasáis con el secreto que nadie ha gustado
si pareces fea o eres pobre. o que pocos comparten.
como alguna muchachita gris desmedrada
Porque vosotras palabras y sumamente silenciosa
os parecéis como un desfile de mujeres hermosas con los zapatos llenos de barro
toscas o refinadas a la que una sola mirada a ella misma
podéis dar más unas que otras. la hace resplandecer
Pero tengo la debilidad de detestaros bien vestidas como envuelta en polvo de estrellas
la sola vista de vuestras lentejuelas de feria y de mariposas apretadas…
me cansa de antemano
el corazón.
“Mi participación en el quehacer poético tiene el carácter de regular. Se deduce
de la forma de mi poesía amétrica y prosaica de su tono contenido y directo,
que acusa una voluntad poética nueva […] Son versos antideclaratorios. Duros.
Sin ritmo. Que afrentan la poesía convencional […] Se trata de escribir con
claridad. De preferir palabra a la palabra ampulosa y ornamental. Se trata,
ante todo, de ser directo.
Nota inlcuida en su libro “Noticiario 67”.
“Su simplicidad es desconcertante […] Por
simple, en ser cotidiana, en ser transparente,
radica lo mejor de sus virtudes estéticas. Opone
esa claridad al brumoso formalismo de la
academia y la retórica literaria”. Arango
1966
Mario Rivero sería importante por haber protagonizado una ruptura, por haber
abierto caminos, por haber intentado la claridad, por haber logrado la exactitud.
Y “la poesía es exactitud” ha dicho Cocteau…
Los amigos
El flaco de la bicicleta
A veces me pregunto qué fue de los amigos que todos envidiaban
después de que los días porque tenía muchas revisas de Charles Atlas
han dejado caer su ceniza y decía que era capaz de levantar cien kilos
Tenía novia y no le gustaban las nubes
Los que vivían en las barracas Después muchas ciudades
sobre el río torres de acero bulevares
un río sucio que parte la ciudad mujeres pintarrajeadas en las esquinas
en dos tajadas de hierba restaurantes etc.
donde todos están un poco solos
Donde mujeres lentas de grandes pies no se conocen pero se miran
llevan fardos de trapos sobre la cabeza
El de la cachucha azul y raída apuestan a las carreras frente al televisor
que limpiaba telares los fines de semana
Su padre era mecánico y desean ir al mar
Estoy seguro de que ambos
continúan comiendo su emparedado cotidiano Yo sigo buscan desde mis papeles
y su único amor son los tornillos a la muchacha que se paraba
contra el poste de la luz
Rivera llega a este rompimiento por una necesidad que le
impone la astucia de su poesía y no por la adopción previa de
una estética ni por el conocimiento transmitido a través de un
gurú. Tragando cosas, ávida y vertiginosamente,
insaciablemente, y convirtiéndola en palabras, un mundo y una
vida que nunca se habían nombrado y que, ni siquiera, se
debían nombrar. Acumulando vida. Porque el universo de
Rivero va creciendo por yuxtaposición, se va ampliando.
“Baladas sobre ciertas cosas que no se deben nombrar”
Libro que ganó el premio
Nacional de Poesía Eduardo
Cote Lemus en 1972
Allí, dando la vuelta por el sur, valiéndose de su palabra
literal y dura, insobornablemente llena de la sustancia del
mundo, Rivero logra un nuevo y desgarrado y hondo lirismo
en poemas como “Saga de los amigos”, “Collage sobre ciertas
cosas (que no se deben nombrar)”, en “Medellín Nevers
1959-1977”, y, sobre todo, los “Tangos para Irma la dulce”.
Si uno afirma que buen poeta es el que escribió buenos
poemas, le dirán que eso es una tautología. Para que no lo
sea, es mejor convertir la idea en una cita de algún personaje
ilustre. Mathew Arnold escribió que buen poeta es aquel que
ha escrito buenos poemas. Y en Baladas de Mario Rivero se
encuentran, como los de arriba enumerados, algunos de los
mejores poemas que se han escrito en Colombia.
“Me gustan los poetas que no temen a olor de la salchicha”.
Antonio Machado, Juan de Mairena